AdSense

jueves, 29 de julio de 2021

Respuesta del Rebe a Rab Baumgarten - El interés y consideración del Rebe por la visita a MoisesVille



En relación con la maravillosa iniciativa de los MitzvaTank recorriendo el interior, localidades remotas y trayendo la llama del judaísmo a literalmente todo rincón, se publica esta interesante carta.


Una respuesta del Rebe a Rab Berel Baumgarten A"H recientemente publicada. Entre otros puntos Rab Baumgarten (Primer Sheliaj a la Argentina) le informa al Rebe acerca de "una ciudad llamada MoisesVille en S. Fe, colonia fundada por el Baron Hirsh, que albergó a una gran población de Yehudim, y hay un shul allí donde rezaban con el Nusaj AriZal (propio de Jasidim), por lo que sería conveniente dar una visita por allí, para motivar a los Yehudim de la zona y posiblemente encontrar allí Ksovim (manuscritos o copias de Jasidut, de posibles Jasidim que hayan emigrado hacia aquí)". Pide entonces una Brajá y consejo del Rebe si es conveniente tomar ese paso y dar ese viaje, comentándole también la duración de todo el viaje (12 hs en tren y 2 hs en avión).

El Rebe le responde: "Es muy adecuada (la idea de visitar allí), y todos los gastos que implique el viaje desde Bs As hasta su regreso, incluyendo su estadía allí, por supuesto que correrán a cargo del Mercoz Leinyonei Jinuj."


20 de Av: Rab Leivi Itzjok #2

Un año, antes de Pesaj, el gobierno requirió que cada ciudadano completara un cuestionario, como parte de un censo general de población. Una de las preguntas era: "¿Crees en Di-s?"

Ciertos judíos que sí eran creyentes, sin embargo, respondieron negativamente por miedo a perder sus trabajos. Cuando Rav Levi Itzjak se percató de esto, se puso de pie y proclamó ante una gran audiencia en el Shul, que para un judío negar su creencia en Di-s se considera eso herejía y, por lo tanto, está absolutamente prohibido que cualquier judío dé una respuesta negativa a esta pregunta, sin importar las consecuencias.

Este dictamen de Rab Leivi Itzjok llegó a oídos de las autoridades a través de un agente que había estado infiltrado en la sinagoga para observar la manera de proceder del Rabino y determinar el alcance de su influencia sobre la congregación.

Tiempo más tarde, luego de que Rab Leivi Itzjok fuera arrestado e interrogado sobre este discurso, tenía que dar una respuesta. Explicó entonces que el Gobierno ciertamente esperaba respuestas sinceras y veraces a todas sus preguntas, y dado el caso de que tantos judíos estaban dispuestos a responder falsamente a esta pregunta en particular por temor a perder sus trabajos, él sentía que era su deber como ciudadano leal de instarlos a responder cada pregunta con honestidad!


Del diario de la Rebetzn Jana Schneerson, esposa de Rab Leivi Itzjak, publicado en Em BeIsrael, Ed. Kehot.

miércoles, 28 de julio de 2021

20 de Av: Rab Leivi Itzjok

El 20 de Av, marca el Yortzait (aniversario del fallecimiento) del Rab Leivi Itzjak Schneerson, padre del Lubavitcher Rebe. Rav Levi Itzjak fue un gran sabio y erudito, un formidable acervo de conocimiento talmúdico y kabalístico. Pero quizás la dimensión más singular de su carácter fue su inquebrantable compromiso con el judaísmo y la total ausencia de miedo con la cual expresó ese compromiso.

Una noche de 1935, en medio de la más feroz opresión estalinista, una mujer tocó a su puerta. “Vengo de una ciudad lejana cuyo nombre no puedo mencionar. En aproximadamente una hora, estarán llegando mi hija y su prometido. Ambos ocupan altos cargos gubernamentales y por eso su venida aquí está plagada de riesgos. Han aceptado casarse de acuerdo con la ley judía, siempre y cuando se lleve a cabo la ceremonia en su casa."

Rav Levi Itzjak dio su consentimiento y se dispuso a reunir un Minian para la Jupá. En media hora, logró traer a otros ocho hombres a su casa. Pero faltaba un décimo. En la planta baja del edificio donde vivía Rav Levi Itzjak vivía un joven judío que había sido contratado por las autoridades comunistas para seguir de cerca lo que sucedía en la casa de Rav Levi Itzjak. Rav Levi Itzjak sabía muy bien quién era esta persona y cómo trabajaba. Sin embargo, al faltar un décimo, fue a buscarlo...

"Necesitamos un décimo hombre para Minian para que una joven pareja judía pueda casarse", le dijo a su vecino.

"¡¿Y me buscas a mí para eso?!" el vecino respondió completamente asombrado. Y, sin embargo, consintió en participar de aquel minian y no informó (a las autoridades) acerca de esta ceremonia.

Años más tarde, el Rebe dijo: "De mi padre aprendí a nunca tener miedo."

domingo, 25 de julio de 2021

Video: Ir a hablar y transmitir Jasidut

Desde los primeros años de su liderazgo, el Rebe alentó y exhortó a los jasidim a que visitaran Batei Kneset y transmitan allí enseñanzas jasídicas a los presentes. Incluso jóvenes estudiantes de Yeshivá fueron incluidos en esta misión.






jueves, 22 de julio de 2021

"No es una negociación. Simplemente te estoy diciendo la realidad"

A lo largo de los años, Reb Yoel Kahan A"H tuvo el mérito de presenciar varios ejemplos de la intervención divina del Rebe. Aquí uno de ellos:

"Hay otra historia que recuerdo bien. Tuvo lugar unos meses después del fallecimiento del Rebe Rayatz, el verano de 1950, pero antes de que el Ramash aceptara formalmente el liderazgo de Jabad.

Había un judío no-religioso, muy distante de la observancia de la Torá, que vivía en Williamsburg. Se encontró en un serio problema: su hija, cayó gravemente enferma y había sido trasladada de urgencia al hospital. La esposa de este hombre, que tenía parientes lejanos jasidim, le dijo: "Existe lo que se llama un Tzadik, un hombre santo, que puede dar bendiciones, y sus bendiciones se cumplen".

Ella presionó a su esposo, “Tal vez deberías ir a un Tzadik y pedirle una bendición. ¡Quizás ayude!"

El hombre, con su limitada comprensión, equiparaba al Tzadik con algún tipo de mago. Sin embargo, viajó a varios Rebe jasídicos, varios de ellos sobrevivientes del Holocausto que ahora vivían en Nueva York, y les ofreció diez mil dólares, una enorme suma en ese entonces, si prometían claramente que su hija se recuperaría. Estos Rebes, aunque impresionados por la suma, vacilaban en hacer semejante promesa.

Desesperado, en un Motzei Shabat, el hombre llegó a 770 Eastern Parkway, la sede central de Jabad. En el interior, la congregación estaba finalizando la Tefilá de Arvit y despedida a la Reina Shabat.

El hombre quiso entrar de inmediato, pero alguien le sujetó la manga. “Primero debe hablar con el secretario”, dijo el extraño, señalando a Reb Jaim Mordejai Aizik Hodakov.

El hombre habló con el secretario quien, después de escuchar el mensaje urgente, prometió acercarse al Rebe después de Havdalá y preguntarle si era posible dejar ingresar al hombre para hablar con el Rebe en ese mismo momento.

Inmediatamente después de Havdalá, el rabino Hodakov se acercó al Rebe, que había entrado en su oficina. Cuando el secretario volvió a salir, le dijo al hombre: “No puede entrar ahora. Deberás venir mañana por la mañana."

Los ojos del hombre se llenaron de lágrimas. “¿Qué quieres decir con esperar hasta mañana? ¡Mi hija está gravemente enferma! Mañana por la mañana todo puede haberse terminado, ¡Di-s libre!

Pero el rabino Hodakov le respondió: “De cualquier forma: si crees en el Rebe, puedes confiar en lo que dice. Si no crees... entonces, ¿qué estás haciendo aquí?"

Por la mañana, el hombre llamó al hospital y pidió hablar con los médicos.

Uno de ellos tomó el teléfono. "¡Ha ocurrido algo inusual!"

"¿Qué es?"

“Normalmente, este tipo de enfermedad no permanece estática. O las cosas empeoran o mejoran. Pero en el caso de su hija.. ya han pasado más de doce horas y su estado sigue siendo exactamente el mismo."

El padre hizo un cálculo rápido. ¡Fue precisamente desde el momento en que había estado en 770!

Se apresuró a 770. El Rebe entonces le dijo: “Del Shamaim lo están esperando a ud., señor. Todo depende de usted."

"Si desea que su hija se recupere, debe asumir tres cosas: Shabat, Tefilín y Kashrut."

El hombre tartamudeó: "No creo que sea posible. Es mucho para aceptar." Luego comentó en una voz más baja: "¿Puedo ofrecer más dinero a cambio?"

El Rebe negó firmemente con la cabeza. “Esto no es una negociación conmigo. Simplemente te estoy diciendo la realidad."

Finalmente, el hombre accedió. Sin embargo, dijo: "No sé ni cómo ponerme los Tefilín."

El Rebe sonrió. "Los estudiantes de la Yeshivá te mostrarán."

Efectivamente, el hombre llegaba todos los días a 770, donde Berel Yunik le ponía los tefilín hasta que aprendió a hacerlo solo. Mientras tanto, ¡el Rebe advirtió a toda la administración de Jabad que no recibieran ni un dólar de este hombre! No quería que el hombre relacione la recuperación de su hija con dinero, sino más bien como resultado de las tres cosas que el padre había aceptado sobre sí mismo.

En otoño, para Shabat Vaigash, el hombre organizó un Kidush en 770 como Seudá de Agradecimiento en honor a la recuperación de su hija. El Rebe participó.

El nombre hebreo de esta persona era Yehuda Leib, y recuerdo que el Rebe se volvió hacia él al comienzo del farbrenguen y recitó el primer versículo de la Parshá de la Torá, "Vaigash eilav Yehuda! - Y Yehuda se acercó a él".

miércoles, 21 de julio de 2021

12 de Av: Matrimonio del Alter Rebe

Hoy, 12 de Menajem Av, es el Yom Hajatuná (aniversario de matrimonio) del Alter Rebe con la Rebetzn Sterna

La Jatuná del Alter Rebe tuvo lugar apenas unos meses después del Histalkut del Baal Shem Tov en Shavuot de ese año.

Sabemos que el Jasidus del Alter Rebe está basado en las enseñanzas del Baal Shem Tov. ¡Una de las cosas que enseñó el Baal Shem Tov es que debemos DISFRUTAR ayudando a otro Yehudi!

El Alter Rebe mostró un hermoso ejemplo de esto al momento de su Jatuná:

La Kalá del Alter Rebe, Rebetzin Sterna, era la hija de un hombre muy rico y respetado. El Minhag en aquellos días era que la familia de la Kalá le daba una suma de dinero, llamada nedunia (dote), al Jatan.

Dado que la Rebetzin Sterna venía de una familia muy rica, ¡la nedunia era mucho dinero! El Alter Rebe puso como condición que podría usar este dinero para lo que deseara.

Tan pronto como recibió el dinero, el Alter Rebe estableció un programa para ayudar a Yehudim a mudarse adquiriendo granjas y tierras fértiles (y facilitándolas) para obtener una parnasá. En aquellos días, la mayoría de los yehudim vivían en pueblos y ciudades, y para muchos de ellos les estaba siendo muy difícil el sustento. El Alter Rebe quiso motivarlos a mudarse a fincas y haciendas, donde les sería más fácil hacerse de una parnasá adecuada y decente.

¡Fue con este hermoso Ahavas Isroel que el Alter Rebe comenzó su vida de casado!

martes, 20 de julio de 2021

Reb Hilel Paritcher: "שַׁבָּת הִיא מִלִּזְעֹק"

El gran Jasid R. Hilel de Paritch solía deambular y viajar entre las ciudades y los pueblos, a fin de llevar la palabra de Jasidut a todo lugar e inspirar a los yehudim a corregir sus actos y regresar en sincero arrepentimiento. Hacía esto por orden de su Rebe, Rabi Dovber de Lubavitch, conocido como el 'Miteler Rebe' (hijo y Memale Makom del Rebe Rabi Shneur-Zalman de Liadi).

R. Hilel era un jasid sobresaliente. A una edad muy joven ya era bien versado en Shas y Poskim, había estudiado Kabalá, muy temeroso de Di-s, hacía muchos ayunos etc. Al principio fue rabino en Parich. Más tarde se desempeñó como rabino en la ciudad de Bobroisk. En un momento, el Rebe le asignó el papel de Mashpia viajero por las comunidades judías y desde entonces se ha dedicado a esta misión. Las palabras de R. Hilel se escuchaban con reverencia y, dondequiera que fuera, la gente lo trataba como a un hombre santo.

Una vez, R. Hilel llegó a una ciudad, donde había varias fábricas de cerveza y bebidas alcohólicas, cuyos dueños eran Yehudim; y R. Hilel se horrorizó al descubrir que estas fábricas estaban abiertas también durante Shabat Kodesh. Convocó a todos los dueños de las fábricas a una reunión urgente. Les explicó la santidad del Shabat y la severidad del pecado de su profanación, y los instó a dejar de operar las fábricas en Shabat.

Luego de una larga hora de explicaciones y ruegos, los dueños de las fábricas accedieron, pero con una condición: que también el rico, el dueño de la fábrica más grande de la ciudad, cerrara su fábrica el sábado. Si no, ante la difícil competencia, tendrían que seguir produciendo la cerveza también en Shabat.

R. Hilel envió a llamar al hombre rico, un hombre rudo e insolente, pero se negó a asistir. Lo llamó una segunda y tercera vez, pero sin respuesta.

R. Hilel se quedó en la ciudad para pasar el Shabat. En medio de aquel Shabat, aquel rico de repente sintió unas fuertes puntadas en el estómago. De hora en hora sus dolores aumentaban hasta volverse insoportables. Se llamó a los médicos, pero no pudieron localizar la causa del dolor y todos sus medicamentos no sirvieron de nada. El hombre gemía de agonía y sin tener cura.

La esposa del rico, que sabía lo que había sucedido entre R. Hilel y su esposo antes de Shabat, supuso que era debido a su falta de respeto hacia el ilustre invitado que le habían venido aquellos tormentos. La mujer se armó de valor y fue al Shul donde estaba R. Hilel para pedir piedad por su esposo.

Al llegar al Shul, R' Hilel estaba dirigiéndose a un gran grupo de judíos de la ciudad en la Seudá de Shabat, cargada de dichos de Torá, comentarios jasídicos y Nigunim (melodías trascendentes). De repente, la mujer irrumpió llorando y suplicando a Reb Hilel que bendijera a su esposo con una recuperación.

R. Hillel guardó silencio y no respondió. La mujer siguió suplicando ante él, y R. Hilel no abre su boca. Despertó la lástima de los que lo rodeaban. "¡Dígale algo al menos..." Reb Hilel en ese momento le dijo שַׁבָּת הִיא מִלִּזְעֹק וּרְפוּאָה קְרוֹבָה לָבוֹא! [Tomado del párrafo "Mi Shebeiraj" que se dice en Shabat frente al Sefer Torá] 'Shabat no es momento para clamar y la curación llegará pronto!". Reb Hilel inmediatamente se lo interpretó (leyéndolo literalmente,) así: שַׁבָּת הִיא מִלִּזְעֹק - si el Shabat deja de clamar su profanación por culpa de aquel adinerado, entonces es que la curación llegará pronto! Si asume y se compromete frente a tres personas que dejará de abrir su fábrica en Shabat, se curará."

Los presentes se apresuraron a hacer lo que dijo R. Hilel. Escogieron de entre ellos a tres que fueron a la casa del rico y le dieron las cosas tal cual. En ese momento el hombre rico se retorcía en su cama en terrible agonía. Al escuchar las palabras, juró ante ellos que ya no violaría el Shabat y que cerraría su fábrica en Shabat.

Efectivamente, la promesa de R. Hilel se cumplió: en pocos minutos sus dolores disminuyeron y pocos días después se recuperó por completo. A partir de entonces, las fábricas en la ciudad no volvieron a funcionar en Shabat y el merecido honor del Shabat Kodesh fue restaurado.

Fuente: Sijat Hashabua N° 933