jueves, 15 de febrero de 2018

Mamtak LeShabat Trumá 5778


Iosef era un simple Yehudi que a duras penas lograba ganarse algo para vivir; cuando llegó el momento de casar a su hija, no contaba con los medios para cubrir el casamiento. Se dirigió a su Rebe y le pidió consejo; el Rebe abrió el cajón de su escritorio, sacó un billete de un rublo y le dijo: "Sal y haz el primer negocio que te surja". Salió Iosef a su camino, en el camino hizo una parada en una posada; allí en la sala estaban sentados un grupo de comerciantes, a los que se unió Iosef , uno de ellos le preguntó:  qué eres, comprador o vendedor?, Iosef le respondió: comprador. El comerciante le preguntó qué compras? a lo que le respondió Iosef: lo que me vendas; le preguntó el comerciante: cuánto dinero tienes? Un rublo, respondió Iosef,  todos empezaron a reír y el comerciante le dijo que "por un rublo estoy dispuesto a venderte mi parte en el Oilom Habo!"; Iosef le dijo: "Está bien, estoy dispuesto, pero como en todo asunto serio, hagamos un contrato con testigos". Y así lo hicieron, escribieron un contrato y firmaron , mientras todos se reían del judío inocente.

Cuando el comerciante regresó a su habitación y le contó a su esposa la graciosa broma, realmente no le dio nada de gracia. Ella le dijo: "No viviré con alguien que no tiene parte en el Olam Haba". Por mas que le explicaba que era todo en chiste, ella no lo aceptaba y le dijo: "Devúelvele la plata y recibí el contrato de regreso, sólo entonces estaré de acuerdo en seguir viviendo contigo". Sin otra opción tuvo que regresar el comerciante y le dijo a Iosef: "Fue simplemente una broma; dame el contrato y te devuelvo el rublo", pero para su sorpresa, Iosef le dijo: "realmente no era ninguna broma, fue el mejor negocio que he hecho", el comerciante comenzó a ofrecerle 5 rublos, 10 rublos, pero él no estaba de acuerdo, cuando llegó a los cien rublos y todavía Iosef no aceptaba, le preguntó "¿Cuánto quieres por esto?" Iosef le dijo: "Necesito 1.000 rublos para casar a mi hija, y por menos de eso no aceptaré". Al no tener otra opción, pagó el dinero y recibió el documento. Cuando oyó la esposa del comerciante la cantidad de plata que su marido había pagado, y luego que se dio cuenta que el Rebe le había dicho al Iehudi de hacer el primer negocio que se le aparezca, se dirigió al Rebe y le dijo: "Rebe, sólo tengo una pregunta: ¿acaso la porción en el Olam Haba de mi marido de hecho vale mil rublos?!"  El Rebe respondió: "cuando vendió su parte no valía ni un solo rublo, pero ahora que con este dinero un judío puede casar a su hija, vale mucho más que mil rublos... "

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En nuestra Parashá leemos acerca de las contribuciones de Am Israel para la construcción del Mishkán, se ofrecen en masa para contribuir para el gran proyecto y la Torá describe exactamente cómo construir cada parte del Mishkan (Tabernáculo) y sus recipientes.

Nuestros Sabios nos dicen que Moshe Rabeinu encontraba difícil hacer la Menorá hasta que Hashem le mostró una Menora de Fuego, y así Moshé aprendió.

En Jasidut se explica en qué consistía precisamente la dificultad de Moshe; acaso, en el Mishkan habían muchos Kelim y más sofisticados y no vemos que a Moshe se le complicó fabricarlos; ¿Por qué justo con la Menorá se complicó? Sino, que la dificultad yacía en la esencia más interna de la Menorá, ya que el papel de la Menora es iluminar con una luz espiritual, ya que la luz física no faltaba en el Templo y le costaba comprender a Moshé cómo el oro material puede brillar en una luz espiritual.

Para esto Hashem le mostró una Menorá de fuego, explicándole que cuando el oro es dado con "fuego", con una llama y pasión entonces la luz de la Menorá sí es luz espiritual, y fue de hecho este el 'dar' de Am Israel para el Mishkan con todo el corazón y entusiasmo, y como de hecho se vio, que donaron tanto que tuvieron que decirles que dejen de dar.

Yehi Ratzón, que seamos siempre de los que damos con todo el corazón, y encontrándonos en Rosh Jodesh Adar, "Desde que entra Adar aumentamos en alegría", que Hashem nos de todas las razones por las que estar alegres hasta la alegría de la Gueulá verdadera y completa a venir muy pronto.

Shabat Shalom
Rab Nejemiah Wilhelm
Beit Jabad Bangkok Tailandia
Traducido por JasidiNews


Likutei Sijot Terumá 5778

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Qué causa las guerras? Respuesta en puño y letra del Rebe


En una carta al Rebe, un Josid de Inglaterra le formuló la siguiente pregunta:

"Visité al Sr. Lewis [alguien que vivía allí], y conversamos durante varias horas sobre asuntos de Idishkait, pero había una cosa que no pude explicarle. Me preguntó por qué los judíos ortodoxos no se involucran en cuestiones mundiales (e internacionales), como la Guerra de Vietnam, y le dije que es porque creemos y consideramos que la raíz del problema es que no estamos cumpliendo la Torá y las Mitzvot como deberíamos. Si lo hiciéramos, el mundo se vería diferente. Hablé sobre esto largamente."

"Él respondió que la guerra no necesariamente viene como resultado del mal; a veces se debe a una mala economía. Me dio un ejemplo: si dos personas están en el desierto y encuentran agua suficiente para salvar a solo uno de ellos, ¿no se justifica que luchen por el agua para salvar sus vidas? Este es un ejemplo de una guerra en la que nadie tuvo la culpa."

"Quizás el Rebe se disponga a abrirme los ojos con una respuesta a la pregunta".

El Rebe respondió:



אפשר לצייר בשכל שתהיה מלחמה בתנאים שאומר מר לואיס שי'-אבל בפועל, כיון שאומר השי"ת [ה 'יתברך] מנהיג העולם: אם בחוקותי תלכו גו' ונתתי גשמיכם גו' וכן בנוגע לאומות העולם, כשישמרו שבע מצוות בני נח (לפרטיהן) -הרי לא תבוא מלחמה כזו

Es posible imaginar intelectualmente que una guerra resulte de las circunstancias que el Sr. Lewis está describiendo, pero en realidad, Hashem, el único que dirige el mundo, dice: Si sigues mis estatutos... daré lluvia, [y pondré paz...]etc., y lo mismo es cierto con respecto a las naciones del mundo: cuando observen las siete Mitzvot de B'nei Noaj (con todos sus detalles), no habrá guerras.

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martes, 13 de febrero de 2018

Madre e hija salvadas de terrible accidente

Milagro: una madre judía y su hija se suponía debían estar en el vuelo de Saratov Airlines que se estrelló. Se salvaron por un pedido.

por Collive

Este lunes (ayer), una serie de nueve seminarios sobre judaísmo llegó a su fin en nueve regiones diferentes en toda Rusia, incluyendo Birobijan en el extremo este de Rusia. Cada seminario regional contó con participantes de ciudades vecinas.

Los seminarios fueron organizados por "YaHaD", la organización que ayuda a miles de jóvenes judíos en toda Rusia. Esta ronda de seminarios incluyó a cientos de participantes y trajo a los mejores conferencistas de habla rusa de todo el mundo. El fundador de "YaHaD", el Gran Rabino de Rusia Berel Lazar, participó personalmente en los seminarios que tuvieron lugar en Moscú y en Siberia.

La sra. Talya Samanina y su joven hija Malka viajaron especialmente a Moscú desde su ciudad de Orsk, para participar en el seminario que tuvo lugar en el Instituto Majon JaMeSh. Llegaron con Saratov Airlines y tenían previsto regresar a su ciudad de Orsk ayer, domingo, en el único vuelo de ese día.

El rabino Menajem Mendel Wilansky, que dirige "YaHaD", les pidió que pospusieran sus boletos por un día para quedarse hasta el final del seminario, que también incluiría una visita al Jewish Tolerance Museum en el barrio de Marina Roscha. La madre y la hija aceptaron, y emitieron nuevos tickets para ellos inmediatamente.
Unas horas más tarde escucharon las noticias y comprendieron que esta decisión les había salvado la vida. El vuelo en el que originalmente estaba programado que vuelen se estrelló pocos minutos después del despegue desde el aeropuerto Domodedovo de Moscú, y todos sus 71 pasajeros perdieron la vida.

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Janan Feldman, de Crown Heights, agrega (luego de enterarse de esto), un fascinante trasfondo, cerrando de esta manera un círculo:

Tengo un conocido que vive en la ciudad de Orsk, tiene una hija que asiste a la escuela pública local. Hace algunos años, la comunidad judía de Moscú organizó una serie de Mitzva-Tanks para visitar diferentes ciudades de Rusia y uno de ellos se detuvo en la localidad de Orsk. Los jóvenes Shlujim se encontraron con judíos de la zona y, de alguna manera, estos conocidos míos, que no eran religiosos, se encontraron con ellos y se entusiasmaron con los activistas del Mitzva-Tank. Al final, comenzaron a observar Shabat y su hija pequeña, que continuó estudiando en la escuela pública, comenzó a crecer con Idishkait.

En un momento dado, la escuela pública programó un examen en Shabat (las escuelas públicas en Rusia todavía tienen clases y exámenes los sábados) y, a pesar de los ruegos de la familia, el director no cedió y quiso obligarla a tomar el examen en Shabat o arriesgarse a desaprobar la materia. El Shabat no le interesaba a la escuela. La familia no sabía qué hacer y me escribieron para ver si de alguna manera podía ayudar. Me dirigí a mi viejo amigo David Rozenson, que había vivido en Rusia, que a su vez se puso en contacto con el rabino Lazar.

El rabino Lazar le escribió al Ministro de Educación y, para sorpresa de todos, la escuela no solo le permitió tomar el examen otro día, sino que reprogramó todos los exámenes para que nunca se llevaran a cabo en Shabat ni en las fiestas judías.

Si no fuera por el deseo de la familia de cuidar Shabat, quién sabe si la joven hubiera evitado tomar ese vuelo. Un milagro total. ¿Quién hubiera imaginado que un Mitzva Tank, una acción, continuaría para luego salvar a esta ahora orgullosa muchacha judía?

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lunes, 12 de febrero de 2018

Jasidishe Maise: La fuerza de Jitas


por el rabino Sholom Avtzon
En el año 1954, el rabino Leib Fridman fue invitado a la boda del hijo menor de Rav Jaim Jaikel. La boda contó con una gran asistencia, ya que Rav Jaim era el Rosh Yeshiva de la Yeshiva Jayei Olam en Ierushalaim, y una multitud de sus estudiantes (de varias décadas) llegó para participar en su alegría.
Sin embargo, la felicidad era amargamente dulce, ya que su querido Rosh Yeshiva, quien tuvo dificultades para caminar durante muchos años, ahora había perdido todo movimiento y sensación en sus pies, y fue traído al casamiento en una camilla especial de "hospital".
En un momento de la boda, solicitó que se haga silencio porque quería decir algo, sin embargo, su debilitado estado de salud no le permitía hablar demasiado alto.
Inmediatamente hubo un completo silencio ya que todos querían escuchar lo que el Rosh Yeshiva tenía para decir; y él comenzó a hablar:
"Algunos pueden preguntar, ¿es esta la justa recompensa para un judío que dedicó toda su vida a estudiar y enseñar Torá? Sin embargo, quiero que sepan que Hashem es justo, y por lo tanto, compartiré con ustedes la razón por la cual Hashem me quitó la capacidad de caminar.
Cuando era joven, estudiaba junto a otros treinta jóvenes en un Beis Midrash en nuestra ciudad natal, en Stutzein, Polonia. El beis Midrash era frecuentado por un judío Itzjok que era un borracho. Iba al Beis Midrash, sacaba su botella de vodka y se quedaba dormido en uno de los bancos. Después de despertarse, tomaba otro trago grande y volvía a dormirse, de modo que pasaba la mayor parte del día durmiendo en el beis hamedrash.
Todos en la ciudad lo llamaban, Itchke el Shiker (borracho).
Una noche de invierno, mientras estábamos estudiando, el conductor de una carreta entró corriendo al beis hamidrash y se notó que estaba angustiado. Él nos suplicó: "Por favor, ayúdenme a salvar a mi caballo". Estaba transportando una gran carga de mercancías y, por alguna razón desconocida, la carreta se volcó y las correas estaban tirando con fuerza del cuello del caballo. ¡Por favor, ayúdenme a enderezar el carro y salvar a mi caballo! No puedo hacerlo solo".
Si bien esta era una mitzvá importante, debatimos si tenía prioridad sobre la mitzvá de estudiar Torá. Después de discutirlo entre nosotros, llegamos a la conclusión de que el estudio es más importante y le aconsejamos que encuentre otros que puedan ayudarlo.
El conductor de la carreta estaba atónito, pero se dio cuenta que estábamos decididos con nuestra decisión, y abandonó el Beit Hamidrash desesperado por encontrar a alguien más. Volvimos a nuestros estudios, pero de repente Itchke el Shiker se "despertó" y afirmó:
"Joven, debes ir inmediatamente a ayudar a ese judío y asegúrate que las cuerdas no estrangulen a su caballo. Y si no vas, [¡temo que tu castigo será, que] no podrás caminar sobre tus propios pies!"
Yo le respondí en broma, "Itchke, ¿desde cuándo te convertiste en Rov y Paskn Halajot? Sin embargo, él no respondió ni dijo nada.
Media hora más tarde, el conductor de la carreta entró por segunda vez y nos suplicó que ayudáramos a salvar su caballo, ya que no pudo conseguir a nadie que lo ayudara. Una vez más discutimos las ramificaciones halájicas y esta vez decidimos que por cuanto que no había nadie más disponible para cumplir con la mitzvá, debíamos ayudarlo. Sin embargo, cuando llegamos, ya era demasiado tarde; el caballo se había estrangulado con las riendas y estaba muerto.
A la mañana siguiente, cuando Itchke entró al beis hamidrash, preguntó por mi. Cuando los otros estudiantes respondieron que aún no estaba, fue a su lugar habitual en el banco. Cuando llegué poco después y mis amigos me avisaron que me estaba buscando, fui a su lugar y le pregunté, Itchke, ¿me buscabas?
Él respondió: "Escucha, tengo un pedido que hacerte. Siendo que mi Neshama va a dejar el cuerpo esta noche, te pido que vengas a mi casa y estés presente, cuando la Neshome se aparte del cuerpo ".
Tomé esto como otra de sus bromas humorísticas, [Dovid Hamelej le pidió a Hashem que le informe el momento en que fallecerá, pero Itchke el borracho lo sabe solo!] Pero ignoró mis comentarios y simplemente repitió su pedido nuevamente. Así que decidí seguirle el juego y le pregunté, Itchke, ¿dónde vives?
Él respondió al borde de la ciudad hay una choza destartalada y que satisface mis necesidades perfectamente.
Por la noche me dije a mí mismo, si de todos modos tengo que estudiar unas horas esta noche, así que cuál es la diferencia donde estudio, y me dirigí a su cabaña. Iré a verlo y le seguiré la corriente.
Cuando llegué allí, vi que estaba acostado sobre tablas y durmiendo. Noté una caja rota que evidentemente servía como su silla y me senté. Luego abrí mi Guemore y comencé a estudiar. Después de estudiar durante algunas horas y notando que estaba vivo, y sin demostrar ningún signo de debilidad o angustia, pensé para mis adentros, para qué necesito esto, todo esto no tiene sentido. Entonces me levanté para irme.
En ese momento, Itchke me dijo: "¡No te vayas! ¡Siéntate aquí! Exactamente a las cuatro de la mañana mi alma se irá. Y mi petición es que, después, debes informar al Rov y a la Jevre Kadishe (sociedad funeraria) que mi pedido es que me entierren junto al gran Sabio ...., mencionando un tzadik que había fallecido más de cien años atrás y estaba enterrado en el viejo cementerio.
Le dije: "¿Por qué dices cosas tan tontas? Itchke, ni siquiera te pones tefilín, [nadie te ha visto nunca en el shul haciendo davenen] y solicitas que te coloquen justo al lado del gran tzadik?!
Él respondió con asombro, "¿Por qué dices que no me pongo tefilín? En esa esquina hay una caja, ábrela y verás los Tfilin que uso todos los días ".
Abrí la caja y miré desconcertado, allí frente a mí estaba el par de tefillin más mehudor que haya visto en mi vida. Estaba asombrado porque si no lo veía con mis propios ojos, no lo hubiera creído.
Así que entonces le dije con mucho respeto, y si le informo a la Jevre Kadishe de tu pedido, de ser enterrado al lado del tzadik, no me escucharán.
Itchke respondió: "En la parte inferior de esa caja hay una caja más pequeña, ábrela y verás lo que escribí. Muestrále esos manuscritos al Rov y a la Jevra Kadisha y luego definitivamente cumplirán mi pedido ".
Al mirarlos me di cuenta de que estaba escribiendo sus pensamientos sobre la Cabalá y otros conceptos que no entendía. Por lo que me di cuenta de que la persona que yacía en las tablas era definitivamente uno de los tzadikim ocultos.
Exactamente a las cuatro de la mañana, su alma santa se fue, tal como él dijo que sucedería. Corrí a la casa del Rov y llamé a la Jevre kadishe. Les conté toda la historia y les mostré sus escritos. Sin embargo, el problema era que según los registros no había espacio vacío al lado del gran tzadik, para enterrarlo allí. Además, no había lugar en todo el antiguo cementerio, ya que durante los últimos años, todos los entierros eran en el nuevo cementerio.
Sin embargo, el Rov les dio instrucciones para que vayan a revisar el viejo cementerio, diciendo que si un tzadik oculto lo solicitaba, momentos antes de que su alma santa partiera, estoy seguro de que él sabía lo que estaba pidiendo. Así que, por respeto, fueron allí y, para su asombro total, había un espacio vacío disponible y sí, inmediatamente adyacente al Kever del tzadik.
Toda la comunidad quedó asombrada de cómo este lugar se materializó de repente y de la historia completa de este tzadik nistar y, por respeto, todos lo acompañaron en su último viaje.
Cuando Reb Jaim Jaikel concluyó la historia, comenzó a llorar amargamente, y eso destrozó el corazón de todos. Estoy seguro, sin lugar a dudas, de que el tremendo sufrimiento que tengo en mis pies durante todos estos años es el resultado y la consecuencia de la terrible advertencia que pronunció el tzadik nistar cuando nos negamos a ayudar a un compañero judío a salvar su caballo. [Como no me dirigí a ayudar a un compañero judío, ya no puedo caminar sobre mis pies].
Todos los presentes lloraron con él, y la alegre ocasión se convirtió en un momento de tristeza.
Reb Leib Friedman continuó: "yo también quedé tremendamente impactado por esta historia desgarradora, y después de que llegué a casa esa noche, no podía sacármela de la mente. Siendo que estaba entonces escribiéndome con el Rebe sobre Sofrut, decidí incluir toda esta historia en mi carta, con un pedido de que el Rebe despierte la compasión de Hashem en nombre del Rosh Yeshiva, y sus pies vuelvan a estar sanos.
Pasó un tiempo y recibí una respuesta del Rebe. Él escribió, "Transmítale al Rosh Yeshiva, que debe aceptar sobre sí mismo cumplir las Takanot de mi suegro el Rebe, de estudiar diariamente la porción diaria de Jumash, Tehilim y Tania, como aparecen [en el HaIom Iom] No solo debía estudiarlo personalmente, sino que debía inspirar a todos sus amigos y estudiantes, incluidos aquellos que habían dejado la Yeshiva hace años, quienes respetan sus palabras. En el mérito de eso y de ir en los caminos de mi suegro, el Rebe, Hashem le dará la capacidad de volver a (caminar) físicamente una vez más sobre sus pies.
Tan pronto como recibí esta respuesta, fui al Rosh haYeshiva y le conté lo que le escribí al Rebe y luego le mostré la respuesta del Rebe. Mientras lo leía, un espíritu de tremenda felicidad se apoderó de él, y con tremenda emoción besó la carta, pidiéndole que por favor le permitiera aferrarse a ella por un corto tiempo. Inmediatamente afirmó que aceptaba estas condiciones.
Seis meses después volví a visitar a Reb Jaim, y esta vez ya no estaba confinado a su cama o incluso a una silla de ruedas, sino que estaba sentado junto a su mesa. Los doctores ya no discutían la posibilidad de amputar los pies, sino que estaban discutiendo cómo ayudarlo a caminar.
Me dijo que quienquiera que lo visita le implora que le haga un favor personal y que empiece a estudiar Jitas, ya que a través de su estudio sanará mucho más rápido.
El Mashpia que relató esta historia concluyó: No solo estudiar los Shiurim diarios de Jitas, tienen el poder de ayudar a uno a recuperar su salud, sino que incluso puede eliminar una Kpeida de un Tzadik Nistar.
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Traducido del Shmuos v'sipurim del rabino Refoel Kahan, quien lo escuchó directamente de Reb Leib Friedman (volumen 1, páginas 236-239).
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Cada año, durante el Farbrengen de Yud Shvat, el Rebe resaltaba la importancia de decir y estudiar las porciones diarias de Jitas (Jumash, Tehilim y Tania). Así que, obviamente, en los farbrenguens que están asociados con Yud Shvat, este punto se enfatiza, junto con la takana de estudio del Rambam de Rebe. [Especialmente siendo que el Haiom Iom para el 25 de Shvat, este Shabat, el Rebe enfatiza la importancia de estudiar los Shiurim de Jitas].




R' Jaim Jaikl Miletzky, Rosh Yeshivat Jayei Olam
R' Leib Fridman, reconocido Sofer (Bnei Brak) autor del "Tzidkat Tzadik", 

domingo, 11 de febrero de 2018

Semana de estudio del Mishkan / Beit Hamikdash


En el año 5749 (1989) el Rebe salió con la Horaá y pedido que, siendo que entramos en las semanas de Parshat Trumá y Tetzave, donde se estudian y mencionan los detalles del Mishkan,  de los Kelim, y de los Bigdei Kehuna (las ropas de los Kohanim), sería sumamente apropiado que además de estudiarlo con Rashi como lo hacemos diariamente, agregar y estudiar por lo menos un Pirush de Tora Shebeal Pe.  Y más bueno todavía, si se traducen aquellos Pirushim a los diferentes idiomas, para posibilitar a todos a estudiarlos.

De las Maalot de esto: 1) Vivir con el tiempo, con la Parsha semanal, que al estudiarlo con Pirushim extras, penetra más en el Sejel de la persona.
2) Principalmente, que un aumento en el estudio de los temas del Mishkan y Bet Hamikdash acelera la construcción del tercer Bet Hamikdash concretamente.



jueves, 8 de febrero de 2018

Mamtak Leshabat Mishpatim 5778


En una pequeña casa en las afueras de la ciudad vivía un anciano. Una mañana oyó que tocaban a su puerta, y el anciano invitó al visitante a pasar. Era un joven que respiraba agitado como si hubiera corrido un largo camino. "Tuve un sueño anoche", dijo el joven, un sueño que no me dio descanso toda la noche. Soñé que al final de la aldea, en una casa pequeña, vivía un anciano que tenía un diamante precioso, y ese diamante me lo daría a mí.

"Y aquí estoy, llegué a la pequeña casa en el límite del pueblo y te pido que me des tu diamante." El anciano fue a la esquina de la habitación, abrió una gran caja de madera, sacó un diamante grande y precioso y se lo dio al joven:

"Llévelo", dijo el viejo. "Lo encontré hace años, y desde entonces ha estado conmigo. Veo que realmente lo quieres".

El joven estaba muy contento, tomó el gran diamante y se fue a su casa. Todo el día observaba el enorme diamante, pero cuando se acostó en su cama, no logró conciliar el sueño durante toda la noche.

A la mañana siguiente, apenas salió el sol, fue a la casa del anciano,y le devolvió el diamante y dijo: "No quiero el diamante, quiero que me des la capacidad de entregar un diamante tan caro tan fácilmente."

Parashat Mishpatim que leemos este Shabat es la primera Parashá después de la entrega de la Torá. Era de esperar que la Torá comience describiendo los preceptos de la fe en Di-s, el amor a Di-s, el temor a Di-s, etc., y, en lugar de eso, vemos que la Torá comienza con mandamientos muy simples, como el castigo del ladrón y los derechos de los esclavos, ayudar a los demás, la orden de prestar dinero a los pobres y de no presionarlo para que devuelva el préstamo, sobre el caso en que el burro de tu enemigo se encuentra yaciendo bajo su carga - no pasar por alto, sino que es una Mitzvá ayudarlo, etc. ¿Dónde está la gran espiritualidad? ¿Dónde está la sensación de que algo cambió luego de la entrega de la Torá? ¿No implican acaso estas Mitzvot mandamientos que todos niño entiende lógicamente?

Sin embargo, en Parashat Mishpatim la Torá nos enseña cómo la prueba verdadera de la fe en Di-s se expresa también en los hechos simples del día a día, en esto que veo el asno del que me odia y mi corazón y mis sentimientos me dicen que no lo ayude y sin embargo lo ayudo, únicamente a causa de la orden Divina; cuando se encuentra sentado un pobre y esperando mi ayuda y me cuesta desprenderme de mi dinero, por el cual trabajé tan duro, y sin embargo lo hago porque la Torá me dice que lo haga.

Por eso fue escrita Parashat Mishpatim enseguida luego de Matan Torá, para darnos a entender que no debemos estar satisfechos siendo espirituales en el Beit Hakneset, al hacer Kidush la noche del viernes, poniendo tefilín o incluso cuidando todo el día de Shabat, la espiritualidad también debe reflejarse en ceder frente a un amigo, hacer un favor a los demás, incluso cuando me sea difícil y también cuando no aparezcan en los titulares los favores y buenas acciones que hice; o incluso ayudar a alguien que entra en la definición de mi enemigo donde es muy difícil, pero precisamente allí se expresa el objetivo de la entrega de la Torá, la capacidad de ceder y entregar de uno vale más que cualquier diamante costoso, y como lo define R' Shneur Zalman, el Baal Hatania, con respecto al dar y ayudar a los demás: "El Gashmiut de otro judío es Rujaniut".

Shabat Shalom!
R' Nejemia Vilhelm
Beit Jabad Bangkok, Tailandia
Traducido por JasidiNews.com