domingo, 29 de diciembre de 2019

De fracaso a salvación


"¡Hey, muchachos! Súmense a nosotros para una Seudat Shabat. Tenemos un buen cholent y también buena bebida. No se lo pierdan!", exclamó el Bajur Yeshivá Yosi Brisky a los empleados.

Esto sucedió un Shabat Teshubá, 5758 (1997). Yossi Brisky había venido a Agora-Hills, California con algunos de sus amigos, para ayudar con las actividades durante los Jaguim en el Beit Jabad de su tío, el rabino Moshe Brisky. Mientras estaba con su comunidad sentados para una comida de Shabat, notó el camión que se había detenido en la casa del vecino.

En el camión había una inscripción en inglés: "Empresa de mudanzas de los jóvenes judíos". Yossi se acercó e inmediatamente reconoció que el conductor y el equipo de cargadores eran israelíes.

Los jóvenes (empleados) dudaron. Quien los contrató debía llegar en cualquier momento. Pero después de insistir un par de veces más, accedieron y entraron.

Efectivamente, unos minutos después, un vehículo se detuvo junto a la casa y de allí salió el contratista de la mudanza. Yossi salió a hablar con él, con la esperanza de permitirle al equipo de trabajadores que se sentaran a una comida de Shabat. Durante la conversación le preguntó si era judío.

"¡En realidad, sí, lo soy!", Respondió el hombre. Una niña pequeña salió luego del vehículo. "Mi nombre es Jacob", agregó, "y esta es mi hija Megan. Sé lo que es una sinagoga. Dirijo el coro en el Templo Reformista en el pueblo cercano, Simi Valley. Bueno, ¿qué quieres?"

"Contarte acerca de nuestra comunidad aquí", respondió Yossi. "Entiendo que eres nuevo en el barrio. ¡Ven a conocer a los miembros de la comunidad que se están reuniendo para una increíble Seudá de Shabat!"

Jacob y su hija fueron recibidos calurosamente y se quedaron allí, junto con el equipo de la mudanza...

Luego de aquel cálido primer encuentro, Jacob se convirtió en parte de la comunidad. Pasaron unos meses. Un Shabat, el rabino Brisky pronunció un sermón sobre las dificultades y desafíos de la vida y el atravesarlos. Se dio cuenta de que Jacob se frotaba la cara con las manos, tratando de aguantar y ocultar sus lágrimas.

Al final de la Drashá, el rabino se le acercó y le puso una mano cálida sobre el hombro. Ahora el cuerpo del hombre estaba temblando de emoción. Cuando se calmó por un momento le dijo: "Tus palabras han tocado una tristeza muy profunda en mi alma."

Jacob se abrió y le contó: "Hace dos años perdí a dos de mis tres hijos en un grave accidente automovilístico. Aquella tragedia destruyó la paz de nuestra vida. Me hundí en una profunda depresión. Nuestro matrimonio se derrumbó y me divorcié de mi esposa. Día tras día iba creciendo la depresión y desilusión que llenaba todo mi ser, hasta que decidí ponerle un fin a mi vida...

"La única en mi mundo era mi hija, Megan. Decidí darle una buena experiencia de despedida: iremos juntos a ver una película y, después de llevarla de vuelta a su madre, llevaré a cabo mi plan."

"Esa noche, fui con Megan al centro comercial Mountain Gate Plaza. Al llegar, escuché música alegre. Me di cuenta de inmediato que era música judía. Me acerqué y noté una Janukiá enorme y a su alrededor un grupo de Jasidim bailando con los presentes y transeúntes. Estoy aún observando la escena cuando me empuja uno de los muchachos adentro de los bailes, me colocan enseguida una Kipá y me encuentro en una situación totalmente perpleja, mi mente pensando en un suicidio mientras mi cuerpo bailando y saltando.

"Miré a mi hija y vi la gran sonrisa en su rostro. Ella disfrutó tanto viéndome bailar. En ese momento sentí que no podía hacerle esto a ella. Dije en mi corazón, "Di-s, me retracto. Dame más momentos de alegría, si no por mí, por lo menos por Megan."

"Decidí mudarme a Agora-Hills, y el día que me mudé a mi departamento aquí, recibí otra señal de Di-s, cuando aparece tu sobrino, quien me invitó a entrar al Beit Jabad."

Jacob terminó su historia. Sus ojos todavía estaban bajos. "¿Ahora entiendes por qué tu sermón me inundó con tales sentimientos?", añadió en voz baja.

Cuando levantó la vista para ver al rabino Brisky, se sorprendió al descubrir que los ojos del rabino estaban todo lagrimosos. "¿Está todo bien, Rabino?", Jacob se asustó.

"Ahora te contaré el otro lado de la historia", dijo el rabino con suma emoción.

"Unos días antes de ese Januca, el año pasado, estaba sentado en un Farbrenguen y tomé la decisión de agregar más luz, en una ciudad cercana. Llamé al servicio informativo de Simi Valley City, la ciudad vecina y pregunté por el número de teléfono del centro comercial allí. La agente en línea me preguntó qué centro comercial estaba buscando exactamente. Literalmente, no sabía qué responderle... Entonces ella preguntó: "¿Te refieres a Mountain Gate Plaza?" "Respondí enseguida que sí. Calculé que era el centro comercial más grande de la ciudad.

"Organicé actividades, preparamos Sufganiot, música, equipo de amplificación y parlantes y, por supuesto, una gran Janukiá. Coordiné con la gerencia local y me sorprendió cuando me preguntaron repetidamente: '¿Estás seguro de que quieres hacer un evento aquí?'" No entendía el asombro.

"Cuando llegamos al lugar aquel Januca, todo se me oscureció . Resultó que ese centro comercial estaba en bancarrota. No tenía un local activo, excepto la sala de cine. Estaba muy decepcionado. Sin otra opción, erigimos la Janukiá enfrente al cine, no nos iríamos con las manos vacías. Varias decenas de personas se sumaron y participaron del encendido y la alegría, bastante asombrados de que hayamos escogido tal ubicación para semejante evento. Volví a casa con un sentimiento de fracaso.

"Pero hoy", se quebró la voz del rabino Brisky cuando dijo lo siguiente, "entiendo que la Providencia Divina nos ha enviado especialmente a ti, para salvar una Neshamá y una familia de Am Israel. ¿Acaso puede haber un éxito mayor que eso?"


(Gracias al Rabino Moshe Brisky. Sijat Hashabua Miketz 5780)

martes, 24 de diciembre de 2019

Maise: La llama que se apagaba



Primera noche de Janucá. Afuera se desataba una tormenta de nieve, pero por dentro reinaba una tranquilidad y calidez. El Rebe, Reb Baruj de Mezhibuz, nieto del Baal Shem Tov, estaba parado frente a la menorá, rodeado por una multitud de sus jasidim. Recitó las brajot con gran devoción, encendió la pequeña vela, colocó el shamash en su lugar designado y comenzó a cantar HaNeiros Halalu. Su rostro irradiaba santidad y alegría; los Jasidim lo miraban fija y fervorosamente.

La llama de la vela ardía fuertemente. El Rebe y sus Jasidim se sentaron cerca y cantaron Maoz Tsur y otras canciones de Janucá. De repente, la vela comenzó a titilar y saltar violentamente, a pesar de que no soplaba ni la más mínima brisa en la casa. Era como si estuviera bailando. O luchando. Y luego, ¡desapareció!

No se apagó, no hubo humo, simplemente ya no estaba allí. Era como si hubiese volado a otro lugar. El Rebe mismo parecía absorto en sus pensamientos. Su gabbai se acercó para volver a encender la mecha, pero el Rebe simplemente lo rechazó.

Hizo un gesto a los jasidim de que continúen cantando. Varias veces, entre melodías, el Rebe habló palabras de la Torá. La noche transcurrió agradablemente, y los Jasidim presente casi que se olvidaron de la vela que desapareció.

Era casi la medianoche cuando el sonido áspero de las ruedas de una carreta rechinando en la nieve y el hielo interrumpió la tranquilidad. La puerta se abrió de golpe y entró un jasid que provenía de un pueblo lejano. Su apariencia era impactante. Su ropa estaba rasgada y sucia, y su rostro estaba hinchado y sangrando. Y, sin embargo, en marcado contraste con su estado físico, sus ojos brillaban y sus facciones brillaban de alegría.

Tomó asiento y, con todos los ojos puestos en él, comenzó a hablar con entusiasmo y emoción. "Esta no es la primera vez que vengo a Mezhibuz por la ruta del bosque, y conozco muy bien el camino. Pero hubo una terrible tormenta de nieve esta semana, que atrasó enormemente mi avance. Empecé a preocuparme de no llegar a tiempo para estar con el Rebe en la primera noche de Janucá. La idea me perturbó tanto que decidí no esperar a que pase la tormenta, sino seguir adelante y viajar día y noche, con la esperanza de poder llegar a tiempo a mi destino."

"Esa fue una idea tonta, debo admitirlo, pero no me di cuenta hasta cuando ya era demasiado tarde. Anoche, me encontré con una banda de bandidos, que estaban muy contentos de encontrarme. Pensaron que si estaba afuera con este clima, por la noche, solo, debía ser un comerciante rico cuyo negocio no podía soportar demora. Exigieron que les entregara todo mi dinero."

“Traté de explicarles, les supliqué, pero se negaron absolutamente a creer que no tenía dinero. Se apoderaron de las riendas de mis caballos y saltaron sobre mi carreta. Se sentaron a cada uno de mis costados para mantenerme bajo estrecha vigilancia, y luego nos llevaron a mí y a mi carreta a encontrarme con su jefe para decidir mi destino."

“Mientras esperaban la llegada de su jefe, me interrogaron con sumo detalle, me hurgaron todo y a la carreta, me golpearon, tratando de descubrir el secreto de dónde tenía escondido mi dinero. No tenía nada que decirles excepto la verdad, y no estaban preparados para aceptarla."

“Después de horas de esta tortura, me ataron y me arrojaron, herido y exhausto, a un sótano oscuro. Estaba sangrando por las heridas que habían infligido, y me dolía todo el cuerpo. Permanecí allí hasta la noche, cuando el líder de la pandilla vino a hablar conmigo.

“Intenté de la mejor manera que pude describirle la gran alegría de estar en presencia de un Rebe, y cómo era tan importante para mí llegar al Rebe al comienzo de la festividad por lo que valía la pena para mí ponerme en peligro, viajando de noche."

“Parece que mis palabras lo impresionaron, o mi persuasión, incluso bajo tortura, lo persuadió. Pero como sea, Baruj Hashem me liberó de las esposas, diciendo:

“Siento que tu fe en Di-s es fuerte y tu deseo de estar con tu Rebe es genuino e intenso. Ahora veremos si esa es la verdad. Voy a dejarte ir, pero debes saber que el camino es extremadamente peligroso. Incluso las personas más resistentes nunca se aventuran solo en el corazón del bosque, solo en grupos, y ni que hablar en una tormenta y de noche. Puedes irte y probar suerte. Y te digo que si atraviesas el bosque y las otras terribles condiciones de forma segura, ileso por las feroces bestias salvajes o cualquier otra cosa, entonces disolveré mi pandilla y enmendaré mi conducta."

“Si realmente llegas a las afueras de la ciudad, arroja tu pañuelo a la zanja al lado de la carretera, detrás del cartel allí. Uno de mis hombres estará esperando, y así es como sabré que lo lograste.

“Luego me aterroricé nuevamente. Las penurias que ya había soportado estaban grabadas en mi alma, y ​​ahora me esperaban aún más pesadillas espantosas. Pero cuando pensé en lo maravilloso que es estar con el Rebe a la luz de la Menorá, sacudí todas mis aprensiones y decidí no demorarme ni por un instante. Mi caballo y mi carreta me fueron devueltos y me puse en camino."

“Había una oscuridad total por todas partes. Podía escuchar los gritos de los animales del bosque, y sonaban cerca. Temía terminar rodeado por una manada de crueles lobos."

“Me agaché sobre el cuello de mi caballo y lo estimulé. Se negaba a moverse en aquella oscuridad total. Lo azoté. No se movió."

“No tenía idea qué hacer. En ese momento, una pequeña luz parpadeó frente al carruaje. El caballo dio un paso ansioso hacia ella. La luz avanzó. El caballo la siguió. A lo largo del camino, los animales salvajes huyeron de nosotros, como si la pequeña llama danzante los estuviera alejando.

“Seguimos a esa llama hasta aquí. Cumplí mi parte del trato y tiré mi pañuelo en el lugar designado. ¿Quién sabe? Tal vez aquellos bandidos crueles cambien sus sendas, todo en el mérito de esa pequeña luz."

Fue solo entonces que los Jasidim se percataron que la luz de la vela de Januca del Rebe había regresado. Allí estaba, ardiendo en la elaborada Menorá, con su llama fuerte y pura como si acabara de encenderse.


***


Nota biográfica: El Rab Baruj nació en 1753 en Mezhibuz, la ciudad donde su ilustre abuelo, Rabi Israel Baal Shem Tov, dirigió el movimiento jasídico que fundó. Rab Baruj era hijo de la hija del Baal Shem Tov, Adel, y su esposo, el Rab Yejiel Ashkenazi. Fue uno de los Rebe más importantes en la generación de los discípulos del Maguid de Mezritch y tenía miles de jasidim.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Carta Semanal del Rebe: Si tu alma está pasando hambre



Con la ayuda de Di-s
20 de Kislev, 5736
[24 de noviembre de 1975]
Brooklyn, Nueva York.

Saludo y bendición:
Por medio de la presente notifico recibo de su carta de Rosh Jodesh Kislev [5 de noviembre de 1975].
Me complació notar su determinación de avanzar en asuntos de Idishkait [judaísmo], tanto en el compromiso real y activo como en la adquisición de más conocimiento. Existe la afirmación de nuestros Sabios que "El que decide purificarse a sí mismo, recibe ayuda de lo Alto", y "Una persona se santifica un poco aquí en la tierra, y es santificado mucho desde Arriba". Si una "pequeña" santificación genera mucho desde lo alto, cuánto más una medida mayor que 'una pequeña...'
Confío que mantiene contacto con la gente de Lubavitch en ..., quienes seguramente estarán encantados de ayudarlo en todo lo posible.
Me gustaría agregar algunas palabras en relación con una mayor "conciencia", que usted menciona en su carta, un punto que mi venerado suegro a menudo enfatizó con la siguiente ilustración: Cuando una persona tiene hambre o sed, y desea saber cómo los alimentos y las bebidas satisfacen el hambre y la sed, la forma de hacerlo es comenzar concretamente a comer y beber a fin de calmar su hambre y sed, lo que también le permitirá comprender mejor y más rápidamente el proceso de digestión. Si intenta revertir el orden y tratar de comprender primero el proceso de digestión, no tendrá la mente ni el corazón para entenderlo, y puede que nunca lo entienda. A primera vista, puede parecer sorprendente cómo cosas físicas como la comida y la bebida pueden nutrir y desarrollar la mente. Pero el hecho es indiscutible. Si esto es así respecto al aspecto físico de la vida, ciertamente lo es en el aspecto espiritual de la vida. A fin de desarrollar una mayor conciencia, sensibilidad y apreciación de la Torá y Mitzvot [sus mandamientos], lo primero es satisfacer el hambre y la sed de la Neshamá [alma] a través del desempeño concreto y práctico de las Mitzvot en la vida diaria. Si un judío está en un estado tal que ni siquiera siente las punzadas de hambre y sed por Idishkait, esto hace que sea aún más vital para él comenzar con la observancia real y práctica de las Mitzvot diarias.
Como es usual, nuestros Sabios de memoria bendita, expresan lo anterior en unas pocas palabras concisas, al enfatizar que la Torá fue aceptada por el pueblo judío bajo el principio de Naasé v'Nishmá, anteponiendo a Naasé ('haremos') antes de v'Nishmá ('Lo entenderemos').
En este momento, antes de Janucá, le envío fervientes deseos por un Janucá brillante e inspirador, y que todas las cosas lo acompañen en un modo de "aumentando la luz", acorde al mensaje de las velas de Janucá que se encienden en número creciente de día en día.
Con bendición,
M. Schneerson

domingo, 22 de diciembre de 2019

Januka Live 5752 (1991) - Una interesante anécdota



Domingo, 24 de Kislev 5752, 1991.  En el Beit Midrash del Rebe en Nueva York, acababa de terminar Minjá, y están preparándose para el encendido de la primera vela, que estaría siendo emitido en vivo y en directo a varios puntos de todo el mundo. Un joven Bar Mitzva se acercó y encendió las velas. Todo el público estalló cantando el "Hanerot Halalu", y al final del Nigun comienza el Rebe una Sijá.

El Rebe explica en la Sijá, que de este evento podemos aprender una enseñanza fundamental en el servicio a Hashem: "Un Yehudi puede pensar, que una pequeña mitzvá que él hace en su lugar, no afecta al resto del mundo, ni que hablar a todo el mundo. Y para que el Yehudi pueda entender fácilmente que su pequeña acción afecta de hecho sobre todo el mundo, Hashem reveló el sistema de "transmisión satelital", mediante el cual podemos ver claramente cómo un judío que está en un lugar del mundo, puede ayudar a otro judío del otro lado del mundo en un mismo instante. Y como lo vemos concretamente ahora - que desde este lugar en Nueva York vemos y hablamos con Yehudim de diferentes lugares alrededor del mundo, en Israel y en Moscú, en la India y en Calcuta..."

¡Un minuto! La ciudad de Calcuta en India no participaba en la transmisión por satélite! ¿Qué estaba insinuado en las palabras del Rebe?

*

En el 2001 dos Bajurim salieron a Shlijut de 770 Nueva York, hacia Bombay, India.
Un día, tomaron los Bajurim un largo viaje en tren, hacia la ciudad de Calcuta, para visitar y fortalecer a la pequeña comunidad judía que vivía en la zona. Una vez que llegaron, el presidente de la comunidad los recibió cordialmente y les dijo con emoción que quería contarles una historia especial sobre el Rebe de Lubavitch. Y así contó el hombre:

Hace diez años, en el año 5752, 1991, yo estaba aquí en Calcuta para Jánuca. Ese Januca había muy pocos Judíos aquí en Calcuta y me sentía muy solo y triste. Un pequeño Judío en un lugar tan remoto... Al llegar la primera noche de Jánuca, en mi mente tuvo lugar una enorme lucha - si encender las velas de Janucá o dejar y ceder. Al final encendí las velas, pero en mi mente seguía corriendo el pensamiento: "¿Qué diferencia hace una pequeña Janukiá encendida en este lugar tan remoto? ¿Acaso cambia en algo?..."

Me senté en el sofá y empezé a pasar por los canales de TV. De repente me encontré en uno de los canales con la imagen del Rebe de Lubavitch, de pie y hablando en su sinagoga después de encender las velas. Inmediatamente me concentré y escuché atentamente lo que el Rebe decía. Y escucho al Rebe explicando, que de las emisiones por satélite que tienen lugar ahora, uno puede aprender cómo una pequeña acción de cada Judío, incluso del lugar más remoto, afecta a todo el mundo. Y como lo vemos concretamente, que estamos aquí ahora en 770, y vemos y hablamos con Judíos de todos los extremos de la tierra, en Israel y en Moscú, en India y Calcuta...


Aquí un breve video de aquel evento, el Januka Live 5752:



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jueves, 19 de diciembre de 2019

Monedas de oro, monedas de plata



Un Josid de Reb Mottel de Chernobyl visitó en cierta oportunidad a su Rebe para pedirle una Brajá. Reb Mottel le pidió al visitante que contara su agenda diaria típica. El joven le explicó que arranca cada día temprano comprando artículos de almacén para su negocio del propietario local. Después de eso, se dispone a hacer davenen shajaris, después de lo cual comienza a vender sus productos.

“¿Por qué compras tu mercadería antes de hacer Davenen por la mañana?”, Preguntó Reb Motel.

El joven explicó: "¡Porque si espero hasta después de Shajaris, los únicos artículos que conseguiría , los restantes serían de calidad inferior, si aún no se agotaron por completo!"

Al escuchar eso, Reb Mottel compartió una historia con su Josid.

***

Había una vez un melamed cuyo sustento implicaba viajar lejos de su ciudad natal para enseñar a niños judíos en ciudades distantes. A menudo permanecía fuera de casa durante un año o más. Mientras tanto, su esposa e hijos pasaban ese año pidiendo prestado y viviendo a crédito.

Este melamed recibía su paga con monedas. Los ricos le dieron monedas de oro, la clase media pagó con monedas de plata y las personas de medios más modestos pagaron con monedas de cobre o níquel.

El maestro se confeccionó un cinturón donde llevar las diversas bolsas de dinero. Cada bolsa llevaba un tipo diferente de moneda. Tenía una bolsa para sus monedas de oro, una bolsa para sus monedas de plata, una bolsa para sus monedas de níquel y una bolsa para sus monedas de cobre.

Cuando terminó el año de trabajo, regresó a su casa. Al acercarse Shabat durante su viaje, sabía que tendría que quitarse el cinturón, pero no sabía dónde esconder sus bolsas de dinero.

Decidió enterrar sus ganancias en el suelo y recuperarlas después de Shabat. Pero justo cuando estaba a punto de terminar su excavación, escuchó a algunas personas en la distancia. Se asustó y preocupó enormemente ante la posibilidad de que si podía escucharlos, probablemente pueden haberlo visto, y su dinero no estaba a salvo.

Ahora presionado por el tiempo, agarró el cinturón con las bolsas de monedas y corrió hacia la posada judía local, donde le entregó al posadero todo el paquete, con mucha prisa, para que se lo cuide. Shabat comenzó, y el melamed estaba furioso consigo mismo. Acababa de darle al posadero las ganancias de todo un año entero sin siquiera una nota o recibo que mencionara la cantidad de dinero retenido. Sería muy fácil para el posadero negar la protección de las monedas, y perdería la paga de todo su año.

Los pensamientos sobre su esposa e hijos inundaron su mente. ¿Qué harían ellos? ¿Cómo enfrentaría a los acreedores? Su imaginación despegó, dejándolo preocupado y nervioso durante todo el Shabat.

El posadero percibió la condición problemática de su invitado y, tan pronto como Shabat finalizó, rezó maariv muy rápidamente y colocó el cinturón con las bolsas de monedas frente al maestro, que todavía recitaba la silenciosa Amidá.

Para asombro del posadero, aún antes de terminar su davenen, el maestro abrió la bolsa de monedas de oro y comenzó a contarlas una por una. Vio que todas las monedas estaban allí. Sin embargo, sacó la bolsa con las monedas de plata y comenzó a contarlas a continuación. Todas las monedas de plata también estaban allí, pero su preocupación e inquietud no se disiparon. Luego se puso a contar las monedas de níquel, y luego las monedas de cobre, y finalmente regresó a su tefilá. El posadero, que había observado todo el proceso, quedó desconcertado y perplejo.

Cuando el melamed terminó la Tefilá, el posadero lo confrontó. "Después de que viste que no había tomado ninguna de tus monedas de oro, ¿por qué no confiaste en que no había tomado ninguna de tus monedas de plata, que son mucho menos valiosas? Y luego de haber contado también las monedas de plata y comprobar que no tomé nada, ¿por qué no confiaste en mí entonces? Seguiste ridículamente contando las monedas de níquel y cobre, las menos valiosas.

***

Reb Mottel de Chernobyl, se volvió hacia el joven que tenía delante y le dijo: "Quiero hacerte la misma pregunta que el posadero le hizo al melamed. Cada mañana, Hashem te devuelve tu Neshamá (alma), tu cuerpo, tu propia vida, el equivalente a las monedas de oro y plata. ¿Qué te hace pensar que él tampoco te dará tu parnasá, tus monedas de níquel y cobre? Deberías aumentar tu bitajón y creer que tu sustento físico también te dará Hashem. No hay necesidad de apresurarse a comprar los artículos y la mercadería antes de Shajaris."

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Video especial - Farbrenguen con el Rebe - Yud Tet Kislev 5742

- Presentación especial -

 La experiencia de un Farbrenguen de Yud Tet Kislev con el Rebe


En esta Sijá de un Farbrenguen de Iud Tes Kislev del año 5742 (1981), el Rebe analiza la carta que el Alter Rebe escribió después de su liberación. En la carta, el Alter Rebe se enfoca en el tema de la paz. ¿Por qué el Alter Rebe no enfatizó el tema del auto sacrificio por el judaísmo?

En esta amplia Sijá, el Rebe explica la mejor manera de lograr nuestra misión Divina en este mundo.


lunes, 16 de diciembre de 2019

Shiur Rab Osher Farkash Yud Tet Kislev 5780

Shiur 19 de Kislev: "¿Por qué Jasidut se reveló recién ahora?"

Preparándonos para Yud Tet Kislev - Anécdotas #5




El yerno del Baal Shem Tov se llamaba Reb Yejiel; Su familia vivía en Alemania. Luego de estudiar y recibir del Baal Shem Tov durante cinco años, le preguntó si podía volver a casa y visitar a sus padres.

Explicó: "Mi padre nos permitió a todos (sus hijos) irnos a estudiar donde sea que elijamos, pero solicitó que después de cinco años volvamos a visitarlo."

El Baal Shem Tov lo bendijo para que tuviera un buen viaje y regresara sano y salvo, y viajó a Alemania.

Al llegar allí, sus padres lo saludaron cálidamente y durante aquella semana llegaron también todos sus hermanos. Su padre observó a todos sus hijos y tenía tremendos najes. Sí, todos fueron a diferentes yeshivot y asumieron diferentes costumbres, pero era evidente que todos crecieron y progresaron en su estudio y erudición.

Siendo que le parecía lo correcto, le informó a sus hijos que la próxima semana haría un festín para toda la comunidad y cada uno de ellos tendrá la oportunidad y la capacidad de demostrar lo que aprendió en estos cinco años.

Uno por uno, sus hijos transmitieron maravillosas ideas y conceptos sobre diversos temas en la Torá. Los presentes realmente disfrutaron de sus brillantes discursos y los padres gozando el najes.

Sin embargo, cuando llamaron a Yejiel para que demostrara algo de lo que había aprendido, se quedó sentado en su lugar, comiendo algo.

Conociendo la grandeza de su hijo al observar su Davenen, estudio y conducta desde su llegada, asumió que tal vez no se estaba sintiendo bien hoy y le pidió al próximo hijo que hablara.
Sin embargo, se molestó al escuchar los comentarios de sus otros hijos. Escuchó cómo estaban desestimando a Yejiel y diciendo que había engañado a su padre.

Al día siguiente, le preguntó a Yejiel por qué no quiso transmitir algo de lo que había aprendido. "Me has contado constantemente acerca de la grandeza de tu Rebe que se convirtió en tu suegro, entonces, ¿por qué no se lo dijiste a la gente del pueblo?"

Reb Yejiel respondió: "Papá, me pediste que mostrara lo que aprendí y eso fue exactamente lo que hice."
Al ver el desconcierto de su padre, continuó: "Mi suegro el Baal Shem Tov enseñó que se puede servir a Hashem incluso mientras uno come, y eso es lo que hice cuando me pidieron que demostrara lo que había aprendido. Jasidus nos enseña a elevar el mundo y [es] a través del mundo [que] podemos servir a Hashem.

Obviamente también avancé en mi aprendizaje de conocimiento de Torá, pero eso no es lo mismo que aprender algo completamente nuevo. Entonces quise demostrar algo completamente nuevo."

Su padre entendió la respuesta de Yejiel, pero le respondió "lo he entendido justamente porque me lo explicaste, así que te pido que expliques las enseñanzas de tu venerado suegro a todos. Cambiaré ahora mis palabras, y diré que vas a explicar lo que aprendiste y no que lo demostrarás."

Yejiel aceptó y la noche siguiente la gente del pueblo se reunió una vez más. El padre explicó por qué su hijo no habló la noche anterior y luego dijo: "Ahora le pido que comparta algunas de las enseñanzas de su suegro y Rebe, el Baal Shem Tov Hakadosh."

Esta vez, Reb Yejiel obedeció y comenzó a hablar: "Todos saben que la Torá se compara con la luz. Sin embargo, algunos podrían pensar que solo hay luz en los hogares de los Talmidei Jajamim, que estudian constantemente. Pero si un judío es ignorante o está ocupado en mantener a su familia y no tiene un tiempo establecido todos los días para estudiar, entonces uno podría decir erróneamente que en ese hogar judío no hay luz, a pesar de que se están guiando en el camino de la Torá y Mitzvot.

Mi Rebe y suegro, el Baal Shem Tov, enseña que hay formas adicionales de traer luz a toda casa judía. Al decir una Kedushá Amen yehei shemei rabah, se abren ventanas, decir un capítulo de Tehillim con sinceridad y corazón, y al alabar a Hashem al responder Boruj Hashem, se abren ventanas. Un judío ya no debe sentir que está en la oscuridad. Como dice el Pasuk, "Y para todo el pueblo judío, hubo luz en sus hogares."

***

De eso se trata Yud Tes Kislev. Celebremos la luz que emana de Torat HaJasidus y cómo iluminó la vida de los judíos en todo el mundo.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Carta Semanal del Rebe: Estudio Fijo de Jasidut trae Berajá de Hijos

En honor al Jag HaJaguim, Yud Tet Kislev, en nuestra columna semanal "Carta del Rebe", DOS cartas del Rebe que expresan la Segulá e importancia del estudio de Jasidut de forma diaria y fija, especialmente como Segulá para engendrar hijos e hijas.



B"H, 1 de Shvat, 5712
Brooklyn.
Shalom y Berajá!
...Hay una carta muy conocida del Alter Rebe, en la cual escribe que el estudio diligente y asiduo del Jasidut -un estudio que lleva al amor y temor [a Di-s]- es segulá para el nacimiento de hijos e hijas.
A pesar de que usted escribe que tiene una sesión fija de estudio [de Jasidut] todos los jueves a la noche, es claro que esto no basta.
Además de la clara certeza de que se debe estudiar Jasidut en Shabat, sería también apropiado que fije dos o tres sesiones de estudio [de Jasidut] más también durante la semana.
De ser posible, estas sesiones deben organizarse de modo que no pasen tres días sin estudio de Jasidut. Obviamente, todo lo anterior es además del estudio de Tania, tal cual está dividido en la Guía de Estudio (Moré Shiur) según los días del año.

(Igrot Kodesh, Vol. V, p. 185)

[Tal como se explica en el Tania, cap. 3. las facultades emocionales de amor y temor a Di-s son la "descendencia" masculina y femenina de las facultades intelectuales "paternas" de Jojmá y Biná. Producir una descendencia espiritual es de este modo una segulá para producir una descendencia física.]




 [...]Hay una conocida -y ya impresa- carta del Alter Rebe en la cual escribe que una segulá para tener hijos es ocuparse en el estudio de aquellos asuntos y conceptos que llevan al amor y temor a Di-s, es decir, el estudio de Jasidut.
Debe por lo tanto fijar un Shiur de Jasidut con uno de sus allegados al menos tres veces a la semana (es decir, que no pasen tres días sin el estudio del Jasidut). Comprensiblemente, uno de estos tres días debe ser Shabat; el estudio en los días de semana puede ser en cualquier día que le sea más conveniente, (siempre que, como se expuso anteriormente, no pasen tres días sin el estudio de Jasidut).
Sin duda su esposa, 'תחי, observa la buena costumbre de las mujeres judías de dar Tzedaká para [la organización benéfica de] R. Meir Baal HaNes antes del encendido de las velas, Erev Shabat y Erev lom Tov. Dígale que ha de observar escrupulosamente [la ley de] cubrirse el cabello.
Espero que ambos cumplan lo anterior para que puedan pronto transmitirme las jubilosas noticias de que su esposa ha concebido...
(Igrot Kodesh, Vol. VI, p. 60)





jueves, 12 de diciembre de 2019

Preparándonos para Yud Tet Kislev - Anécdotas #4

Sabemos que hay diferencias entre Jasidut Jaba'd y Jasidut Jaga's. Una de las diferencias fundamentales se distingue en la avodá de los jasidim. En Jabad, el énfasis está puesto en que el Josid lo logre por sí mismo, mientras que en Jaga's puede apoyarse en el Tzadik.

Esta diferencia entre estos dos enfoques no es casualidad, sino específica y deliberada.

El Baal Shem Tov viajó para acercar a grandes Tzadikim para que se convirtieran en sus talmidim y Jasidim. Lo hizo con el Maguid de Mezritch, como así también con el Toldot Yaakov Yosef y otros. Fueron atraídos a él a través de su proceder y acción. En otras palabras, el Baal Shem Tov, el Tzadik, los elevó.

Sin embargo, cuando se trató del Alter Rebe, el Baal Shem Tov dio instrucciones específicas de que no se le contara al niño acerca de él, ya que tenía que venir solo. En la terminología jasídica, el Baal Shem Tov estaba informando que debía llevar el estandarte de Avodat Atzmo.

Escuché recientemente un Vort del rabino Mangel 'שי que esta misma idea quizás puede explicar una pregunta que podría surgir en la parashá.

Rashi cita la explicación de que cuando Rivka pasaba por el Beit Midrash de Shem y Eiver, Yaakov desea salir, abandonar su matriz y estudiar Torá. Sin embargo, sabemos que cuando un niño está en el vientre de su madre, un ángel le enseña Torá. Entonces, ¿por qué quería estudiar en lo de Shem, cuando el ángel ya le estaba enseñando?

Pero con lo dicho anteriormente se entiende: Recibir y aprender de un ángel es maravilloso; sin embargo, no es lo que se le exige a una persona. Una persona debe estudiar y aprender por motus propio, y superar sus propias luchas. Eso es similar a lo que escribe el Alter Rebe en el capítulo 15 del Tania, que esta es la diferencia entre el que sirve a Hashem y aquel que no. Si no está superando obstáculos y desafíos y haciendo más de lo que está acostumbrado, es como si no sirviera a Hashem. Por lo tanto, Yaakov quería salir y estudiar por su cuenta.


Rivka dirigiéndose al Beit Midrash a preguntar acerca de lo que sucedía en su vientre - Pintura de Ahuva Klein

miércoles, 11 de diciembre de 2019

14 de Kislev - Casamiento del Rebe - Videos







En esta Sijá, en un evento público celebrando el quincuagésimo aniversario de éste especial acontecimiento, el Rebe habla sobre el motivo de tal celebración:


martes, 10 de diciembre de 2019

Preparándonos para Yud Tet Kislev - Anécdotas #3



Había un Josid de Paritch, quien fue nombrado por el Frierdiker Rebe para convertirse en el Mashpia de una de las yeshivot. El primer farbrenguen que dio fue sobre Yud Tes Kislev, y todos, no solo los estudiantes estaban interesados ​​en escucharlo (haciendo Farbrenguen).

Era conocido por ser muy gentil, suave y amable, siempre muy cortés, y generalmente, en un farbrengen el mashpia exige de los presentes. Pero eso iba en contra de su naturaleza. Entonces, ¿qué iría a decir?

En el farbrenguen desarrolló a modo de parábola una guerra que se prolongó durante años, nadie estaba ganando. Estaba en un punto muerto. Luego llegó un oficial adornado con medallas e insignias en sus dos solapas. Escuchó de los generales un informe completo acerca de las batallas y estrategias en curso que se estaban utilizando. Luego hizo algunas preguntas y después de escuchar las respuestas, entró en una habitación para analizarlo.

Al salir, comenzó a expresar sus pensamientos. Todos escucharon mientras desarrollaba su estrategia sobre cómo superar el callejón sin salida y ganar la guerra. De hecho, luego de seguir su consejo y guía, la guerra se ganó en unas pocas semanas.

La razón obvia de su éxito, que pudo descubrir cómo superar el callejón sin salida es porque tenía las herramientas, la experiencia y el conocimiento que los comandantes no poseían y, por lo tanto, pudo ganar.

Dirigiéndose a los presentes, el nuevo mashpia declaró: "El nombre del Alter Rebe es Shneur. Shneur está compuesto de Shnei Or, dos luces. Las dos luces son nigle y jasidus. Ustedes, que fueron Zoije (tienen el mérito) de estar en la yeshiva del Rebe, y estudiar tanto Nigle como Jasidus tienen todas las medallas e insignias en ambas solapas: te dieron la artillería y estás en posición de luchar y vencer al enemigo, las presiones de los vientos que soplan a nuestro alrededor."

Sí, un farbrenguen es un momento donde exigimos, pero surte efecto sólo cuando aquellos que están escuchando son conscientes de que poseen las herramientas y habilidades para lograrlo. Es un momento de inspiración, no solo de exigir.

domingo, 8 de diciembre de 2019

Preparándonos para Yud Tet Kislev - Anécdotas #2


Como es sabido, especialmente durante los primeros diez años del nesiut del Rebe Rashab, él (viajaba y)  permaneció fuera de Lubavitch con bastante frecuencia. A veces no estuvo allí para Yud Tet Kislev. Un año estuvo en Alemania con la familia y algunos jasidim viajaron para estar con él para el Yom Tov.

Ese año habló sobre conducirse en los caminos de Jasidut. Su hijo, el Frierdiker Rebe, era un pequeño niño y los puntos hablados no eran apropiados para él, así que preguntó: "¿Cómo me conduzco [yo] en los caminos de Jasidus?"

A esto, el Rebe Rashab respondió: Debes hacer davenen de adentro del Sidur, [aunque sepas las tefilot completamente de memoria].


De esto vemos que darkei hajasidus puede ser aplicable a cada individuo en nuestra comunidad. Solo que cada persona debe esforzarse por lograrlo a su nivel y desde ese nivel deberá avanzar continuamente a un nivel superior.

viernes, 6 de diciembre de 2019

9 de Kislev: Miteler Rebe - Maise

Caballos y Dinim



Cuando Rab Dovber Shneuri, el Admur Haemtzai de Lubavitch (hijo y sucesor del Baal HaTania), se enfrascaba en su meditación en conceptos jasídicos, podía estar completamente desconectado (abstracto totalmente) durante horas de lo que sucediera a su alrededor. Las ideas y pensamientos de Jasidut eran todo en su vida, y tal como lo expresó su yerno, el Tzemaj Tzedek: "Si le cortarían un dedo, no hubiese salido sangre del mismo, sino Jasidut."

En tales situaciones de devoción en los asuntos jasídicos, se elevaba a niveles espirituales superiores, hasta que sus jasidim temían por él, que alcance un estado de Klot Hanefesh, una separación del alma del cuerpo como resultado de su inmenso deseo por unirse dentro de la infinita Luz Divina. Por ello, es que fueron incorporadas varias medidas a fin de mantener el alma del Rebe en su cuerpo incluso en estos momentos sublimes.

La 'Kapelie' era una de ellas.

Era un coro de Jasidim con voz talentosa y de buen oído, que solían cantarle al Rebe Nigunim de alegría y devoción, de melancolía y Farbrenguens . El coro entonaba los Nigunim sagrados compuestos por el Alter Rebe, y otros Nigunim que surgieron de los corazones de Jsidim durante sus Tefilot y Avodat Hashem.

Además del coro, había entre los Jasidim del Rebe aquellos que se especializaban en la equitación, y durante ocasiones especiales de alegría, bodas y similares, realizaban actuaciones a la par del sonido de la Kapelia. Los Jasidim decían que controlar el caballo es una parábola de la demanda de cada ser humano, de controlar el 'caballo', la bestia de dentro suyo: el 'alma animal' y llevarla a las metas que el 'hombre', que es el 'alma divina', quiere alcanzar.

Fue grande la sorpresa cuando, en un día de semana completamente rutinario, el Rebe ordenó a la Kapelia que se prepararan y entonen y a la caballería que realizara su espectáculo de equitación. Los miembros del coro y la caballería fueron traídos rápidamente. Tomaron los instrumentos musicales, se ubicaron en sus posiciones de canto, y los jinetes entrenaron a sus caballos para la tarea.

Cuando todo estuvo listo, el Rebe se paró frente a su ventana y observó el canto y los paseos a caballo, mientras todos se preguntaban una explicación.

De repente, los caballos dejaron de montar y el coro dejó de cantar. Un alboroto se levantó en el acto. Los Jasidim asustados comenzaron a correr, y los desesperados pedidos de ayuda llenaron el aire. Pronto se hizo evidente que Reb Najum, el hijo del Admur Haemtzai, que estaba entre los jinetes, se había caído de su caballo y resultado gravemente herido. Los miembros de la familia rápidamente le notificaron al Rebe de la situación: la condición de Reb Najum es muy grave y su vida está en peligro.

Pero en el rostro del Rebe no se vio reacción alguna . Continuó de pie, su mirada en algún punto en el horizonte, y con su mano dio un ligero movimiento, lo que significaba: continuar como siempre.

Sorprendidos, los cantantes, los músicos y jinetes regresaron, tratando de seguir cantando y cabalgando y superando la preocupación por la salud del hijo Rebe. La caballería se subió a sus sillas de montar, sujetó las riendas y estimuló a los caballos para que volvieran a competir. En breves momentos, el alegre canto volvió a tronar, y los ruido de los cascos de los caballos golpeando el suelo reverberaron en el terreno.

Mientras, dentro de la casa, yacía el hijo del Rebe acostado, gimiendo de dolor. Un médico fue traido rápidamente a la casa, que analizó las heridas para evaluar y determinar la gravedad del accidente. Luego de un rato , se escuchó un mensaje tranquilizador: el golpe sufrido por Rab Najum no es tan grave como parecía inicialmente. De hecho, tiene una pierna rota y sufre un dolor intenso, pero no cunde peligro sobre él.

El médico enyesó la pierna de Reb Najum, le dio calmantes y dejó instrucciones para como tratar las heridos. Salió de la casa y aseguró a los preocupados miembros de la familia que en unas pocas semanas la fractura se curaría y el rabino Najum volvería a la normalidad. La vida en el Jatzer del Rebe volvió a la normalidad.

Algunos Jasidim se acercaron, juntando coraje, al Rebe y le preguntaron: "Rebe, cuando usted vio lo que le sucedió a su querido hijo, ¿por qué no se notó de su parte ninguna reacción, y no solamente eso sino que incluso indicó que se continuara la música como de costumbre, como si nada hubiera pasado?"

Una ligera sonrisa apareció en el brillante rostro del Rebe. "Y por qué no me preguntan", se dirigió a los jasidim, "¿por qué de repente pedí, en un día de semana rutinario, que canten y monten a caballo?"

El Rebe detuvo sus palabras por un momento, y dijo: "Ese día vi un Kitrug que se cernía sobre la cabeza de mi querido Najum. El asunto me preocupó mucho. La Midá de Severidad cernía sobre él, y estaba buscando una manera de quitar el Kitrug sobre su cabeza."

"La única solución que encontré fue usar el principio de 'Simjá Memateket Dinim', (La Alegría endulza las severidades) por lo que procedí a pedir que traigan rápidamente al coro y al grupo de jinetes, para generar una alegría que dispersara los Dinim. Y de hecho, los Dinim fueron atenuados, pero aún así causaron una ligera marca, que se reflejó en la caída de mi hijo del caballo y su pierna rota. Así que instruí para aumenten aún más en cantos y alegría, para eliminar completamente los Dinim y llevar así a  la pronta recuperación de mi hijo."


Fuente: (Reshimot Devarim, Sijat Hashabua 1718) 

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Carta Semanal del Rebe: ¿Preocupado por tu salud? ¡Tienes un muy buen Amo y Creador!


CUANDO UNO POSEE UN AMO VERDADERAMENTE BUENO NO HAY LUGAR PARA LAS PREOCUPACIONES 

B"H
8 de Sivan, 5718
Brooklyn.

Shalom y Brajá!
Me sorprende que usted esté tan preocupado acerca de su salud, cuando Di-s, bendito sea, dijo "Eleva tus ojos al cielo y ve Quien ha creado esto.*" Cuando uno mira con ojos abiertos lo que está ocurriendo a su alrededor, percibe que Di-s dirige todo el mundo.
Toda persona racional debe llegar a la conclusión de que dado que Di-s es el verdadero y único Amo del universo, y es también la Esencia del Bien, seguramente todo conduce en dirección al bien. Cuando uno tiene tan buen amo, no necesita preocuparse para nada, pues no hay duda que el amo sabe qué es "bueno", y qué es "aun mejor que bueno".
También es comprensible que el Yetzer Hará (la mala inclinación) de tiempo en tiempo mezcla y confunde los pensamientos del hombre. Pero uno no tiene que dejarse intimidar, y creer en que esto viene del "viejo y necio rey**" [aludiendo al Yetzer Hará.]
Que Di-s lo ayude a cumplir la directiva de "Sirve a Di-s con alegría***". Cuando lo haga de una manera sincera, entonces verá con sus propios ojos que verdaderamente existen cosas de las que puede sentirse satisfecho y contento.
 (Igrot Kodesh, Vol. IX, Pág. 103)


*)   leshaiahu 40:26 21.
**) Kohelet 4:13 22.
***) Tehilim 100:2



lunes, 2 de diciembre de 2019

Preparándonos para Yud Tet Kislev - Anécdotas #1


El dicho del Rebe Rashab de que, [en su opinión] la verdadera revelación y difusión de Jasidut comenzó 'después de Petersburgo', es decir, después de que el Alter Rebe fue liberado de su encarcelamiento, es bien conocido. Allí en Torat Sholom figura que un josid preguntó en aquel entonces: "Esa puede ser la diferencia para un Rebe, [desde la óptica de los Rebeim]. Sin embargo, ¿qué diferencia generaron el arresto y la liberación en los jasidim?"

El Rebe Rashab respondió entonces: "Antes de Petersburgo, el foco principal de los jasidim era tratar de entender los conceptos jasídicos y Divinos que el Rebe reveló. Luego, su enfoque fue acerca de cuál era el propósito por el cual Hashem envió mi Neshamá a este mundo. ¿Qué misión tengo que cumplir?"

Entonces sí, obviamente en Yud Tes Kislev es un momento para intensificar nuestro Limud Hajasidut. Sin embargo, debemos ser conscientes de las palabras que el Rebe escribe en HaYom Yom en conclusión para el 18 de Kislev; "Gut Yom Tov b’limud hajasidus uv’darkei hajasidus". No es suficiente que estudiemos Jasidut, tenemos que asegurarnos de que nuestra conducta corresponda y sea acorde a los caminos de Jasidus.

Este punto concuerda y se puede relacionar con la historia que un padre orgulloso mencionó una vez (creo que al Rebe Rashab): "¡Mi hijo estudió todo el Tania!"
A esto, la respuesta fue: "[Eso es maravilloso, sin embargo, la pregunta es], ¿cuánto le enseñó el Tania a él?" El Jasidut que estudiamos y aprendemos tiene que inspirarnos e influenciarnos, y la prueba que lo define está allí: Si nuestra Tefilá y/o nuestra conducta mejoran, eso demuestra que tomamos en serio las enseñanzas, si no, eso demuestra que tenemos qué mejorar.

En Kuntres Hatefilá, el Rebe Rashab declara que uno debe contemplar y reflexionar en detalle un aspecto particular de Jasidut, no solo como un pensamiento general, y esa es la clave para causar una impresión duradera en ti mismo.

viernes, 29 de noviembre de 2019

Testimonio de uno de los doctores del Rebe en 1977

El Dr. Louis Teichholz es un prestigioso cardiólogo. En 1977, cuando él era el Director de Cardiología en el Hospital Mount Sinai de Nueva York, el Rebe sufrió un severo infarto en la festividad de Shminí Atzeret. Le pedieron al Dr. que se una al grupo de médicos que estaba atendiendo al Rebe en 770. Fue allí que él tuvo el privilegio de conversar con el Rebe sobre muchos temas fascinantes.



miércoles, 27 de noviembre de 2019

La historia completa de Rosh Jodesh Kislev 5738 (1977)







Fuente: A Chassidisher Derher (esta versión es sin editar, sólo texto sin diseño ni imágenes)

lunes, 25 de noviembre de 2019

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Desafiando el Status Quo #8


De Sidney a Sholom

Número 8

El Sr. Sidney Hejt no tuvo hijos durante dieciocho años. Visitó médicos y profesores especialistas en la materia, pero en vano.
Durante un farbrenguen de 5716 (1956), entre las sijot, el Rebe de repente le exclamó: "¡Cambie su nombre de Sidney a Sholom, para que pueda tener paz en su cuerpo y alma, y tendrá un niño sano!" Sidney se convirtió en Sholom y fue bendecido, siendo padre de una hija ese mismo año.
Harav Tzvi Raisman, miembro del Beit Din de la Eida Hajareidit en Yerushalaim, fue un veterano Rosh Yeshiva del Sr. Hejt. Esta anécdota del Rebe era su favorita, y siempre concluía con entusiasmo: "¡Solo el Lubavitcher Rebe podría prometer un hijo en público, después de dieciocho años esperándolo!"

domingo, 24 de noviembre de 2019

Kinus Hashlujim 5780 - Transmisión en vivo




Para escuchar una traducción simultánea en Español:


http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2770882/jewish/En-Vivo-y-en-Directo-Conferecia-de-los-emisarios-de-Jabad-Lubavitch.htm



Kinus Hashlujim - Video alusivo - Farbrenguen del Rebe

Difusión del judaísmo

Muchos se sorprenden del espectacular éxito que Jabad sigue teniendo en la difusión del judaísmo.
"¿Cómo puede ser", se preguntan, "que el movimiento pueda mantener tal estricta adherencia a la ley judía y su observancia, mientras que recibe a todo judío, sin diferenciar su pasado o nivel de observancia?" En ésta fascinante alocución, el Rebe reconcilia la aparente paradoja y explica su visión sobre la difusión del judaísmo en todo lugar y tiempo.





jueves, 21 de noviembre de 2019

Maise: La mujer en la estación de tren



Por Asharon Baltazar para Chabad.org



Reb Avraham Lampel, un empresario textil en la Polonia de antes de la guerra, era estrictamente honesto. Registraba diligentemente cada transacción y se mantenía alejado de cualquier cosa que pudiera enredarlo con las autoridades fiscales locales. Durante muchos años, su negocio funcionó sin problemas.

Fue entonces que surgió cierta vez la tentación: una ganga que le permitiría ahorrar una gran cantidad de dinero evadiendo algunos trámites burocráticos. Lo dudó, pero la promesa de dinero fácil lo conquistó.

Reb Avraham rápidamente se dio cuenta de que su decisión había sido un error lamentable, pero las autoridades polacas enseguida arrasaron tras las oficinas sospechosas y arrestaron a todos los involucrados antes de que pudiera salir de la situación. Fijado en tinta oficial, se concertó una fecha para presentarse (su audiencia) ante la corte.

A medida que se acercaba la fecha de la audiencia, surgió otra oportunidad comercial, diferente y no relacionada con el caso. Ante decisiones como estas, Reb Avraham generalmente viajaba a su Rebe, Reb Isajar Dov de Belz, para pedirle una brajá de éxito. Aunque deseaba desesperadamente desahogar su mente perturbada y pedirle una brajá por su pendiente aparición ante la corte, estaba demasiado avergonzado de contarle el sórdido asunto. De mala gana, guardó los problemas legales en su corazón y esperó que la brajá del Rebe para la nueva operación comercial cubriera también sus desafíos actuales.

Reb Avraham recibió la bendición del Rebe y se dirigió hacia la puerta, soltando un suspiro. De repente, el Rebe exclamó: "Si se te presenta la oportunidad de ayudar a alguien, incluso si se tratase de un extraño ordinario del mercado (de la calle), no dudes en hacerlo."

Y con esas crípticas palabras resonando en sus oídos, se despidió de su Rebe.

Reb Avraham nunca había escuchado al Rebe hablar de esa manera. Con los ojos errantes y atentos a cualquier transeúnte necesitado, trató de darle sentido a lo que quiso decir el Rebe, pero no se le ocurría ninguna explicación satisfactoria.

Mientras esperaba el tren a casa, Reb Avraham notó que una mujer caminaba nerviosamente a lo largo de la plataforma. Ella no se veía judía, y estaba claramente preocupada por algo. Reb Avraham se acercó a ella y le ofreció ayuda.

"No, gracias", dijo la mujer cortésmente.

Las palabras del Rebe resonando en su cabeza obligaron a Reb Avraham a preguntarle una vez más, un poco más empático. La mujer suspiró y sacudió la cabeza.

“Mi cartera, junto con mis documentos personales y mi dinero, no están. O los perdí o me los robaron, y no tengo idea de cómo o cuándo desapareció. Pero eso no importa. Ahora, no tengo forma de volver a casa."

“¿Cuánto necesita para el viaje?”, Preguntó Reb Avraham.

“Veinticinco zloty. Por lo menos."

Sin dudarlo un momento, Reb Avraham sacó su billetera, contó 25 zlotys, agregó algunos más y colocó el dinero en su palma abierta.

"Que tenga un buen viaje", le deseó con una sonrisa.

Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas. Tan pronto como pudo hablar, le insistió a Reb Avraham que le pasara sus datos para poder devolverle el dinero, pero él simplemente sonrió amablemente y le deseó lo mejor. Al negarse a dejar a esta buena alma con las manos vacías, la mujer le entregó su tarjeta, le agradeció nuevamente y se fue.

Reb Avraham examinó la tarjeta y advirtió que la mujer se desempeñaba como juez en Lviv, conocida para los Yehudim como Lemberg y para los polacos como Lwów. La información no significaba nada para él, así que cuando metió la tarjeta en su billetera, se olvidó por completo.

***

Reb Avraham sudaba bajo su traje, sus labios se movían incesantemente recitando kapitlaj de Tehilim. Era el día de su audiencia, y estaba parado en la sala, esperando a los jueces. Las pesadas puertas de madera se abrieron y los tres jueces, dos hombres y una mujer, entraron caminando por el pasillo, con sus túnicas ondeando a su paso.

Reb Avraham se queda ahí con la boca abierta: ¡esa era la mujer a la que había ayudado en la estación de tren!

Los jueces tomaron asiento y comenzó el juicio. Como si estuvieran perfectamente ensayados, los fiscales procedieron a pintar un caso convincente contra Reb Avraham, describiendo sus crímenes con dolorosos detalles y, por último, recomendando que lo trataran de acuerdo con el máximo alcance de la ley polaca. Reb Avraham se sintió paralizado cuando notó que los dos jueces movían la cabeza asintiendo los pronunciamientos de la fiscalía. Y cuando sus propios abogados no hicieron nada para mitigar su culpa, ya podía saborear la comida de prisión que estaría comiendo durante mucho tiempo.

Pero una voz familiar interrumpió el juicio.

"Me opongo inequívocamente", pronunció la tercera juez en voz alta. “Hace varios meses, cuando nadie quería ayudarme, un total desconocido en una lejana estación de trenes, este hombre aquí parado,  intervino y lo hizo. El no me conocía. No pidió nada a cambio. No soy miembro de su pueblo, pero a él no le importó. Por lo tanto, no puedo creer que este hombre haya estado involucrado voluntariamente en tal crimen, e incluso si lo estuviera, creo que merece otra oportunidad, ya que debe haber sido una anomalía, una falla moral única, no representativa de quién él es."

Conmovidos por su poderoso recuento del encuentro en la estación de tren, los otros dos jueces revocaron su veredicto y el caso fue desestimado por completo.

martes, 19 de noviembre de 2019

Un yehudi quiere asumir el yugo de la Torá




Con el cargo de presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Israel, Jaim Cohen era vehementemente antirreligioso en su política, decisiones y conducta. En su condición de Kohen, su matrimonio con una divorciada fue una profanación pública de la Halajá, y su nombre fue desprestigiado en todo el mundo judío.

En 5736 (1975), para sorpresa de sus amigos y familiares, asistió a las Hakafot de Simjat Torá del Rebe. El Rebe lo honró con un un Sefer Torá.

El Sefer Torá que le dieron era uno pesado. Cuando alguien intentó quitárselo, el Rebe exclamó: "¡Un Yehudi quiere aceptar el yugo de la Torá sobre sí mismo!"

Aunque exteriormente nada había cambiado, sus amigos más cercanos notaron una transformación. Les confió sus sentimientos: cómo aquella visita a 770 no lo dejaba en paz.

Poco antes de fallecer, escribió un testamento expresando su deseo de ser enterrado como corresponde acorde a la halajá. Esto dejó realmente sorprendido a todo el país, especialmente entre sus más cercanos, los fervientes círculos de izquierda.

(Bedarkei Hajasidim, página 228)

domingo, 17 de noviembre de 2019

20 de Jeshvan: El Rebe Rashab

Dia del nacimiento del Rebe Rashab (Rab Shalom Dobver Shneersohn, 5to Rebe de Jabad).

Un día especial ((en el cual esta excelsa Neshamá bajó al mundo) para aprovecharlo, y bajo indicaciones del Rebe, aprovechar algún momento de este día para visitar la Yeshiva (que él fundó en Lubavitch,) Tomjei Tmimim la cual establecería las bases para formar a la próxima generación con las herramientas adecuadas para sobreponerse sobre el Galut y traer concretamente la Gueulá Shlemá. 


Una breve anécdota con el Rebe Rashab


En cierto período de tiempo, el encargado y asistente responsable de coordinar los turnos para entrar a Yejidut a lo del Rebe Rashab era el famoso Josid R' Eljonon Marozov (HI"D). Antes de que entrara la próxima persona, ingresaba siempre él primero como para pedir permiso de hacer entrar al próximo en la fila.
Ocurrió cierta vez que el Rebe le dijo a R Eljonon Marozov que dado que no se siente bien, le pidió que no haga entrar a más personas. Allí afuera estaba parado en ese momento un Bojer que insistía, no estaba dispuesto a aceptar que le cancelen su Yejidus, y le decía a R' Eljonon que este Yejidus le es 'Noguea Benefesh!'
R' Eljonon Marozov le contó al Rebe lo que pasaba tal cual, que hay un Bojer que quiere entrar a toda costa y y le urge realmente recibir un Yejidus, y no está dispuesto a ceder bajo ninguna circunstancia. El Rebe aceptó recibirlo. Apenas terminó ese Yejidus, el Rebe le indicó a R' Eljonon Marozov que haga entrar a todos los demás también... (continuando toda la fila)
R' Eljonon estaba sorprendido, cuestionándose: Hace apenas unos minutos me había dicho que no se siente bien, y a duras penas aceptó recibir al Bojer que tanto lo pedía; y ahora le permite la entrada a todo el mundo. Mientras pensaba esto en su mente, el Rebe se dirigió hacia él y le dijo: "Cuando aquel Bojer entró a Yejidus, me revitalizó literalmente (mejaye), me concedió nuevas energías, un nuevo Jayus, por lo que pude continuar con el Yejidus."

Esta anécdota contó R' Volf Gringlas (que la oyó en nombre de R' Peretz Motchkin), y concluía con una poderosa lección: "cuando un Bojer entra a Yejidus*, cuando se vuelve un Mekabel del Rebe, puede entonces ahí influir y repercutir sobre el Rebe mismo!"

*) Luego de anularse el Yejidus particular, en varias ocasiones el Rebe afirmó que un encuentro público (como Yejidus Kloli, o incluso un Farbrenguen, o encontrarse  con el Rebe [visitarlo] en sus Dalet Amot) tiene sin lugar a dudas la misma particularidad que un Yejidus). Así que es posible esto incluso actualmente, en el Ohel, etc.

Carta Semanal del Rebe: Una deslumbrante contradicción




Con la ayuda de Di-s
4 Shvat, 5716 [17 de enero de 1956]
Brooklyn, New York.
Saludo y bendición:

...En respuesta a su carta ... en la que escribe respecto al estado actual de sus asuntos, agregando que "en toda mi vida, nada bueno me ha sucedido", y concluye con una solicitud de bendición para usted, junto a su esposa e hijos 'שי:
Parece que usted no es consciente de la contradicción en su propia carta.
Para un hombre a quien el Creador le ha brindado a su compañera en la vida, y los ha bendecido con hijos, decir que "toda mi vida, el bien me ha eludido" es una ingratitud en la manera más impactante...
Cientos y miles de personas que rezan todos los días para ser bendecidos con hijos y darían todo lo que tienen por un solo hijo o hija, aún no lo han merecido (que Di-s los bendiga con el rápido cumplimiento de los deseos de sus corazones), mientras que usted, que recibió esta bendición (aparentemente sin una sobreabundancia de rezos y pedidos por ella) no reconoce qué tesoro y alegría es esto, escribiéndolo como lo hace en su carta...
No estoy implicando que se supone que uno tenga que luchar para ganarse la vida o no gozar de una salud perfecta. Mi punto es que quizás la razón de su débil salud y sus dificultades para ganarse la vida es su incapacidad absoluta de apreciar la bendición de Di-s para con usted en un asunto mucho más básico que una salud óptima y abundante sustento: la bendición de hijos e hijas que siguen el camino de Di-s. Cuando uno no reconoce el bien explícito otorgado desde Arriba, particularmente cuando la falta de reconocimiento de uno es tan extrema que resulta en declaraciones como las que usted expresa en su carta, ¿es de extrañarse que no se reciban bendiciones de Arriba en los demás asuntos?
Espero que estas pocas líneas sean suficientes para abrir los ojos y ver su situación en su verdadera luz. Y cuando comience a servir a Di-s con una alegría verdadera e interna, seguramente Di-s aumentará Sus bendiciones también con respecto a la salud y el sustento...
Confío en que ya tiene establecido tiempos (fijos) para el estudio de la Torá, tanto en sus enseñanzas exotéricas (la parte revelada y más corriente de la Torá) como en las enseñanzas de Jasidut; en cualquier caso, hágalo a partir de ahora. También sería apropiado revisar sus Tefilín, así como las Mezuzot en su hogar, y separar algunas monedas para caridad cada día de semana antes de la Tefilá.
***

Publicada en Likutei Sijot, vol. XIX p. 523




viernes, 15 de noviembre de 2019

Maise: Una palabra (MILÁ) de persuasión





Los ojos del doctor no predecían un buen augurio. "Estos son sus últimos días", expresó en voz baja y mirando a la familia con lástima. "Les sugiero que le digan adiós a su padre."

No sólo la corta edad del paciente aumentó la abatida atmósfera en la habitación. A los pies de la cama, en las manos de su madre, yacía un joven bebé, de menos de tres semanas. Todos lo miraban con lástima; no conocería a su padre.

Uno de los presentes juntó coraje, se inclinó hacia el oído del enfermo y le preguntó si quería que su hijo tuviera un Brit Milá (circuncisión). El hombre agonizante, que solía trabajar para la Embajada de Francia en Marruecos, respondió negativamente. Los miembros de la familia aceptaron su respuesta y decidieron honrar su voluntad. No pasó mucho tiempo y el enfermo pasó al otro Mundo.

Los días pasaron. El hijo creció y vio las últimas palabras de su padre como su testamento. Creció en un ambiente no judío, sin saber absolutamente nada sobre su pueblo y su religión. Cuando creció se casó con una mujer no judía.

Hace catorce años, el hombre celebró su 60° cumpleaños y decidió dar una visita a Eretz Israel. Después de todo, él es un judío, y sintió un deseo de viajar, pasear por la tierra del pueblo judío.

El hombre llegó a Israel sin un plan organizado de viaje y recorrió varios lugares. Un día estaba vagando por el barrio Sha'arei Jesed de Yerushalaim y vio frente a él un Beit Kneset (sinagoga). Curiosamente, entró.

Una disertación en francés llamó su atención. Vio allí un Rabino dando un Shiur en francés y se sentó. Al final de la charla, se acercó al rabino y habló con él. Entre los puntos que se hablaron, señaló que ya tenía sesenta años y no estaba circuncidado.

"¿Cuál es el problema?", respondió el rabino. "Lo derivaré a ud. a una organización que se especializa en hacer Brit Milá para adultos. Contáctelos y cumpla la Mitzvá!"

El turista rechazó cortésmente la oferta, pero el rabino no renunció a la oportunidad que se le presentó, de llevar a un judío al pacto de Abraham Abinu, y no abandonó los intentos de persuasión.

Así es como el hombre terminó encontrándose frente al experimentado Mohel el Rabino Aharon-Yosef Kramer, director de la organización Brit Avot. Durante una hora y media, el rabino Kramer le explicó el significado del Brit.

Entre líneas, señaló que Am Israel es el "pueblo elegido". El turista respondió con escepticismo: "Los cristianos y los musulmanes también creen que son los elegidos. ¿Por qué debería yo creer que nosotros, los judíos, fuimos elegidos? Además, no quiero ser distinguido, diferenciado de otros pueblos. Mi esposa es musulmana y es tan buena como yo."

La conversación se extendió, surgiendo diferencias de opiniones. De momento en momento parecía que la Mitzvá de Brit Milá se estaba haciendo cada vez mas distante del hombre. Se empecinaba en negarse. El rabino Kramer estaba casi por rendirse y decidió hacer un último intento. Puso su mano sobre su corazón, lo miró directamente a los ojos y le dijo: "Mira, yo soy judío y tú eres judío. Para cumplir esta Mitzvá, te necesito. ¡Por favor, ayúdame a cumplir la Mitzvá!"

El corazón del francés se abrió. Asintió con la cabeza. "Está bien", dijo, "lo pensaré esta noche".

Al día siguiente, a las nueve de la mañana, el hombre lo llamó. Con voz emocionada, anunció su aprobación. Acordaron encontrarse en el centro médico a las once en punto. El rabino Kramer llegó a la hora señalada, esperando a su previsto paciente, pero el hombre no apareció. En el corazón del Mohel le entró la sospecha que el hombre se haya arrepentido a último momento. Salió a la calle y lo vio hablando con un limpiador de calles árabe.

"¿De qué estaban hablando?", El Mohel le preguntó luego algo curioso. "Le conté al árabe que estaba por circuncidarme. Él me animó y me alentó. Ahora estoy más tranquilo, no quería ser diferente a la gente (del pueblo) de mi esposa", respondió el hombre.

En la sala de operaciones, el Mohel le preguntó al hombre qué nombre judío elegiría. El hombre pensó por un momento y respondió: "Quiero que mi nombre sea como el tuyo, Aharon-Yosef, para recordar toda la vida al Mohel que me convenció de circuncidarme."

"¡Así como entró en el pacto (Brit), que así también ingrese a la Torá, a la Jupá y a las buenas acciones!", se oyó la voz del mohel con entusiasmo exclamar.

Al día siguiente, los dos se encontraron de nuevo, y el Mohel le ofreció a Aaron-Yosef que lo acompañara a una Tefilá de Minjá en el barrio de Zijron Moshe. Al final de la Tefilá, el Mohel se subió a la Bimá y declaró: "¡Rabotai (Caballeros)! Este judío fue circuncidado ayer. ¡Vamos a bailar!" Todos los presentes respondieron con gusto, rodearon al turista y celebraron y festejaron con él su ingreso en el pacto de Abraham Abinu. El hombre miraba a todos los Yehudim desconocidos que se alegraban y tomaban parte, con una alegría verdadera, en su honor.

Tres semanas después, antes de regresar a Francia, vino a despedirse del Mohel. Los dos hablaron cordialmente y con emoción, y el francés le dijo: "Desde el Brit, siento que mi vida ha cambiado. Mi enfoque hacia las ideas del judaísmo se han suavizado. ¡Ahora me siento bien y estoy orgulloso con el acto que hice!"

En la víspera de Rosh Hashaná, el Mohel recibe una llamada telefónica de Francia. "Me separé de mi esposa musulmana", le contó con la voz entrecortada el francés, "comencé a ponerme Tefilín y a cuidar Shabat."

Con el tiempo, su afinidad por el judaísmo fue creciendo. Comenzó a estudiar Torá y crecer en la observancia de las Mitzvot. Unos años más tarde, los dos se encontraron nuevamente,  y el Mohel no lograba reconocerlo, ahora portando una barba blanca. Se alegró de anunciarle: "Mi hija ha comenzado un proceso de conversión". En su mano tenía un Tanaj, que ha estado estudiándolo en los últimos años.

Con los años, el hombre continuó manteniéndose en contacto con el Mohel de Israel, e incluso logró convencer a dos de sus amigos judíos para que ingresen también en el pacto de Abraham Abinu.


(Contado directamente de boca del Mohel R' Aharon Yosef Kramer. Sijat Hashabua N° 1714 )