viernes, 20 de abril de 2018

Mamtak LeShabat Tazria Metzora



Una vez, un simple judío tenía que casar a su hija, pero la situación en el hogar era difícil y no había dinero para cubrir los gastos de la boda; le dice a su esposa: "¿Qué podemos hacer? Su esposa le dice "dirígete a Hakadosh Baru Hu", este Yehudi, en su ingenuidad, toma una hoja y escribe una carta a Di-s, detallando todos los gastos de la boda y concluye que necesita 50.000 rublos para realizarla. Coloca la carta en un sobre, escribe remitente "Dirigida a Di-s" y la desliza en el buzón de correo. El cartero recoge las cartas, comienza a ordenarlas, y de repente ve una que dice: "Dirigida a Di-s", piensa para sí: "¿Qué hago con esta carta?" Decidió abrirla y leerla. Al leerla, le emociona su contenido y enseguida se dispuso a devolverla al sobre y debajo de las palabras "Dirigida a Di-s" agrega "a Familia Rotschild". Le llevó la carta al Barón Rotschild. El Barón llega a su casa y ve el extraño remtitente que lo lleva a la curiosidad de abrirla y leerla, se emociona y decide ayudar. Llamó a su asistente y le dijo:"Hay un judío que pide 50.000 rublos para casar a su hija, dale 40.000 rublos, que regatee y abarate un poco en el salón, además no necesita hacer una comida tan cara y también en los vestidos que escatime un poco. El asistente fue a la casa del judío y le dio un sobre con 40.000 rublos, el judío se puso muy contento e hizo una boda hermosa para su hija.
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Dos años después, la otra hija está para casar y su esposa le dice: "Haz lo que hiciste la vez pasada!".
Escribe nuevamente una carta, le pone "Dirigida a Di-s", la envía por correo y afortunadamente es el mismo cartero quien recibe la carta y se la lleva nuevamente a la casa de Rotchild, Rotschild recibe la carta y ve que la persona escribe: "Muchas gracias Ribono Shel Olam (Amo del Universo) por la ayuda que me enviaste la vez pasada, tengo ahora otra hija que necesita casarse y necesito 50.000 rublos, por favor envíamelos"; luego, abajo, escribe :"PD: si es posible, no me lo envíes a través de Rotschild, la última vez se llevó una comisión del 20%..."
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En la Parashá de esta semana, la Torá nos ordena las leyes de la mancha de Tzaraat (una lepra). El Pasuk dice: "Cuando vengan a la tierra de Canaán, que les doy como posesión, y pondré manchas de lepra en la casa de tu tierra". Rashi explica que estas palabras suenan como si la Torá nos anunciaría una buena noticia, y no se entiende qué buena noticia implica la aparición de manchas en las casas, a lo que pasa a explicar que los Emoriim que vivieron allí durante todos los 40 años que el pueblo de Israel anduvo por el desierto enterraban tesoros en las paredes, cuando surgía una mancha en la pared y el judío tenía que romper la pared, encontraba el tesoro.
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A veces en nuestras vidas hay cosas que no parecen tan buenas, pero un judío debe saber que Hakadosh Baru Hu siempre hace todo para bien, incluso cuando las cosas no parecen salir tan bien, a fin de cuentas algo bueno hay en ellas. Cuanto más fortalezcamos nuestra fe, cuanto más tengamos Bitajón en Él, nos daremos cuenta que tiene Sus maneras de ayudarnos y no siempre vendrá de la manera que lo planeamos, él es lo suficientemente creativo como para hacerlo a Su manera y traernos todo lo bueno.

Yehi Ratzon que podamos merecer ver todo el bien de una manera visible y buena, y tengamos el mérito de la Geulá completa muy pronto.

Shabat Shalom!
Rab Nejemia Vilhelm
Beit Jabad Bangkok, Tailandia
Traducido por JasidiNews

miércoles, 18 de abril de 2018

3 de Iyar - R' Jadakov


R Jaim M. Aizik Jodakov (Yortait 3 Iyar, 5753) fue el secretario principal del Rebe (secretario también del Rebe Rayatz). Director responsable de "Majane Israel" y de "Merkoz Leinyonei Jinuj", y jefe de Agudat Jasidei Jabad en EEUU.

Ya de joven (nació en Bishenkovitz y luego su familia se mudó a Riga, Latvia) se destacó en su dedicación por Jinuj, y dirigía una escuela ya a la tierna edad de 18 años. Uno de sus Talmidim, R' Abraham Godin contó su entrega y dedicación, cómo invertía varias horas extracurriculares, y se preocupaba de forma personal por cada uno de sus alumnos, dándole lo que necesitaba.

En el año 5687, cuando el Rebe Rayatz llegó a Riga, se encontró por primera vez con el Rebe Rayatz. En aquella ocasión también lo conoció al Rebe. En una de sus anotaciones de su diario, escribe que fue esto en Shabat Parshat Noaj 5688, tuvo lugar el encuentro que lo dejaría impresionado y lo marcaría para toda la vida. Allí destaca que notó al "invitado de Yekatrinoslav" y lo vio diciendo "Veiten Leja" en concentración y silencioso, sin sacar ni por un segundo la vista del Sidur, tomándolo con sus dos manos, y recitando con una simple verdad y sinceridad. "Allí percibí lo que es Emet en su forma más evidente", escrbió luego.

Sacó un libro "Hajinuj Vehamejanej", que consiste de un compilado de (valiosas) indicaciones en lo que respecta a la educación. En varias ocasiones el Rebe derivaba a personas con preguntas sobre educación que hablen con Rab Jodakov. (Véase aquí una conversación (ya publicada en JasidiNews) del Rab Jadakov con Rab Elituv, entonces Moré y Mashpia en la Yeshiva de Buenos Aires, con indicaciones prácticas en lo que respecta al Shlijus en Jinuj en gral y en la Yeshive de Bs As Argentina en particular) 

En su puesto como secretario, estaba encargado entre otras cosas de programar y organizar los Yejidut de cada persona, y de hacer llegar las respuestas del Rebe a cada uno. Su entrega absoluta al Rebe, y su comportamiento discreto y simple hacían de Rab Jodakov una personalidad impecable y ejemplo a seguir. 





lunes, 16 de abril de 2018

Lejatjila Ariber - Sin limitaciones



por el rabino Sholom DovBer Avtzon

Beis Iyar, (el 2 de Iyar) es el cumpleaños del Rebe Maharash. Este año (5778) es el (cumpleaños) n° 184. Es costumbre decir su capítulo (capítulo de los Tehilim, al menos en el día de su nacimiento) y este año comenzamos a decir el capítulo 35. 


La siguiente historia ocurrió en vida de su padre, el Rebe Tzemaj Tzedek.

Un Josid de Vitebsk llegó una vez al Tzemaj Tzedek y le volcó su corazón, sin poder contener su angustia. "Mi único hijo recibió una orden para presentarse frente a la oficina de reclutamiento", lloró. "El Rebe sabe lo difícil que es recibir una exención del reclutamiento militar, particularmente este año, ya que incluso están reclutando jóvenes que son hijos únicos de sus padres (aunque esta solía ser una exención automática). El problema es mucho más grave aún teniendo en cuenta que, Boruj Hashem, mi hijo es fuerte y sano, y los médicos definitivamente lo declararán apto para el ejército. Rebe, por favor sálvelo!"

El Tzemaj Tzedek compartió el dolor del padre y lloró junto con él. Sin embargo, vio que el destino del hijo estaba sellado en el Cielo; se decretó que iba a ser reclutado en el ejército del Zar. Lleno de dolor, el Tzemach Tzedek respondió: "Lo siento, pero no hay nada que pueda hacer para ayudarte".

Al salir de la habitación del Rebe, el padre rompió en sollozos incontrolables. "El amor del Rebe por cada judío es inmenso, desmesurado", pensó. "¡Si ni siquiera él puede ayudarme, significa que el destino de mi hijo está sellado! Sin embargo, aún debo intentar hacer todo lo que pueda para salvar a mi único hijo. Le preguntaré al Maharash si puede presentar mi solicitud a su padre, el Rebe, por segunda vez".

El Maharash rápidamente aceptó. Sin embargo, su padre respondió: "¡Ya he dicho que no hay nada que pueda hacer para ayudarlo!" Al no tener otra opción, el judío se volvió a su casa.

Pasaron los días, hasta que llegó el momento de que su hijo fuera examinado por los médicos del gobierno para ver si era apto para el servicio militar. Dos días antes de la cita, el angustiado padre envió un mensajero al Maharash específicamente para suplicarle que presentara su pedido una vez más.

Aunque su padre, el Rebe, ya había declarado dos veces que no podía ayudar en este caso particular, el Maharash le rogó a su padre una vez más en nombre del Josid. Una vez más, el Tzemaj Tzedek dijo que no podía ayudar al joven, pero esta vez le pidió a su hijo que trajera un Midrash Tanjuma.

El Maharash trajo el sefer solicitado, y el Tzemaj Tzedek se volvió hacia el posuk "Im kesef talve", [1] donde la Torá nos instruye a ayudar a los necesitados. Luego procedió a leer el Midrash sobre este versículo:

"Hashem dice: 'El alma del mendigo estaba hambrienta y a punto de morir de inanición, y tú le diste apoyo y lo reviviste. Te prometo que te reembolsaré, alma por alma. Llegará el día en que tu hijo o hija se enfermará o se acercará a la muerte. Recordaré la acción que realizaste con el mendigo y rescataré al niño de la muerte."

Al decir esto, el Tzemaj Tzedek cerró el sefer, y el Maharash entendió que era ya momento de salir. Sin embargo, percibió que algo extraordinario acababa de suceder y que el joven se salvaría.

Efectivamente, unos días después, la maravillosa noticia llegó a Lubavitch, el joven había sido salvado. Milagrosamente, los doctores en la oficina de reclutamiento por alguna razón desconocida lo declararon completamente incompetente para servir en cualquier condición, como si fuera una persona lisiada, y lo habían enviado a casa. El Rebe estaba eufórico cuando escuchó las buenas nuevas. Sin embargo, el Maharash estaba intrigado. Tenía que descubrir: ¿Qué acto había salvado al muchacho?

Algún tiempo después, el Maharash fue a Vitebsk para su examen semestral con su médico, el doctor Heibenthal. Como siempre, aprovechaba cada momento al máximo, por lo que aprovechó la oportunidad para visitar al Josid en su casa. Después de saludarlo cálidamente y de agradecerle a Hashem por su constante amabilidad, el Maharash le preguntó: "¿Hiciste algo especial ese fatídico día cuando tu hijo fue examinado?"

"Nada en particular para destacar", respondieron los padres del niño. "Por supuesto, imploramos a Hashem misericordia haciendo Davenen, diciendo Tehilim, y visitando las tumbas de nuestros ancestros, rogándoles que intercedan en el Cielo en nuestro nombre. Aparte de eso, no recordamos nada fuera de lo común".

El Maharash no quedó satisfecho con esta respuesta. "Piensa sobre todo aquel día, en detalle", les indicó.

Después de pensarlo un poco, la esposa del Josid dijo: "Sí, recuerdo algo que puede valer la pena mencionar."

"Esa mañana, un mendigo tocó nuestra puerta pidiendo algo de comida. Ya estábamos en la puerta, preparándonos para ir al cementerio a rogar a nuestros queridos padres que habían fallecido que rezaran por nosotros, así que le pedimos que regresara en otro momento. Sin embargo, el mendigo continuó suplicándonos. '¡Me muero de hambre y no he comido hace mucho!' él afirmó.

"Al escuchar su angustia y desesperación, y como no estábamos de humor para comer de todos modos, le di toda una comida preparada que la comió agradecido y complacido".

"¡Eso es!", Exclamó el Maharash. "¡El zejut de alimentar a un judío hambriento es lo que salvó a tu hijo!" Luego los bendijo para que pudieran continuar ayudando a otros y siguió su camino.

El Maharash acababa de aprender una lección importante. A veces, un tzadik no tiene la capacidad de dar una brajá a un individuo (o comunidad) , pero intentará ayudarlos de todos modos. Su padre había visto y declarado que no tenía la capacidad de salvar al muchacho dándole una braja. Sin embargo, los ayudó de una manera diferente: abrió un canal en el Cielo, permitiendo que las acciones meritorias de los padres del niño salvaran a su hijo. [2]


Elegí esta historia porque, a mi entender, es una de las más reveladoras que demuestran que, aunque en muchos aspectos la vida del Tzemaj Tzedek y del Rebe Maharash fueron diferentes, vemos de acá que el Tzemaj Tzedek, estaba mostrándole a su hijo y su futuro sucesor, que uno tiene que vivir en una manera de Lejatjila Ariber.

El Tzemaj Tzedek declaró no una, ni dos veces, sino tres veces que no podía ayudar a este judío. Básicamente, estaba diciendo que su destino ya estaba sellado en el Cielo. Sin embargo, después de afirmar eso, demostró que incluso cuando los cielos declaran que hay un límite, el hecho es que el límite no está grabado en piedra, se puede cambiar. Nada puede resistir la fuerza de la Torá y las Mitzvot.

Y ese, mis amigos, es el enfoque de Lejatjila Ariber.


[1] Mishpatim 22:24.
[2] Sefer HaSichos 5702, pp 106–107.

domingo, 15 de abril de 2018

JasidiNews cumple dos años!!


Jasidishe News cumple B"H dos años, y como sabemos todos la Hoiroe del Rebe (Ver por ej. Sefer Hasijos 5748 2° Tomo pág. 399) que el día de cumpleaños es un día de alegría y de celebración y a su vez de reflexión e introspección, sobre qué fue lo realizado y logrado en el último año, y cómo mejorar y avanzar en el año entrante.

La idea principal de este "Blog" (que es netamente "לשם שמים") es hacerle llegar al público de habla hispana un poco de Jasidishe Lajlujis, a través de los Maises, Sijot, Maamarim, historias de Jsidim, Pisgomim Jsidim,  Yemei Jabad, los Nigunim y videos del Rebe que hacen Mejazek el Hiskashrus (además de enfocarse en Maises o Igrot Kodesh referidas a Argentina específicamente).

Todavía hay mucho, mucho por hacer. Pero no tenemos duda de que todo esto forma parte del Hafatzat Hamaayanot que el Rebe insta a cada uno y uno de involucrarse y de esa manera traer concretamente la tan esperada Gueulá, con Moshiaj Tzidkeinu.

Jasidishe News en Números, hasta el día de la fecha:

  • 540 artículos publicados
  • 32.950 visitas. (El año pasado, para esta fecha, teníamos 6.200 visitas registradas)

 Gracias a cada uno de los visitantes!
 

jueves, 12 de abril de 2018

Qué dijo el Rebe sobre el Holocausto

Por Yanki Tauber
de Chabad.org


Como a millones de su generación, el Rebe de Lubavitch fue tocado personalmente por el Holocausto. Su hermano más chico, DovBer, fue asesinado a tiros y arrojado a una fosa común, como lo fueron decenas de miles de otros judíos en una serie de masacres llevadas a cabo por los alemanes poco después de haber ocupado Dnepropetrovsk en el otoño de 1941. Una querida abuela y otros miembros de la familia también fueron asesinados. La esposa del Rebe perdió a su hermana menor, Sheina, quien falleció en Treblinka junto con su esposo y su hijo adoptivo.

En sus escritos y análisis sobre el tema, el Rebe rechazó todas las explicaciones teológicas para el Holocausto. ¿Qué mayor presunción (y engreimiento) -decía el Rebe- y qué mayor crueldad puede haber que dar una "razón" para la muerte y tortura de millones de hombres, mujeres y niños inocentes? ¿Podemos suponer que una explicación lo suficientemente pequeña como para caber dentro de los límites reducidos de la razón humana pueda explicar un horror de tal magnitud? Solo podemos admitir que hay cosas que están más allá de la comprensión finita de la mente humana. Haciendo eco a las palabras su suegro, el Rebe decía: No es mi tarea justificar a Di-s en esto. Sólo Di-s mismo puede responder por lo que permitió que sucediera. Y la única respuesta que aceptaremos, dijo el Rebe, es la redención inmediata y completa que desterrará para siempre al mal de la faz de la tierra y sacará a la luz la bondad intrínseca y la perfección de la creación de Di-s.

Para aquellos que argumentaron que el Holocausto refuta la existencia de Di-s o Su providencia sobre nuestras vidas, el Rebe dijo: Por el contrario, el Holocausto ha desmentido decisivamente cualquier posible fe en una moral basada por el ser humano. En la Europa de antes de la guerra, fue el pueblo alemán quien personificaba la cultura, el avance científico y la moral filosófica. ¡Y estas mismas personas perpetraron las atrocidades más viles conocidas en la historia de la humanidad! Por lo menos, el Holocausto nos ha enseñado que una existencia moral y civilizada es posible solo y únicamente a través de la creencia y la aceptación de la autoridad Divina.

El Rebe también dijo: Nuestra indignación, nuestro desafío incesante a Di-s sobre lo que ha ocurrido, esto mismo es la prueba más poderosa de nuestra creencia en Él y nuestra fe en Su bondad. Porque si no tuviéramos, después de todo, esta fe, ¿qué sería lo que nos indigna? ¿El funcionamiento ciego del destino? ¿La disposición aleatoria de los quarks que componen el universo? Es sólo porque creemos en Di-s, porque estamos convencidos de que existe lo justo y lo injusto, y que lo correcto y lo justo debe triunfar, (y finalmente triunfará), es que gritamos, como lo hizo Moshé : "¿Por qué, Di-s mio, has hecho el mal a tu pueblo?!"

Pero lo más importante sobre el Holocausto para el Rebe no fue cómo lo (o cómo no lo) entendemos, ni cómo conmemoramos a sus víctimas, sino qué hacemos al respecto. Si dejamos que el dolor y la desesperación nos desanimen a nosotros mismos de criar una nueva generación de judíos con un fuerte compromiso por su judaísmo, entonces la "solución final" de Hitler se logrará, Di-s libre. Pero si reconstruimos, si criamos una generación orgullosa y comprometida con su judaísmo, nosotros habremos triunfado.

[Nota del editor: El 10 de Tevet es una fecha muy trágica en la historia judía. El 10 de Tevet del año 3336 desde la creación (425 aEC), el emperador babilónico Nabucodonosor puso sitio a Jerusalén: un sitio que resultó en la conquista de la ciudad, la destrucción del Templo Sagrado y el exilio del pueblo de Israel desde su tierra. Hasta el día de hoy,el 10 de Tevet se observa como un día de ayuno, luto y arrepentimiento. Más recientemente, fue elegido para servir también como un "día de kadish general" por las víctimas del Holocausto, cuyos días de martirio de muchos son desconocidos (la ley judía estipula que si el día del fallecimiento de una persona se desconoce, se elige una fecha apropiada para decir el Kadish en su mérito). En una ocasión, el Rebe dedicó una parte significativa de una Sijá (discurso) del 10 de Tevet para hablar sobre el Holocausto y transmitir algunas de las ideas expresadas en este artículo.]

miércoles, 11 de abril de 2018

Sijá del 28 de Nisan 5751 - Hagan todo lo que puedan para traer al Moshiaj!

¿Quien soy yo para Traer al Mashiaj? 28 de Nisan

En relación con el 28 de Nisan, el día que el Rebe declaró, hace ya 27 años, la histórica Sijá "Hagan todo lo que puedan para traer al Moshiaj!!" un artículo extraído de Chabad.org con un mensaje conciso y claro.



Extraído de Chabad.org
Por Jaia Sara Silberberg

Pregunta:

Si todos los grandes sabios, místicos y gente santa de las generaciones anteriores no pudieron traer al Mashíaj durante sus vidas, ¿cómo podemos imaginar que nosotros podemos hacer que ocurra?

Respuesta:

Los maestros jasídicos enseñan que el propósito de la creación es hacer de este mundo una morada para Di-s. No los mundos angelicales, no algunos reinos celestiales de almas y seres espirituales —sino este terrenal, palpable, físico mundo. Para traer al Mashíaj, debemos trabajar en eso —debemos traer a Di-s a la tierra.

Permítame preguntarle — ¿Quién califica para estar "abajo en la tierra"? ¿Moisés? ¿Rabí Akiva? ¿Los Hombres de la Gran Asamblea? ¡Por supuesto que no! Ellos vivieron unos cuantos pasos por encima de la tierra, en una realidad donde Di-s es evidente y el mundo físico con todas sus tentaciones y limitaciones no existe. Para que el Mashíaj venga, la Divinidad necesita revelarse en nosotros. En lo que los cabalistas llaman "los reinos más bajos". En efecto, la generación anterior a la llegada del Mashíaj es llamada "los talones del Mashíaj" porque el mundo está en su punto más bajo desde Sinaí.

Cuando era más joven acostumbraba bordar tapices. Uno de los primeros que bordé mostraba un cuadro de una pintoresca casa de campo, rodeada de árboles y flores de colores, con un brillante cielo azul e infladas nubes blancas, grises y gris oscuro. Mientras lo bordaba, decidí que los grises de las nubes eran demasiado atemorizantes. Así que lo reemplacé con brillantes azules y blancas. Cuando terminé el cuadro no se veía muy bien. Esos colores más oscuros, "atemorizantes" eran necesarios para que el cuadro fuera perfecto. Cierto, los vitales rojos y rosas y amarillos y brillantes verdes "hacían" el cuadro —pero sin los simples grises, los sombríos marrones, y los discretos negros, el cuadro no estaba completo.

Todos y cada uno de nosotros tiene un rol crucial en el bordado del cuadro divino y en traer al Mashíaj; si no lo hacen, no debían haber sido creados. Diciéndonos que no tenemos el poder, que somos insignificantes, sin importancia, y no importa, es simplemente un producto de la holgazanería. Por el contrario, el hecho mismo de que somos gente tan común, que lucha con los más terrenales asuntos mundanos —eso es lo que nos califica más que cualquier otra generación para traer a Di-s a la tierra. ¡Usted no puede invitarLo a menos que usted misma viva ahí!

Recuerde, Di-s nos puso en esta posición porque cree en nosotros. Y si Él lo hace, también nosotros debemos hacerlo.