El 15 de Siván se cumple un aniversario del arresto del Rebe Anterior, el Rebe Rayatz, en el año 5687 (1927), y comenzamos a transitar el centésimo año desde aquel acontecimiento histórico.
A simple vista, aquel arresto parecía una terrible tragedia. Las autoridades soviéticas buscaban quebrar la vida judía y silenciar la difusión de la Torá y el jasidismo. Sin embargo, con el paso del tiempo quedó claro que aquel episodio fue el comienzo de una enorme victoria espiritual. Tras superar los mayores obstáculos y desafíos, llegó la liberación del Rebe el 12 de Tamuz, el célebre Jag HaGueulá, que marcó el inicio de una nueva etapa de fortalecimiento y expansión de la Torá y la Jasidut.
Muchas veces, aquello que parece un problema o una dificultad insuperable es, en realidad, el primer paso hacia una salvación mucho mayor. La siguiente historia ilustra esta idea de una manera simple pero profunda.
Un judío ruso fue arrestado injustamente y sentenciado a exilio. Mientras tanto, su esposa quedó sola en casa, enfrentando un invierno particularmente duro. Se acercaba la época de preparar el campo para la siembra (justamente ese patio y campo adyacente eran la fuente de Parnasá de esa familia), pero las heladas habían endurecido la tierra y ella no tenía fuerzas para ararla por sí misma.
Desesperada, le escribió a su marido explicándole la situación:
“¿Qué haré este año? No puedo preparar el campo yo sola.”
El hombre sabía que toda la correspondencia era revisada por las autoridades antes de llegar a destino. Entonces le respondió:
“¡Por ningún motivo caves ni remuevas la tierra del campo! Allí están enterradas todas las armas.”
A los pocos días, soldados llegaron a la casa. Revolvieron el patio, cavaron de punta a punta el terreno y dieron vuelta cada rincón buscando las supuestas armas. Después de horas de trabajo, no encontraron absolutamente nada.
Una semana más tarde, la esposa recibió una nueva carta:
“Ahora ya puedes sembrar. Es lo máximo que pude hacer para ayudarte desde aquí.”
Incluso desde el exilio, sin herramientas y sin libertad, encontró la manera de ayudar a su familia.
*
Enseñanza:
A veces Hashem nos coloca frente a situaciones que parecen obstáculos, retrocesos o incluso derrotas. Desde nuestra perspectiva limitada, vemos únicamente el problema; pero desde una mirada más profunda, ese mismo obstáculo puede estar preparando el terreno para un crecimiento mucho mayor.
El judío de la historia no se dejó paralizar por las circunstancias. Aunque estaba encarcelado y aparentemente no podía hacer nada, buscó la manera de transformar la propia dificultad en una ayuda para su familia. Del mismo modo, el arresto del Rebe Anterior fue concebido por sus enemigos como un intento de detener la difusión de la Torá y la Jasidut. Sin embargo, terminó produciendo exactamente lo contrario: una victoria histórica y una expansión sin precedentes de las fuentes de la Jasidut.
Esta es una lección para cada uno de nosotros: cuando encontramos dificultades en nuestro servicio a Hashem, en nuestros estudios o en la difusión de la Torá, no debemos desanimarnos. Muchas veces, el desafío mismo contiene la fuerza y la oportunidad para alcanzar logros que jamás hubiéramos imaginado. Como enseñan nuestros Sabios, la mayor luz surge precisamente después de la oscuridad, y la verdadera redención nace de la transformación del propio obstáculo.
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