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domingo, 5 de diciembre de 2021

Video: Buscando orientación

El llamado del Rebe para que CADA individuo elija para sí (y tenga) un mentor espiritual


En el Pirkei Avot (Ética de Nuestros Padres) los Sabios enseñan: "Hazte un maestro y adquiere un amigo." Es un consejo sano pertinente a todas las áreas de la vida, pero especialmente cuando se trata de cuestiones de Torá y Mitzvot.
El Rebe resaltó y promovió esta enseñanza de los Sabios como la herramienta principal para resolver cualquier dilema que la vida te presente. Por supuesto, no es fácil confiar en otra persona, pero es la única manera de llegar a una conclusión objetiva.





miércoles, 1 de diciembre de 2021

Nuevo Maamar Jasidut en español - Vejol Banaij 5741

Maamar Jasidut editado en español, relacionado con las fechas 14 y 19 de Kislev.

Una Torá que refina al mundo y la faceta de Torá superior a refinar. La Torá Revelada y la Torá Interna ¿qué aprendemos de Iaakov?


Maamar Vejol Banaij 5741 by JasidiNews

domingo, 28 de noviembre de 2021

Video: Publicidad eficaz

El secreto del éxito de Jabad: GRAN PUBLICIDAD


El secreto del éxito de Jabad es algo que muchos han tratado de dilucidar. Una explicación: una buena publicidad.

Ahora, la modestia y discreción es un rasgo clave de todo buen judío, pero cuando se trata de la realización de Mitzvot, es tu deber compartirlo.

La premisa es simple: si otros judíos ven que se están haciendo cosas buenas, seguramente querrán sumarse.

Así que es hora de dejar de ser modesto cuando se trata de causas nobles, las buenas obras que haces y es hora de poner al judaísmo en el centro de atención.
¿Y el secreto de Jabad? Se trata de buenas relaciones públicas en lo que respecta a las Mitzvot.



miércoles, 24 de noviembre de 2021

Farbrenguen Yud Tet Kislev 5782 en Argentina

FARBRENGUEN COMPLETO




Rab Shais Taub - Drashá para Yud Tet Kislev en Argentina


Rab Shabtai Slavatizki


Video Temático Nigun "Beja Hashem Jasiti"



Video temático - Nigun Ozreini Kel Jai - Rab Aharon Tawil A"H


domingo, 21 de noviembre de 2021

Video: Alegría en momentos difíciles

Es cierto, a veces todo va bien. ¿Pero otras veces? Planeas, solo para que todo se derrumbe. ¿Cómo se supone que debes reaccionar entonces? ¿Y cómo puedes poner tu confianza en Dios - y servirlo incluso con alegría - si nunca sabes lo que puede pasar después?

Pero confiar en Dios supone algo más que creer que Él hará lo que tú crees que es lo correcto. Se trata de reconocer que Su plan es más grande que cualquier otra cosa que puedas imaginar.

Entonces, la próxima vez que las cosas "no estén funcionando", aprovecha las nuevas oportunidades que te brindan. Y prepárate para las cosas asombrosas que vendrán.

Esa es una verdadera alegría.




martes, 16 de noviembre de 2021

El hijo del Rebe y el Josid



Una vez, cuando el Miteler Rebe, Harav DovBer de Lubavitch, era joven, estaba de visita en lo de su suegro en Yanovitch. Allí se encontró con uno de los jasidim veteranos de su padre, el Alter Rebe. El jasid notó que el joven “hijo de Rebe” era muy consciente de sus propios logros, tanto en su erudición como en su Davenen meditativo, y sintió que era necesario “bajarle los humos.”

El jasid le dijo a Reb DovBer: “Considerando quién eres y cómo vives, ¿cuál es la novedad? Respecto a tu padre, ni hablar, todos sabemos quién es tu padre. Ciertamente fuiste concebido bajo las circunstancias más sagradas, y estoy seguro de que tu padre consiguió un alma de la más sublime para traer al mundo. Luego fuiste criado en la casa de un Rebe, donde se tomó sumo cuidado a fin de moldear tu carácter y salvaguardarte de cualquier influencia negativa. Toda tu vida has estado rodeado de estudio y Kedushá, y hasta el día de hoy solo estás dedicado al estudio de Torá y a las enseñanzas de Jasidus. Así que has acumulado una vasta cantidad de conocimiento y rezas con fervor y devoción. Gran cosa."

“Ahora, tómame a mí por ejemplo. Mi padre era un hombre sencillo, y bien podemos imaginar que pasaba por su mente cuando raspó la escoria de alguna Neshome del fondo del barril... ¿Mi crianza? Me criaron 'a lo indio' y básicamente abandonado a mi suerte (y bajo mis propios medios). ¿Y sabes qué hago de mi vida? Déjame decirte cómo me gano la vida. Presto dinero a los campesinos durante la temporada de siembra y luego, durante los meses de invierno, tengo que recorrer sus aldeas y chacras para cobrar las deudas antes de que tengan la oportunidad de desperdiciar toda su cosecha en vodka. Esto significa partir varias horas antes del amanecer, mucho antes de la hora apta para comenzar a rezar, llevando conmigo una petaca, porque sin una bebida no se puede ni empezar a hablar de negocios con esos campesinos. Después de brindar y desearse salud, uno debe compartir un lejaim también con la mujer de la casa; de lo contrario, puede arruinarte todo el business. Solo entonces podrás sentarte a liquidar parte de la cuenta.

“Después de tres o cuatro de esas paradas, me dirijo a casa, me sumerjo en la mikve y me preparo para hacer Tefilá. Pero después de semejantes preliminares, ¿qué tipo de Davenen puedes esperarte...?"

Las palabras de este jasid, que en verdad era conocido por su refinada naturaleza y sus conmovedoras Tefilot, dejaron una profunda impresión en Rab DovBer. El joven viajó de inmediato a casa, fue de su padre y le volcó allí su corazón. Se lamentó por su estado espiritual, diciendo que su servicio a Di-s no tiene ningún valor, por lo que ni se acerca a lo que realmente se esperaría de él.

La próxima vez que el jasid de Yanovitch fue a ver al Alter Rebe, el Rebe le dijo: “Te estoy muy agradecido. Has hecho de mi Bérel un Josid."


Fuente: Relatado por el Rebe Rashab, en Toiras Sholom pág. 218.

domingo, 14 de noviembre de 2021

9 de Kislev - "¿No hay Farbrenguen?! ¿Por qué no?"



"¿No hay Farbrenguen?! ¿Por qué no?"


Era fines de noviembre de 1974. En 770 Eastern Parkway, la multitud estaba congregada en la sede central de Jabad luego de haber finalizado la Tefilá de Shajarit. El Gabai se levantó para hacer los anuncios habituales. La congregación esperaba de forma rutinaria aquellos anuncios, ya se esperaban lo qué irían a escuchar.

De acuerdo con el sistema, el Gabai miraba al Rebe mientras hacía los anuncios. Si el Rebe se comenzaba a mover (para irse) antes de que se anunciara la hora de Minjá, se entendía que se llevaría a cabo un farbrenguen, seguido de Minjá. Si el Rebe permanecía en su lugar, no habría farbrenguen esa tarde y se anunciaba la hora habitual de Minjá.

Aunque ya hace años el Rebe llevaba a cabo farbrenguens con frecuencia, los farbrenguens se limitaban a Shabat Mebarjim (el Shabat previo a Rosh Jodesh) o un Shabat especial en el calendario judío o jasídico. Ese año en particular, 5735, el Rebe había llevado a cabo farbrenguens con más frecuencia de lo habitual, razón por la cual los jasidim asumieron que seguro habría un farbrenguen, y especialmente dado que ese Shabat era 9 de Kislev, tanto el cumpleaños como el Yortzait del Miteler (Segundo) Rebe, y al día siguiente, domingo 10 de Kislev, marcaría la conmemoración de su liberación de la prisión.

El Gabai también estaba seguro. Comenzó a hacer sus anuncios habituales, Mitzva-Tanks saldrían el domingo a Manhattan, esperando que el Rebe comenzara a alejarse de su lugar, la señal para anunciar el farbrenguen de ese día a la 1:30. Pero en cambio, el Rebe permaneció en su lugar.
El Gabai, todavía seguro de que habría farbrenguen, continuó haciendo anuncios. Instó a la gente a participar en todas las campañas de Mivtzoim del Rebe, mencionando aquellas que el Rebe había iniciado a lo largo de los años. Pero después de haberse extendido anunciando todo lo que pudo, vio que el Rebe todavía seguía allí. El indicio era evidente: el Rebe no iba a hacer Farbrenguen.
El Gabai dio una última mirada y luego anunció: "Minjá a las cuatro."

Los Jasidim, asombrados y decepcionados. Grupos de Bojrim se reunieron alrededor, tratando de encontrar la razón por la que no tuvieron el mérito de un farbrenguen en ese Shabat tan especial. Quizás el Rebe quería anunciar una nueva mivtzá (Campaña), que guardaba para el farbrenguen que seguramente se llevaría a cabo al día siguiente y podría transmitirse en todo el mundo.

*

Al mismo tiempo que los jasidim salían de 770, el Davenen había terminado en el Shul de Franklin en la otra punta de Crown Heights. Mientras se preparaba el Kidush, un joven muchacho estaba sentado emocionado en la cabecera de la mesa. Era su Bar Mitzvá, su gran día. A su alrededor, los adultos charlaban acerca del Farbrenguen ese día por Tet Kislev, instando a todos a terminar antes de la 1:00 para poder llegar a 770.

Mientras los invitados pasaban apresuradamente a saludar al joven y deseándole Mazel Tov, el niño asentía y devolvía la sonrisa, pero a la vez con un suspiro, resignándose a una breve ceremonia. Este importante acontecimiento de su vida terminaría en menos de una hora.

En ese momento entró un vecino que rezaba en 770. "Lo siento, amigos, hoy no hay Farbrenguen."

Los Mispalelim de Franklin estaban sorprendidos. Sin embargo, ahora libre de prisa, alzaron sus copas en Lejaim por el niño, y el Kidush se convirtió en un mini-farbrengen que duró y se extendió casi hasta minjá. El joven bar mitzva estaba chocho.

*

Al día siguiente, domingo, era 10 de Kislev, por lo que el Rebe fue como de costumbre al Ohel aquella mañana. Los jasidim esperaban ansiosamente su regreso. Naturalmente, el Rebe iría a su oficina para Minja y luego hablaría con el rabino Jodakov acerca del farbrenguen.
Para su consternación, el Rebe regresó a última hora de la tarde y fue directamente a Minja. Luego salió de su oficina sin decirle una palabra a Rab Jadakov.
Estaba claro: tampoco había Farbrenguen ese día.
 
Reb Najman Yosef Twersky, un joven estudiante en ese momento, sabía que tenía que haber una razón detrás de todo esto. Se las arregló para averiguar más detalles, lo que resultó en una historia maravillosa.

Comenzó unos meses atrás. La madre de un niño, alumno en una escuela de Jabad en Crown Heights (Lubavitcher Yeshiva) le envió al Rebe una carta quejándose de la situación que su hijo quien, debido a su aspecto algo inusual (en su rostro), estaba siendo molestado sin piedad (bullying) por sus compañeros de clase.

El Rebe le aconsejó a la mujer que hablara con el director, quien ciertamente intervendría. Unas semanas más tarde, la mujer le respondió al Rebe. Aparentemente, el director hizo poco al respecto y las burlas continuaban.

El Rebe llamó al rabino Jadakov. Le pidió a su secretario que se pusiera en contacto con la escuela y le preguntara, en nombre del Rebe, por qué no se había corregido esta dolorosa situación.
"¿Qué están esperando?" preguntó el Rebe. "¿Que yo mismo vaya a la escuela y me ocupe de esto?"

El rabino Jodakov llamó a la escuela. Después de escuchar las instrucciones del Rebe, el director inmediatamente tomó serias medidas y el acoso se detuvo.

Ese Shabat, el 9 de Kislev, después de que el Rebe terminara minjá y se fue a su habitación, volvió a llamar al rabino Jodakov y le explicó que el Bar Mitzva de aquel joven se estaba llevando a cabo esa tarde de Shabat.
"El niño no debe sentirse defraudado que su farbrengen termine antes de lo habitual debido al mío", insistió el Rebe. Fue por esta razón que el Rebe decidió no hacer el farbrenguen.

El día siguiente, continuó el Rebe, sería la celebración (y la fiesta) de Bar Mitzva del joven. Si el Rebe hubiera realizado su farbrenguen habitual, la salida apresurada de tantos invitados arruinaría la celebración de aquel joven.

Entonces, ese 10 de Kislev 5735, tampoco hubo Farbrenguen.