lunes, 19 de agosto de 2019

20 de Av - Yortzait Rabi Levi Itzjak Shneersohn - 75 años de su Histalkut



Este miércoles (noche del martes) 20 de Menajem Av marca el 75° Aniversario del Histalkut del padre del Rebe, R' Leivi Itzjok Shneersohn זי"ע.


R' Leivi Itzjok llevó una vida plena de Mesirus Nefesh, difundiendo el Idishkait en los tiempos difíciles del Comunismo. La personalidad de R' Leivi Itzjok infundía respeto y reverencia de todos los que tuvieron contacto con él. Incentivaba constantemente a la comunidad y a los jóvenes a mantenerse firmes a la Torá, sin considerar las circunstancias, y mantener los valores y el orgullo judío. Este activismo eventualmente le costó la vida.

Varias veces cuando el Rebe hablaba de su padre en el día de Jaf Av, mencionaba el hecho que tuvo el mérito de alcanzar el sacrificio máximo de Mesirut Nefesh concreto, en Kidush Hashem, terminando su vida en exilio, atormentado y sufriendo, a miles de kilómetros de su hogar, e incluso está enterrado en una zona remota abandonada de una importante comunidad judía.

El Rebe se expresó con términos excepcionales para demostrar la alta estima que su padre merecía. En una Sijá del año 5748 (1988), el Rebe casi lo ubica al nivel de los Rebeim: "Mi padre sacrificó su vida para difudir Idishkait en Rusia. Luego de que el (Frierdiker) Rebe dejó Rusia, fue él el único descendiente del Alter Rebe, del Miteler Rebe y del Tzemaj Tzedek que permaneció en aquel país. Por lo tanto, fue el líder de la comunidad judía toda allí, y por esta razón, muchas personas se dirigían a él por consejo. Eventualmente, fue arrestado por difundir Idishkait y falleció en exilio..." (Sefer Hasijot 5748 Vol 2 p. 588)

En el transcurso de los años, el Rebe juntó todo lo que pudo de las obras y vida de su padre, expresando inmensa gratitud a aquellos que lo asistieron en esto.



El Yortzait de Jof Ov fue marcado en particular por el Rebe con un Farbrenguen especial (todos los años). El Rebe instó a aprovechar este día para estudiar de la Torá de  R' Leivi Itzjok, llevar a cabo un Jasidishe Farbrenguen y tomar lecciones de su vida etc. adaptándolas a  nuestra Abodat Hashem en la práctica.





Nigun Hakafot

Uno de los Nigunim más alegres y memorables cantados con el Rebe, y a menudo comenzado por el mismo Rebe fue el famoso Nigun Hakofes de R' Leivi Itzjok. Desde el 5748 (1988) es este Nigun el que Rebe bailaba en su Hakafá además del Nigun Hakofes clásico. Y fue con este Nigun que el Rebe se paraba a bailar desde su lugar durante los Fabrenguens más que ningún otro Nigun.

En el Farbrenguen del 12 de Sivan 5744 invitó a todos los Rabanim presentes a decir Lejaim, y con un Shturem, "A Rabonisher Shturem!". Pero el Shul permaneció muy calmado y silencioso, así que el Rebe dijo: "Los Tzadikim (Rabanim) son comparados al Creador, que incluso una "Voz tenue y silenciosa, קול דממה דקה" es considerado todo un rugido estruendoso, capaz de partir montañas y piedras. Nosotros, sin embargo, somo Baalei Batim, no Rabanim, y por lo tanto debemos hacer un verdadero ruido y Shturem!" Y con esas palabras, comenzó el Rebe a entonar el Nigun Hakofes de una manera sorprendente. Aquí el video:


Y aquí en otra oportunidad:




domingo, 18 de agosto de 2019

My Story: El día que lo superé

Nota del editor

En nuestro trabajo de registrar el testimonio de las experiencias individuales con el Rebe, a menudo nos encontramos con aquellos que nos dicen que su encuentro fue tan personal y tan privado que no se puede compartir.

Si bien siempre tratamos de persuadirlos de que son exactamente esas historias personales las que son increíblemente relevantes, muchos deciden guardar sus historias para sí mismos.

Estamos especialmente agradecidos con la Sra. A. por compartir su historia con nosotros. Aunque fue difícil para ella revivir esta parte de su vida, gentilmente aceptó hacerlo con la condición de que su identidad no fuera revelada.

Esperamos que otros que han ocultado sus historias hasta ahora se animen a emular su ejemplo.



Un hermoso día soleado no hace mucho tiempo, estaba viajando con una amiga mía, una mujer soltera de unos treinta años, cuando, por alguna razón que no puedo explicar, decidí compartir con ella una historia muy personal de mi vida involucrada con el Rebe, una historia que no se la había contado a otros. Cuando terminé de hablar, ella frenó el auto, apoyó su cabeza en sus manos y comenzó a llorar.

Cuando se calmó un poco, me preguntó: "¿Por qué decidiste contarme esta historia en particular ahora?"

"No sé", dije. "Me surgió como unas ganas de hablar, de contarla."

"No tienes idea de lo que acabas de hacer por mí", continuó. “Mi situación es muy similar a la tuya. Yo también he tenido sentimientos de enojo y bronca durante mucho tiempo, y creo que esto es lo que me ha impedido casarme hasta ahora. Escuchar ahora lo que te dijo el Rebe me ha ayudado enormemente."

De hecho, apenas unos meses después de nuestra conversación, ella se comprometió. Y ese feliz resultado me ha convencido de que valdría la pena compartir mi historia con otros y quizás también ayudarlos a aliviar esa carga.


Esta es mi historia:

Cuando era una niña pequeña, de unos cuatro años, mis padres se divorciaron. Se habían casado en Europa después de la guerra sin conocerse muy bien, y solo más tarde, después de haber formado una familia, se dieron cuenta de que tenían puntos de vista bastante diferentes en la vida.

Un gran factor y causa de fricción entre ellos fue decidir dónde vivir. El sueño de mi padre había sido vivir en Israel, mientras que mi madre quería unirse a su gran familia en Estados Unidos. Entonces se separaron, y crecí con mi madre en Estados Unidos, escuchando cosas muy negativas sobre mi padre y albergando sentimientos de enojo hacia él. En aquellos días, el divorcio era muy inusual y no conocía a ningún niño (aparte de mi hermano) que tuviera padres divorciados, por lo que me dolió muchísimo ser el único en mi barrio que venga de un hogar roto.

Siempre inventaba historias e intentaba inventar excusas para explicar la ausencia de mi padre. Cuando mis amigos preguntaban dónde estaba, yo respondía: "Oh, él regresará para Pesaj." Cuando era la temporada de Pesaj, y me preguntaban si ya había vuelto a casa, yo decía que él vendría para Sucot.

Y no eran sólo los niños los que hacían preguntas. Cada vez que me hacía una nueva amiga y me invitaban, inevitablemente sus padres querían saber acerca de mis padres. Por lo general, el padre preguntaba: "¿Y a qué sinagoga asiste tu padre?". Rápidamente pensaba y se me ocurría responder una sinagoga lejos de la casa de mi amiga. Si vivían cerca de la avenida Kingston, decía que reza en una sinagoga en Troy Av.. Si estaban cerca de Albany Avenue, nombraba otro lugar.

Todo esto me fue muy difícil de manejar, y mi resentimiento hacia él creció y creció.

Finalmente, cuando tenía unos diez u once años, las preguntas se detuvieron, porque para entonces todos sabían la verdad, pero mis sentimientos de enojo y bronca nunca me abandonaron.

En 1963, a los dieciocho años, me comprometí. Mientras planeaba mi boda, le dije a mi madre que no quería incluir el nombre de mi padre en las invitaciones. Pero cuando discutí el asunto con mis familiares, que también guardaban resentimientos hacia mi padre, sintieron que, sin embargo, esto estaba incorrecto. Yo estaba firme en mi opinión, pero decidí preguntarle al Rebe cuando mi prometido y yo fuimos a pedirle una bendición.

El Rebe nos dio una hermosa bendición. Y luego volqué lo que tenía en mi corazón, explicándole por qué me sentía tan enojado con mi padre y lo que yo quería hacer. "¿Por qué mi padre debería tener el honor de tener su nombre en mi invitación cuando nos dejó solos y no ha hecho nada para criarme?", argumenté.

El Rebe me miró amablemente y simplemente me dijo: "Un hijo no tiene permitido juzgar a un padre."

Esa breve frase cambió mi vida. Salí del estudio del Rebe sintiéndome veinte kilos más liviana, porque esa gran bola de odio había sido quitada de mis hombros. Y creo que la razón por la que sus palabras tuvieron tal efecto en mí fue porque supe y percibí que él entendía mi situación por completo, así que confié en él.

Todos los años de bronca y hostilidad hacia mi padre salieron volando por la ventana. De repente me di cuenta de que la separación de mis padres era algo que había sucedido entre ellos y que no tenía nada que ver conmigo. E incluí el nombre de mi padre entre las invitaciones. Una vez que el Rebe había hablado, no había duda de que esto era lo que debía hacer.

De una manera tan simple pero directa, el Rebe me recordó que yo estaba obligada a honrar a mi padre como lo ordena la Torá. Al recordarme esto, el Rebe me mostró cómo podía comenzar mi vida de casada sin la carga de odio que llevaba conmigo y que me estaba haciendo más daño que nadie. Por fin, era libre.

Carta Semanal del Rebe: El significado de Hamakom Yenajem...

En Shabat Najamú encontramos consuelo en las palabras de los Profetas que leemos este Shabat durante la Haftará. En esta carta, el Rebe le otorga palabras de consuelo a una familia lamentando la pérdida de su padre, en la cual explica las palabras del texto tradicional de consuelo que decimos a los dolientes: "Que el Todopoderoso lo consuele junto a todos los dolientes de Tzión y Yerushalaim."

La carta, escrita originalmente en inglés, proviene de los archivos del secretario del Rebe, el Rabino Nissan Mindel.


Con la ayuda de Di-s
11 Av, 5740
Brooklyn, N. Y.
A la acongojada familia del difunto
Profesor _______
Nueva York, NY.
Me entristeció oír de la muerte de su padre, que descanse en paz y extiendo mi sincera simpatía y la tradicional bendición de condolencia: 

Hamakom yenajem etjem b’toj sh’ar aveilei Tzion vYrushalayim

El Todopoderoso los consuele junto a todos los dolientes de Tzion y Yerushalaim.
Dado que todo es por Divina Providencia, y fue enterrado el día de Tishá b'Av, el día en que nuestro pueblo judío lamenta la destrucción del Bet Hamikdash en Jerusalem, tiene esta coincidencia una connotación especial, como se lo enfatiza también en la mencionada expresión tradicional de condolencia. Ya que, al asociar la pérdida de un judío individual con la pérdida de todo nuestro pueblo judío, nos recuerda a todos el concepto judío de que "un individuo es un mundo entero", y que todo nuestro pueblo participa y se solidariza con la pérdida de un solo judío, incluso mientras participamos en nuestra gran pérdida nacional.
Al mismo tiempo, hay un verdadero consuelo en dicha expresión, en el sentido de que así como Di-s indudablemente cumplirá Su promesa de restaurar el Bet Hamikdash y Jerusalem, con la venida de Mashíaj y la redención final de nuestro pueblo, con esa certeza es que que "los que yacen en el polvo se levantarán y cantarán alabanzas a Di-s."
Hay además una relación adicional con Tisha b’Av: este día llama a todos los judíos a ayudar a rectificar la causa de la calamidad nacional, fortaleciendo su compromiso personal con el camino de la Torá y las Mitzvot en la vida cotidiana. Por lo tanto, cada esfuerzo adicional en esta dirección es doblemente meritorio: proporciona una verdadera gratificación al alma del querido difunto que está ahora en el Mundo de la Verdad y, al mismo tiempo, acelera la llegada de Moshiaj y la Resurrección de los Muertos que viene a continuación.
Para concluir con una nota personal. Recuerdo vívidamente mi encuentro y conversación con su padre hace algunos años. Me impresionó profundamente su profundo compromiso con la seguridad e integridad de nuestra Tierra de Israel y su profundo sentido de identidad con nuestro pueblo judío. Estoy seguro de que seguramente apreciarán este legado sagrado.
Que realmente encuentren consuelo en todo lo anterior, y que Di-s les otorgue que de aquí en adelante no sepan más de dolor, sino que sólo la bondad y la benevolencia los acompañen siempre.
Con bendición,
M. Shneersohn



jueves, 15 de agosto de 2019

15 de Av: El Descenso de Tishá BeAv en aras de un Ascenso

LA FESTIVIDAD MAS GRANDE
Cada descenso es aras de un ascenso.




LA FESTIVIDAD MÁS GRANDE - PARTE 2
La Redención Final trascenderá todos los descensos y ascensos.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Historia de Ajdut con muy fuerte mensaje

Esta historia la contó el Rab Simje Bunem de Pshisja ZY"A.
Cuando se le preguntó durante la Guerra Napoleónica con los Rusos quién ganaría, él contó este Mashal. Y así fue finalmente. Los rusos ganaron porque tenían ese Ajdut entre ellos.


Había una vez un hombre muy muy adinerado. Propietario de una enorme empresa, miles de trabajadores trabajaban para él en docenas de fábricas, barcos cargados con sus productos que navegan por las aguas del océano en su camino a países distantes. Este ya era una persona ocupada aún antes de que el mundo se convirtiera en una aldea global. Siempre estaba ocupado leyendo y escribiendo telegramas. Manejaba sus empresas con éxito y las ganancias eran acorde a ello.

Siempre estaba ocupado y casi no encontraba tiempo libre para alguna otra dedicación además de su empresa. Casi, dijimos, ya que para una cierta dedicación siempre tenía tiempo libre, y a expensas de todo. Su debilidad eran los caballos, estaba dispuesto a viajar a la otra punta del mundo, si tan solo escuchara que había un caballo de raza fina, un pura sangre con un pasado magnífico. Nunca ahorró dinero y esfuerzo, todo le valía la pena para aumentar su colección de caballos.

Un día, el hombre escuchó de una gran feria de caballos que se llevaba a cabo en alguna parte de una de las ciudades distantes. Escuchó que era una feria de calidad y que los organizadores de la feria prometían sorpresas. Nuestro conocido no se demoró, escogió dos caballos muy finos, uno de raza egipcia y el otro un caballo indio, los enganchó a la carreta y partió.

Mientras el cálido sol irradiara sus rayos y una suave brisa sacudiera ligeramente la crin de los caballos, daban sus pasos adelante en plena armonía e infligían una dosis completa de confort a su dueño, pero el sol desapareció, se cubrió de nubes y un fuerte viento comenzó a soplar y mandar la lluvia, los caballos comenzaron como a rebelarse Uno tirando hacia la derecha, otro a la izquierda.

No pasó mucho tiempo y el rico se encontró inmerso con su precioso par de caballos en un enorme charco de agua. Enojado tomó el látigo y comenzó a golpear a derecha e izquierda, pero en vano. Los caballos no podían sacar la carreta del barro.

El hombre se sentó en su asiento y esperó desesperado por alguna solución, y allí vio a un anciano, vestido con ropas harapientas, sentado en una pobre carreta de madera, a la que iban montados dos caballos magros y escasos que apenas podían moverse.
 Y, extrañamente, los dos llevan la carreta con agilidad, arrastrando los pies suavemente en el barro y apresurándose a salir de ese barro y seguir a la ligera.

El hombre mira asombrado lo que sucede, se para y exclama: "¡Alto! ¡Espere!" El viejo se detiene y va a ver qué quiere el hombre.

El hombre rico le contó sobre el rechazo y fracaso de sus caballos a salir del barro y los percances en el camino, hasta el punto de que sus caballos flacuchos y magros le parecían más beneficiosos y convenientes que estos caballos perezosos y reacios.

El viejo sonrió y le preguntó: "¿De dónde viene ese caballo gris?", "¡De la India!" Respondió el hombre. "¿Y cuál es el origen del caballo negro?", "¡Egipto!" La respuesta fue.

"Ahora está claro", dijo el anciano, "sus caballos son buenos y de calidad, cada uno por sí mismo, pero ambos no tendrán éxito. Mientras que mis caballos, son hermanos, fueron criados en el mismo establo y comido del mismo establo, de modo que en cada golpe que golpeo a uno, el otro se alista para ayudarlo, para que su hermano no sufra, por lo tanto, logran atravesar así largas rutas y logran salir de barros o arenas movedizas, cada uno movilizando todas sus fuerzas para evitar el sufrimiento innecesario de otro.
Por otro lado, tus caballos son extranjeros el uno para el otro, ninguno siente el dolor del otro, por lo que cada uno va en otra dirección y cada uno se preocupa por sí mismo.





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Todo hermano está listo y dispuesto a hacer cualquier cosa con tal que su hermano no sufra. Al mismo tiempo, la hermandad es capaz de extenderse y no incluye únicamente hermanos biológicos, de una misma madre. La verdadera amistad es la de hermandad. Un verdadero amigo sincero puede sentir verdaderamente el dolor de uno de sus amigos.
Am Israel Ajim Mamash.

lunes, 12 de agosto de 2019

Rab Sholom Simpson A"H - Secretario del Rebe

Rab Sholom Simpson junto a los demás secretarios recibiendo Hadasim del Rebe

El rabino Sholom Menajem Mendel Simpson, un anciano Josid Jabad que sirvió durante muchos años como miembro de la Secretaría del Rebe, falleció el 1° de agosto (Erev Rosh Jodesh Menajem Av 5779), en el día de su 90° cumpleaños. BD"H. והקיצו ורננו שוכני עפר והוא בתוכם


Su padre, Rab Eliahu (Yeijel) Simpson, fue uno de los principales rabinos de Jabad-Lubavitch en Nueva York que había emigrado de Rusia en 1923 y ocupó un puesto rabínico en el barrio de Boro Park, Brooklyn, New York. Cuando el Rebe Anterior, Rabi Yosef Itzjak Schneersohn, זי"ע, llegó a Nueva York en 1940 y fundó una yeshivá, el joven Sholom Mendel fue uno de los primeros estudiantes en unirse a su división primaria.

Como estudiante de yeshiva, fue un participante pionero en el programa Merkos Shlijut ("Rabinos itinerantes"), viajando por Chicago, Milwaukee, Kansas City, Los Ángeles, San Francisco, Seattle y Denver. En otro viaje, fue enviado a Washington, D.C., y a Norfolk, Virginia.

En 1952, Simpson se casó con Rojel Telishevsky. El Rebe ofició en su boda y pronunció un largo discurso en la recepción. Bajo instrucciones del Rebe, hubo una mejitzá (una cortina,etc para separar a hombres y mujeres) en el salón, que no era algo común en aquel entonces.

El joven rabino comenzó a servir de asistente al Rebe, como lo había hecho su padre antes que él. Sus tareas incluían escribir correspondencia en hebreo e Idish basada en dictados y notas que el Rebe proporcionaba. Muchas de estas cartas se publicaron en los tantos volúmenes de Igrot Kodesh, un proyecto en el que se involucró activamente.

En la década de 1980, a medida que los procesadores de texto y las computadoras de escritorio se estaban volviendo populares, le sugirió al Rebe usarlas para simplificar el proceso de redacción y envío de cartas. El Rebe insistió, sin embargo, en que continuaran usando una máquina de escribir, para garantizar que se invirtiera el esfuerzo y el pensamiento adecuados en cada letra (carta).

Sirvió como Rabino durante muchos años en el Centro Judío Ocean View y fue quien impulsó la contstrucción de la Mikva local en el vecindario de Brighton Beach en Brooklyn.

Sus hijos: Rabbi Yossi Simpson, Rabbi Avrohom Simpson, Rabbi Ari Simpson, Rabbi Dovid Simpson, Feigui Wilschanski, Kreiny Borenstein y Mashi Prager;


El Rebe presente en su Kabalat Panim, sentado a su izquierda. (Parado en el centro, Reb Yeijel Simpson, quien fuera secretario también del Fierdiker Rebe)









***
Palabras de un colega, Reb Guershon Avtzon:

Un Hombre de Emet

[...]Lo que sea que se escriba, no será suficiente para describir a tan especial, dedicado y humilde Josid de nuestro Rebe.

Hay una nekuda que me gustaría compartir: el Rebe escribe (Sijat Vaishlaj 5752 en las notas al pie) que el número 90 es la completitud y plenitud del número 9. ¿Qué representa el número 9? Emet - La verdad.

Hay una anécdota famosa: cuando se le preguntó al Rebe, cuando era niño, por qué la Torá comienza con una Beis y no con un Alef, él respondió: La Torá es emes. Si comienzas el Alef-Beis desde la letra Alef, y haces series de tres, siempre terminarás con el número 6 [א-ב-ג, Alef-beis-guimel=6;  ד-ה-ו, Daled / Hey / Vav es igual a 15. 1+5=6, etc.) . El número 6 deletrea Sheker שקר (Shin - 3(00) Kuf es 1(00) y Reish es 2(00)). Si comienzas el mismo proceso desde la Beis (Beis /guimel /Daled, etc.), siempre te dará 9. Nueve es el número del Emes אמת (Alef-1 mem-4(0) Taf-4(00).

El Rabino Simpson, con sus 90 años completos e íntegros, ejemplificó que todo lo que hizo es Emes. No hizo cosas por popularidad o respeto, sino que lo único que tenía ante sus ojos era "¿Qué quiere el Rebe de mí?". Se dirigía al más grande Mashpia y al simple judío ruso en Brighton Beach con el mismo respeto.

Fue muy abierto sobre su Emuná en la inminente revelación del Rebe, incluso a un gran costo personal. Fue un hombre a quien el Rebe llamó un "Baal Sod, un hombre que sabe guardar un secreto", y se llevó consigo miles de historias personales e interacciones con el Rebe al Olam Ha’emet.

Si bien todos los Igrot Kodesh que tenemos y todas las cartas del Rebe (dirigidas) a nuestras simjes personales, son gracias a su gran dedicación al Rebe, es su ejemplo de Emet el que nos deja a todos nosotros para emular.

domingo, 11 de agosto de 2019

Video Presentación JEM - El Rebe

Nuevo video - Tishá Beav 5779
El Rebe sobre antisemitismo Con comentarios del director de JEM, Rav Elkanah Shmotkin, esta presentación educativa explora el enfoque particular del Rebe sobre los orígenes del antisemitismo. Vea como el Rebe cita la sabiduría milenaria de los Sabios, explicando el antiguo odio y estableciendo una ideología para mitigarlo.