jueves, 21 de noviembre de 2019

Maise: La mujer en la estación de tren



Por Asharon Baltazar para Chabad.org



Reb Avraham Lampel, un empresario textil en la Polonia de antes de la guerra, era estrictamente honesto. Registraba diligentemente cada transacción y se mantenía alejado de cualquier cosa que pudiera enredarlo con las autoridades fiscales locales. Durante muchos años, su negocio funcionó sin problemas.

Fue entonces que surgió cierta vez la tentación: una ganga que le permitiría ahorrar una gran cantidad de dinero evadiendo algunos trámites burocráticos. Lo dudó, pero la promesa de dinero fácil lo conquistó.

Reb Avraham rápidamente se dio cuenta de que su decisión había sido un error lamentable, pero las autoridades polacas enseguida arrasaron tras las oficinas sospechosas y arrestaron a todos los involucrados antes de que pudiera salir de la situación. Fijado en tinta oficial, se concertó una fecha para presentarse (su audiencia) ante la corte.

A medida que se acercaba la fecha de la audiencia, surgió otra oportunidad comercial, diferente y no relacionada con el caso. Ante decisiones como estas, Reb Avraham generalmente viajaba a su Rebe, Reb Isajar Dov de Belz, para pedirle una brajá de éxito. Aunque deseaba desesperadamente desahogar su mente perturbada y pedirle una brajá por su pendiente aparición ante la corte, estaba demasiado avergonzado de contarle el sórdido asunto. De mala gana, guardó los problemas legales en su corazón y esperó que la brajá del Rebe para la nueva operación comercial cubriera también sus desafíos actuales.

Reb Avraham recibió la bendición del Rebe y se dirigió hacia la puerta, soltando un suspiro. De repente, el Rebe exclamó: "Si se te presenta la oportunidad de ayudar a alguien, incluso si se tratase de un extraño ordinario del mercado (de la calle), no dudes en hacerlo."

Y con esas crípticas palabras resonando en sus oídos, se despidió de su Rebe.

Reb Avraham nunca había escuchado al Rebe hablar de esa manera. Con los ojos errantes y atentos a cualquier transeúnte necesitado, trató de darle sentido a lo que quiso decir el Rebe, pero no se le ocurría ninguna explicación satisfactoria.

Mientras esperaba el tren a casa, Reb Avraham notó que una mujer caminaba nerviosamente a lo largo de la plataforma. Ella no se veía judía, y estaba claramente preocupada por algo. Reb Avraham se acercó a ella y le ofreció ayuda.

"No, gracias", dijo la mujer cortésmente.

Las palabras del Rebe resonando en su cabeza obligaron a Reb Avraham a preguntarle una vez más, un poco más empático. La mujer suspiró y sacudió la cabeza.

“Mi cartera, junto con mis documentos personales y mi dinero, no están. O los perdí o me los robaron, y no tengo idea de cómo o cuándo desapareció. Pero eso no importa. Ahora, no tengo forma de volver a casa."

“¿Cuánto necesita para el viaje?”, Preguntó Reb Avraham.

“Veinticinco zloty. Por lo menos."

Sin dudarlo un momento, Reb Avraham sacó su billetera, contó 25 zlotys, agregó algunos más y colocó el dinero en su palma abierta.

"Que tenga un buen viaje", le deseó con una sonrisa.

Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas. Tan pronto como pudo hablar, le insistió a Reb Avraham que le pasara sus datos para poder devolverle el dinero, pero él simplemente sonrió amablemente y le deseó lo mejor. Al negarse a dejar a esta buena alma con las manos vacías, la mujer le entregó su tarjeta, le agradeció nuevamente y se fue.

Reb Avraham examinó la tarjeta y advirtió que la mujer se desempeñaba como juez en Lviv, conocida para los Yehudim como Lemberg y para los polacos como Lwów. La información no significaba nada para él, así que cuando metió la tarjeta en su billetera, se olvidó por completo.

***

Reb Avraham sudaba bajo su traje, sus labios se movían incesantemente recitando kapitlaj de Tehilim. Era el día de su audiencia, y estaba parado en la sala, esperando a los jueces. Las pesadas puertas de madera se abrieron y los tres jueces, dos hombres y una mujer, entraron caminando por el pasillo, con sus túnicas ondeando a su paso.

Reb Avraham se queda ahí con la boca abierta: ¡esa era la mujer a la que había ayudado en la estación de tren!

Los jueces tomaron asiento y comenzó el juicio. Como si estuvieran perfectamente ensayados, los fiscales procedieron a pintar un caso convincente contra Reb Avraham, describiendo sus crímenes con dolorosos detalles y, por último, recomendando que lo trataran de acuerdo con el máximo alcance de la ley polaca. Reb Avraham se sintió paralizado cuando notó que los dos jueces movían la cabeza asintiendo los pronunciamientos de la fiscalía. Y cuando sus propios abogados no hicieron nada para mitigar su culpa, ya podía saborear la comida de prisión que estaría comiendo durante mucho tiempo.

Pero una voz familiar interrumpió el juicio.

"Me opongo inequívocamente", pronunció la tercera juez en voz alta. “Hace varios meses, cuando nadie quería ayudarme, un total desconocido en una lejana estación de trenes, este hombre aquí parado,  intervino y lo hizo. El no me conocía. No pidió nada a cambio. No soy miembro de su pueblo, pero a él no le importó. Por lo tanto, no puedo creer que este hombre haya estado involucrado voluntariamente en tal crimen, e incluso si lo estuviera, creo que merece otra oportunidad, ya que debe haber sido una anomalía, una falla moral única, no representativa de quién él es."

Conmovidos por su poderoso recuento del encuentro en la estación de tren, los otros dos jueces revocaron su veredicto y el caso fue desestimado por completo.

martes, 19 de noviembre de 2019

Un yehudi quiere asumir el yugo de la Torá




Con el cargo de presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Israel, Jaim Cohen era vehementemente antirreligioso en su política, decisiones y conducta. En su condición de Kohen, su matrimonio con una divorciada fue una profanación pública de la Halajá, y su nombre fue desprestigiado en todo el mundo judío.

En 5736 (1975), para sorpresa de sus amigos y familiares, asistió a las Hakafot de Simjat Torá del Rebe. El Rebe lo honró con un un Sefer Torá.

El Sefer Torá que le dieron era uno pesado. Cuando alguien intentó quitárselo, el Rebe exclamó: "¡Un Yehudi quiere aceptar el yugo de la Torá sobre sí mismo!"

Aunque exteriormente nada había cambiado, sus amigos más cercanos notaron una transformación. Les confió sus sentimientos: cómo aquella visita a 770 no lo dejaba en paz.

Poco antes de fallecer, escribió un testamento expresando su deseo de ser enterrado como corresponde acorde a la halajá. Esto dejó realmente sorprendido a todo el país, especialmente entre sus más cercanos, los fervientes círculos de izquierda.

(Bedarkei Hajasidim, página 228)

domingo, 17 de noviembre de 2019

20 de Jeshvan: El Rebe Rashab

Dia del nacimiento del Rebe Rashab (Rab Shalom Dobver Shneersohn, 5to Rebe de Jabad).

Un día especial ((en el cual esta excelsa Neshamá bajó al mundo) para aprovecharlo, y bajo indicaciones del Rebe, aprovechar algún momento de este día para visitar la Yeshiva (que él fundó en Lubavitch,) Tomjei Tmimim la cual establecería las bases para formar a la próxima generación con las herramientas adecuadas para sobreponerse sobre el Galut y traer concretamente la Gueulá Shlemá. 


Una breve anécdota con el Rebe Rashab


En cierto período de tiempo, el encargado y asistente responsable de coordinar los turnos para entrar a Yejidut a lo del Rebe Rashab era el famoso Josid R' Eljonon Marozov (HI"D). Antes de que entrara la próxima persona, ingresaba siempre él primero como para pedir permiso de hacer entrar al próximo en la fila.
Ocurrió cierta vez que el Rebe le dijo a R Eljonon Marozov que dado que no se siente bien, le pidió que no haga entrar a más personas. Allí afuera estaba parado en ese momento un Bojer que insistía, no estaba dispuesto a aceptar que le cancelen su Yejidus, y le decía a R' Eljonon que este Yejidus le es 'Noguea Benefesh!'
R' Eljonon Marozov le contó al Rebe lo que pasaba tal cual, que hay un Bojer que quiere entrar a toda costa y y le urge realmente recibir un Yejidus, y no está dispuesto a ceder bajo ninguna circunstancia. El Rebe aceptó recibirlo. Apenas terminó ese Yejidus, el Rebe le indicó a R' Eljonon Marozov que haga entrar a todos los demás también... (continuando toda la fila)
R' Eljonon estaba sorprendido, cuestionándose: Hace apenas unos minutos me había dicho que no se siente bien, y a duras penas aceptó recibir al Bojer que tanto lo pedía; y ahora le permite la entrada a todo el mundo. Mientras pensaba esto en su mente, el Rebe se dirigió hacia él y le dijo: "Cuando aquel Bojer entró a Yejidus, me revitalizó literalmente (mejaye), me concedió nuevas energías, un nuevo Jayus, por lo que pude continuar con el Yejidus."

Esta anécdota contó R' Volf Gringlas (que la oyó en nombre de R' Peretz Motchkin), y concluía con una poderosa lección: "cuando un Bojer entra a Yejidus*, cuando se vuelve un Mekabel del Rebe, puede entonces ahí influir y repercutir sobre el Rebe mismo!"

*) Luego de anularse el Yejidus particular, en varias ocasiones el Rebe afirmó que un encuentro público (como Yejidus Kloli, o incluso un Farbrenguen, o encontrarse  con el Rebe [visitarlo] en sus Dalet Amot) tiene sin lugar a dudas la misma particularidad que un Yejidus). Así que es posible esto incluso actualmente, en el Ohel, etc.

Carta Semanal del Rebe: Una deslumbrante contradicción




Con la ayuda de Di-s
4 Shvat, 5716 [17 de enero de 1956]
Brooklyn, New York.
Saludo y bendición:

...En respuesta a su carta ... en la que escribe respecto al estado actual de sus asuntos, agregando que "en toda mi vida, nada bueno me ha sucedido", y concluye con una solicitud de bendición para usted, junto a su esposa e hijos 'שי:
Parece que usted no es consciente de la contradicción en su propia carta.
Para un hombre a quien el Creador le ha brindado a su compañera en la vida, y los ha bendecido con hijos, decir que "toda mi vida, el bien me ha eludido" es una ingratitud en la manera más impactante...
Cientos y miles de personas que rezan todos los días para ser bendecidos con hijos y darían todo lo que tienen por un solo hijo o hija, aún no lo han merecido (que Di-s los bendiga con el rápido cumplimiento de los deseos de sus corazones), mientras que usted, que recibió esta bendición (aparentemente sin una sobreabundancia de rezos y pedidos por ella) no reconoce qué tesoro y alegría es esto, escribiéndolo como lo hace en su carta...
No estoy implicando que se supone que uno tenga que luchar para ganarse la vida o no gozar de una salud perfecta. Mi punto es que quizás la razón de su débil salud y sus dificultades para ganarse la vida es su incapacidad absoluta de apreciar la bendición de Di-s para con usted en un asunto mucho más básico que una salud óptima y abundante sustento: la bendición de hijos e hijas que siguen el camino de Di-s. Cuando uno no reconoce el bien explícito otorgado desde Arriba, particularmente cuando la falta de reconocimiento de uno es tan extrema que resulta en declaraciones como las que usted expresa en su carta, ¿es de extrañarse que no se reciban bendiciones de Arriba en los demás asuntos?
Espero que estas pocas líneas sean suficientes para abrir los ojos y ver su situación en su verdadera luz. Y cuando comience a servir a Di-s con una alegría verdadera e interna, seguramente Di-s aumentará Sus bendiciones también con respecto a la salud y el sustento...
Confío en que ya tiene establecido tiempos (fijos) para el estudio de la Torá, tanto en sus enseñanzas exotéricas (la parte revelada y más corriente de la Torá) como en las enseñanzas de Jasidut; en cualquier caso, hágalo a partir de ahora. También sería apropiado revisar sus Tefilín, así como las Mezuzot en su hogar, y separar algunas monedas para caridad cada día de semana antes de la Tefilá.
***

Publicada en Likutei Sijot, vol. XIX p. 523




viernes, 15 de noviembre de 2019

Maise: Una palabra (MILÁ) de persuasión





Los ojos del doctor no predecían un buen augurio. "Estos son sus últimos días", expresó en voz baja y mirando a la familia con lástima. "Les sugiero que le digan adiós a su padre."

No sólo la corta edad del paciente aumentó la abatida atmósfera en la habitación. A los pies de la cama, en las manos de su madre, yacía un joven bebé, de menos de tres semanas. Todos lo miraban con lástima; no conocería a su padre.

Uno de los presentes juntó coraje, se inclinó hacia el oído del enfermo y le preguntó si quería que su hijo tuviera un Brit Milá (circuncisión). El hombre agonizante, que solía trabajar para la Embajada de Francia en Marruecos, respondió negativamente. Los miembros de la familia aceptaron su respuesta y decidieron honrar su voluntad. No pasó mucho tiempo y el enfermo pasó al otro Mundo.

Los días pasaron. El hijo creció y vio las últimas palabras de su padre como su testamento. Creció en un ambiente no judío, sin saber absolutamente nada sobre su pueblo y su religión. Cuando creció se casó con una mujer no judía.

Hace catorce años, el hombre celebró su 60° cumpleaños y decidió dar una visita a Eretz Israel. Después de todo, él es un judío, y sintió un deseo de viajar, pasear por la tierra del pueblo judío.

El hombre llegó a Israel sin un plan organizado de viaje y recorrió varios lugares. Un día estaba vagando por el barrio Sha'arei Jesed de Yerushalaim y vio frente a él un Beit Kneset (sinagoga). Curiosamente, entró.

Una disertación en francés llamó su atención. Vio allí un Rabino dando un Shiur en francés y se sentó. Al final de la charla, se acercó al rabino y habló con él. Entre los puntos que se hablaron, señaló que ya tenía sesenta años y no estaba circuncidado.

"¿Cuál es el problema?", respondió el rabino. "Lo derivaré a ud. a una organización que se especializa en hacer Brit Milá para adultos. Contáctelos y cumpla la Mitzvá!"

El turista rechazó cortésmente la oferta, pero el rabino no renunció a la oportunidad que se le presentó, de llevar a un judío al pacto de Abraham Abinu, y no abandonó los intentos de persuasión.

Así es como el hombre terminó encontrándose frente al experimentado Mohel el Rabino Aharon-Yosef Kramer, director de la organización Brit Avot. Durante una hora y media, el rabino Kramer le explicó el significado del Brit.

Entre líneas, señaló que Am Israel es el "pueblo elegido". El turista respondió con escepticismo: "Los cristianos y los musulmanes también creen que son los elegidos. ¿Por qué debería yo creer que nosotros, los judíos, fuimos elegidos? Además, no quiero ser distinguido, diferenciado de otros pueblos. Mi esposa es musulmana y es tan buena como yo."

La conversación se extendió, surgiendo diferencias de opiniones. De momento en momento parecía que la Mitzvá de Brit Milá se estaba haciendo cada vez mas distante del hombre. Se empecinaba en negarse. El rabino Kramer estaba casi por rendirse y decidió hacer un último intento. Puso su mano sobre su corazón, lo miró directamente a los ojos y le dijo: "Mira, yo soy judío y tú eres judío. Para cumplir esta Mitzvá, te necesito. ¡Por favor, ayúdame a cumplir la Mitzvá!"

El corazón del francés se abrió. Asintió con la cabeza. "Está bien", dijo, "lo pensaré esta noche".

Al día siguiente, a las nueve de la mañana, el hombre lo llamó. Con voz emocionada, anunció su aprobación. Acordaron encontrarse en el centro médico a las once en punto. El rabino Kramer llegó a la hora señalada, esperando a su previsto paciente, pero el hombre no apareció. En el corazón del Mohel le entró la sospecha que el hombre se haya arrepentido a último momento. Salió a la calle y lo vio hablando con un limpiador de calles árabe.

"¿De qué estaban hablando?", El Mohel le preguntó luego algo curioso. "Le conté al árabe que estaba por circuncidarme. Él me animó y me alentó. Ahora estoy más tranquilo, no quería ser diferente a la gente (del pueblo) de mi esposa", respondió el hombre.

En la sala de operaciones, el Mohel le preguntó al hombre qué nombre judío elegiría. El hombre pensó por un momento y respondió: "Quiero que mi nombre sea como el tuyo, Aharon-Yosef, para recordar toda la vida al Mohel que me convenció de circuncidarme."

"¡Así como entró en el pacto (Brit), que así también ingrese a la Torá, a la Jupá y a las buenas acciones!", se oyó la voz del mohel con entusiasmo exclamar.

Al día siguiente, los dos se encontraron de nuevo, y el Mohel le ofreció a Aaron-Yosef que lo acompañara a una Tefilá de Minjá en el barrio de Zijron Moshe. Al final de la Tefilá, el Mohel se subió a la Bimá y declaró: "¡Rabotai (Caballeros)! Este judío fue circuncidado ayer. ¡Vamos a bailar!" Todos los presentes respondieron con gusto, rodearon al turista y celebraron y festejaron con él su ingreso en el pacto de Abraham Abinu. El hombre miraba a todos los Yehudim desconocidos que se alegraban y tomaban parte, con una alegría verdadera, en su honor.

Tres semanas después, antes de regresar a Francia, vino a despedirse del Mohel. Los dos hablaron cordialmente y con emoción, y el francés le dijo: "Desde el Brit, siento que mi vida ha cambiado. Mi enfoque hacia las ideas del judaísmo se han suavizado. ¡Ahora me siento bien y estoy orgulloso con el acto que hice!"

En la víspera de Rosh Hashaná, el Mohel recibe una llamada telefónica de Francia. "Me separé de mi esposa musulmana", le contó con la voz entrecortada el francés, "comencé a ponerme Tefilín y a cuidar Shabat."

Con el tiempo, su afinidad por el judaísmo fue creciendo. Comenzó a estudiar Torá y crecer en la observancia de las Mitzvot. Unos años más tarde, los dos se encontraron nuevamente,  y el Mohel no lograba reconocerlo, ahora portando una barba blanca. Se alegró de anunciarle: "Mi hija ha comenzado un proceso de conversión". En su mano tenía un Tanaj, que ha estado estudiándolo en los últimos años.

Con los años, el hombre continuó manteniéndose en contacto con el Mohel de Israel, e incluso logró convencer a dos de sus amigos judíos para que ingresen también en el pacto de Abraham Abinu.


(Contado directamente de boca del Mohel R' Aharon Yosef Kramer. Sijat Hashabua N° 1714 )


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Mashal: "La vida no es lo que muestra la foto"

La vida no es lo que muestra la foto



Una vez reunió el león a sus pequeñas crías, a los cachorros de león y comenzó a hablarles acerca de la grandeza y poderío del león, el Rey de la selva, para educarlos e instruirlos acerca de su fuerza, y les dijo:

"Sepan, hijos míos, que poseen ustedes la sangre y linaje del felino más poderoso, que no hay otro semejante! No hay criatura que pueda contra nosotros, 'cuando el león ruge ¿quién no se estremecerá?'. Sepan, que incluso el ser humano, el hombre, que se cree el más supremo y poderoso, nos tiene miedo y se derrite frente a nuestra presencia. Así que sean fuertes y vayan con coraje y valentía!"

Recibieron los cachorros el mensaje y salieron rumbo al mundo. Llegaron frente a un enorme muro, y vieron sobre la pared la imagen de Shimshon Haguibor destrozando y despedazando a un león.  Se quedaron estremecidos frente a lo que veían, y regresaron preocupados a lo de su padre. "Padre, ¿por qué nos dijiste que el león es el más poderoso? Hemos visto recién la clara imagen de un hombre despedazando un león!" 

El león los calmó y les explicó: "No teman hijos míos; esa misma imagen colgando allí expresa justamente nuestro poderío, nuestra enorme fuerza y calidad! Generalmente el león es el que ataca y termina despedazando a la persona. Una única vez que ha sucedido lo sobrenatural, que el hombre haya vencido frente a un león, quedó tan marcado aquel incidente que decidieron registrarlo en el muro, como recuerdo perpetuo."

(Mashal en nombre del Baal Shem Tob)

***

Lo que muestran las fotos colgando no es la realidad....Más bien debemos buscar la verdadera realidad, tal como la descubrió Abraham Abinu en su búsqueda hasta encontrar al verdadero Creador del Mundo.

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Desafiando el Status Quo #7

Número 7

Ropas de Shabat


“Hay algunos yunguerlait que usaron kapotes en sus jasunes, y sin embargo ahora han dejado de usarlos en Shabat. ¿Por qué es así? ”, le preguntó el Rebe a Reb Leibel Groner a principios de los años 5710 (1950).
Reb Leibel respondió que los yunguerleit no podían cubrir los gastos para un sirtuk.
“Recuerdo”, dijo el Rebe, “de joven, creciendo, en Yekatrinoslav, la gente era muy pobre; uno tenía un parche en el codo derecho, el otro en el codo izquierdo y otro en el pecho. ¡Sin embargo, nunca se le ocurrió a nadie sustituir su ropa de Shabat con un saco corto! Se le debe decir a los Yunguerlait que no hay necesidad de dejarse intimidar por el mundo que los rodea, como siempre fueron los Yehudim (que nunca se han dejado intimidar por el entorno)”.
Reb Leibel comentó: "En Estados Unidos (América), la ropa remendada no se consideraría una ropa de Shabat..."
El Rebe respondió bruscamente: "¿Y la mitad de una prenda se considera Shabes'dik?"

martes, 12 de noviembre de 2019

¿De qué parte sientes que perteneces?



Como es sabido, después de que el Frierdiker Rebe abandonara Rusia, se estableció por primera vez en Riga, Letonia y algunos años después se re-estableció en Polonia. Lo siguiente sucedió cuando estaba en Letonia.

Dos Jasidim de la misma ciudad pudieron llegarse a lo del Rebe, para visitarlo, en Letonia. Cuando el primero entró en la habitación para un yejidus, después de responder las preguntas (y consultas) del hombre y darle una brajá de éxito, el Rebe comenzó a preguntarle acerca del nivel de observancia judía.

La persona respondió: "Boruj Hashem, tenemos un minian, que es bien asistido y hay un shiur de jasidus por la mañana antes del davenen. La mayoría de los judíos en la ciudad no son jasidim, sin embargo, están ansiosos por escuchar un pensamiento o concepto de jasidus. Hay mucho trabajo por hacer, pero estamos progresando."

Al escuchar esto, el Frierdiker Rebe, tomó algunos rublos y se los dio al josid, pidiéndole que lo dejara ser parte de ese maravilloso trabajo.

Cuando salió de la habitación de Yejidus, se encontró con su amigo y le contó que recibió algunos billetes del Rebe por lo que le habia dicho. El amigo respondió: " 'Blanqueaste' la verdad de lo que pasa, si (hubieras sido sincero y) le hubieras dicho la verdad, el Rebe te hubiera dado mucho más."

Efectivamente, lo mismo se repitió cuando entró en la habitación del Rebe para su yejidus. Después de responder a sus preguntas, el Rebe le preguntó respecto a qué estaba sucediendo en su ciudad.

La persona le confesó: "Nuestra ciudad no es similar a los jasídishe pueblos de Rusia; de hecho, las personas que quieren escapar de ese estilo de vida son las que se establecen en nuestra ciudad y alrededores. Tenemos museos, óperas y bares, etc. No es un buen lugar para criar a un niño jasídishe. Sí, hay un minian, pero solo concurre una muy pequeña parte de la comunidad."

El Rebe le agradeció por su informe, sin embargo, por alguna razón no le dio nada a esta segunda persona. ¡Nada de dinero, nada de nada!

La persona se sorprendió y expresó su asombro ante el Rebe. Le dijo: “¿Cómo es que cuando mi amigo 'pintó todo un cuadro color de rosa', el Rebe le dio dinero, pero cuando le dije al Rebe la franca verdad, no me dio nada?"

El Frierdiker Rebe le respondió: ¿Crees que necesitaba que me informaras sobre lo que está sucediendo en tu ciudad? Sé perfectamente lo que está sucediendo en tu ciudad, así como en muchas otras ciudades de Rusia. Sin embargo, quiero saber dónde estás vos, ¿De qué parte de la ciudad eres parte?

***

Esta historia fue relatada hace unos años en un Farbrenguen en el Kinus Hashlujim. Y el mensaje con el que concluyó fue el siguiente:


Sí, está teniendo lugar un Kinus, están sucediendo cosas tremendamente positivas en Lubavitch. Sin embargo, puede que hayan algunas cosas que necesiten mejoras. La pregunta es ¿Dónde está tu enfoque y a qué parte de Lubavitch estás conectado?

lunes, 11 de noviembre de 2019

¿Por qué un Rab no comía Leikaj?

Un Josid del Alter Rebe que fue Rab en Minsk siempre se negaba a comer Leikaj (pastel de miel). Una vez reveló la admirable razón de este hábito poco común.

Por Dovid Zaklikowski, para COLlive

El Rabino Itzjok Aizik era un respetable estudioso de la Halajá (ley judía). Después de entrenarse bajo la tutela de Rabi Shneur Zalman de Liadi, fundador del movimiento Jabad y autor del Shuljan Aruj Harav, se desempeñó como autoridad rabínica durante 85 años. Era conocido como R' Aizik de Minsk, por la ciudad donde vivió la mayor parte de su larga vida.

Los que observaban (y conocieron) a Rab Aizik de cerca notaron algo extraño en su comportamiento: nunca comer Leikaj. Aún más extraño era, que cada vez que se le preguntaba sobre el tema, el rabino Aizik evitaba responder.

Solo poco antes de su fallecimiento lo explicó todo.

Cuando tenía 20 años, justo después de haber asumido su primera posición rabínica, había asistido a una boda. En la mesa se sirvieron varios pasteles y tortas diferentes, y el rabino Aizik tomó un pedazo de torta, dijo la bendición y se la comió.

Alguien que estaba cerca le preguntó por qué no había elegido el pedazo de Leikaj, allí presente y servido, un pedazo más grande y digno para recitar la Brajá, acorde con la Halajá (ley) de que uno debe recitar la bendición sobre la mejor porción (y el mejor alimento) disponible.

"La verdad era", dijo R' Aizik, "que se me había olvidado eso. Pero como era un joven rabino, no quería admitir que lo olvidé."
En cambio, le dijo en aquel momento a su interlocutor: "No como leikaj."

"Puede que haya olvidado ese detalle de la halajá," concluyó R' Aizik, "pero nunca quise quedar culpable de la transgresión más grave: la mentira. Dije que no como Leikaj y he mantenido mi palabra desde entonces. No he tocado desde entonces un pedazo de Leikaj".

domingo, 10 de noviembre de 2019

Carta Semanal del Rebe: Superando la Soledad




En respuesta a tu carta en la que escribes que has estado estudiando en el Seminario durante algún tiempo y, sin embargo, no logras generar amistades con tus compañeras; por lo que te encuentras aislada, algo que comprensiblemente tiene un efecto en tu ánimo, etc.
Debes buscar el consejo de tus maestras sobre cuál de las chicas convendría tener como amigas y luego hacer un esfuerzo por conseguir su amistad.
Un consejo general para aminorar el aislamiento de uno: Contempla (y reflexiona acerca de) el hecho de que no hay ninguna persona en el mundo que sea absolutamente perfecta, incluyéndote tú misma, es decir, que tú también eres imperfecta y no debes exigir y esperar ver todas esas cualidades y aspectos brillantes en otra [antes de hacerte amiga de ellas].
Además, nuestros Sabios, de bendita memoria, han declarado, "todas las hijas judías son hermosas"; cada una de ellas es considerada "una hija de Sara, Rivka, Rajel y Lea". Seguramente posees muchas buenas cualidades y con el paso del tiempo llegarás a reconocerlas. Más aún, el ser amigable con los demás servirá también para revelar tus [propias buenas] cualidades.
Cuanto más contemples los puntos anteriores, más fácil te será obtener amigos y más rápido se disipará tu soledad y aislamiento, y en las memorables palabras de nuestros Sabios, de bendita memoria,  "Adquiere para tí un amigo."


jueves, 7 de noviembre de 2019

Tocando Violín para el Rebe - My Story

Interludio musical 

El violín anhelante


El rabino Shmuel Katan se desempeñó como químico e ingeniero en la Fuerza Aérea de Israel, y como profesor en la Escuela de Comercio Kfar Jabad. Fue entrevistado en su casa en Kfar Jabad, Israel, en diciembre de 2015 para MY MOMENT, de JEM.

Durante mi cuarto año de estudio en el Tejnion, el Instituto de Tecnología de Israel, experimenté un despertar espiritual que me fue difícil de definir en ese momento. Busqué en todo tipo de lugares antes de llegar a la conclusión de que mi camino estaba en el judaísmo. Como resultado de una conexión que forjé con el rabino Reuven Dunin de Haifa, y con el rabino Moshe Weber de Yerushalaim, comencé a estudiar en la Yeshivá Lubavitch en Kfar Jabad. Y, después de aproximadamente un año de estudio, comencé a trabajar como maestro en la Escuela de Comercio de Jabad, y luego me casé.

Mi primera visita al Rebe tuvo lugar en 1968, un año después de mi boda, en el mes de Tishrei, el mes de Rosh Hashaná, Yom Kipur y Sucot. Cuando me iba a Nueva York, mis conocidos me recomendaron que llevara mi violín y así lo hice.

Comencé a tocar el violín a una edad relativamente joven, y tuve el privilegio de estudiar con algunos de los mejores maestros (músicos) de Israel. Y toqué en varias orquestas, incluyendo la orquesta Tejnion, por lo que tenía una amplia experiencia musical que finalmente integré en el mundo jasídico de la música. Y, de hecho, durante el tiempo que estuve estudiando en la yeshiva, tuve el privilegio de tocar un par de veces en farbrenguens y en varios eventos de Jabad celebrados en Kibutzim por todo Israel.

Durante mi visita al Rebe en Nueva York, toqué varias veces en la sucá de mis anfitriones, y luego llegó Simjat Torá. Con la culminación de los Jaguim, el Rebe realizó un farbrenguen y, después de llevar a cabo la ceremonia de Havdalah, distribuyó vino de su copa. Cuando llegué para recibir un poco, le pregunté al Rebe si podía tocar mi violín. El Rebe me miró por un momento con una mirada penetrante y dijo: "Muy bien, por favor."

Saqué el violín que, a instancias de algunos de los jasidim, había corrido a buscar luego de Havdalá y lo había guardado debajo de las gradas. Dos conocidos cantantes, el rabino Moshe Teleshevsky y el rabino Shamshon Jaritonov estaban parados junto a mí, y luego de una breve consulta con el Rebe, me dijeron que tocara Esn est zij. Esta canción lamenta lo fácil que es conectarse a los placeres físicos, pero lo difícil que cuesta rezar, su melodía conmovedora expresa un profundo anhelo y deseo por Divinidad.

El salón estaba abarrotado cuando comencé a tocar, mientras el Rebe seguía sirviendo vino para todas las personas que pasaban. Cuando terminé el nigun, el Rebe hizo un gesto como que algo no estaba bien y le indicó a la multitud que cantaran la canción para que yo pudiera aprenderla.

Los dos cantantes trataron de explicarme lo que se refería el Rebe, que hay dos notas matizadas que toqué de forma ligeramente incorrecta, y me demostraron cómo debían sonar.

Lo intenté varias veces hasta que lo hice bien. Después de corregir esa parte, el Rebe me pidió que la volviera a tocar varias veces, y agregó: "Una vez más, una vez más" y "pianissimo", usando el término musical italiano que significa "muy suavemente."

En música, la dinámica del volumen le da al sonido su color y sensación. Desde una perspectiva técnica seca, puedes tocar la misma parte al mismo volumen varias veces una y otra vez, pero eso no haría justicia a la melodía. Lo que el Rebe estaba tratando de decirme era que esta parte del nigun expresaba anhelo y, por lo tanto, la suavidad del sonido tiene importancia. Lo repetí más suavemente, y de repente el Rebe se volvió hacia mí y me dijo: "Pero la última nota que debes hacer es una tekia guedola", refiriéndose a la fuerte y larga nota que se suena con el shofar en Rosh Hashaná. Y traté de hacer eso, haciendo que durara el mayor tiempo posible.

Seguí tocando algunas melodías más, terminando con el famoso Ufaratzta. Lo toqué con entusiasmo, ya que estaba acostumbrado a tocarlo en los eventos de Jabad en Israel. En cierto punto, el Rebe se volvió hacia mí y me dijo: "Lo has tocado como lo cantan en Israel, ahora tócalo como lo cantan en Babilonia", refiriéndose a la Diáspora.

Encontré esta expresión interesante porque en el farbrenguen el Rebe habló sobre Rab Zeira que había venido de Babilonia a Israel y que luego ayunó cien veces para olvidarse el método de estudio babilónico para poder aprender el método de estudio del Talmud Yerushalmi.

Toqué la canción varias veces, hasta que la toqué de la manera que el Rebe me lo había pedido.

Cuando el Rebe comenzó a abandonar la sala, la multitud cantó Ki B'simja Teitzeiu, y el Rebe me miró, como indicándome que debía sumarme. Inmediatamente comencé a tocar junto con la multitud, y luego el Rebe me indicó , "Haz un crescendo", usando otro término musical italiano que describe un sonido que se hace más y más fuerte. Conocía el término, pero durante el canto, no escuché exactamente lo que el Rebe había dicho, y me incliné hacia el Rebe para preguntarle qué quería decir. "Lo contrario de pianissimo", me dijo.

Por supuesto, volví a tocar la canción con vivacidad, y toda la multitud cantó con entusiasmo. Fue un evento maravilloso.

Unos días después, cuando nos estábamos preparando para regresar a Israel, con los autobuses esperando para llevarnos al aeropuerto, el Rebe salió de 770 para despedirnos. Cuando preguntó “¿Dónde está Shmuel Katan?” La gente me dijo que sacara mi violín y empezara a tocar.

Recuerdo aquel momento único y conmovedor:

Era de noche y caminamos hacia atrás, nuestros rostros hacia el Rebe, yo tocando. Toqué Esn est zij, como el Rebe me lo había enseñado, la última estrofa más y más "pianissimo", para expresar la emoción de anhelo que todos estábamos sintiendo. Seguí tocando mientras nos íbamos alejando del Rebe, y nunca olvidaré la mirada paternal del Rebe, que nos seguía con una mirada de amor y anhelo.


R Shmuel Katan, tocando su violín ante el Rebe en 770, Motzaei Simjat Torá 5729 (1968)



domingo, 3 de noviembre de 2019

Estudiar Torá todos los días! Carta extraordinaria del Rebe Anterior

En el aforismo del Hayom Yom para el 4 de MarJeshvan, (este Shabat reciente, que pasó) el Rebe tomó el mensaje de una carta que el Frierdiker Rebe le envió a una persona que dijo que no tenía tiempo para estudiar Torá. En aquella carta el Frierdiker le dijo que "Ra Hadabar Me’od Me’od", ¡esto es muy, muy malo! ¡Una persona NECESITA tener un horario establecido, fijo, para estudiar Torá todos los días!

1) Es muy importante (y repercute en lo que respecta a nuestro) Gashmiut: Como aprendimos en el Hayom Yom del 28 de Tishrei, Hashem nos da el Gashmiut que necesitamos PORQUE estudiamos Torá - "Im Bejukotai Teileiju... Venatati Guishmeijem Be’itam!"

2) Es muy importante para nuestro Rujaniut: Por supuesto, necesitamos estudiar Torá para saber cómo observar las mitzvot, y porque Hashem creó el mundo y puso en él las neshamot de los Yehudim para que estudien Torá. ¡Pero aún más, necesitamos estudiar Torá porque le da a nuestra neshamá los kojot que necesita para cumplir su shlijut en el mundo! ¡Es como comida para la neshamá!

3) Es importante [y repercute] para cada miembro de la familia: como vemos en el Hayom Yom de hoy, ¡un padre que estudia Torá marca la diferencia de todos en la familia! Hace que el hogar tenga una atmósfera de Torá e Irat Shamaim.

El Frierdiker Rebe le dijo a esta persona que si hasta ahora estaba ocupado 12 horas al día con los negocios, a partir de ahora debe estar ocupado durante 14 horas, ¡para estudiar Torá al menos 2 horas todos los días! El Frierdiker Rebe le da una brajá que Hashem lo ayude a encontrar mucha Parnasá, fácilmente.

Aquí para estudiar la carta, en su lenguaje original del Rebe Anterior:


sábado, 2 de noviembre de 2019

Carta Semanal del Rebe: Lidiando con una fobia



3 de Tishrei, 5737 (1976)

[Esta respuesta fue escrita a mano por el Rebe al margen de una carta. Un joven hombre le escribió al Rebe en inglés acerca de su esposa que sufría de agorafobia (miedo a estar en un lugar público); cada vez que iba a algún lado se asustaba y se tensionaba o se debilitaba, especialmente si tenía que mezclarse entre una multitud. En Rosh Hashaná, de alguna manera logró llevar a sus hijos al Shul, pero no pudo entrar. Cuando Yom Kipur se acercaba, el esposo escribió que estaban tratando de hacer todo lo posible para mejorar su situación, y solicitó el consejo y la Brajá del Rebe. El Rebe respondió lo siguiente:]


A. Ella debe lidiar con su situación de una manera fácil, es decir:

Ella debe saber que hay muchas personas que sufren de la fobia mencionada anteriormente y viven en paz y relajados, etc.
Cuando necesite entrar a una sala,  al Shul en Yom Kipur y cosas por el estilo, si puede lograrlo fácilmente, debería hacerlo, pero si no, no debería pelear ni forzarse a sí misma a hacerlo. Más bien, ella debe rezar en casa (durante el tiempo que la comunidad está rezando) y no hay necesidad de entrar en pánico al respecto.

B. Debe ser más escrupulosa en su observancia de lo que era hasta ahora y, en consecuencia, su fe en Di-s también se fortalecerá. Esto disminuirá sus preocupaciones (porque Di-s la está protegiendo), incluyendo la fobia mencionada anteriormente. Mencionaré esto en el lugar de reposo del Rebe Anterior.


(Igrot Kodesh. Vol. XXXII, P. 1)

jueves, 31 de octubre de 2019

Cuando el Rebe trajo un ejemplo de Picasso


Imagen ilustrativa



Hace unos cincuenta años, un muchacho joven entró a Yejidut (audiencia privada) con el Rebe de Lubavitch, y se quejó de sus dificultades. ¿Por qué el Yetzer Hará lo provoca constantemente y lo obstaculiza en su progreso espiritual?

Cuando el Rebe le preguntó acerca de cuáles eran sus pasatiempos, respondió que le gustaba mucho la pintura, en particular (las pinturas) del famoso pintor Picasso, y que la pintura que más le gustaba era una puesta de sol en la playa, donde niños y niñas juegan junto al mar.

"¿Cuánto cuesta esa pintura?" Se interesó el Rebe, mientras el joven no entendía a qué venía la pregunta. "Justo ahora, se vende la pintura original en Sotheby's [casa de subastas de obras de arte]  por ocho millones de dólares", respondió."

"¿Y cuánto saldría una foto de aquel paisaje si se vendiera como una postal (o estampilla)?"  El Rebe continuó preguntando. "Un quarter (25 centavos de dólar)" respondió el chico.

Ahora el Rebe lo miró a los ojos y preguntó: "¿Cómo puede ser que la imagen más exacta cueste un quarter mientras que la pintura, menos precisa, se venda por ocho millones?"

"Cuál es la pregunta?! Muy simple!" El chico respondió. "En la pintura, el pintor metió su alma, invirtió, reparó y afiló hasta que salió una pintura perfecta."

"Esta es la respuesta a tu pregunta", continuó el Rebe. "Las dificultades son parte de los desafíos que nos llevan a una mayor perfección. Así como un niño pequeño aprende a caminar a través de las caídas, una y otra vez, nosotros también, con cada dificultad nos volvemos más fuertes y alcanzamos una perfección más alta."

* *

En la Parashá de esta semana, se cuenta acerca del diluvio que comenzó justamente en el mes de Mar-Jeshvan y duró más de un año completo. Noaj y su familia se quedaron en el arca y así se salvaron. Y así cuenta la Torá: "Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra, y crecieron las aguas y alzaron al arca, alzándose por sobre la tierra." ¿Por qué el Pasuk se molesta en enfatizar que las aguas alzaron al arca por sobre la tierra, algo que aparentemente es simple y comprensible, lógico?

Torat Hajasidut deja en claro que la historia del diluvio es una enseñanza para nuestra vida cotidiana. Las 'aguas' del diluvio implican las preocupaciones por el sustento que nos rodean y amenazan con "ahogarnos". En el Shir Hashirim dice "Muchas aguas no podrán apagar el amor, y los ríos no lo ahogarán", y se explica que el amor a Hakadosh Baruj Hu prevalecerá sobre las muchas dificultades y hostigamientos de todo tipo, incluyendo todos los pensamientos negativos.

La gran novedad de esto es: no solo es posible salvarse del diluvio -esto por medio de meterse dentro de la "Teibá" - el recitado de Teibot Hatefilá  [Teibá se puede traducir como 'arca' y 'palabra'] con Kavaná, sino también que el diluvio y las dificultades mismas nos elevan "por sobre la tierra", sobre las dificultades diarias.

Los grandes desafíos que existen en nuestro pequeño país, aunque nos hagan la vida más difícil, son sin embargo, los que nos hacen progresar.

Tomemos como ejemplo, el fenómeno que se puede observar en los sobrevivientes del Holocausto, que, a pesar de las tantas dificultades y tribulaciones que han pasado en carne propia, (se puede notar) que gozan de una vida longeva, superando por lejos el promedio de vida general.

¡Nosotros también, aprendamos de cada dificultad cómo crecer, sobre cada problema -superarse y elevarse, y así elevarnos "por sobre la tierra" y tener más éxito!

martes, 29 de octubre de 2019

Video: Viendo la bendición milagrosa del Rebe

Isroel Swimmer es un director de finanzas que vive en Lawrence, Nueva York. En los ochenta él era un niño viviendo en Johannesburg, Sudáfrica. En esta entrevista él relata que siendo un niño fue diagnosticado con una severa enfermedad que amenzaba con dejarlo ciego. La bendición del Rebe cambió todo.



lunes, 28 de octubre de 2019

El niño le preguntó entonces al Rebe: "¿Por qué todavía no vino Mashiaj?!" Y la Respuesta del Rebe...


En Hoshana Raba, el Rebe repartía leikaj en la Sucá a todos los jasidim que venían y se paraban en fila.
Una vez, en Tof-Shin-Mem-Jes (1987), un pequeño niño vino con su padre a recibir leikaj. Cuando llegó su turno, le dijo al Rebe: "¡Queremos Moshiaj ya!"
El Rebe le respondió en voz alta: "¡Omein, Omein!"
Entonces el niño le hizo una pregunta al Rebe: "¿Por qué todavía no vino Moshiaj?"
El Rebe le respondió: "¡Porque tú eres el único que lo está pidiendo (/preguntando)! Tu padre está aquí para pedir una brajá para parnasá. Y todos los demás en la fila están aquí para pedir leikaj, y están pensando en brajot importantes como salud, najes y parnasá. ¡Eres el único que piensa en pedir una brajá para que venga Moshiaj! ¡Si logras que todos pidan Moshiaj, tal como tú lo estás haciendo, Moshiaj vendría ahora!

(Traducido de la Kfar Jabad Magazine)

domingo, 27 de octubre de 2019

"Frío y sucio" - "Kalt un Shmutzig"



Durante la década de 5710 (1950), el Rebe solía hacer Davenen en el patio adyacente a 770. Antes de Shabat Bereshit 5718 (1957), cuando el Rebe sugirió a los encargados que el Davenen se llevara a cabo allí, el gabai a cargo argumentó que estaba 'frío y sucio' allí abajo.

En el farbrenguen (más tarde), el Rebe mencionó la conversación y de repente comenzó a llorar.

"Todo es b’hashgaja pratit, para enseñarnos una lección. Aquí estamos, después de todos los yomim tovim, y se nos dice que todavía está 'kalt un shmutzig' (frío y sucio)."

El Rebe continuó sollozando sin poder contenerse. “Elul, slijot, Rosh Hashaná, Aseret Yemei Teshuvá, Yom Kipur, los cuatro días antes de Sukot, Sukot, Shemini Atzeret y Simjat Tora. ¡Y todavía está frío y sucio!"

“El único consuelo es el hecho de que tengamos una hashgaja pratit tan clara. Por lo general, la lección, el mensaje, no llega tan fácilmente. Aquí la lección es muy clara."

(Torat Menajem vol. 21, página 134)

viernes, 25 de octubre de 2019

Carta Semanal del Rebe: El propósito del hombre


La primera Parashá de la Torá, Bereshit, describe la creación del mundo y todo lo que contiene en sí, y sienta las bases para el propósito de la creación: el HOMBRE. En la carta de esta semana, el Rebe explica clara y simplemente cuál es este propósito, para qué fue creado el hombre, cumpliendo así el propósito y el destino de toda la creación. 

La carta, escrita originalmente en inglés, proviene de los archivos del fiel secretario del Rebe, el Rabino Nisan Mindel.


Con la ayuda de Di-s
25 Elul, 5719
Brooklyn, Nueva York.
Saludo y Bendición:
...Cuando Adam fue creado, el Creador inmediatamente le informó acerca de sus poderes y le dijo cuál sería su propósito en la vida:
Llenar la tierra y conquistarla; tener dominio sobre los peces del mar y sobre las aves del aire y sobre todos los seres vivos que se mueven sobre la tierra. (Génesis 1:28).
Al hombre le fue otorgado el poder de conquistar el mundo entero y dominarlo, en tierra, en el mar y en el aire, y se le ordenó que lo hiciera; esta era su tarea.
¿Cómo se logra esta conquista mundial y cuál es el propósito y el verdadero significado de la misma? 
Esto es lo que nuestros Sabios nos dicen y nos enseñan al respecto:
Cuando Di-s creó a Adam, su alma -su imagen Divina- impregnaba e irradiaba todo su ser, en virtud de lo cual se convirtió en el gobernante de toda la Creación. Todas las criaturas se congregaron para servirlo y coronarlo como su creador. Pero Adam, señalándoles su error, les dijo: "¡Vamos todos a adorar a Di-s, nuestro Hacedor!"
La conquista mundial que se le dio al hombre como tarea y misión en la vida, es elevar a toda la Naturaleza, incluidas las bestias y los animales, al servicio de la verdadera humanidad, una humanidad impregnada e iluminada por la Imagen Divina, por el alma que es Verdaderamente una parte de Di-s Supremo, para que toda la Creación se dé cuenta de que Di-s es nuestro Creador.
Huelga decir que antes de que el hombre se proponga conquistar el mundo, primero debe conquistarse a sí mismo, mediante la subyugación de lo terrenal y lo bestial en su propia naturaleza. Esto se logra a través de acciones que sean estrictamente acordes con las directivas de la Torá, la Ley de Vida, la guía práctica en la vida cotidiana, para que lo material se impregne e ilumine con la luz del Único Di-s, nuestro Di-s.
Di-s creó a un hombre y en esta única persona en la tierra impuso el deber y la tarea mencionados. Aquí yace la profunda pero clara directiva, a saber, que un hombre -cada una de las personas- es potencialmente capaz de conquistar el mundo.
Si una persona no cumple con su tarea y no utiliza sus inestimables poderes divinos, no se trata simplemente de una pérdida y un fracaso personales, sino de algo que afecta el destino del mundo entero.
Con bendición, 
M. Shneersohn

jueves, 24 de octubre de 2019

10 cortas y fascinantes anécdotas acerca de Rabi Levi Itzjak MiBerditchev


Con motivo de su Yom Hilula, el 25 de Tishrei, presentamos 10 pequeñas anécdotas que demuestran su grandeza. Zejutó Yaguen Aleinu.


1. Rabi Levi Itzjak fue siempre un gran 'abogado' defensor de Israel cada vez que se le presentara la oportunidad, al analizar y reflexionar en que todo lo que sucediera a su alrededor. Es bien conocida la historia que pasaron cierta vez Rabi Levi Itzjak de Berdichev con sus jasidim junto a un Shul, y allí afuera había un carretero, aún envuelto en su Talit y Tefilin y aprovechaba durante su Tefila a reparar, engrasar su carreta mientras rezaba. Los jasisim comentaron: "Miren este carretero, ocupándose de su carreta, mientras tiene el Talit y los Tefilin puestos!" Cuando Rabi Levi Itzjak notó esto, dijo de inmediato: "Miren este carretero, incluso mientras repara su carro, está ocupado en Tefilá..."

2. Era siempre el famoso anfitrión de todas los invitados más sencillos e indignos que pasaran por su ciudad, junto a otras personas necesitadas y miserables. Un año, sus jasidim se le acercaron e intentaron disuadirlo, "Quizás se digne Rabeinu a tener esta vez "Ushpizin", invitados más distinguidos e ilustres." Rabi Levi Itzjak respondió con su más clásico estilo de Ahabat Israel: "Cuando vaya al Beit Din Shel Maala (la Corte Celestial), yo también solicitaré entrar y sentarme en la Sucá (hecha con el cuero de Leviatán) junto a todos los Tzadikim, y me pararán en la puerta diciéndome: 'Leivi Itzjok, ¿qué haces aquí?, ¿acaso no sabes que aquí es únicamente para los Tzadikim?', y entonces les diré: 'Cierto, no merezco entrar en este lugar solo apto para Tzadikim y no para personas como yo, pero yo también en mi sucá no hice distinción entre mis invitados y nunca eché a un Yehudi de mi Sucá, a todos recibí con alegría, y le abrí la puerta a cada judío tal como sea.''

Y continuó Rabi Levi Itzjak comentando a sus jasidim: "No es novedad invitar solo a "Ushpizin espirituales" tales como Avraham Itzjak Ya'akov, etc., invitados que no molestan, que no necesitan que los atiendan y que no ocupan espacio. ¿Ahora entienden? Así tendré yo, Leivi Itzjok, un argumento en el Olam Haemet (mundo venidero), para pedir que se me permita entrar y estar con los Tzadikim en el Gan Eden."

3. Rabi Levi Itzjak, con sus elevadas Midot, y especialmente en el tema del Ajdut, que tanto se ocupó de generar y traer en todo Am Israel, cada vez que se encontraba con algún "polvo de Majloket" enseñaba Rabi Levi Itzjak la siguiente Guezera Shavá: "Y amarás a Hashem Elokeja" "Y amarás a tu prójimo como a ti mismo". Así como el Ahabat hashem estaba compenetrado en su corazón "con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza", así también el amor a todas las personas era "con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza", a todos por igual, al pequeño como al grande, al pobre como al rico. Y un cariño y afecto especial le tenía a los Pshutei Am, la gente común y sencilla de Am Israel.

4. Un asistente de un peluquero pasó cierta vez en la víspera de Rosh Hashaná por la casa de Rabi Levi Itzjak de Berdychev. Iba este hombre con la cabeza descubierta, y su cabellera toda peinada y crecida. El Tzadik lo vio por la ventana y lo invitó a entrar. Luego, le preguntó: "¿Por qué tienes esa larga cabellera?", a lo que respondió: "Tengo constantemente trabajo con los ministros y los feudales (Poritzim) que vienen a cortarse el pelo, por lo que tengo que estar bien presentable ante ellos". El Tzadik le ofreció: "Te daré un Rojo (nombre de la moneda local) si te cortas esa cabellera; hay una prohibición (al tener así el pelo, como los gentiles, de) "Y en sus leyes no irán". El hombre se negó. "Bueno, te daré tres rojos para esto", y el hombre no aceptó. Siguió aumentando la cifra más y más, hasta que llegó a veinte Rojos, y el hombre con su respuesta tajante: "No." Entonces el Tzadik le dijo: "¡Si te cortas esos cabellos de inmediato, te aseguro un Olam Habá!" En ese instante, el joven se cortó todo el pelo.

El Tzadik de Berdichev se paró entonces y exclamó: "¡Ribono shel Olam! ¡Mira, qué grande y cuan fuerte es la Emuná de los Yehudim, incluso de los más simples! ¿Cuánto esfuerzo necesita realizar una persona así, y cuántas molestias, y horas de trabajo tiene que dedicar, para ganar un Rojo? Y ni hablar de veinte Rojos, que para alguien así es un monto enorme, y con todo eso, lo que no quiso hacer por veinte Rojos lo hizo por una porción en el Olam Habá, aunque nunca haya visto el Olam Habá con sus propios ojos..."

5. Era sumamente humilde y solía decir: "El mundo es bueno y no es malo, y tienes una clara señal de esto, que aguanta (y contiene en sí) a una persona como yo..."

6. Solía ​​decir: "Si no hubiese sido escrito en la Torá la Gaavá (orgullo), nunca hubiera creído que esta cualidad podía existir, ya que un hombre que es tierra y cenizas, una loza rota, ¿qué tiene para jactarse?!...

7. Sobre su manera de contemplar a cada judío, uno puede aprender de una de su explicaciones en su libro "Kedushat Leví", sobre lo que está dicho "Un hombre justo en su generación, con Elokim iba Noaj", a lo  que los sabios interpretaron algunos como alabanza y otros como crítica. Y explicaba: Hay dos tipos de Tzadikim, el hombre justo que es bueno para el cielo y bueno para con la gente, este es un hombre justo que no se contenta con que él mismo sirve a Hashem, sino que también acerca a los malvados a Avodat Hashem, como Abraham Abinu, que enseñaba y proclamaba la existencia de Hashem y atraía a la gente a ello.

Y hay un hombre justo que sirve a Hashem con gran Dveikut y entusiasmo, pero no se esfuerza por influir sobre los malvados a que sirvan a Hashem, y esto se alude en "Un hombre justo en su generación," pero "con Elokim iba Noaj"  él iba solo con Di-s. Solo, no iba entre su gente intentando acercarlos a que sirvan a Hashem, y así se explica lo que interpretan este Pasuk como una crítica, que si estaba en la generación de Abraham, que se ocupó de acercar a los Reshaim y hacerlos ingresar bajo las alas de la Shejiná, no hubiera sido nadie."

8. Es conocida su interpretación al texto del comienzo del Vidui (la confesión) de las Tefilot de Iom Kipur: "Estamos llenos de iniquidad y tú estás lleno de misericordia". Explicaba que el autor de esta oración nos colocó llenos de iniquidad y pecado frente a un Di-s lleno de misericordia. Aunque estamos llenos de iniquidad, pero qué implica esto, que valor tiene cuando, por otro lado, estás "lleno de misericordia", entonces no tienes límite ni fin, y si es así, ¿qué es nuestra iniquidad frente a la dimensión de Tu misericordia!?"

9. Su estilo y enfoque era de invertir las energías en el estudio de la Torá, y no en ayunos y flagelaciones. Nunca ordenó aumentar en ayunos o tormentos, excepto los ya dispuestos por la Halajá. En su opinión, la multiplicidad del tormento y los ayunos es una de las artimañas y trucos del Yetzer Hará: seducir al hombre de que aumente en ayunos y debilitar su mente, y así logrará quitarlo del estudio de Torá y de la Avodat Hashem.

10. Rabi Levi Itzjak veía en todo el Jesed de Hashem. Su libro 'Kedushat Levi' también explica el propósito de los sufrimientos. "Así es como el mundo se conduce, así como cuando una persona quiere hacer de un recipiente pequeño algo más grande, este recipiente necesita una rotura, así también Hashem quiere mandarle abundancia a una persona y ampliar sus Kelim, para hacerlos aún más grandes, y por eso envía problemas o una enfermedad J"v, que esto implica la rotura del recipiente para luego hacerlo más grande". Otra constatación que escribe allí es que los problemas y angustias son solo para beneficio del hombre, y en lugar de tratar de escapar del problema, tiene uno que buscar y encontrar qué quiere Hashem de él.

domingo, 20 de octubre de 2019

Maise - Simjat Torá - Simjá Poretz Gueder!





Reb Isroel era uno de los jasidim del Rebe Maharash (Rab Shmuel, el cuarto Rebe de Jabad). El hijo del Reb Isroel se enfermó de gravedad y los médicos estaban desesperanzados, sin creer que haya alguna esperanza de recuperación. Desanimado, Reb Isroel viajó a ver a su Rebe.

Después de un largo viaje, llegó para la festividad de Sucot. Solicitó una audiencia privada para ver al Rebe y solicitar su bendición. El secretario del Rebe le dijo que esto no era posible durante los días del Jag, pero cuando se dio cuenta de que era una cuestión de vida o muerte, hizo una excepción.

Los jasidim solían tener un סימן que generalmente era correcto; cuando el solicitante escribe su pedido en una hoja de papel (un Tzetl), si el Rebe extendía su mano para tomar el papel del jasid, significa que la solicitud de la bendición sería concedida y se cumpliría el deseo del Jasid. Sin embargo, si el Rebe le indicara que coloque el Tzetl sobre la mesa, significaría que el pedido no sería  aceptado ni se concedería la brajá del Rebe.
* *
Reb Isroel entró en la oficina del Rebe y le entregó su Tzetl al Rebe, pero el Rebe le indicó que lo dejara en el escritorio. Reb Isroel entendió el significado de esto e irrumpió en llantos... salió de la oficina del Rebe sintiendo que no había esperanza.
* *
En la noche de Shmini Atzeret, Reb Isroel se encontraba, con el corazón roto y desconsolado, entre los jasidim del Rebe. Estaba triste pensando en lo que estará sucediendo en casa, y no podía concentrarse en la alegría de Simjat Torá. De repente, una voz interior se despertó dentro de él, como diciéndole: "¡Eres un jasid, no permitas que las penas por lo físico afecten la alegría de lo espiritual!" Con esto en mente, puso su tristeza a un costado y se arrojó completamente en la alegría y los bailes de Simjat Torá.
* *
Al concluir el Jag, Reb Isroel entró en la oficina del Rebe para recibir bendiciones para un viaje seguro a casa, pero ni mencionó a su hijo, en lo absoluto.

De repente, el Rebe se volvió hacia él, con los ojos radiantes de alegría y le dice: "La primera vez que entraste, no podía ver ninguna posibilidad de recuperación de tu hijo, sin embargo, a través de tu alegría desenfrenada en Simjat Torá, rompiste el Kitrug (decreto celestial) y tu hijo ahora está en camino, Boruj Hashem, a una completa recuperación."

miércoles, 16 de octubre de 2019

Nueva! DERHER - Tishrei 5780


La Jasidisher Derher publica su nuevo ejemplar, de Tishrei, con un especial de Sukot con el Rebe - Una fascinante descripción de boca de tres Jasidim que vivenciaron y recuerdan los detalles de Sukot con el Rebe. 
Además: La segunda parte de la entrevista a un pilar en la comunidad Jabad Lubavitch de Argentina, Rab Aharon Tawil. Emocionante y vibrante relato acerca de su Shlijus y la constante orientación del Rebe. 
Y muchas notas y enriquecedores Maises, como siempre, en la Derher.

Para pedir su ejemplar impreso, o distribución en su zona, favor contactarse por e-mail: espanol@derher.org 
Disfrute su lectura! A Gut Yom Teb!! 

sábado, 12 de octubre de 2019

Comprando un Etrog Mehudar




Rab Yehuda Clapman contó la siguiente historia:


Un año antes de Sukot, Reb Elye Gross me preguntó si ya había comprado un Etrog.

Cuando le respondí que aún no, me sugirió que vaya a lo de tal persona a comprarle un Etrog, ya que aquel Yehudi simplemente necesita Parnasá.

Yo (un poco bajo compromiso) fui a lo de esta persona a buscar un lindo Etrog.

Miré alrededor por un rato y no pude encontrar ningún Etrog que me agrade.

Mientras allí, otro individuo entra y escoge un Etrog, pregunta cuánto es, paga y se da vuelta para salir.

Me uní a este hombre a la salida con las manos vacías, y  mientras salíamos del negocio me volví hacia él y le pregunté: "¿qué tipo de Etrog pudiste conseguir aquí? Estoy aquí hace un buen rato y no pude encontrar nada razonable."

Él respondió: ¡Para mí un Etrog Mehudar es darle a un judío Parnasa para Yom Tov!

Me quedé muy impresionado con su respuesta.

En Yom Tov nos encontramos en el shul, y en mi curiosidad me puse a ver qué Etrog realmente estaba usando; yo estaba seguro que se compró para él otro Etrog mucho más lindo en otro lugar (ya que contaba con los medios), y que este otro Etrog que lo vi comprar, sólo lo compró para ayudar a ese comerciante en Yom Tov.

Cuando vi el Etroig que estaba usando me quedé asombrado: realmente usaba ese mismo Etrog que presencié cuando lo compró.

Me conmovió tanto lo que acababa de presenciar, que decidí que debía escribirle al Rebe esta hermosa historia de puro Ahavat Israel.

Un poco titubeantemente, fui a la oficina del Rebe y le pregunté al secretario si era lo más adecuado escribirle esta historia al Rebe.

El Mazkir no estaba contento con mi pregunta, y me respondió: "Todos los días el Rebe recibe todo tipo de cartas llenas de negatividad y tristeza, y aquí tienes una hermosa historia de puro Ahavas Isroel que le daría tanto placer al Rebe, y ¿estás dudando en escribir?!"

Capté el mensaje y me dirigí a cierto Yehudi de Crown Heights que tiene una caligrafía hermosa, además de ser un escritor y poeta magistral, le conté la historia, y él procedió a escribirle al Rebe toda una Meguilá, contando la anécdota con poesías y encanto (cánticos); utilizó un papel especial y escribió con unas letras y un estilo magníficos; al terminar fui a la oficina del Rebe para entregarle la carta al Rebe.
En la carta también mencioné que este hombre necesitaba una Refuá Sheleima.

Al día siguiente recibí una llamada del Mazkir del Rebe, dijo: "no tengo una respuesta del Rebe, pero te describiré lo que pasó con tu carta."

"Puse tu carta encima de la pila de cartas que traje al Rebe; yo quería que tu carta fuera la primera carta que el Rebe vea para que pudiera leerla primero, y efectivamente el Rebe tomó tu carta inmediatamente y comenzó a leer; me quede parado cerca de la puerta mirando, esto es lo que vi:

El Rebe comenzó a leer y noté que no la estaba leyendo tan rápido como lo hacía siempre, sino que vi que estaba concentrándose y leyendo tu carta palabra por palabra y línea por línea, y a medida que avanzaba en la lectura de tu carta, línea por línea, vi la sonrisa del Rebe haciéndose cada vez más y más grande!"
"¡Tu carta causó muchísimos Najes al Rebe!"

Que tengamos todos un hermoso Yom Tob de Ajdut
A Gut Yom Tob!

domingo, 6 de octubre de 2019

Maise: Porque es tu hijo




El Rebe de Munkatch, Rabi Jaim Elazar Shapira, conocido por su obra monumental, Minjat Elazar, tenía un nieto, Tzvi Nosson Dovid, que su hija lo tuvo luego de varios años de casada con el Rab Boruj Rabinovitch. Por lo tanto, si bien cada hijo y nieto es precioso, uno por el que rezaste persistentemente durante tantos años, es aún más precioso; y de hecho había un vínculo único y muy especial entre abuelo y nieto.

El pequeño niño disfrutaba del sonido del Shofar y todo el mes de Elul después de que se tocaba el shofar, el joven Tzvi le pedía a su abuelo: "Zeide, por favor, hazlo sonar una vez más."

El Minjas Elozor accedía a la súplica de su nieto, tomaba el shofar y le daba un soplo adicional. Llegó Erev Rosh Hashaná y el pequeño estaba en el shul esperando con anticipación escuchar el sonido del shofar; pero terminó el Davenen y nada... Todos se fueron a prepararse para Yom Tov.

El niño quedó desconcertado, había esperado en silencio todo el davenen para escuchar el shofar y nada. Entonces se apresuró hacia lo de su abuelo y con su sonrisa más grande le pide a su querido abuelo que por favor le toque el shofar.

Su abuelo respondió: "Hoy no tocamos el shofar, pero mañana lo tocaremos muchas veces."

"¡Pero hoy quiero escucharlo!", suplica.

"Sí, lo entiendo," respondió el Minjas Elozor, "pero hoy no tocamos el shofar."

El joven está confundido y molesto y comienza a llorar y patalear, "¡quiero escuchar el shofar!"

Al ver que el niño llora sin cesar, el Minjas Elozor decidió tocarlo por una vez.

Al escuchar el sonido del shofar, el niño dejó de llorar, le agradeció a su zeide y siguió su camino.

Al día siguiente, antes de que se tocara el shofar, el Minjas Elozor se levantó para decir algunas palabras como era su costumbre. Y dijo: “Ribono Shel Olam,  debo confesar, ayer pequé. Está escrito en el Shuljan Aruj que uno no debe tocar el shofar el día víspera de Rosh Hashaná. Sin embargo, mi precioso nieto insistió continuamente y persistió por que lo tocara, hasta que comenzó a llorar, así que me di por vencido. ¿Cómo puede rechazar uno la súplica de su querido hijo?"

Ahogado de dolor, el Munkatcher exclamó: “Entonces, Hashem, me dirijo a Ti. Tal vez según el juicio y las cuentas que tengas frente a Ti, la ley establece que no seamos dignos y merecedores de que toques el Gran Shofar. Sin embargo, Tus hijos que Te son tan queridos están suplicando continuamente que toques ese Shofar. ¿Cómo puede Nuestro Abinu Shebashamaim rechazar la súplica y ruego de Su amado hijo?!"


Que su súplica y grito sean aceptados y que tengamos el mérito de la llegada de Moshiaj rápidamente en nuestros días.



sábado, 5 de octubre de 2019

Cartas del Rebe a todo Am Israel - Rosh Hashaná y Yom Kipur







jueves, 3 de octubre de 2019

Marcha de Tashlij


Reb Zalman Posner relata:


Sucedió en Rosh Hashana 5702 (1941), apenas unos meses después de que el Rebe llegara a Estados Unidos. Estábamos parados allí, decenas de jasidim, listos para caminar hasta Prospect Park para realizar tashlij.
El Rebe, entonces el yerno más joven (del Frierdiker Rebe), dijo: "¡Esta no es manera de caminar a Tashlij!"
Nos dividió a todos en dos largas filas, gente mayor y jóvenes, y nos incentivó a cantar, dirigiendo los cantos. Así marchamos por la avenida, cantando Idishe canciones, mostrando orgullo a miles de curiosos que nos miraban al pasar.
Al año siguiente, ya era todo un minhag. Cuando regresábamos, un hombre anciano con la cabeza descubierta se apresuró hacia mí y señalando su corazón me dice: “Sabes, aquí tengo una chispa de Idishkait. Cuando escuché el canto, ¡hurra, hurra!, esa chispa se encendió, ¡estalló en llamas!
Ese fue el primer moifes que vi del Rebe.

(Kfar Jabad número 1000)

Rebe haciendo Tashlij. Fotografía poco conocida e insólita, tomada por un no-judío.

jueves, 26 de septiembre de 2019

La fuerza de un Shofar en el momento y en el lugar precisos - ¡Anécdota reciente y emocionante!

Esta anécdota fue enviada por un lector, exclusivo para JasidiNews, para compartirla con el público.
Le agradecemos muchísimo y le deseamos que el compartir esta emocionante historia, (y los efectos positivos que produzca,) le traigan a él y su familia todo lo bueno (salud, hijos y sustento en amplitud), material y espiritualmente. 

***

Mi nombre es Iosi R. Quería compartirles una linda anécdota que me sucedió el año pasado. Hace exactamente un año, en Rosh Hashaná.

Soy argentino. Hace unos tres años que resido en Israel. No soy religioso pero si tradicionalista. Me casé aquí hace casi un año. Respecto a la familia de mi esposa (y su enfoque de lo religioso), no ven con ojos simpáticos al mundo religioso en sus vidas, para decirlo de alguna manera.

Era Rosh Hashaná del año pasado (2018). La noche de Rosh hashaná lo pasé de mi suegra. En la mesa comenté que tengo mi Shofar; que sé tocar muy bien, contando que en el pasado había incluso sido baal tokea en cierta oportunidad en algún Beit Hakneset para Rosh Hashaná.
Mi suegra y su familia, todos los años, se juntan para el almuerzo de Rosh Hashaná en la casa de unos consuegros suyos. Y al comentarle aquella noche de Rosh Hashaná que yo tocaba el Shofar, ofrecí tocar el shofar al día siguiente en la casa de sus consuegros. Mi cuñada y mi suegra me negaron con la cabeza, y me dijeron que no querían 'cosas religiosas' en la casa de su familia; que ellos tampoco 'cumplen nada' y que lo pueden tomar mal.

Yo me crié en Jabad y, si bien hoy no soy religioso, la fuerza y el ímpetu del Rebe es algo que sigue y se mantiene en cada uno de nosotros. Es como una fuerza de la cual no te podés desarraigar del todo de él. Estés donde estés. Hagas lo que hagas. El Rebe siempre está.

Al otro día y desobedeciendo los rotundos NO, tanto de mi suegra como de mi cuñada, decidí llevar conmigo el Shofar para la ocasión. Llegamos a la casa de los consuegros de mi suegra. Habían varias  mesas largas separadas y unas 40 personas entre niños y adultos.
Cuando todos ya tomaron asiento y reinaba el silencio, el dueño de casa tiene la costumbre de decir unas palabras lindas y dar comienzo al almuerzo. Ahí es donde tomé coraje, me paré y me vi diciéndole al dueño de casa, (bajo la fría y penetrante mirada de mi suegra hacia mi...) muy despacito y casi susurrándole al oido: "Tengo conmigo el Shofar. ¿Podría, este, este…to-tocarlo para todos?
(Téngase en cuenta que todas esas cuarenta persona presentes, ninguno asiste al Shil ni escucha el Shofar en Rosh Hashaná. Para la gran mayoría, era la primera vez que oirían el sonido del Shofar en sus vidas.)

El dueño de casa se me queda mirando por unos instantes, luego me sonríe. Dice unas lindas palabras acerca de Rosh Hashaná y el encuentro familiar y luego me presenta ante todos. Con alegría le hice decir las Berajot y le pedi a Di-s y al Rebe que me iluminaran y pudiera tocar con toda la kavaná y corazón del mundo. Como quien dice 'dejé todo en la cancha". Debo destacar que reinó un profundo silencio durante todo el momento que duró el toque del Shofar. Hasta los bebés no emitieron sonido alguno. Todos escuchando con fervor y entusiasmo. Fue un momento tan especial y tan lindo que el dueño de casa me felicitó y me dijo, delante de todos:

"DECLARO QUE DE AQUÍ EN ADELANTE, TODOS LOS AÑOS IOSI VIENE A TOCARNOS EL SHOFAR, TODOS LOS ROSH HASHANÁ!"

Como mencioné, había bastante gente presente y las mesas bien distribuidas. A mí me tocó sentarme, a mi costado derecho junto a mi esposa, y a mi lado izquierdo una mujer que no conocía, una mujer joven con su  marido a su lado. La ubicación fue mera casualidad, nos tocó sentarnos en esa mesa especifica ya que fuimos de los últimos en llegar y no había un lugar especifico para sentarse. Me dispongo, por lo tanto, a volver a mi lugar luego de haber tocado el Shofar. Veo a la joven sentada a mi lado izquierdo, con sus ojos llenos de lágrimas; y sus palabras fueron las siguientes:

"Mi marido no es judío y yo tengo muy lindos recuerdos de pequeña, de mi padre llevándome al Templo para hacerme escuchar el Shofar. Hoy en día estoy casada y en mi casa no practicamos absolutamente nada de judaísmo. Pero anoche, le comenté a mi marido que para hoy, durante el día de Rosh Hashana sentía un deseo muy fuerte, quería mucho ir a escuchar el Shofar a algún Beit HaKneset. Mi marido no es judío así que se negó rotundamente. Ayer a la noche me fui a la cama llorando y pidiéndole a Di-s poder escuchar el Shofar al día siguiente. Yo no pensaba venir aquí hoy pero decidimos hacerlo ya que mi tía, que está aquí, nos convenció a último momento. ¡Y aquí apareciste! Di-s escuchó mi pedido, mi Tefilá, y pude escuchar el tan ansiado Shofar en Rosh Hashaná, se me puso la piel de gallina, estoy toda sobresaltada (temblando), pero totalmente emocionada y agradecida."
Al escuchar sus palabras yo también me quebré por completo, todo emocionado y conmovido. Dos Neshamot que no se conocen, en un Moshab distante por allí en Eretz Israel, con lágrimas de emoción mutuas y recíprocas, por lo que nos une: Nuestra Tradición, nuestras Mitzvot.

Este año (2019), a una semana de Rosh Hashaná, viene mi suegra y me pregunta: "¿Donde está tu Shofar? Mira que tenés que tocarlo para toda mi familia en el almuerzo de Rosh Hashaná! No paran de mandarme mensajes que tu yerno tiene que venir si o si a tocarnos el Shofar a todos!
Le sonrío con gratitud y le digo: "Por supuesto, siempre listos!!"

***

Varias moralejas y mensajes inspiradores se pueden rescatar de esta anécdota reciente.

Pero un punto a tener en cuenta: todos y cada uno de nosotros somos, y podemos serlo, representantes de Di-s, cuando de Arriba disponen nuestros pasos y nos hacen llegar a diversas situaciones, lugares donde podemos generar allí una influencia, una ayuda, un acto de bien hacia los demás. Repercutir. Para bien. Para eso estamos allí.

Eso mismo nos despierta y nos reconforta, nosotros mismos salimos inspirados y renovados. Es gratificante.


Un Shaná Tobá Umetuká. Bueno y dulce. Bueno, al ayudar en el momento y lugar justo. Dulce, porque ese acto de bien, esa Mitzvá, genera una tremenda dulzura que se puede percibir de forma palpable.