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jueves, 6 de diciembre de 2018

La grandeza de Januka - Perlas de los Tzadikim #2

En días de antaño, como puede verse de las palabras del Talmud (Shabat 21b), encendían las velas de Januca (orientadas y ubicadas) "para afuera"; ¿por qué entonces encendemos hoy en día dentro de la casa, 'para adentro'?

El Rebe de Mishkoltz da una interesante explicación: en los viejos tiempos, teníamos que hacer frente a nuestros enemigos - el Yetzer Hará de 'afuera', los desafíos eran más bien del exterior, de la calle, la cultura griega de herejía y helenismo, por eso se encendían (orientadas y ubicadas) "para afuera", para iluminar las almas (y los aires) del exterior; a diferencia de hoy en día, que con los avances (e introducción) de la tecnología pasó el Yetzer Hará a estar más bien 'adentro', "en la propia casa", "en la habitación" e incluso dentro del Beit Midrash...
Para hacer frente a ello necesitamos la luz de las velas que iluminen y nos refinen de nuestros enemigos y desafíos de 'adentro'... "

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La grandeza detrás del Sebibón ('Dreidel')




El Baal Damesek Eliezer explicó la costumbre de jugar al Dreidel en el cual están grabados las letras נ,ג,ה,ש  iniciales de Nes Gadol Haya Sham. Aparentemente, dispusieron esta costumbre para que haya más Pirsum Hanes. Siendo así ¿es este un Pirsumei Nisa, en semejante diminuta perinola, y todavía en iniciales?! Sería mucho más adecuado que dispongan una costumbre más bien de colgar carteles gigantes y llamativos con letras claras y grandes!

Y la fabulosa explicación (que viene este Minhag a enseñarnos): es preferible un pequeño Sebibón en el cual estén grabadas simplemente las iniciales del milagro y esté girando, en movimiento, vivo, (más) que cualquier cartel gigante y estático, inmóvil y frío.

Este juego viene a inculcarnos, que justamente de esto se trata el milagro de Jánuca, un pequeño puñado de personas que, a nivel natural y racional, no podrían contra todo el poderoso ejército griego, pero ese pequeño puñado de personas en cantidad, estaban vivos, activos, se movían y giraban! Todos juntos dispuestos a todo bajo el lema de ¡Mi LaHashem Elai!, no por nada vencieron a todo el imperio griego!!

Con esta óptica explica también el Rab Meir Shapira de Lublin la historia del Jumash, cuando ambos ministros, el copero y el panadero, soñaron en la prisión sueños bastantes similares, y Yosef los interpretó. Aparentemente, ¿qué vio Yosef para este interpretar que iría a vivir, etc mientras el otro morir? Y la explicación: el copero se vio en su sueño ejerciendo su profesión, activo, haciendo algo, como lo dice el Pasuk "la copa del Faraón en mi mano y tomé las uvas y las exprimí, luego dándole el vaso...", una persona que se mueve, viva, que actúa! Mientras que el panadero, es cierto que soñó encontrándose en su condición de panadero, más no está haciendo absolutamente nada, ninguna actividad, "las tres canastas de pan sobre mi cabeza, y el pájaro comiendo....", no tiene vida, de aquí entendió Yosef su interpretación, que no tendría vida...


miércoles, 5 de diciembre de 2018

Problemas económicos en Argentina - Anécdota de R' Pini Baumgarten con el Rebe


Durante la época de Jánuca del año 5740 (1980) Argentina vivía momentos muy difíciles, especialmente respecto al costo de vida. Dada la crisis y dificultades, viajó Rab Pinjas Baumgarten 'שי (hijo del famoso Sheliaj a la Argentina Harab Dobver (Berl) Boimgarten z"l) al Rebe y una vez allí se preparó para entrar en Yejidut, pero antes de eso escribió una larga carta colmada de amargura frente a la situación.

Al entrar a Yejidut - [esto fue luego de ya haber sido llamado a entrar esa misma noche dos veces para traducirles a los presentes, que hablaban español, las palabras del Rebe en idish] - el Rebe tomó la nota en sus manos, lo miró y comenzó a hablar. Y parecía como si no le estuviera hablando a él, sino como con otra persona, y dijo: "Él trabaja en el Talmud Toire, trabaja en la Jevre Kadishe y por la noche trabaja en la Yeshive y no llega a fin de mes ¿Hasta cuánto? ¡cuánto más!...".

Después, e inmediatamente luego de eso empezó a volcar bendiciones y terminó diciendo, "Que Hakadosh Baruj Hu ayude que (se produzca esto) de forma sobrenatural (por encima de las reglas de la naturaleza)" y más. Al final de las bendiciones levantó su cabeza con una sonrisa. Y así terminó el Yejidut. Al pasar un breve periodo de tiempo, una gran mejora se produjo en la situación económica.

(Magazine 'Kfar Jabad', n° 900, pág. 246-247) 


R' Pini Baumgarten recibiendo un dólar de Brajá del Rebe


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A otra persona el Rebe le dijo en Yejidut: 

Podés comunicar en mi nombre a todos aquellos que están 'conmocionados' por la situación en Argentina, que por cuanto que el Idishkait (el judaísmo) en Argentina está creciendo, floreciendo, por lo tanto la seguridad también ha de florecer y desarrollarse, y por lo tanto no hay de lo qué temer.



lunes, 3 de diciembre de 2018

La grandeza de Januka - Algunas Perlas de los Tzadikim


El horario límite del encendido de las Velas de Januca determinan los Sabios con las palabras:
"מצותה עד שתכלה רגל מן השוק"

(lit.:) "Su Mitzvá es hasta que se acabe el pie del mercado (que dejen de circular los mercaderes)"

¿Por qué Jajamim no nos establecieron un momento u horario determinado, sino más bien pusieron como criterio el Siman de 'hasta que se acabe..."?

R' Moshe Leib de Sasob explicaba: las velas de Januka deben servir para cada persona como una lección y remes del Bitajón y Emuná que debe tener un Yehudi, de no buscar o aspirar "conquistar el mundo", ya que, "quien está muy ocupado en el comercio no puede volverse erudito"; la pequeña vasija de aceite que se suponía durar (naturalmente) un día duró en la práctica ocho días; del mismo modo el Yehudi comerciante que sólo dispone de poca mercadería y poco capital, que ponga toda su seguridad en Hashem que le otorgue el éxito a su negocio o empresa. Por eso es que "Su Mitzvá es hasta..." - debe uno profundizar en esta Mitzvá, al punto tal que "se acabe el pie del mercado", que llegue a la conclusión y entienda que no necesariamente precisa el Yehudi estar dando vueltas en el mercado hasta tarde, no enfrascarse tanto en los negocios...

El Baal Jidushei Hari'm lo interpretaba así: "Su Mitzvá..." - la Mitzvá de las velas de Januca deben repercutir de tal manera sobre el yehudi al punto tal que  שתכלה רגל מן השוק - "se acabe el pie del mercado"   (la palabra רגל se puede interpretar también הרגל, hábito) -   que se desprenda y desarraiga todos sus hábitos mundanos y materiales, sus cualidades ordinarias y burdas, las que trae arraigadas 'del mercado'...


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R' Isroel de Ruz'hin solía decir: Todo lo que los Tzadikim logran proyectar a Clal Israel en los días de Rosh Hashaná y Yom Kipur, puede el Yehudi más simple proyectar en los días de Jánuka (y especialmente el 8vo día, Zot Jánuka) por cuenta propia!

Y traía como Remes: cuando volvió la paloma al arca de Noaj con una hoja de olivo en su pico interpretaron los Jajamim: "dijo la paloma a Hakadosh Baruj Hu: Ribono Shel Olam, que sea mi sustento (aún) amargo como la aceituna pero directo de Tu mano, y no dulces como la miel pero dependiendo del hombre."
Am Israel que es comparada a la paloma le está diciendo a Hakadosh Baruj Hu: "que sea mi sustento (aún) amargo como la aceituna pero directo de Tu mano", aludiendo al aceite de Jánuka, que en esos días puede cada uno lograr por cuenta propia todo tipo de Hashpaot directamente de Hashem, "y no dulces como la miel pero dependiendo del hombre", aludiendo a Rosh Hashaná, momento en que únicamente los Tzadikim son quienes evocan todas las Hashpaot positivas hacia Am Israel.   

domingo, 2 de diciembre de 2018

Un encendido de la Janukiá durante la crisis de los rehenes en Irán

En el año 5740 (1979), el rabino Avrohom Shemtov en conjunto y cooperación ​​con el Sr. Stuart Eizenstat, el principal asesor político del Presidente Jimmy Carter, organizaron la construcción y alzamiento de una Menorá en el Jardín de la Casa Blanca. Para añadir aún más al pirsumei nisa, invitaron al presidente Carter a unirse al evento.

Muchos dudaron sobre la posibilidad que el presidente realmente asistiera porque, en aquel momento, debido a la Crisis de los Rehenes en Iran, Carter se encontraba en medio de un aislamiento autoimpuesto y no había salido de la Casa Blanca durante ya más de tres meses. Hasta el último minuto su participación no había sido confirmada.

Sin embargo, para sorpresa de todos, el presidente abandonó la Casa Blanca por primera vez después de 100 días para participar en la ceremonia de encendido de la Menorá. Carter permaneció un buen rato en el evento, donde se dirigió a la multitud reunida y encendió el shamash de una pequeña menorá. (La pequeña Menorá le fue entregada a Carter como obsequio).

Posteriormente, el Rebe le escribió una cálida carta de agradecimiento a Carter, expresando "una genuina gratificación por su participación personal en la ceremonia de encendido del Candelabro de Januca frente a la Casa Blanca..."



(Chasidisher Derher Kislev 5776)

viernes, 30 de noviembre de 2018

El secreto del Shamash y la relación con Parshat Vayesheb


Un interesante Maise en el que se puede encontrar una conexión entre Parashat Hashabua (Vayesheb) con la fiesta de Jánuca 


"El Sultán Turco visitó una vez la casa de su médico judío, Nisim Rajamim, durante los días de Januca y se quedó admirando las velas encendidas: "¿Qué vendrían a ser estas pequeñas velas?", preguntó. El médico le contó acerca de los decretos de los griegos y la entrega y sacrificio de los Jashsmonaim, sobre la recuperación de Yerushalaim y del servicio en el Gran Templo y el milagro de la vasija de aceite, en cuyo recuerdo encendemos velas durante ocho días, agregando una vela cada noche.
Esta visita era en el último día, y el sultán contó las velas. "¿Y qué es la novena vela?", Preguntó. "Ah, esa no, esa es una simple vela", respondió el doctor. "Encendemos las velas mediante ella".

El sultán lo miró fijamente: "Si se tratara de una simple vela (para encender a las demás), no la dejarías encendida, y más aún, dejarla elevada por encima de todas ellas; aquí estás escondiendo un secreto, ¡y no estás dispuesto a revelárselo a un gentil!" El sultán se levantó enojado y se fue diciendo: "Cuando estés listo para revelar el secreto, ¡te veré la cara!"

El médico quedó desconcertado. No faltaban enemigos de los judíos en la corte del sultán, por lo que una calumnia sobre esto encontraría oídos comprensivos.
Preocupado, salió a la calle, a caminar un poco y aliviar su dolor. Un anciano lo recibió y lo saludó calurosamente, mientras que él respondió al saludo cabizbajo.
"Te noto preocupado. Los sabios dijeron: "Si un hombre tiene una preocupación, que la comparta con otros".
Se dijo Nisim Rajamim asimismo: ¡Tal vez fue enviado del cielo! Y comenzó a contarle el motivo de su preocupación: ¡qué extraña demanda le requería el sultán, de revelar el secreto del Shamash! ¿Qué código secreto oculta el Shamash?!

"Un gran secreto se esconde detrás del Shamash!" le respondió el anciano. "No por casualidad está ubicado por encima de todas las velas e irradia su luz. Analiza el mensaje que tiene el Shamash para decirte: Estaba en la aceituna, en el fruto del olivo, protegido y viviendo bien y agradablemente. Pero este no era mi objetivo ni misión. Recolectaron mi fruto y me llevaron a la prensa de oliva, me tomaron y me aplastaron, y produjeron mi aceites. Luego fui colocado en una vasija... me fue puesta una mecha y encendí. ¡Y la mecha me va consumiendo con el fin de iluminar a la gente y alejar la oscuridad! Mírenme, seres humanos, y aprendan mi lección: ¡es mejor sufrir e incluso consumirse, para servir a los demás e iluminar sus vidas!"

Nisim Rajamim se maravilló y le agradeció al anciano calurosamente. "Me iluminaste los ojos", dijo. "¡Tengo una respuesta para el sultán!"

El anciano se sintió decepcionado y dijo: "Pensé que tomarías la lección además en tu relación con el propósito del hombre, y aquí de nuevo solo piensas en ti".

Sobre las ocho velas de Januca decimos: "No tenemos permiso de usarlas, solo para verlas". Arden y se consumen por su Mitzvá. Pero el Shamash, que es quien las enciende y nos brinda luz, su enseñanza siempre está acompañándonos: ¡pensar en el beneficio de los demás!
(Maayan Hamoed) 

Y ¿qué tiene que ver con la Parashá?
Yosef Hatzadik es este Shamash! 
Aquel hijo (el más joven) a quien su padre amaba y respetaba más que a cualquiera de sus hijos, que ayudó a su hermano y pastoreaba sus ovejas, a pesar de que sus hermanos lo envidiaran y lo vendieran, y por ello sufrió terribles tormentos. A pesar de todo, Yosef constantemente trata de ver cómo ayudar a los demás, cómo beneficiar a su alrededor, y en fin cómo ayudar a los hermanos que lo vendieron. Así interpreta inteligentemente los sueños del panadero y el mayordomo, y así resuelve los sueños del Faraón y así también le aconseja al Faraón y le brinda asesoramiento para preparar a Egipto para los siete años de hambruna, y así alimenta a su padre, a sus hermanos y a todo Egipto.

Al igual que el Shamash de Januca, el Yosef Hatzadik también nos dice: "Valió la pena el padecer e incluso sufrir con tal de que pueda servir a otros e iluminar sus vidas!"

Y la prueba: así como el Shamash se alza sobre todas las ocho velas de Januca, Yosef HaTzadik se convirtió en el rey. Finalmente, vemos quién está arriba, ¡quién se molesta y da de sí mismo!

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El Rebe Rashab le explica a Sigmund Freud el concepto del Jasidut



El Rebe Rashab (Rabí Shalom Dovber) de Lubavitch viajó a Viena en el invierno del año 1900 para ser examinado por el profesor Sigmund Freud (a causa de sus problemas de salud, sufría de un problema motriz en su mano, entre otras cosas, a lo que Freud le indicó un tratamiento eléctrico que actúe sobre los nervios, etc.). El profesor en aquel encuentro le preguntó cuales son sus tareas diarias del Rebe y cuales son sus ocupaciones. Cuando escuchó que se dedica al Jasidut le preguntó acerca de qué se trataba, qué significa la filosofía jasídica.

El Rebe Rashab le respondió: "El Jasidut enseña que el cerebro debe decirle al corazón lo que debe querer y desear, y se requiere del corazón que aplique lo que la mente comprende".

El profesor, impresionado ante esta afirmación, le preguntó: "Pero acaso, la mente y el corazón son dos mundos, y un gran mar separa entre ambos".

El Rebe respondió: "Efectivamente, este es el trabajo del Jasidismo, establecer un puente entre estas dos partes del mundo, o al menos generar una conexión entre ambos con cables eléctricos o telefónicos de manera que la luz del cerebro llegue (también) al corazón".


martes, 27 de noviembre de 2018

Yud Tes Kislev - Yekatrinoslav - 2 Anécdotas

Los Farbrenguens de Yud Tes Kislev en la infancia del Rebe 

Rab Najum Goldshmid creció en Yekaterinoslav, en la misma ciudad que el Rebe y su familia. Él relató:

[El padre del Rebe] El Rab Leivi Itzjak llevaba a cabo un gran Farbrenguen en Yud Tes Kislev que duraba varias horas, hablando toda la noche. Una gran multitud venía a escuchar mientras entretejía en sus charlas una finísima conexión de Kábala, Jasidut y Talmud. Durante todo el tiempo que su padre hablaba, sus hijos se quedaban de pie y escuchaban. Cuando concluía su charla, se desviaban a una habitación cercana, y tomaban sus libros hasta que continuara hablando.

Los niños de Yekatrinoslav también tenían su propia fiesta para Yud Tet Kislev, que se llevaba a cabo en una noche diferente, para no interferir con el Farbrenguen del rabino. Varios días antes, los niños comenzaban a recolectar dinero para su Farbrenguen, y el Rebe era quien lideraba esta tarea, ya que él era el mayor. Cocinaban kashe y disponían todo un banquete. Realmente era toda una fiesta!

Esta era la única vez que el Rebe se apartaría de su regla y se involucraba en otros asuntos además del estudio de la Torá; Todo el resto del año se sentaba y estudiaba Torá diligentemente.

(Early Years, p. 61)



Lo que perturbaba al Rab Leivi Itzjok en su exilio en Tz'iali / Eli Wolf


Otoño de 1941. El Rab Levi Itzjak está aislado en la remota ciudad de Tziali, en las llanuras de Kazajstán, no tiene ni pan para comer y a duras penas tiene un techo. Un exilio deprimente.

Había sido arrestado hace un año y medio, durante meses fue encarcelado con terribles interrogatorios y sentenciado finalmente con la condena de exilio cinco años en esta ciudad abandonada y desamparada.

A pesar de encontrarse en semejante situación deprimente, Reb Leivi Itzjak escribió una carta a su esposa, la Rebetzin Jana.

Así ella describe en su diario personal (fasículo 9) su carta:

"A fines de Jeshvan, recibí una carta de mi esposo, que se ocupó de enviarla rápidamente por temor a que la carta llegara demasiado tarde.

"Era un pedido que me hacía a mí, que me asegurara de que en el día de Yud Tet Kislev haya en casa un ambiente festivo, que sea servida una comida festiva y que la casa se limpie y arregle digna para la ocasión."

"En la carta se explayaba hasta en los detalles más pequeños, los cuales mi esposo no solía interferir (meterse) cuando estaba en casa. Me decía también que olvidara todas las cosas negativas y que me asegurara de que este día se festeje realmente como un verdadero Yom Tob."