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martes, 10 de febrero de 2026

22 de Shvat - Iom Hilula (Iortzait) de la Rebetzn Jaia Mushka ע"ה


A comienzos de la década de los '60 se instauró la costumbre de que un grupo de bojurim (estudiantes) provenientes de Eretz Israel viajara para estudiar junto al Rebe durante un año. Para aquellos bojurim que tenían el mérito de integrar la "kvutze" (el grupo), aquello significaba la concreción de un anhelo profundo: por fin podían ver al Rebe con sus propios ojos, no a través de una fotografía —o de un video, algo muy poco común en aquellos tiempos—, sino estar realmente en su presencia, verlo y escucharlo.

Uno de los que llegó en esos primeros años fue un joven cuyos padres habían crecido en Rusia, en la región de Poltava. En su hogar se hablaba a menudo de distintos aspectos del Jotzer del Rebe, donde además de su casa se encontraban la sinagoga, la yeshive y otros edificios.

Si bien estaba emocionado más allá de toda descripción por haber alcanzado este enorme zejut (mérito) de ver al Rebe y estar cerca de él, sentía que su deseo aún no estaba completo. Anhelaba también ver y conocer la casa del Rebe, tal como su padre y su abuelo habían visto la casa del Frierdiker Rebe y del Rebe Rashab.

Su fortuna fue que uno de sus parientes cercanos tenía, de vez en cuando, el mérito de ayudar en la casa del Rebe. Se dirigió a este pariente y le pidió —casi como una exigencia— que por favor lo llevara a la casa del Rebe la próxima vez que fuera. Para su decepción, su primo le respondió:

—Lo siento, pero no funciona así. Nadie, absolutamente nadie, puede entrar en la casa sin el permiso explícito de la Rebetzin. Sin embargo, hay ocasiones en las que se me permite llevar a alguien, y eso ocurre cuando hay un trabajo que no puedo realizar solo.

—Dado que eres pariente mío —continuó—, la próxima vez que se presente una situación así, le pediré a la Rebetzin permiso para traer a alguien de confianza que me ayude.

Esto lo dejó conforme, pues comprendió que su familiar estaba haciendo todo lo posible por ayudarlo, pero de una manera correcta y apropiada.

Pasó algún tiempo —quizás semanas o meses— hasta que su pariente se le acercó y le dijo:

—Mañana habrá una entrega en la vereda de un aire acondicionado para la casa del Rebe. Como no puedo ingresarlo solo, le pedí permiso a la Rebetzin para traer a alguien que me ayude, y ella accedió. Así que prepárate para tal hora.

El bojur se sentía en el séptimo cielo: por fin tendría el mérito y la oportunidad de entrar en la casa del Rebe.

A la hora indicada llegó y ayudó a su pariente a llevar el aparato al interior de la casa y a colocarlo junto a la ventana donde sería instalado al día siguiente. Mientras caminaba, sus ojos recorrían cada rincón, intentando absorber y grabar en su memoria todo lo que pudiera de las pocas habitaciones que alcanzó a ver.

Cuando estaban a punto de retirarse, la Rebetzin entró en la habitación y le preguntó:

—Vemen’s bist du? —¿Quiénes son tus padres?

Al mencionar los nombres, la Rebetzin comentó:

—Recuerdo que cuando yo estaba creciendo y se hablaba de los jsidim de la región de Poltava, se mencionaba a tu familia.

Luego continuó, dirigiéndose a ambos:

—Bojurim’laj… —jóvenes— dejé algo de comida en la cocina. Yo no estaré allí, para que no se sientan incómodos al comer.

No sabe por qué, pero por alguna razón aquel bojur sintió que debía responder, y dijo:

— Fui criado en un 'jasidishe shtup' (en un hogar jasídico), y me enseñaron que no se debe comer en la casa del Rebe.

[Nota del autor: probablemente quiso decir que no hay que sentirse demasiado cómodo allí, o, en otras palabras, recordar que el Rebe es Rebe y no simplemente un gran tzadik.]

La Rebetzin respondió con serenidad:

Yo también fui criada en un hogar jasídico, y me enseñaron —o mi padre me enseñó— que cuando entramos en la casa de alguien, debemos dejar una Broje, es decir, recitar una bendición.

Naturalmente, entraron a la cocina y dijeron las brajot correspondientes.

"Desde entonces y hasta el día de hoy, cada vez que entro/visito la casa de otra persona, me aseguro de decir una brajá allí."

*

En el iortzait de la Rebetzin, esta historia nos recuerda cómo, con una sola frase y un gesto de sensibilidad jasídica, dejó grabada una enseñanza eterna: que incluso en lo más simple — entrar a una casa y recitar allí una Broje— se revela la nobleza y la santidad de un verdadero hogar judío.


Fuente: Rev Sholom Avtzon
©JasidiNews 

22 de Shvat - #2

22 de Shvat


Relata Rev Shmuel Lew:

En Nueva York vive una pareja de shlujim; la mujer es hija del Dr. Moshe Feldman, el médico personal del Rebe. Por ser hija del médico, ella y su esposo, Rev Levi Shem-Tov, tuvieron el mérito de entrar a ver a la Rebetzn y pedir una Brajá antes de su matrimonio. Cuando estuvieron con la Rebetzn, ella le preguntó al novio: “¿Eres nieto del josid Rev Bentzion Shem-Tov?”. Al responder afirmativamente, la Rebetzn se mostró a gusto y satisfecha, pues comprendió que tanto el jatán como la kalá provenían de familias con linaje jasídico, hogares en los que el idish era la lengua viva y natural. Entonces dijo: “Si es así, muy bien, porque ahora estoy segura de que vuestros hijos hablarán en idish…”.

Se casaron, pero después de la boda no tuvieron hijos —esta historia la escuché del propio Rev Levi Shem-Tov hace unos meses—. “Sin embargo”, me contó, “no estuvimos tristes en absoluto, porque la Rebetzn dijo que hablaríamos con nuestros hijos en idish, y para poder cumplir las palabras de la Rebetzn, la primera condición es que tengamos hijos; por eso estábamos seguros de que seríamos bendecidos con descendencia, y no solo con uno, sino con más, porque la Rebetzn dijo ‘mit di kinder’ —hijos—”.

Pasaron catorce años y, en el año 2001, les nacieron mellizos, un varón y una mujer, quienes fueron llamados Menajem Mendel y Jaia Mushka. 
Él concluye el relato diciendo: “No perdimos la esperanza ni por un solo instante, porque sabíamos que la Rebetzn tenía el poder de bendecir…”.

*

En el mensaje del 21 de Shvat del HaYom-Yom se habla del deber de las mujeres y las hijas de los jasidim de estar en la primera fila. En el mensaje del 23 de Shvat se relata acerca del Alter Rebe y su Rebetzn, y sobre su grandeza. Es llamativo que en ambos días, el 21 de Shvat y el 23 de Shvat, se trate de la grandeza de las mujeres e hijas de los jasidim y de las Rebetzns, y que precisamente en la fecha del 22 de Shevat no haya en el mensaje diario ninguna relación con el tema de las mujeres e hijas de los jasidim ni de las Rebetzns. Escuché de jasidim que vieron en ello algo semejante a aquel asunto por el cual precisamente en la parashá de Tetzavé —que suele caer en proximidad al día del fallecimiento de Moshé Rabenu— no se menciona el nombre de Moshé; así también, en el HaYom-Yom del 22 de Shvat, día del fallecimiento de la Rebetzn, no se menciona el tema de las Bnot Israel.

Hubo jasidim que añadieron y dijeron aún más: así como la Rebetzn se ocultaba a sí misma y procuraba que la conocieran lo menos posible (y todo el conocimiento sobre ella era solo por lo que se oía de personas que la habían encontrado, etc.), de igual modo, en el mensaje del HaYom-Yom relacionado con su día no se insinúa de manera explícita acerca de su rectitud; sino que se aprende sobre su grandeza y su esencia únicamente a partir de los días contiguos…



©JasidiNews 

lunes, 24 de febrero de 2025

22 de Shvat - Historia #2

22 de Shvat
Historia #2


El Sr. Isaac Milstein contó:

 “Mi familia emigró de Rusia a Israel y en 5738 (1978) nos mudamos a Nueva York. Mi madre encontró trabajo como estilista en Freeda Wigs en Crown Heights. Una vez, la Rebetzin llamó al local y pidió hablar con la gerente, la Sra. Kugel. Mi madre, quien atendió el teléfono, dijo: “La Sra. Kugel salió, ¿quiere dejar un mensaje?” y preguntó quién hablaba. La Rebetzin respondió pidiéndole que le comunicara que la Sra. Schneerson había llamado y le preguntó si la Sra. Kugel podía devolverle la llamada en otro momento. 

Fue en ese momento cuando mi madre se dio cuenta de que estaba hablando con la Rebetzin. Emocionada, exclamó: ‘¡Rebetzin! ¡Es un gran honor hablar con usted! Le transmitiré el mensaje”. La Rebetzin le dijo entonces a mi madre: “Puedo oír en tu voz que estás afligida por algo, ¿está todo bien?” 
Ante esta muestra de sensibilidad, mi madre no pudo contener las lágrimas.

Entre sollozos, le explicó que nuestra familia había emigrado recientemente a Estados Unidos y que, de repente, mi abuela había enfermado gravemente. Los médicos habían pronosticado que solo le quedaban unos pocos meses, o un año como máximo, de vida. 
La Rebetzin entonces comenzó a hablar en ruso y le dio una Brajá para que mi abuela se recuperara y que saliera de esa difícil situación en paz. Y así fue. Contra todas las sombrías predicciones de los médicos, mi abuela no solo se recuperó sino que vivió otros 23 años, desde 5738 hasta 5761(2001).” 


Esta historia revela no solo el poder de una Brajá de la Rebetzin, sino también su excepcional capacidad para percibir el dolor y la sensibilidad de los demás, incluso en un breve diálogo. Su empatía y comprensión hacia los demás son verdaderamente destacadas.

22 de Shvat - Yortzait de la Rebetzin

22 de Shvat - Yortzait de la Rebetzin
Historia especial traducida en honor al 37° aniversario 


Rab Leivi Azimov de París, Francia cuenta:

En honor al mes de Tishrei de 5730[1969], los jasidim organizaron un vuelo chárter especial de Eretz Israel a Nueva York (como lo habían hecho en años anteriores). Después de Tishrei, el avión despegó de regreso rumbo a Eretz Israel. Poco después, el Rebe preguntó a los mazkirim: “Voz tut zij mit dem charter? ¿Qué sucede con el chárter?” No entendieron lo que el Rebe preguntaba, ¡el avión acababa de despegar! Sin embargo, unos minutos después, llegó la noticia a 770: uno de los motores del avión se había incendiado en pleno vuelo, y milagrosamente habían logrado regresar al aeropuerto de Nueva York de forma segura. El Rebe procedió a darles varias instrucciones (incluyendo recitar un Maamar Jasidut en el aeropuerto), y finalmente partieron al día siguiente. 
Esta es la famosa historia del chárter, pero lo que se conoce menos es un contexto adicional. Mis padres, el Rabino Shmuel y Basya Azimov, formaban parte de aquel chárter (el avión los había recogido en Francia). Ese día, antes de la hora original de salida del avión, mis padres habían ido a visitar a la Rebetzin junto con mi hermano Mendel, que era un bebé en ese entonces, y mi abuelo, Reb Bentzion Shemtov. Mientras conversaban, la Rebetzin preguntó: “¿Cuándo viajan de regreso?” Mi padre respondió: “Esta noche.” La conversación continuó, y unos minutos después, la Rebetzin preguntó de nuevo: “¿Cuándo viajan de regreso?” “Esta noche,” respondió mi padre. Unos minutos después, preguntó por tercera vez: “¿Cuándo viajan de regreso?” “Esta noche.” Cuando se fueron, mi padre discutió este extraño suceso con su suegro, Reb Bentzion Shemtov, y ambos comprendieron que claramente algo andaba mal con el viaje. Tal vez no deberían ir... Al final decidieron tomar el vuelo, y fue entonces cuando falló el motor. 

Hay diferentes lecciones que uno puede extraer de esta historia. Una es el evidente Ruaj Hakodesh de la Rebetzin [y el fascinante hecho que tanto el Rebe como la Rebetzn percibieran el problema antes de que suceda]. Pero, a un nivel diferente, y quizás más profundo, esta historia nos brinda una lección de cómo ser un jasid. Muchas personas podrían no darle importancia a la repetición de la pregunta de la Rebetzin. ¿Quién dice que tenga algún significado? Pero los jasidim más involucrados sabían que había un significado más profundo. El Ruaj Hakodesh se reveló poco después. Así es como mi padre siempre nos contaba esta historia: para ilustrar cómo uno debe valorar una palabra de la Rebetzin.

miércoles, 31 de enero de 2024

Dos es mejor que uno - Rebetzn Jaya Mushka - 22 de Shvat

Amijai Liani es un adinerado hombre de negocios de Nueva York. Como tal, suele ayudar y patrocinar importantes proyectos relacionados con Torá y Mitzvot. Una vez, hace unos años, fue invitado al Centro Jabad para judíos rusos en Queens, Nueva York, para recibir el gran honor de ser el Sandek (el que sostiene al bebé en su regazo) en un Brit Milá. Una pareja judía de Rusia habían tenido mellizos después de muchos años sin tener hijos. El rabino de Jabad fue designado como Sandak para el bebé "mayor", y como está escrito en la Halajá que ser sandek es un honor y un mérito tan grande, un padre no debe otorgar este Zejut dos veces a la misma persona, por lo que el rabino les sugirió a los felices padres que inviten y honren al señor Liani para ser el Sandek del 'más chico'.

Una vez finalizadas ambas ceremonias, una tras otra, todos los invitados se sentaron alrededor de la mesa preparada para participar en la comida de celebración. Después de que todos se hayan servido algo, el padre de los mellizos se puso de pie y comenzó a hablar emocionado… en un ruso rápido y fluido. Como era el único presente que no hablaba ruso, el señor Liani decidió que podría irse sin que se vea tal actitud descortés. Discretamente le entregó al rabino un cheque para cubrir los gastos de toda la Seudá (la comida) en agradecimiento por el mérito especial de ser Sandek, y se dirigió silenciosamente hacia la salida.

Sin embargo, antes de que pudiera irse, la madre de los mellizos corrió para interceptarlo. Ella le agradeció y le pidió en un buen inglés que por favor si se podía quedar un minuto más; ella quería contarle una historia.
Él accedió y ella comenzó.

"Mi marido y yo nos casamos cuando todavía vivíamos en Rusia. Poco después emigramos a los EE.UU. Decidimos que no tendríamos hijos hasta que hubiéramos ahorrado suficiente dinero. Después de que ambos trabajamos duro durante diez años, obtuvimos unos buenos ingresos estables. y compramos una linda casa aquí en Queens, nos pusimos de acuerdo en que era hora de formar una familia, pero no quedaba embarazada; fuimos a varios médicos, pero ninguno pudo ayudarnos.

Como crecimos en la Unión Soviética bajo el comunismo, no tuvimos ningún contacto con judaísmo. Hace aproximadamente un año, mi esposo desarrolló un interés y comenzó a asistir esporádicamente a eventos y servicios de Shabat en este Beit Jabad para judíos de habla rusa, que queda cerca de donde vivimos. Cuando él comenzó a participar regularmente me enojé. Como rusos y como gente moderna y educada, esto no era parte de nuestra cultura, y no quería tener nada que ver con eso. Me quejé de esto con mi esposo. Muchas veces, pero no se detuvo. En todo caso, aumentó y se hizo más frecuente. Finalmente, una noche le di un ultimátum: 'Tienes que elegir entre la sinagoga y yo. Si vuelves a ir esta noche, ¡no vuelvas!'

Él se quedó en casa.

Esa noche tuve un sueño. Una señora anciana me hablaba. 'Sé que estás sufriendo porque deseas tanto tener hijos. Si dejas que tu marido siga yendo a la sinagoga, te prometo que tendrás un niño. Y… si vas con él, ¡te prometo dos!'

"Me quedé sorprendida. Le dije en mi sueño: '¿Cómo te haré saber lo que haya decidido?'

"Ella sonrió y respondió: 'Déjame mostrarte', y de repente estábamos conduciendo por las calles de Queens. El auto se detuvo en una casa que lindaba con el cementerio de Springfield.
Ella me dijo que cuando entre a la casa, 'Inmediatamente a la izquierda verás una pantalla de video reproduciéndose. Sal por la puerta al otro lado de la habitación, baja unas escaleras y cruza otra puerta, y estarás en una gran sala con muchas máquinas de agua caliente para café y té en el lado izquierdo. Sal por la puerta del extremo izquierdo hacia el cementerio y camina por el sendero hasta llegar a una pequeña edificación. Ahí es donde está mi esposo, el Lubavitcher Rebe. Yo estoy afuera, justo frente a la entrada."

"Me desperté. Recordaba claramente todo lo que había en el sueño y que parecía tan real. A pesar de mi perspectiva "moderna", me encontré creyendo en aquel sueño. Al día siguiente le dije a mi marido que el próximo Shabat podía empezar a ir al Shil nuevamente. Él estaba sorprendido, y también feliz, por supuesto. Entonces le dije que iría con él, y sus ojos se veían como a punto de estallar de su rostro.  

"Luego llamé al rabino del centro Jabad para rusos. Él estaba bien al tanto de los problemas que mi esposo tenía conmigo debido a su creciente nivel de observancia, pero nunca nos habíamos conocido, por lo que estaba encantado de escucharme. Le dije que quería ir a el cementerio donde está el Lubavitcher Rebe. No podía contener su emoción. 'Cuando quieras ir, de día o de noche, estaré encantado de llevarte.' Imagina su sorpresa cuando le dije: "No es necesario que me lleve; ya conozco el lugar. Sólo necesito aclarar algunas indicaciones para llegar."

Fui allí y todo era exactamente como se describía en mi sueño. Frente a la entrada del 'Ohel' del Rebe, como lo llaman, vi la lápida que indicaba el lugar de descanso de su esposa. Fue entonces cuando me di cuenta de que era la difunta Rebetzin Jaya Mushka quien se me había aparecido en mi sueño.

"Me acerqué lo más que pude y susurré: 'Quiero dos. Acepto ir a la sinagoga con mi marido.'

El Shabat siguiente acompañé a mi marido y no estuvo tan mal. Había otras mujeres rusas de mi edad (treinta años en adelante) con antecedentes similares a los míos y me dio gusto conocerlas. Regresé la segunda semana y la tercera semana y me encontré esperando con ansias la próxima vez, el próximo evento, etc.

Un mes después de empezar a ir me enteré de que estaba embarazada. ¡De mellizos! Y esta historia que acabo de contarle es la que mi marido está contándole ahora a todo el público, en ruso."

~~~~~~~~~~~

Fuente: contado a Yerajmiel Tilles por R. Gil Hirsch, quien lo escuchó en una conversación del propio Sr. Liani.
Amijai Liani es el propietario del Café K, una cadena de cuatro restaurantes, dos en Brooklyn y dos más nuevos en Manhattan. Vive en Brooklyn.

lunes, 13 de febrero de 2023

¿Tenés algo que ver con el famoso Rebe de Brooklyn? - Historia con la Rebetzn Jaia Mushka - 35 años de su Histalkut


La Rabanit Jaya Mushka solía visitar la biblioteca en Manhattan a menudo. Hace varios años llegó en cierta oportunidad a la biblioteca y le dio su tarjeta a la bibliotecaria. Ella, que vio el nombre "Schneerson" en la tarjeta, le preguntó: "¿Eres pariente del famoso Rabbi de Brooklyn?" La Rebetzn respondió afirmativamente. - "¿Cómo es el parentesco?" - "Él es mi marido", respondió la Rebetzn.

Cuando la bibliotecaria escuchó esto, comenzó a quejarse y rezongar, diciéndole que tenía quejas contra el Rebe. Le contó que no tenía hijos y que "con mucho esfuerzo fui al Rebe hace unos dos años y le pedí una bendición para tener un hijo. El Rebe me bendijo y me dijo que debía asumir cumplir alguna Mitzvá", dado que la bendición es como la lluvia, y necesita un recipiente en el cual entre la bendición. Le dije al Rebe que asumiría y me comprometería a encender las velas de Shabat. Han pasado dos años desde entonces y todavía no tengo un hijo...Nada."

La Rebetzn la calmó y le dijo: "Yo tampoco tengo hijos."

Cuando la bibliotecaria escuchó esto, se quebró en llanto y le dijo: "Perdóname, pero soy una sobreviviente de la Shoá, estuve en campos de concentración y de mi familia no quedó nadie, sólo yo, por eso me es tan importante tener hijos, se trata de la continuidad de mi familia."

La Rebetzn le preguntó atentamente y con precisión: "¿Qué fue exactamente lo que te dijo mi marido?" La bibliotecaria respondió: "Me dijo que encienda las velas de Shabat."

- "¿Y lo haces?"

"Sí", respondió afirmativamente la bibliotecaria.

"¿Cómo lo haces?", siguió preguntando la Rebetzn. “Todos los viernes enciendo dos velas cuando mi esposo llega del trabajo, a las siete u ocho de la noche.”

Entonces la Rebetzn le explicó que el propósito de las velas de Shabat es honrar el Shabat y no profanarlo, y por lo tanto uno debe tener cuidado de encender las velas antes de la puesta del sol. "¡Ocúpate y comprométete a encender las velas como corresponde!", afirmó la Rebetzn. La bibliotecaria se encargó de encender las velas a tiempo, y diez meses después nacía su hijo...después de esto siguió manteniendo un Kesher (un contacto) continuo con la Rebetzn, e incluso la visitaba en su casa.

Fuente: Vehajai Iten El Libó

lunes, 28 de marzo de 2022

25 de Adar Cumpleaños de la Rebetzn - Maise especial - Una calle cortada

Jessed Halberstam trabajó para la Rebetzn Jaya Mushka Schneerson, esposa del Lubavitcher Rebe, durante dieciocho años, desde 1970 hasta el fallecimiento de la Rebetzn en 1988, realizando tareas domésticas y sirviendo como chofer de la Rebetzn.


El Rebe me pidió que procurara que la Rebetzin salga de casa todos los días para tomar aire fresco. Por lo general, íbamos a un parque en Long Island. En los años en que mi hijo, Ari (que Di-s vengue su sangre*), era un niño pequeño, a menudo pasábamos por su escuela en Ocean Parkway para llevarlo; la Rebetzin disfrutaba jugar con él, empujándolo en los columpios en el patio de recreo del parque, etc.

Un día, cuando nos acercábamos al parque, nos encontramos con que nuestra ruta regular estaba cerrada debido a obras viales, y nos vimos obligados a continuar en una calle paralela. Mientras conducíamos por esa calle, escuchamos el sonido de una señora gritando en ruso. Cuando me detuve en el siguiente semáforo, la Rebetzin se volvió hacia mí y dijo: “Escuché a una mujer gritar. ¿Puedes volver y ver de qué se trata?

Volvimos al comienzo de la calle. Allí vimos a una mujer parada en la vereda y llorando, mientras a su lado unos trabajadores estaban sacando muebles y artículos del hogar de una casa y cargándolos en un camión que pertenecía al alguacil del condado. A pedido de la Rebetzin, estacioné detrás de la camioneta del alguacil y fui a averiguar detalles de lo que estaba pasando. El alguacil explicó que la mujer no había pagado el alquiler durante muchos meses y ahora estaba siendo desalojada de su casa.

Cuando le informé a la Rebetzin, ella me pidió que volviera y le preguntara al alguacil cuánto debía la mujer y si aceptaba un cheque personal; también me pidió que no le dijera nada a la familia que estaba siendo desalojada. En este punto, todavía no me di cuenta de a dónde me llevaba todo esto, pero cumplí con la solicitud de la Rebetzin. La suma que la familia debía era de aproximadamente $6.700. El alguacil dijo que no tenía problema en aceptar un cheque personal, siempre y cuando confirme con el banco que el cheque está cubierto; también dijo que si recibía el pago, sus hombres llevarían todo de regreso a la casa. Cuando informé a la Rebetzin de los detalles, ella sacó su chequera y, para mi asombro, escribió un cheque por el monto total y me pidió que se lo diera al alguacil.

El alguacil hizo una llamada telefónica al banco y luego instruyó a sus trabajadores para que llevaran todo a la casa. La Rebetzin inmediatamente me instó a que me alejara rápidamente, antes de que la mujer se diera cuenta de lo que había sucedido.

Estaba completamente asombrado por lo que había visto. Más tarde, cuando estábamos en el parque, no pude contenerme y le pregunté a la Rebetzin qué la había llevado a darle una suma tan grande a un completo extraño.

"¿Realmente quieres saber?" preguntó la Rebetzin.

“Sí, así es”, respondí.

“Entonces te lo diré”, dijo ella. “Una vez, cuando era niña, mi padre [el Frierdiker Rebe] me llevó a dar un paseo por el parque. Me sentó en un banco y comenzó a hablarme sobre la idea de Hashgajá Pratit (providencia divina específica). Cada vez, dijo mi padre, que sucede que algo nos hace desviarnos de nuestra rutina normal, hay una razón divinamente ordenada para hacerlo. Cada vez que vemos algo inusual, hay un propósito por el cual se nos ha mostrado.

“Hoy”, continuó la Rebetzin, “cuando vi la señal de ‘Desvío’ indicándonos que nos desviáramos de nuestra ruta regular, recordé las palabras de mi padre e inmediatamente pensé: todos los días pasamos por esta calle; de repente, la calle se cierra y nos envían a una calle diferente. ¿Cuál es el propósito de esto? ¿Cómo esto se relaciona conmigo? Entonces escuché los gritos de la mujer llorando. Me di cuenta de que habíamos sido enviados por esta ruta con un propósito”.


* Ari Halberstam fue asesinado por un terrorista árabe en 1994, en el infame tiroteo del Puente de Brooklyn.

domingo, 23 de enero de 2022

¡Te llamó tu amiga! - Historia en primera persona con la Rebetzn Jaya Mushka

Mis abuelos estaban muy emocionados. Luego de graduarme de la escuela en Londres, me estaba yendo al extranjero para estudiar en el seminario Beis Rivka en Nueva York. Mi prima mayor, Leah Jaffe, había ido a un seminario en París, pero yo sería la primera de mi familia en ir a Nueva York.

No es que fuera mi primer viaje a Nueva York. Había estado muchas veces, generalmente con mis abuelos, Reb Zalman y Rosalyn Jaffe de Manchester. Ellos tenían una relación muy especial, personal y cercana con el Rebe, y en aquel entonces también con la Rebetzin. Si se trataba del Rebe, se podría decir que mi abuelo no tenía filtro; le escribía al Rebe todas las semanas y simplemente compartía todo con él. Cuando averiguó qué tipo de flores le gustaban a la Rebetzin, le enviaba un ramo cada Shavuot y, desde 1963, comenzaron a visitarla cada vez que venían a Nueva York.

Eventualmente, sus nietos se sumaron: algunos de mis primeros recuerdos abarcan estas visitas a la Rebetzin: esas "mariposas" que sentía en el estómago cuando caminábamos por President Street y nos acercábamos a la casa del Rebe: entrar a la casa, ver los adornitos que diferentes personas o comunidades le habían enviado como regalo. Viniendo de Inglaterra, sentía que iba a visitar a la Reina. No era muy elegante (ostentosa/extravagante) ni exagerada, pero había un verdadero sentido de elegancia en la Rebetzin, y era acogedor y pacífico allí.

Mi abuelo nos hacía cantar para la Rebetzin, y también dábamos vuelta por la sala, compartíamos lo que habíamos estado estudiando en la escuela o las cosas que habíamos estado haciendo. Siempre estuvo muy interesada en escuchar sobre nuestra participación en actividades que el Rebe promovía. "¡Oh, eso es maravilloso!" decía, y nos daba caramelos envueltos en papel de aluminio.

A veces, salíamos para que mis abuelos pudieran pasar un tiempo a solas con la Rebetzin. Al fin y al cabo, estas eran sus visitas: eran un gran privilegio para nosotros, pero eran mis abuelos quienes mantenían la conversación. Fue solo una vez que estaba en el seminario que recibí una invitación propia.

Era 1984, y ya había estado en Nueva York durante aproximadamente un mes cuando mis abuelos vinieron de visita y me llevaron, junto con un grupo de sus otros nietos, a la Rebetzin. “Jaya se va a quedar aquí”, le dijeron con orgullo, “Ella irá al seminario Beis Rivka.”

“Muy bien”, dijo entusiasmada la Rebetzin, asintiendo con la cabeza. "Mantengámonos en contacto." Me parecía que solo estaba siendo cortés (al decirme así), pero luego, mientras salíamos, la Rebetzin se volvió hacia mí.

“Vas a estar viviendo por aquí”, dijo, “así que debes saber, cuentas con una amiga en el barrio. Obtendrás mi número de tus abuelos y puedes ponerte en contacto.”

Esas palabras sonaron increíbles, pero en ese momento estaba muy nerviosa. ¿Mi amiga del barrio? ¿Qué significa eso? Pasó más o menos una semana antes de que llamara y un asistente me dijo que la Rebetzin no estaba disponible. Una parte de mí se sintió aliviada, porque todo era bastante estresante. Dejé un mensaje y dije que llamaría en otro momento.

Después de intentarlo una o dos veces más con el mismo resultado, no me sentía cómoda llamando de nuevo. En lugar de eso, escribí una carta, solo diciendo lo que estaba pasando conmigo, cómo iban mis clases, mis otros trabajos, etc. Supuse que no era necesario molestar a la Rebetzin.

Alrededor de esa época, mi prima Lea se estaba por casar. Ella era la primera de mis primas en casarse, pero a pesar de lo emocionante que era, no pude viajar a Manchester para la boda; viajar era mucho más caro en esos días y no lo hacíamos tan a menudo. Solo tenía a mis conocidos en Nueva York para celebrar.

Sintiéndome algo excluida, llamé a mis parientes en Inglaterra, y el día antes de la boda, hablé con mis abuelos para desearles Mazel Tov.

"¿Dónde estabas?!" preguntó mi abuelo.

“Aquí, en Nueva York”, respondí, preguntándome por qué estaba preguntando.

“Te cuento,”, replicó, “la Rebetzin ha estado tratando de comunicarse contigo.”

"¿Ella qué? ¿Que quería?!" Pensé que era un malentendido porque me sonaba tan irreal. ¿Cómo podría estar tratando de comunicarse conmigo antes de tener mi número? Solo después de hacer un poco de trabajo de detective, descubrí que la Rebetzin había llamado a mi escuela, solo para que la secretaria, que no reconoció su voz, me dijera que llamar a las alumnas por teléfono estaba en contra de la política de Beit Rivkah.

“No lo sé, pero hablamos con ella y dijo que había estado tratando de comunicarse contigo.”

Me sugirió que le enviara otra carta y que incluyera el número de teléfono de mi apartamento junto con las horas en las que solía estar allí.

Seguí su consejo, pero simplemente no entendía. ¿Por qué la Rebetzin querría contactarme?

El día siguiente era viernes que, como le dije a la Rebetzin, era el mejor día para contactarme. Todavía dudando de que realmente llamara, le advertí a las otras siete chicas de mi apartamento; éramos un grupo de compañeras de domitorio algo alocadas y, a veces, contestábamos el teléfono de forma divertida... así que tenían que estar atentas.

Cierto día, tuve que salir al almacén, a Kahn's Superette para comprar algo para Shabat. En el camino de regreso, mi amiga viene corriendo por la calle Eastern Parkway, sin aliento. "¡Ella te llamó!"

"Estás bromeando."

“Ella también te dejó un mensaje: ‘Por favor, dígale que la Sra. Schneerson de President Street llamó, y si puede, por favor, que me devuelva la llamada.”

Volví corriendo al apartamento, recuperé el aliento y marqué el número. Después del primer timbre, la Rebetzin misma contestó al teléfono.

Dije hola, tuvimos un pequeño intercambio de palabras y luego le dije: "Entiendo que la Rebetzin me llamó y le devuelvo la llamada."

"Sí", dijo ella. “Pensé que con el casamiento de tu prima, probablemente te estarás sintiendo un poco sola y añorando tu hogar, y solo quería llamarte para comunicarme contigo.” Ese fue el punto esencial de la conversación: Que mi amiga del barrio estaba pensando en mí.

Llamé de nuevo más tarde y coordinamos una cita para visitarla. Mi madre, la Sra. Hindy Lew, vendría a Nueva York para Janucá y le pregunté si ella también podía acompañarme. “Es tu visita”, la recuerdo diciéndome en un tono de voz casi cantado, “It’s up to you,” ("como tú digas") Terminamos teniendo una visita muy agradable.

Continué manteniendo una relación con la Rebetzin durante mi tiempo en el seminario. Y, cuantos más años pasaron desde esa primera llamada, más la aprecio; la forma en que la Rebetzin había pensado con anticipación que probablemente apreciaría una llamada; y la forma en que me localizó para decir que alguien estaba pensando en mí y expresando su simpatía conmigo. Hacer todo eso por una chica de diecisiete años era increíble. Mi reacción inicial había sido, ¿qué querrá la Rebetzin de mí? ¿Qué puedo hacer por ella? No pensé ni por un segundo que solo se trataba de estar ahí por mí.



La Sra. Jaya Posner vive en Rancho Mirage, California, donde se desempeña como Shlujá (emisaria de Jabad). Fue entrevistada para MY ENCOUNTER de JEM en febrero del 2016.

lunes, 8 de marzo de 2021

25 de Adar - Cumpleaños de la Rebetzn


El 25 de Adar es el cumpleaños de la Rebetzn Jaya Mushka A"H, la esposa del Rebe.

***

En este día tan especial, el Rebe salió con la campaña Yom Huledet (en el año 5748/1988);  llamó y alentó a todos a aprovechar el día del cumpleaños personal en los 3 Kavim de Tora, Avodá y Guemilut Jasadim.

También indicó celebrar el día, dando varias indicaciones:
*Organizar un Jasidishe Farbrenguen
*Hacer un Jeshbon Nefesh
*Decir el Tehilim
*Aumentar en Tzedaka
*Repetir un Maamer de Jasidut (de memoria)
*Recibir una Aliá a la Torá
*Recibir sobre sí buenas decisiones de aquí en adelante, y más.



lunes, 17 de febrero de 2020

10 Hechos acerca de la Rabanit Jaya Mushka



Por R. Sh. Jazan, para Beis Moshiaj


1. Su nacimiento, cerca de Lubavitch. La Rabanit Hatzikdankit Jaya Mushka Schneorshan nació un Shabat Kodesh, 25 de Adar 5661, en el pueblo de Binovitch, cerca de Lubavitch, en la Rusia Blanca.

2. El abuelo escoge el nombre. Inusualmente (y de forma excepcional), el Rebe Rashab expresó su opinión respecto al nombre que se le debía dar a la hija recién nacida, y en un telegrama a su hijo, el Rebe Rayatz, escribió: "... si aún no se le ha dado un nombre, llámala Jaya Mushka, porque es lo correcto en mi opinión."

3. Serie de telegramas. El Rebe Rashaba, que estaba permaneciendo en el extranjero (fuera de Lubavitch) envió una serie de telegramas y cartas durante la primera semana de su nacimiento, donde dejó indicios del futuro de la niña, llamada así por su abuela, la esposa del Rebe Tzemaj Tzedek, y bendiciéndola: "Que seas una mujer verdaderamente temerosa de Dios, y que seas en todos los detalles tal como mi justa y Tzidkanit abuela Z"L, por quien llevas el nombre..."

4. El aviso del arresto. En el momento del arresto del Rebe Rayatz, fue la Rabanit quien transmitió la noticia. Ella había regresado de una Peguishá (cita) con el Rebe, quien era entonces su novio, y luego de haber ingresado a la casa y ver a los agentes policiales, se acercó a una ventana y le dijo al Rebe: "Tenemos invitados." Fue gracias a esta notificación, que el Rebe se apresuró a advertirle a los secretarios del Rebe Rayatz de lo sucedido y que eliminen todos los documentos sospechosos, e inmediatamente comenzaron las operaciones e intentos de rescate.

5. Junto a su padre, en el exilio. El 3 de Tamuz 1927, cuando el Rebe fue exiliado a Kastrama, llevó consigo a su hija, la Rabanit Jaya Mushka. Ella se quedó con él hasta la liberación, y fue quie telefoneó a la casa del Rebe en Leningrado para notificar las noticias de la liberación y Gueulá.

6. El Shiduj y la boda. El Shiduj del Rebe y la Rabanit comenzó en el verano de 1926. El 6 de Kislev 1926, se celebraron los Tnoim en la ciudad de Riga, y el 14 de Kislev 1929 la Rabanit contrae matrimonio con el Rebe en la Yeshiva Tomjei Tmimim en Varsovia.

7. El testimonio decisivo. Durante el juicio por los libros, se (la interrogó y se) le preguntó a la Rabanit a quién pertenecían los libros de la biblioteca. La Rabanit respondió: "Pertenecían a los jasidim, ya que mi padre pertenecía a los jasidim." Más tarde, el Rebe dijo en una sijá que este testimonio tuvo un peso decisivo en el veredicto del juez de que la biblioteca pertenece a la Asociación Agudat Jasidei Jabad.

8. Mesirut Nefesh por los Jasidim. Dos días antes de su fallecimiento (Histalkut), su médico personal pidió llevar a cabo una reunión de médicos para decidir el tratamiento. A pesar de su difícil condición médica, la Rabanit solicitó posponer la reunión por un día, para no interferir (perturbar) con el "Yejidut Klalí" que había sido fijado para ese día. En aquella reunión aplazada, los médicos decidieron que debía ser trasladada a un hospital, pero ya era demasiado tarde, y ella falleció pocas horas después de su llegada al centro médico.

9. Un vaso de agua antes del Histalkut. Se cuenta acerca de varias de las Rebetzn's de Lubavitch que, antes de irse, pidieron un vaso de agua para beber. La Rebetzin también pidió un vaso de agua, bendijo la Brajá de 'Shehakolo' y bebió el agua, y luego de unos instantes se fue. Que su mérito nos nos proteja.

10. Comienzo de una nueva era. El Rebe señaló que el día 22 de Shvat 5748, día del Histalkut de la Rabanit, comenzó una nueva era en lo que respecta al Nesiut del Nasi Hador, "que nos encontramos ya en la culminación de la Avodá de todos los Birurim, e incluso ya han 'pulido todos los botones', y solo debemos estar listos para recibir a Mashiaj Tzidkeinu."

domingo, 16 de febrero de 2020

22 Shvat - Video Presentación: La compañera (socia) adecuada - La Rebetzn

En momentos cruciales en la historia de Lubavitch, la Rebetzn Jaya Mushka Schneerson, esposa del Rebe durante sesenta años, jugó un papel clave. Al dedicar su vida a su esposo, ella la dedicó a sus jasidim también.

Una tercera presentación exclusiva de JEM, parte del proyecto de JEM de 70 presentaciones exclusivas a lo largo del año, en honor a los 70 años del Nesiut del Rebe.


lunes, 1 de abril de 2019

Maise admirable con la Rebetzn: "Me considero una Jasidá del Rebe"




En el barrio de BoroPark vivía una familia que eran parientes cercanos del Rebe. Cada asunto que surgía solían consultar con la Rebetzn, y ella es la que pasaba el mensaje al Rebe y luego su respuesta a la familia. Cierto día recibe la Rebetzn un llamado teléfonico en el cual le informan que un miembro de la familia está muy enfermo y luego de varios análisis extensos en el hospital, determinaron los médicos que debía pasar una operación. Estaban pidiendo la autorización y brajá del Rebe para la operación.

Cuando la Rebetzn le transmitió el mensaje, el Rebe respondió que de ninguna manera hacer la operación. La Rebetzn entregó esta respuesta a la familia. Sin embargo, días más tarde llamaron de vuelta. Los médicos dijeron que debido al rechazo a realizar la operación, la situación empeoró y ahora puede llegar a estar en peligro de vida. Pedían por lo tanto el consejo y Brajá del Rebe por segunda vez.

La Rebetzn Jaya Mushka respondió que en Lubavitch no se pregunta dos veces. "Me considero una Jasidá del Rebe. Y por lo tanto, me conduzco tal como los Jsidim; no puedo preguntar nuevamente", dijo ella.

"¿Qué hacemos entonces?!" preguntaban del otro lado de la línea.

La Rebetzn les dijo que cuando el Rebe llegue a casa y me pregunte si hay novedades de la familia, entonces le contaré los detalles, la situación; pero preguntar, no lo haré de nuevo.

Cuando el Rebe llegó para la cena, le preguntó a la Rebetzn: ¿Escuchaste algo de ellos? Y la Rebetzn pasó a contarles tal como estaba la situación. Luego le aclaró: "No estoy preguntando, sólo cuento la situación".

El rostro del Rebe se puso serio, y luego de un momento dijo: "Vuelvo a repetir, no operar!"

La clara respuesta se la trasmitió a la familia, y luego de unos días vuelven a llamar. Cuentan ahora que los médicos dijeron que la situación empeoró aún más, la señora (la madre de la familia) está ahora en peligro de vida. Los médicos exigen que firmen una constancia que el hospital ni los médicos ya no se hacen cargo de la vida del paciente. A esto respondió la Rebetzn: "El Rebe ya respondió dos veces, de forma tajante, que no debía hacerse la operación."

Nuevamente preguntaron: "¿Qué hacemos?"...

Cuando el Rebe llegó a casa esa noche la Rebetzn le contó todo el desarrollo del problema. El Rebe dijo: "¿Por qué no intentan con remedios?" La Rebetzn inmediatamente llamó a la familia y se apresuró en pasarles el mensaje, para que se lo digan a los médicos.

Los médicos se reían, "El Rabbi sabe más que nosotros de medicina? Nosotros afirmamos que sólo una operación la puede salvar, y no depende de medicamentos!"

Pero los miembros de la familia creyeron en las palabras del Rebe y fueron de clínica en clínica, quizás encuentren un médico que los ayude. Y efectivamente, encontraron en cierta clínica un médico que consideró sus palabras. "Creo que ya sé a que medicamento se refiere el Rebe. Dado que visto un guardapolvo blanco y puedo entrar a la habitación que desee, visitaré a vuestra madre, y le aplicaré una inyección con ese remedio, veremos luego los resultados."

Luego de algunos días los médicos informaron que la situación como que de repente detuvo su progreso. No podían explicarlo, pero dejó de empeorar. Aquel médico tenía un panorama muy optimista de la situación, explicando que se debía a la medicación aconsejada por el Rebe. Y pasó nuevamente a aplicarle otra dosis, para luego de dos días los médicos informaron una mejoría en su situación. Así pasaba el médico que la trataba con su medicamento hasta recuperarse por completo, ser dada de alta y volver a su casa sana y salva.

Por supuesto que fueron contándole a la Rebetzn de todo este progreso; y cuando la Rebetzn le contó al Rebe que ya había vuelto a su casa, el Rebe dijo:

Cuando me preguntaron acerca de operar, vi que si realizaban la operación, no podría bajarse (a partir de entonces) de su cama...por eso es que dije no operar bajo ninguna circunstancia. Cuando me preguntaron por segunda vez, pensé que los médicos, al notar que se empecinan tanto contra la operación, buscarían ellos otra solución, por medio de medicinas, etc. Cuando vi que no lo consideraban, tuve que aconsejar de forma explícita respecto a medicinas."

La Rebetzn contó esto, y dijo que el Rebe agregó:

"Ahora se ve cuánto debe uno acatar a lo que le dicen, incluso cuando todos los expertos digan lo contrario."


Oído de boca de R' Leibel Groner

sábado, 30 de marzo de 2019

Mivtza Yom Huledet - LA FUERZA DE UNA TORTA DE CUMPLEAÑOS


Han pasado más de 30 años desde el comienzo de la Mivtza Yom Huledet que el Rebe lanzó el día del cumpleaños de la Rebetzn Jaya Mushka, el 25 de Adar 5748, aproximadamente un mes después de su fallecimiento.  Esta campaña ha acercado a miles a Torá y Mitzvot gracias a los Shlujim que marcan y recuerdan los cumpleaños de sus mekuravim.


Una noche, una pareja israelí en Kibbutz Tzivon, al norte del país, estaba sentada frente a su televisor, teniendo previsto pasar el tiempo hasta la hora de acostarse.

Tocan de repente en la puerta. El marido se levantó de su sillón y se dirigió a la puerta, aunque no recordaba que nadie le dijera que venía. En el kibutz, nadie golpea así por la noche. Para su sorpresa, ve un par de "dosim" (despectivo para las personas religiosas) en su puerta, con grandes sonrisas y una torta.

"¡Mazal tov!", Exclaman. "Mazal tov por tu cumpleaños, ¡¿Qué... lo has olvidado?

El señor israelí se queda allí con la boca abierta. Gente religiosa... con una torta de cumpleaños... una gran sonrisa... kibutz ... El 'invitado' no se hace esperar. Extiende su mano y la sacude cálidamente. “Vinimos a celebrar tu cumpleaños. Es un gran día ¿Podemos sentarnos unos minutos?"

Sin decir una palabra, el hombre aturdido abre la puerta y se dirige hacia el sofá. Su esposa sale de la cocina, sosteniendo una toalla. Sus ojos quedan abiertos de par en par con asombro ante los invitados inesperados. Cuando se recupera un poco, comenta: "¿Cómo sabían que era su cumpleaños?"

La pareja se sienta y comienza allí un farbrenguen.

Esta situación no es producto de la imaginación del autor de esta nota; Realmente ha sucedido, miles de veces. Parejas Lubavitcher y Shlujim visitan las casas de los mekuravim (algunos de los cuales aún no saben que son mekuravim) para celebrar sus cumpleaños con ellos. El cumpleaños es la excusa para un Jasidishe farbrenguen espontáneo, una oportunidad para hablar sobre judaísmo y la neshamá, y ​​para conectar al celebrante y su familia con el Rebe.

Esta es una perspectiva; Un vistazo a la Mivtza Yom Huledet, una de las sagradas campañas que el Rebe lanzó a lo largo de los años para acercar a los judíos a su Creador y al judaísmo.



*) Por Menajem Zigelbaum, para 'Beis Moshiaj'


¿CÓMO COMENZÓ LA CAMPAÑA?


Volvamos 30 años atrás al 25 de Adar, 5748. El período de duelo de Shloishim por la Rebetzn había terminado. El Rebe se quedó en su casa y ahí es donde se llevaron a cabo las Tefilot y la labor sagrada del Rebe.

Esa mañana, a las diez en punto, el Rebe bajó del segundo piso para Shajarit que tendría lugar en el primer piso de su casa. Cuando terminó el Davenen, el Rebe subió a su habitación en el segundo piso, mientras que las personas en la planta baja comenzaron a doblar sus Talis y Tefilin. En unos pocos minutos, la casa que estuvo cerrada por 40 años para los Jasidim, se vaciaría y regresaría a su estado de tranquilidad habitual.

De repente, se vio al Rebe bajando las escaleras una vez más. ¡Qué sorpresa! El Rebe fue directamente al shtender (atril) de Davenen y comenzó a decir una Sijá que se transmitió a 770. Nadie recordaba cuándo fue la última vez que el Rebe dijo una Sijá por la mañana. La Sijá comenzó con la revelación de un hecho sorprendente y previamente desconocido: ese día, el 25 de Adar, era el cumpleaños de la Rebbetzn. El Rebe no se limitó a simplemente mencionar este dato, sino que (señalando que esto era un mérito e ilui para su Neshamá) hizo una sugerencia relacionada a las prácticas que todos deberían realizar en un cumpleaños, hombres, mujeres, y niños:

“Que cada persona realice un alegre farbrenguen en su cumpleaños junto a los miembros de su familia o también sus amigos, etc. para que el compromiso que tome con las buenas resoluciones (bli neder) en su cumpleaños (cuando 'el mazal está dominante') se haga de una manera alegre; al hacerlo así se añadirá al cumplimiento de las buenas resoluciones la simjá y Jayus."

El Rebe continuó hablando sobre la particularidad de este día en el cual el mazal de una persona es ascendente, y destacó las palabras del Rebe Rayatz, enfatizando cómo había revelado al mundo cosas que en el pasado solo eran conocidas por individuos especiales (como ser la celebración de los cumpleaños). El Rebe reiteró acerca de los farbrenguens que debían hacerse en este día: "Sería muy meritorio y correcto que cada uno haga un farbrenguen alegre en su cumpleaños junto a su familia o también sus amigos."

A lo largo del año que siguió, el Rebe agregó y puso énfasis a las conductas y prácticas a realizarse en un cumpleaños. Por ejemplo, en el farbrenguen que tuvo lugar en Ajaron shel Pesaj, el Rebe estableció las diez prácticas que deben realizarse en este día, tanto sea el cumpleaños de un "niño" o una "niña".

En esa Sijá, el Rebe incluso refutó los argumentos de aquellos que se opusieron a la campaña de cumpleaños con el argumento de que el único lugar en la Torá donde se menciona un cumpleaños es respecto al Faraón. Llegaron a la conclusión con eso de que no deberíamos marcar este día de alguna manera especial. El Rebe descartó esto diciendo: "Incluso si hasta ahora, esto no era practicado o conocido... es como varios otros asuntos de Torá y Mitzvot que se revelaron en sus momentos (y épocas) particulares. Especialmente los asuntos de divrei sofrim (palabras de los Sabios) y costumbres judías, etc., que fueron revelados (posteriormente) por el "estudiante veterano", etc., y varias decenas de yehudim ya se están comportando de esta manera durante años, y en este caso, cuando ya ha sido adoptada (esta costumbre) por muchos yehudim y su número está aumentando."

Los Jasidim pronto se dieron cuenta de que se trataba de otra mivtza, "Mivtza Yom Huledet". La sijá fue editada más tarde por el Rebe.



30.000 PERSONAS EN HERTZLIA


A lo largo de los años, muchos de los Shlujim comenzaron a promocionar esta campaña de cumpleaños. Uno pensaría que no hay una mivtza tan fácil y agradable como esta, de celebrar un cumpleaños. Cada persona tiene un camino hacia su corazón y solo necesitas encontrar la llave correcta para abrir incluso las puertas más pesadas. Mivtza Yom Huledet cumple con este criterio. ¿Quién no quiere celebrar su cumpleaños?

Sin embargo, mientras que el mundo celebra con una torta y velas, Jsidim Jabad celebran con farbrenguens y regalos para el Rebe y Di-s en términos de buenas resoluciones. La llave sigue siendo la misma llave, una fiesta de cumpleaños.

El rabino Isroel Halperin, Shliaj en Hertzlia, relata:

“El Beit Jabad de Hertzlia fue uno de los pioneros en Mivtza Yom Huledet. Enviamos saludos de cumpleaños a las personas que figuran en nuestras listas. El Rebe incluso revisó el contenido de la carta y nos dijo que agregáramos dos líneas. Hoy, enviamos cartas de buenos deseos y bendiciones a aquellos que cumplen años, con la fecha exacta del cumpleaños hebreo, a más de 30.000 personas en Hertzlia. Sugerimos allí que conmemoren el día en una manera judía/jasídica."



CAUTIVANDO CORAZONES


Uno de los Shlujim que pone mucho trabajo en Mivtza Yom Huledet es el rabino Yaakov Tzvi (Kobi) Ben Ari, Shliaj a los Kibutzim. Su trabajo se extiende a cientos de Kibutzim en el norte y sur del país. Como antiguo kibutznik, del kibutz Maayan Tzvi en el Carmel, conoce bien a los kibutznikim. Pone mucho esfuerzo para derribar los gruesos muros que los kibutznikim han construido entre ellos y el judaísmo.

“En los primeros días de trabajo y activismo en los kibutzim, me encontré con un problema a la hora de mantener contacto con las personas con las que había interactuado. Al principio, les envié por correo material de lectura sobre el judaísmo. Cuando Pesaj se acercaba, entregaba Matza Shmura a todas las familias que conocí. Después de un tiempo, vi que esto no funcionaba y busqué formas de fortalecer el vínculo.

“En una de mis visitas a Tzaj, me encontré con un folleto de Mivtza Yom Huledet dirigido por aquel tiempo por el mashpia, el rabino Levi Itzjok Ginsburg de Kfar Jabad. Realmente me gustó la idea y pensé que podría ser una buena manera de mantener el contacto.

“Todas las noches llamaba a las personas con las que me había contactado y preguntaba cuándo era su fecha de cumpleaños. La mayoría de ellos, para mi sorpresa, no sabían la fecha judía. Tomé la fecha civil y descubrí la fecha judía.

“Después de que hice una lista, hice que una pareja Lubavitcher hiciera llamadas, él a los hombres y ella a las mujeres. Les recordaban a las personas a las que llamaban su cumpleaños. Aprovechaban la emoción que la gente sentía entonces, y de una manera agradable, compartían la horaá del Rebe de observar prácticas especiales en este día y tomar buenas decisiones en Torá y Mitzvot.

“A lo largo de los años, mi lista de contactos creció a pasos agigantados; pasó de cientos a miles. Llamar a cada uno era imposible, así que conseguí un artista gráfico que diseñara un hermoso certificado de cumpleaños, donde incluya el capítulo de Tehilim de cada destinatario y el capítulo del Rebe, además de las instrucciones del Rebe para lo que debe hacerse en un cumpleaños. Me ocupé de que aparezcan las instrucciones escritas en un lenguaje sencillo junto con palabras de bendición. Laminamos el certificado por lo que se veía muy bien.

"Las reacciones de la gente fueron entusiastas. Más tarde, cuando visité a las personas a las que les había enviado el certificado, vi los certificados colgando con orgullo en la pared.

"Es una manera fabulosa que gana la gente. Cuando alguien recibe un hermoso certificado en su cumpleaños, recordándole cómo se ve este día en el judaísmo, no hay duda de que generará algún despertar interno, incluso si no siempre lo percibe en el corto plazo inmediato.

“Hay una persona mayor que vive en un kibutz en el sur. Cada vez que lo visito, me cuenta con orgullo sobre su progreso en el judaísmo. Y todo comenzó gracias al certificado que se le envía regularmente en su cumpleaños."



El poder de una llamada telefónica


El rabino Shneur Harel es uno de los activistas que dedica mucho tiempo a esta mivtza. Tiene a su cargo talleres (Workshops) sobre cómo impartir el significado de las festividades judías, que fundó su padre, R’ Shmarya. R''Shneur trabaja en trece kibutzim en el área de Natzrat Ilit.

Tiene muchas historias sobre Mivtza Yom Huledet. Nos contó esta, que sucedió para la época de Purim.

“Aproximadamente dos semanas antes de Purim, tomé una lista de los cumpleaños de las personas en mi área y comencé a llamarlas, con la esperanza de que algunos de ellos estuvieran dispuestos a venir a hacer un Farbrenguen ese día. En el pasado, simplemente nos dirigíamos y aparecíamos, pero con el tiempo, surgió la necesidad de arreglos previos. Hacía las llamadas para recordarles a las personas su cumpleaños, y la gente estaba muy emocionada. Por supuesto, les recordaba la importancia del día y las costumbres.

“Una de las llamadas fue a una mujer en Kibutz Gvat, una partera por profesión. Me presenté y mencioné el cumpleaños de su hijo. Ella estaba feliz y me agradeció por las bendiciones y los buenos deseos. Como siempre, mencioné las costumbres del día. Antes de colgar, me detuvo y me dijo: 'Quiero que vengas a revisar mis mezuzot'. Viniendo de una kibutznik, esto era definitivamente emocionante. Yo estaba feliz por la oportunidad y coordinamos un tiempo.

“Fui a su casa y quité las mezuzot para verificar. Luego me dijo: 'Shneur, no lo vas a creer... Esta semana, pensé revisar mis mezuzot, pero no sabía a quién recurrir. ¡Entonces fue que me llamaste! "Estoy seguro de que este no es el fin de la historia con ella y habrá otros desarrollos positivos."

R'Shneur agregó: "Ese día, llamé a un hombre llamado Eli, residente del Kibutz Hazorea. Nunca habíamos hablado antes. "Eli, mazal tov". "Mazal tov? ¿Por qué? 'Preguntó." Tu hijo cumple años hoy", le dije. Comenzamos una conversación y sugerí que viniera a hacer un farbrenguen en honor al día. El aceptó.

"Pensó un momento y luego dijo: 'No puedo hacerlo el jueves porque tengo un evento y tampoco puedo hacerlo el viernes porque estaré en el hospital'. Le pregunté qué sucedió. . Dijo que tenía que pasar una operación. Le dije: "Si es así, tenemos que encontrarnos para que puedas escribir al Rebe de antemano y pedirle una brajá!"

"Para mi sorpresa, él estuvo de acuerdo. Debe tenerse en cuenta que estamos hablando de kibbutznikim que son tercos y para nada religiosos. Shlujim que trabajan en grandes ciudades israelíes, les resultará difícil comprender lo difícil que es conseguir que una persona así le escriba al Rebe.

"Quedamos en reunirnos el viernes a las 2:00, pero luego recordó un servicio conmemorativo al que tenía que asistir. Luego sugirió, ¿por qué no me sumaba con él? Me dijo que, 12 años atrás, había ocurrido un terrible accidente automovilístico cerca del Kibutz Hazorea en el que una pareja y su hija habían fallecido. Desde entonces, amigos cercanos se reúnen cada año en la montaña, justo encima de donde ocurrió el accidente. Por supuesto, me dio gusto tener la oportunidad de reunirme y conocer a otros kibbutznikim y compartir algún Divrei Torá.

“Me reuní con Eli poco antes del servicio, y él escribió al Rebe; luego abrió una respuesta que trataba respecto al bitajón en Hashem y sobre pensar palabras de divrei Torá. El Rebe también decía que revisara los Tefilín y las Mezuzot y que asistiera a un farbrenguen jasídico. Le dije: 'Eli, ¿hay algo de Torá que sepas?' Él dijo: 'Sí, sé el Shemá Israel'. Le dije: 'Genial, repasa ese versículo de vez en cuando'. En cuanto a revisar tefilín y mezuzot, no tenía tefilín y quedamos en revisar sus mezuzot pronto. Baruj Hashem, la operación salió muy bien.

“Cuando él mismo me pidió que le pusiera tefilín, me di cuenta de que había experimentado un despertar espiritual.

“Mientras tanto, habían comenzado a reunirse para el servicio conmemorativo. El más viejo del grupo, un kibutznik de unos 70 años de edad, dijo con lágrimas en los ojos: "Nos hemos reunido aquí para conmemorar su día de conmemoración. Quisiéramos, Shneur, que digas algunas palabras de Torá l’ilui nishmatam." ¿¡Quién hubiera creído que un anciano kibutznik diría tal cosa?! ¡Esto es mamash Gueulá!

“Hablé un poco sobre la neshamá y los méritos de la neshamá, y ​​sobre la elevación del alma, y ​​estaban muy conmovidos. Luego vino otra sorpresa: cuando uno de ellos pidió permiso para decir el Kadish y pidió que también fuera para la elevación de las almas de sus padres, ya que nunca había dicho el Kadish por ellos.

"Y todo esto fue gracias a Mivtza Yom Huledet".



El contacto personal


El cuñado de R'Shneur Harel es el rabino Dor Bitton. Poco después de casarse, él y su esposa Miriam comenzaron a trabajar en Mivtza Yom Huledet, como parte de su alcance a los kibutzim.

"El rabino Ben Ari nos dijo que hay lugares donde no permiten la religión en su puerta, pero creó un formato interesante. No venimos a hablar de religión; Venimos a decir mazal tov en un cumpleaños. Puedes creer que funcionó? Parece que la gente se conmueve al descubrir que alguien recuerda su cumpleaños, incluso si nunca se hayan conocido antes.

"¿Como funciona? Hay personas que se inscribieron en la lista, algunas proporcionan nombres de amigos y vamos con una sonrisa y un kit de cumpleaños. No llamamos antes. Nos presentamos y preguntamos dónde vive tal y tal y tocamos la puerta."

La joven pareja dudó inicialmente en tomar el proyecto, pero terminó aceptando el shlijus. De un proyecto "temeroso" se convirtió en una divertida experiencia de unión como pareja. Viajan, conocen nuevas personas, estilos desconocidos y vuelven con muchas historias. Cada uno de estos viajes es una historia. La historia no siempre es conmovedora, pero siempre hay una historia.

La Sra. Bitton dice: “Aunque nos vestimos de manera diferente, hay mucha conexión entre nosotros y ellos. Solo tienes que hacer la conexión inicial, que en nuestro caso es un cumpleaños, y continúa desde allí. Hablar con alguien sobre su cumpleaños es una idea ingeniosa; Llegas a la persona en el nivel más personal. ¡Se derrite inmediatamente! La gente pregunta, '¡¿Qué ?! ¿Viniste por mí? ¿Por mi cumpleaños? ¿De Verdad? ¿Cómo llegaste a mí? Y luego seguimos hablando.

"A menudo sucede que decimos que venimos debido al cumpleaños y la persona dice: 'Se confundieron. Fue hace una semana, o en unos pocos días". Es una excelente oportunidad para explicar el cumpleaños de un judío y la calidad especial del día. Hemos tenido tantas anécdotas... "

Una vez, la pareja de Bitton fue a un kibutz a la casa de una familia cuyo nieto había sufrido un ataque de un animal salvaje. Estuvo en coma durante un mes. Al principio, él estaba en un hospital y luego fue trasladado a Beit Levenstein, pero cuando vieron que no había progreso, le dijeron a la familia que lo estaban trasladando a una unidad geriátrica donde se quedaría hasta el final de su vida. Esto fue en Januka, y los Bitton se presentaron en la casa de los abuelos. Al ver a los Bitton, se entusiasmaron y llamaron al padre del niño lesionado y lo invitaron. Encendió una menorá y habló sobre su hijo.

La Sra. Bitton cuenta: "Le dijimos: 'Escribamos al Rebe y usted debe tomar una buena resolución'. Se comprometió a ponerse tefilín una vez a la semana. En la carta del Rebe decía, "simjá poretzet geder" (la alegría rompe las barreras). Encendimos la música y los hombres se pusieron a bailar. La alegría realmente rompió todos los límites, porque al día siguiente, el niño se despertó. Esta familia habla constantemente del milagro. El niño se recuperó por completo y está caminando, hablando y trabajando como cualquier otra persona.

“Hay muchas otras historias de milagros. Vemos al Rebe y los milagros que realiza todo el tiempo. Lo sorprendente es que estas son personas que no están relacionados con Rabanim o Tefilot, por lo que aparentan, pero tienen un cálido sentimiento por el judaísmo que no ves en ningún otro lugar.

“Una vez fuimos al Kibbutz Afikim. Había un guardia ruso en la puerta que no nos dejó entrar debido a las reglas, pero accedió a ponerse tefilín. Luego quiso rezar el Shmone Esre con los tefilín. Por supuesto, mi esposo aceptó, y el guardia se quedó haciendo davenen durante media hora. Observaba su Davenen y era algo increíble. ¡Un judío que parecía tan distante, haciendo un Davenen con tanta kavaná!

Los Bitton's declaran, desde su experiencia, que este formato se puede utilizar en cualquier lugar, en cualquier ciudad, vecindario o Moshav. "Solo preséntate, siéntate y habla con la persona sobre algo personal, es decir, su cumpleaños, una simjá en la familia o cualquier otra cosa que sea relevante. Necesitas encontrar a estas personas y encontrar el área que les interese, y desde allí, la conexión continuará. Los costos de esta mivtza son mínimos; La satisfacción es enorme."



ENCUENTRO EN BANGKOK


R’ Yaakov Tzvi Ben Ari relata:

Hace unos años, pasé tres días en Bangkok. Mientras estuve allí, decidí salir y buscar, conocer turistas israelíes. Fui a la famosa calle principal de la ciudad y caminaba por ahí. De repente, noté a un grupo de no-judíos vendiendo bichos y varias criaturas.

Iba a irme pero luego encontré un par de israelíes. Me acerqué a ellos y les dije hola, ¿cómo están? Cuando intercambiamos saludos corteses, les pregunté de dónde eran. La más joven dijo que vive en el Kibbutz Ein HaShofet en el norte.

La conversación continuó y, de paso, le dije que conocía a algunas personas de ese kibutz. Ella me preguntó a quién conocía y le nombré a Batia Reznik como ejemplo. Ella sonrió y me dijo: "Ella es mi madre". Ahora fue mi turno de sorprenderla y le pregunté si recordaba de dónde me conocía. Pensó un poco y dijo: "¿Un minuto, eres tú quien me enviaba un certificado cuando era mi cumpleaños?" Cuando le dije que sí, se emocionó mucho y dijo que los tiene colgados en su habitación y que a veces lee su capítulo de T'ehilim de allí!"




lunes, 28 de enero de 2019

Maise publicado para el 22 Shvat 5779: El inusual consejo de la Rebetzn -

La Sra. Esther Sternberg revela un inusual consejo que le dio la Rebetzn Jaya Mushka Schneerson: "Asegúrese de que la bebé recién nacida escuche el Farbrengen del Rebe en vivo (por teléfono)."


Por el Shliaj en Alaska Rab Yosef Greenberg
En honor al 31° Yortzait de la Rebetzin


En una entrevista con el rabino Greenberg esta semana, la Sra. Sternberg revela una historia que se remonta al nacimiento de su hija Rojel, en Jaf Av, 1981. Aquel mismo día, estaba teniendo lugar en Israel el Sium y Hajnasat Sefer Torá del primer Sefer escrito con el fin de unir a todos los niños judíos de todo el mundo, acorde a las instrucciones del Rebe en la campaña mundial del Sefer Torá de los Niños.

Su padre, el Rab Zalman Gurary z"l, notó la importancia de esta campaña para el Rebe y le pidió al Rebe el mérito de donar una corona de oro para esta Sefer Torá. Esta corona fue valuada en 90.000 dólares. Recibió el consentimiento del Rebe a condición de que el Rebe sea quien elija la forma exacta de la corona.

Una noche, el rabino Jodakov le pidió a uno de los gabaim que retirara discretamente la corona del Sefer Torá de Moshiaj de 770 y se la llevara al rabino Gurary. El rabino Jodakov le envió un mensaje de que el Rebe pidió que el formato de la nueva corona de oro fuera una réplica exacta de la corona del Sefer Torá del Mashiaj. El rabino Gurary llevó la corona a un orfebre que elaboró la nueva corona de oro según las instrucciones del Rebe.

El Sium y Hajnasat Sefer Torá estaba programado para realizarse el día de Jaf Av 1981. Aproximadamente una semana antes, el rabino Gurary estaba de vacaciones en Suiza cuando recibe una llamada del rabino Jodakov. El rabino Jodakov le informaba que el Rebe quiere que sea él el Shliaj del Rebe para llevar la nueva corona al Sium Sefer Torá en Israel, en nombre del Rebe.

Uno de los problemas que surgió con esta idea fue que la Sra. Sternberg estaba embarazada y en su noveno mes. Debido a una complicación médica con su nacimiento anterior, los médicos le indicaron que solo podría dar a luz por cesárea. La señora Sternberg era la única hija y muy cercana a su padre. Él estaba muy preocupado por ella y quería estar en Nueva York para su cesárea, programada para el 17 de Av, 3 días antes del Sium Sefer Torá en Israel.

El rabino Gurary le preguntó al Rebe qué debía hacer, a lo cual el Rebe respondió que, según el  Shuljan Aruj, él no es un médico y no puede estar en la habitación durante el nacimiento. Por lo tanto, no hay ninguna razón por la que no asistir al Hajnasat Sefer Torá en Israel.

El padre de la Sra. Sternberg tenía una conexión muy estrecha con la Rebetzn y hablaba con ella a diario. Debido a esto, ella asumió que su padre había hablado con la Rebbetzn y le había contado de este dilema. Ella dedujo que esta conversación causó la subsiguiente atención inusual que recibió de la Rebetzn, desde el día en que dio a luz.

La Sra. Sternberg dio a luz a una niña el 17 de Av como estaba previsto. A partir de ese día, la Rebetzn llamaba al hospital dos veces por día y le preguntaba cómo estaba ella y la bebé. La Rebetzn también llamaba a la casa de la Sra. Sternberg y hablaba con la hija mayor, que había regresado del campamento para cuidar y atender a la familia. La Rebetzn le preguntaba sobre el bienestar de los niños, como ser si comieron y de qué consistió el menú.

Como es sabido, cada Jaf Av, el Rebe conducía un farbrenguen en honor al Yortzait de su padre, Harav R’ Levi Itzjak Shneerson. En Jaf Av 1981, la Rebetzn llamó a la señora Sternberg para preguntarle cómo estaba. Mientras conversaba, ella preguntó de repente:

"¿Tienes alguna manera de escuchar el Farbrenguen de esta noche?"

La Sra. Sternberg respondió positivamente, explicándole que tenía una línea telefónica especial que estaba conectada a WLCC (World Lubavitch Communication Center).

(La Sra. Sternberg era la encargada de distribuir los dólares del Rebe a las mujeres al final de cada Farbenguen. El Rebe solía dar un fajo de dólares al Rab Wainberg, quien se los daba a la Sra. Sternberg para que los distribuyera a todas las mujeres que participaron en el Farbrenguen. Cuando la Sra. Sternberg no podía asistir al Farbrenguen porque estaba atendiendo a sus hijos, lo escuchaba por teléfono. Cuando escuchaba que el Rebe estaba a punto de concluir, se subía al auto para llegarse a 770 cuando el Rebe reparta los dólares.)

La Rebetzn le dijo: "En ese caso, sería una gran idea llevar a tu beba a la cama contigo, y ​poner el auricular del teléfono entre tu oído y el oído de la bebé, mientras escuchas el Farbrenguen, para que la bebé también escuche el Farbrenguen, ya que es muy importante que los niños escuchen Jasidus!

La Sra. Sternberg estaba sorprendida por lo que acababa de escuchar, y le prometió a la Rebetzn que seguiría sus instrucciones. Tomó a su beba de 3 días con ella en la cama y puso el auricular de la voz del Rebe junto a su oreja. Ella recuerda cómo la bebé se quedó recostada muy tranquilamente durante todo el farbrenguen.

Esta historia revela un atisbo del gran Tzidkut y santidad de nuestra Rebetzn, y su total Bitul e Hiskashrus al Rebe. Esto nos muestra su enfoque fundamental y espiritual en la educación. Más específicamente, ¡ella nos enseñó a criar hijos para que sean Yirei Shamaim y Jasidim asegurándose de que incluso los bebés siempre escuchen la sagrada voz de nuestro Rebe mientras habla Jasidus!

(También cabe destacar que en ese mismo Farbrenguen, Jaf Av 1981, el Rebe habló acerca de Jinuj, y dijo que la educación de los niños comienza desde el momento del nacimiento y el efecto que tiene esto en el niño hasta su último día. El Rebe explicó que el concepto de educación comienza desde el nacimiento por medio de tener al bebé rodeado de objetos sagrados, letras hebreas, citas de Psukim, etc.

El Rebe declaró: "Como fue revelado científicamente recientemente (lo que Torá ya reveló hace miles de años), que los objetos que rodean a un bebé desde el momento en que viene al mundo, tendrán un efecto en el niño hasta que envejezca". El Rebe continuó diciendo: "No como los que se equivocaron al pensar que hasta que el niño alcance la edad para distinguir la diferencia entre el bien y el mal, no importa el entorno que rodee al bebé ya que de todos modos no entiende...")



domingo, 27 de enero de 2019

22 de Shvat - Rebetzn Jaya Mushka A"h - Videos en español





El video de presentación de JEM a su documental sobre el Histalkut de la Rebetzn



Una breve biografía de la Rébetzn Jaia Mushka Schneerson



La Sra. Louise Hager tenía catorce años al encontrarse por vez primera con la esposa del Rebe, Rébetzn Jaia Mushka. En el curso de los años, desarrolló una cercana relación con la Rébetzn.


El Rebe recibiendo al Miembro de la Asamblea Legislativa de New York, Dov Hikind, en los días de la Shiva por la Rebetzn, durante el Nijum Abelim (r"l): "Su nombre fue Jaya, 'vida'."



La familia de la Sra. Ester Sternberg tenía una relación cercana con la Rebetzn Jaia Mushka. En este video, ella rememora su dedicación a los Jasidim: