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lunes, 2 de agosto de 2021

Cuidar lo que salga de tu boca

Reb Aizik de Vitevsk, de los Jsidim y discípulos más distinguidos del Alter Rebe, gozó de Arijut Yamim: vivió 105 años. 85 años se desempeñó como Rab en la ciudad de Vitevsk (desde los 20 años ya ejerció como Rab de una Kehilá, sus primeros años en la ciudad de Astruna, y luego pasó a ser el Rab de Vitevsk).

Toda su vida no comía "Leikaj", y nadie sabía el por qué de tal meticulosidad. Cuando le preguntaban una explicación, él siempre intentaba evitar dar una respuesta, cambiando de tema, etc. Pero antes de fallecer contó la siguiente anécdota:

Cuando comencé (en mis primeros años) a desempeñarme como Rab, me invitó una persona a una Simje, (una celebración familiar) y sobre la mesa estaban servidos varios bocados y postres, etc. Me acerqué y me serví algo de allí. En ese momento uno de los presentes me preguntó: "¿Por qué no agarraste del Leikaj que hay servido en la mesa para recitar primero sobre él la Braja de Mezonot? (Halájicamente el Leikaj tiene prioridad para recitar sobre él la Brajá a otras masas o a otras Brajot). La verdad era que francamente se me había pasado tal Halajá, pero siendo yo un joven Rabino, no quería decir que me olvidé la Halajá, por lo que respondí "Yo no como Leikaj". Desde entonces nunca más probé un Leikaj, dado que había dicho que no como Leikaj, tenía que cumplir con mi palabra... 

domingo, 1 de agosto de 2021

Video: Amor Incondicional

En su primer Maamar (discurso jasídico), el Rebe declaró: hay tres principios fundamentales: amor a Dios, amor a la Torá y amor a cada judío; si uno quiere tener un verdadero amor a Dios y la Torá, no puede faltar el amor a cada judío. 
Por un odio gratuito fue destruido el Beit Hamikdash, y con amor incondicional será reconstruido. A través de tener un amor incondicional, degustamos algo de lo que se experimentará pronto con la llegada del Mashíaj, cuando no habrá más guerras, competencia ni codicia. El mundo llegará a su perfección, reinando la paz en su máxima expresión. 




jueves, 29 de julio de 2021

Respuesta del Rebe a Rab Baumgarten - El interés y consideración del Rebe por la visita a MoisesVille



En relación con la maravillosa iniciativa de los MitzvaTank recorriendo el interior, localidades remotas y trayendo la llama del judaísmo a literalmente todo rincón, se publica esta interesante carta.


Una respuesta del Rebe a Rab Berel Baumgarten A"H recientemente publicada. Entre otros puntos Rab Baumgarten (Primer Sheliaj a la Argentina) le informa al Rebe acerca de "una ciudad llamada MoisesVille en S. Fe, colonia fundada por el Baron Hirsh, que albergó a una gran población de Yehudim, y hay un shul allí donde rezaban con el Nusaj AriZal (propio de Jasidim), por lo que sería conveniente dar una visita por allí, para motivar a los Yehudim de la zona y posiblemente encontrar allí Ksovim (manuscritos o copias de Jasidut, de posibles Jasidim que hayan emigrado hacia aquí)". Pide entonces una Brajá y consejo del Rebe si es conveniente tomar ese paso y dar ese viaje, comentándole también la duración de todo el viaje (12 hs en tren y 2 hs en avión).

El Rebe le responde: "Es muy adecuada (la idea de visitar allí), y todos los gastos que implique el viaje desde Bs As hasta su regreso, incluyendo su estadía allí, por supuesto que correrán a cargo del Mercoz Leinyonei Jinuj."


20 de Av: Rab Leivi Itzjok #2

Un año, antes de Pesaj, el gobierno requirió que cada ciudadano completara un cuestionario, como parte de un censo general de población. Una de las preguntas era: "¿Crees en Di-s?"

Ciertos judíos que sí eran creyentes, sin embargo, respondieron negativamente por miedo a perder sus trabajos. Cuando Rav Levi Itzjak se percató de esto, se puso de pie y proclamó ante una gran audiencia en el Shul, que para un judío negar su creencia en Di-s se considera eso herejía y, por lo tanto, está absolutamente prohibido que cualquier judío dé una respuesta negativa a esta pregunta, sin importar las consecuencias.

Este dictamen de Rab Leivi Itzjok llegó a oídos de las autoridades a través de un agente que había estado infiltrado en la sinagoga para observar la manera de proceder del Rabino y determinar el alcance de su influencia sobre la congregación.

Tiempo más tarde, luego de que Rab Leivi Itzjok fuera arrestado e interrogado sobre este discurso, tenía que dar una respuesta. Explicó entonces que el Gobierno ciertamente esperaba respuestas sinceras y veraces a todas sus preguntas, y dado el caso de que tantos judíos estaban dispuestos a responder falsamente a esta pregunta en particular por temor a perder sus trabajos, él sentía que era su deber como ciudadano leal de instarlos a responder cada pregunta con honestidad!


Del diario de la Rebetzn Jana Schneerson, esposa de Rab Leivi Itzjak, publicado en Em BeIsrael, Ed. Kehot.

miércoles, 28 de julio de 2021

20 de Av: Rab Leivi Itzjok

El 20 de Av, marca el Yortzait (aniversario del fallecimiento) del Rab Leivi Itzjak Schneerson, padre del Lubavitcher Rebe. Rav Levi Itzjak fue un gran sabio y erudito, un formidable acervo de conocimiento talmúdico y kabalístico. Pero quizás la dimensión más singular de su carácter fue su inquebrantable compromiso con el judaísmo y la total ausencia de miedo con la cual expresó ese compromiso.

Una noche de 1935, en medio de la más feroz opresión estalinista, una mujer tocó a su puerta. “Vengo de una ciudad lejana cuyo nombre no puedo mencionar. En aproximadamente una hora, estarán llegando mi hija y su prometido. Ambos ocupan altos cargos gubernamentales y por eso su venida aquí está plagada de riesgos. Han aceptado casarse de acuerdo con la ley judía, siempre y cuando se lleve a cabo la ceremonia en su casa."

Rav Levi Itzjak dio su consentimiento y se dispuso a reunir un Minian para la Jupá. En media hora, logró traer a otros ocho hombres a su casa. Pero faltaba un décimo. En la planta baja del edificio donde vivía Rav Levi Itzjak vivía un joven judío que había sido contratado por las autoridades comunistas para seguir de cerca lo que sucedía en la casa de Rav Levi Itzjak. Rav Levi Itzjak sabía muy bien quién era esta persona y cómo trabajaba. Sin embargo, al faltar un décimo, fue a buscarlo...

"Necesitamos un décimo hombre para Minian para que una joven pareja judía pueda casarse", le dijo a su vecino.

"¡¿Y me buscas a mí para eso?!" el vecino respondió completamente asombrado. Y, sin embargo, consintió en participar de aquel minian y no informó (a las autoridades) acerca de esta ceremonia.

Años más tarde, el Rebe dijo: "De mi padre aprendí a nunca tener miedo."

domingo, 25 de julio de 2021

Video: Ir a hablar y transmitir Jasidut

Desde los primeros años de su liderazgo, el Rebe alentó y exhortó a los jasidim a que visitaran Batei Kneset y transmitan allí enseñanzas jasídicas a los presentes. Incluso jóvenes estudiantes de Yeshivá fueron incluidos en esta misión.






jueves, 22 de julio de 2021

"No es una negociación. Simplemente te estoy diciendo la realidad"

A lo largo de los años, Reb Yoel Kahan A"H tuvo el mérito de presenciar varios ejemplos de la intervención divina del Rebe. Aquí uno de ellos:

"Hay otra historia que recuerdo bien. Tuvo lugar unos meses después del fallecimiento del Rebe Rayatz, el verano de 1950, pero antes de que el Ramash aceptara formalmente el liderazgo de Jabad.

Había un judío no-religioso, muy distante de la observancia de la Torá, que vivía en Williamsburg. Se encontró en un serio problema: su hija, cayó gravemente enferma y había sido trasladada de urgencia al hospital. La esposa de este hombre, que tenía parientes lejanos jasidim, le dijo: "Existe lo que se llama un Tzadik, un hombre santo, que puede dar bendiciones, y sus bendiciones se cumplen".

Ella presionó a su esposo, “Tal vez deberías ir a un Tzadik y pedirle una bendición. ¡Quizás ayude!"

El hombre, con su limitada comprensión, equiparaba al Tzadik con algún tipo de mago. Sin embargo, viajó a varios Rebe jasídicos, varios de ellos sobrevivientes del Holocausto que ahora vivían en Nueva York, y les ofreció diez mil dólares, una enorme suma en ese entonces, si prometían claramente que su hija se recuperaría. Estos Rebes, aunque impresionados por la suma, vacilaban en hacer semejante promesa.

Desesperado, en un Motzei Shabat, el hombre llegó a 770 Eastern Parkway, la sede central de Jabad. En el interior, la congregación estaba finalizando la Tefilá de Arvit y despedida a la Reina Shabat.

El hombre quiso entrar de inmediato, pero alguien le sujetó la manga. “Primero debe hablar con el secretario”, dijo el extraño, señalando a Reb Jaim Mordejai Aizik Hodakov.

El hombre habló con el secretario quien, después de escuchar el mensaje urgente, prometió acercarse al Rebe después de Havdalá y preguntarle si era posible dejar ingresar al hombre para hablar con el Rebe en ese mismo momento.

Inmediatamente después de Havdalá, el rabino Hodakov se acercó al Rebe, que había entrado en su oficina. Cuando el secretario volvió a salir, le dijo al hombre: “No puede entrar ahora. Deberás venir mañana por la mañana."

Los ojos del hombre se llenaron de lágrimas. “¿Qué quieres decir con esperar hasta mañana? ¡Mi hija está gravemente enferma! Mañana por la mañana todo puede haberse terminado, ¡Di-s libre!

Pero el rabino Hodakov le respondió: “De cualquier forma: si crees en el Rebe, puedes confiar en lo que dice. Si no crees... entonces, ¿qué estás haciendo aquí?"

Por la mañana, el hombre llamó al hospital y pidió hablar con los médicos.

Uno de ellos tomó el teléfono. "¡Ha ocurrido algo inusual!"

"¿Qué es?"

“Normalmente, este tipo de enfermedad no permanece estática. O las cosas empeoran o mejoran. Pero en el caso de su hija.. ya han pasado más de doce horas y su estado sigue siendo exactamente el mismo."

El padre hizo un cálculo rápido. ¡Fue precisamente desde el momento en que había estado en 770!

Se apresuró a 770. El Rebe entonces le dijo: “Del Shamaim lo están esperando a ud., señor. Todo depende de usted."

"Si desea que su hija se recupere, debe asumir tres cosas: Shabat, Tefilín y Kashrut."

El hombre tartamudeó: "No creo que sea posible. Es mucho para aceptar." Luego comentó en una voz más baja: "¿Puedo ofrecer más dinero a cambio?"

El Rebe negó firmemente con la cabeza. “Esto no es una negociación conmigo. Simplemente te estoy diciendo la realidad."

Finalmente, el hombre accedió. Sin embargo, dijo: "No sé ni cómo ponerme los Tefilín."

El Rebe sonrió. "Los estudiantes de la Yeshivá te mostrarán."

Efectivamente, el hombre llegaba todos los días a 770, donde Berel Yunik le ponía los tefilín hasta que aprendió a hacerlo solo. Mientras tanto, ¡el Rebe advirtió a toda la administración de Jabad que no recibieran ni un dólar de este hombre! No quería que el hombre relacione la recuperación de su hija con dinero, sino más bien como resultado de las tres cosas que el padre había aceptado sobre sí mismo.

En otoño, para Shabat Vaigash, el hombre organizó un Kidush en 770 como Seudá de Agradecimiento en honor a la recuperación de su hija. El Rebe participó.

El nombre hebreo de esta persona era Yehuda Leib, y recuerdo que el Rebe se volvió hacia él al comienzo del farbrenguen y recitó el primer versículo de la Parshá de la Torá, "Vaigash eilav Yehuda! - Y Yehuda se acercó a él".

miércoles, 21 de julio de 2021

12 de Av: Matrimonio del Alter Rebe

Hoy, 12 de Menajem Av, es el Yom Hajatuná (aniversario de matrimonio) del Alter Rebe con la Rebetzn Sterna

La Jatuná del Alter Rebe tuvo lugar apenas unos meses después del Histalkut del Baal Shem Tov en Shavuot de ese año.

Sabemos que el Jasidus del Alter Rebe está basado en las enseñanzas del Baal Shem Tov. ¡Una de las cosas que enseñó el Baal Shem Tov es que debemos DISFRUTAR ayudando a otro Yehudi!

El Alter Rebe mostró un hermoso ejemplo de esto al momento de su Jatuná:

La Kalá del Alter Rebe, Rebetzin Sterna, era la hija de un hombre muy rico y respetado. El Minhag en aquellos días era que la familia de la Kalá le daba una suma de dinero, llamada nedunia (dote), al Jatan.

Dado que la Rebetzin Sterna venía de una familia muy rica, ¡la nedunia era mucho dinero! El Alter Rebe puso como condición que podría usar este dinero para lo que deseara.

Tan pronto como recibió el dinero, el Alter Rebe estableció un programa para ayudar a Yehudim a mudarse adquiriendo granjas y tierras fértiles (y facilitándolas) para obtener una parnasá. En aquellos días, la mayoría de los yehudim vivían en pueblos y ciudades, y para muchos de ellos les estaba siendo muy difícil el sustento. El Alter Rebe quiso motivarlos a mudarse a fincas y haciendas, donde les sería más fácil hacerse de una parnasá adecuada y decente.

¡Fue con este hermoso Ahavas Isroel que el Alter Rebe comenzó su vida de casado!

martes, 20 de julio de 2021

Reb Hilel Paritcher: "שַׁבָּת הִיא מִלִּזְעֹק"

El gran Jasid R. Hilel de Paritch solía deambular y viajar entre las ciudades y los pueblos, a fin de llevar la palabra de Jasidut a todo lugar e inspirar a los yehudim a corregir sus actos y regresar en sincero arrepentimiento. Hacía esto por orden de su Rebe, Rabi Dovber de Lubavitch, conocido como el 'Miteler Rebe' (hijo y Memale Makom del Rebe Rabi Shneur-Zalman de Liadi).

R. Hilel era un jasid sobresaliente. A una edad muy joven ya era bien versado en Shas y Poskim, había estudiado Kabalá, muy temeroso de Di-s, hacía muchos ayunos etc. Al principio fue rabino en Parich. Más tarde se desempeñó como rabino en la ciudad de Bobroisk. En un momento, el Rebe le asignó el papel de Mashpia viajero por las comunidades judías y desde entonces se ha dedicado a esta misión. Las palabras de R. Hilel se escuchaban con reverencia y, dondequiera que fuera, la gente lo trataba como a un hombre santo.

Una vez, R. Hilel llegó a una ciudad, donde había varias fábricas de cerveza y bebidas alcohólicas, cuyos dueños eran Yehudim; y R. Hilel se horrorizó al descubrir que estas fábricas estaban abiertas también durante Shabat Kodesh. Convocó a todos los dueños de las fábricas a una reunión urgente. Les explicó la santidad del Shabat y la severidad del pecado de su profanación, y los instó a dejar de operar las fábricas en Shabat.

Luego de una larga hora de explicaciones y ruegos, los dueños de las fábricas accedieron, pero con una condición: que también el rico, el dueño de la fábrica más grande de la ciudad, cerrara su fábrica el sábado. Si no, ante la difícil competencia, tendrían que seguir produciendo la cerveza también en Shabat.

R. Hilel envió a llamar al hombre rico, un hombre rudo e insolente, pero se negó a asistir. Lo llamó una segunda y tercera vez, pero sin respuesta.

R. Hilel se quedó en la ciudad para pasar el Shabat. En medio de aquel Shabat, aquel rico de repente sintió unas fuertes puntadas en el estómago. De hora en hora sus dolores aumentaban hasta volverse insoportables. Se llamó a los médicos, pero no pudieron localizar la causa del dolor y todos sus medicamentos no sirvieron de nada. El hombre gemía de agonía y sin tener cura.

La esposa del rico, que sabía lo que había sucedido entre R. Hilel y su esposo antes de Shabat, supuso que era debido a su falta de respeto hacia el ilustre invitado que le habían venido aquellos tormentos. La mujer se armó de valor y fue al Shul donde estaba R. Hilel para pedir piedad por su esposo.

Al llegar al Shul, R' Hilel estaba dirigiéndose a un gran grupo de judíos de la ciudad en la Seudá de Shabat, cargada de dichos de Torá, comentarios jasídicos y Nigunim (melodías trascendentes). De repente, la mujer irrumpió llorando y suplicando a Reb Hilel que bendijera a su esposo con una recuperación.

R. Hillel guardó silencio y no respondió. La mujer siguió suplicando ante él, y R. Hilel no abre su boca. Despertó la lástima de los que lo rodeaban. "¡Dígale algo al menos..." Reb Hilel en ese momento le dijo שַׁבָּת הִיא מִלִּזְעֹק וּרְפוּאָה קְרוֹבָה לָבוֹא! [Tomado del párrafo "Mi Shebeiraj" que se dice en Shabat frente al Sefer Torá] 'Shabat no es momento para clamar y la curación llegará pronto!". Reb Hilel inmediatamente se lo interpretó (leyéndolo literalmente,) así: שַׁבָּת הִיא מִלִּזְעֹק - si el Shabat deja de clamar su profanación por culpa de aquel adinerado, entonces es que la curación llegará pronto! Si asume y se compromete frente a tres personas que dejará de abrir su fábrica en Shabat, se curará."

Los presentes se apresuraron a hacer lo que dijo R. Hilel. Escogieron de entre ellos a tres que fueron a la casa del rico y le dieron las cosas tal cual. En ese momento el hombre rico se retorcía en su cama en terrible agonía. Al escuchar las palabras, juró ante ellos que ya no violaría el Shabat y que cerraría su fábrica en Shabat.

Efectivamente, la promesa de R. Hilel se cumplió: en pocos minutos sus dolores disminuyeron y pocos días después se recuperó por completo. A partir de entonces, las fábricas en la ciudad no volvieron a funcionar en Shabat y el merecido honor del Shabat Kodesh fue restaurado.

Fuente: Sijat Hashabua N° 933

jueves, 15 de julio de 2021

Rab Yoel Kahn A"H.




Rab Yoel Kahn, un erudito jasídico único, quien fue el Joizer Principal, quien transmitió y transcribió las enseñanzas del Rebe y quien formó y educó a generaciones enteras de Jasidim como Mashpia principal de la Yeshiva Tomjei Tmimim en la sede central de Jabad Lubavitch, en 770, falleció este jueves, 6 de Menajem Av. BD"H.


Por COLlive 



Rab Yoel Kahn, una figura de dimensuones históricas que fue el erudito y Mashpia preeminente de Jasidut y de las enseñanzas del Rebe, falleció el jueves 6 de Menajem Av, 5781. Tenía 91 años y sufrió un infarto. 

Nació el 16 de Shvat, 5690 (1930) en la Unión Soviética, de sus padres Rivkah y R' Refoel Najman Kahan (Foleh), (Reb Fole Kahn fue un Josid y Talmid de la Yeshiva Tomjei Tmimim original en la aldea de Lubavitch, en la Rusia Blanc, autor de Shmu'os VeSipurim una recopilación de varios volúmenes de relatos históricos y anécdotas.) 
A una temprana edad, Reb Yoel emigró a Eretz Israel junto con su familia y estudió en la Yeshivá Ajei Tmimim en Tel Aviv bajo la tutela del famoso Mashpia Reb Jaim Shaul Brook. Durante su adolescencia, también estudió en Jabruta con el famoso Mashpia y maestro del pensamiento jasídico, Reb Moishe Gurarie. También conoció y fue influenciado por Reb Nojum Goldshmidt y, en menor grado, por Reb Shlomo Jaim Keselman.

En 1950, Reb Yoel viajó a Nueva York para continuar sus estudios en la Yeshiva Tomjei Tmimim en 770 Eastern Parkway en Brooklyn, Nueva York, con la esperanza de encontrarse con el Frierdiker Rebe cuyas enseñanzas había estudiado durante toda su vida.
Cuando finalmente llegó a Nueva York, viajando por mar, ya era demasiado tarde dado que el sexto Rebe ya había fallecido. Reb Yoel permaneció en Nueva York e inmediatamente se sintió muy atraído por el Ramash, yerno del Frierdiker Rebe, quien eventualmente se convertiría en el séptimo Rebe de Jabad. 
Estuvo presente desde el primer Farbrenguen del Rebe aquel Yud Shvat del 5711 hasta el último en Shabat Parshat Vayakhel 5752. Durante décadas, en cada uno de los Farbrenguens del Rebe en 770, frecuentemente llevados a cabo en Shabat donde no está permitido grabar o escribir, Reb Yoel memorizaba cada palabra de los discursos del Rebe, que a menudo duraban varias horas. Él y un equipo de bojrim transcribían las charlas después de Shabat. Unos 200 volúmenes de las enseñanzas del Rebe, entre ellos el Likutei Sijot y Torat Menajem, tenemos gracias a él. 

Entre sus obras sobre Jasidut se encuentran Biurim U'Pninim al Tania (HaMa'or She'baTorah), Sefer Ha'Erjim, Nos'im BaJasidut, Mahutam Shel Isroel, Shiurim BeTorat Jabad, HaMoadim B'Jasidut, Suguiot B'Jasidut, Al Sha'ar Ijud V'Ha'Emuna, Nos'im BaYahadut y Majshevet haJasidut. Esto se suma a los cientos de ensayos sobre Jasidut publicados en la revista Kfar Jabad y otras publicaciones periódicas. 

A pesar de su brillantez, su inteligencia excepcional y conocimiento incomparable, Reb Yoel interactuaba regularmente y con los jóvenes bojurim como el Mashpia de la Yeshiva de Jabad Central en 770 y les impartía sus Shiurim de forma regular. Aunque no tuvo hijos propios, crió generaciones de Jasidim que siguen los caminos de la Torá y Jasidut, entre ellos los principales Rabanim, Mashpiim y Shlujim contemporáneos.

Una faceta menos conocida de él era su amor por los Nigunim (melodías jasídicas) que cantaba con suma precisión, así como su aprecio por las historias de los Rebeim y de jasidim. Las compartía con los bojrim en farbrenguens y durante las comidas de Shabat a las que los invitaba en su casa en Montgomery Street y más tarde en Eastern Parkway.
 
Dejó a su esposa, Rebetzn Leah Kahn [junto a todos sus discípulos que aprendimos y nos formamos de sus Shiurim y Farbrenguens, transmitiendo de forma auténtica y genuina la Torá de nuestro Rebe. Gracias Reb Yoel por tanto. N.R. JasidiNews]











Maise: Examen de admisión a la Yeshivá

El momento tan ansiado había llegado. El joven muchacho de catorce años estaba sentado frente al Rosh Yeshiva, Rab Shimon-Yehuda Shkop, y esperaba con entusiasmo el examen de admisión a la Yeshivá. Sus padres habían decidido enviarlo a estudiar a la Yeshivá Shaar HaTorá, en la ciudad de Grodno (Hordana) en Bielorrusia. Rab Shkop, conocido en el mundo de la Torá como 'Reb Shimen', había sido designado para dirigirla por Reb Jaim-Oizer Grodzinsky, y se desempeñó en este puesto durante veinte años.

No era nada fácil ser admitido en esta Yeshivá. El joven se había preparado muy bien para el examen de ingreso. Había repasado una y otra vez las páginas de Guemará sobre las que sería examinado, y ya podía repetirlas de memoria, con los comentarios de Rashi y Tosafot.

Su familia era tan pobre que no pudieron comprarle un boleto de tren. Se decidió que el niño emprenda el viaje a pie, un trayecto que le tomaría una semana o dos.

Sus padres lo equiparon con algo de comida y le dijeron que cuando se acabara la comida que tenía, que pida ayuda de los judíos con los que se encontrara en el camino. Lo colmaron de cálidos saludos y Brajot y se despidieron de él con lágrimas.

El joven emprendió viaje. Durante el día caminaba y las noches las pasaba en las aldeas que se encontraban a su camino. A falta de dinero, ni se le pasaba por la cabeza (no era una opción) alojarse en alguna posada. Pasaba las noches en los bancos de los Shuls (de los difs. pueblos). Una noche en la que no pudo encontrar un lugar donde quedarse, tuvo que dormir en el suelo frío de algún rincón.

La comida que tenía consigo se acabó en un par de días, e hizo lo que le aconsejaron sus padres, dirigiéndose a amables judíos. Ellos lo ayudaron lo mejor que podían y le daban una hogaza de pan o una fruta, con la cual calmaba su hambre.

En el largo camino, el joven pasó por muchas dificultades. También experiencias peligrosas y riesgosas. Su corazón estaba lleno de preocupaciones: ¿y si se pierde en el camino? ¿Conseguiría comida? ¿Y tal vez fallaría en el examen, por lo que se vería obligado a hacer el riesgoso y agotador camino nuevamente, y además avergonzado?

Calmó sus temores repitiendo las páginas de Guemará que había preparado. El joven memorizaba las páginas de la Guemará una y otra vez, y las letras que emergían ante sus ojos le dieron algo de confianza y aliento.

Finalmente, luego de muchas dificultades, llegó a la ciudad de Grodno y se dirigió a la Yeshivá. Estaba cansado, exhausto y hambriento, pero las páginas de Guemará que había preparado para la prueba estaban bellamente ordenadas en su mente.

Los estudiantes de la Yeshivá, que vieron al enflaquecido y pálido muchacho, lo dirigieron a la oficina del Rosh Yeshivá. El niño descubrió que la 'oficina' no era más que la cocina de una casa...

El Rosh Yeshivá recibió amablemente al joven y lo invitó a sentarse. Le preguntó su nombre y se interesó por su ciudad natal, luego (de analizarlo) le dijo: "Quiero hacerte sólo dos preguntas."

El niño repasó en su cabeza los puntos principales que había aprendido, como preparación final para la fatídica prueba que determinaría su futuro.

"Primera pregunta", comenzó el Rosh Yeshiva - "¿Cuándo fue la última vez que comiste una comida caliente?"

El chico estaba asombrado. Al principio estaba confundido, pero parecía ser efectivamente esta la pregunta del Rosh Yeshiva. Trató de dar una respuesta exacta, y para ello fue necesario evocar su memoria, ya que durante mucho tiempo no había probado ninguna comida caliente.

Luego de reflexionar por un momento, respondió que hacía unas tres semanas había comido por última vez una comida cocinada.

El Rosh Yeshivá escuchó la respuesta del joven, se levantó y le dijo: "Mira, yo no tengo facultades para la cocina como mi señora, pero ella está de viaje ahora. Tendrás que conformarte con lo que yo sé..."

Sin demora el Rosh Yeshivá comenzó a prepararle y cocinar una comida caliente para el joven de catorce años...

El chico estaba asombrado. ¡Nunca había visto a su padre cocinar, y aquí el Rosh Yeshiva en persona está parado cocinándole algo a él!

Cuando el Rosh Yeshivá terminó de cocinar, le sirvió al niño un abundante plato. El hambriento Bajur se lo comió ágilmente y el Rosh Yeshivá volvió a llenarle el plato, hasta que el niño quedó satisfecho.

Cuando terminó de recitar el Birkat Hamazón, el Rosh Yeshivá se volvió hacia él y le dijo: "Ahora te haré mi segunda pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que dormiste en una cama?"

El niño nuevamente se asombró ante la pregunta y no podía creer el trato paternal que estaba recibiendo del Rosh Yeshivá. Tampoco sabía la respuesta exacta a esta pregunta, pero murmuró algo, de lo cual se podía inferir que durante varias semanas no había apoyado la cabeza en una almohada.

El Rosh Yeshivá se volvió hacia una de las habitaciones, ordenó la cama que estaba allí y le pidió al niño que se recostara a descansar. Cubrió al joven con una frazada y salió de la habitación. El niño exhausto se durmió de inmediato y solo se despertó por la mañana. Cuando miró a su alrededor, se dio cuenta que había estado durmiendo en la cama del Rosh Yeshivá.

No fue llamado para otra prueba. ¡Ese fue su examen de ingreso a la Yeshivá!

El joven tuvo éxito en la Yeshivá, padeció los horrores del Holocausto, logró sobrevivir y llegar a los Estados Unidos. Él comentó mas tarde: "Toda mi familia pereció en la fatídica Shoá. Experimenté muchas dificultades en el transcurso de mi vida. Lo que me mantuvo judío durante todos esos años tan difíciles fueron las dos preguntas que me hizo Reb Shimen en aquella 'prueba de admisión' para entrar a la Yeshivá."

(Sijat Hashabua N° 1783, de 'Hilula Kadisha')

Estudio para estos días - 1er Capítulo de Hiljot Beit Habejirá del Rambam en español y Sijá en español acerca del Beit Hamikdash

Yad Hajazaká Beit Habejirá Perek 1

domingo, 11 de julio de 2021

9 días de Av - Sium Masejet diario online


www,siumim.com

Video: Depende de nosotros

La responsabilidad de cada individuo de hacer de la Gueulá una realidad. Ya desde su niñez el Rebe soñaba con la era en que el mundo llegará a su perfección. El 11 de Shvat, 5711-1951, en su primer discurso jasídico, al comienzo de la asunción de su liderazgo, el Rebe declaró que el objetivo de ésta generación es traer la Presencia Divina de forma revelada en este mundo físico. El Rebe también dijo que ésta es la última generación del exilio y la primera de la Redención. Durante los años, el Rebe fue enseñando, concientizando e instando a todos a prepararse y anticipar la inminente Redención Verdadera y Completa. El 28 de Nisan, 5751-1991, el Rebe declaró: "He hecho todo lo que pude para traer la Redención, ahora está en ustedes hacer lo que puedan para traer a Mashíaj ahora." Esta declaración sin precedentes insufló un espíritu de urgencia en realizar todo lo que esté a nuestro alcance para hacer una realidad de la tal anticipada era. ¡Hagamos todo lo que podamos para traer al Mashíaj ya!




sábado, 10 de julio de 2021

Maise: "Diríjase a mi yerno para [obtener] consejo"



Por Rab. Sholom Avtzon


Un Rov que era un discípulo del Munkatcher fue a ver al Frierdiker Rebe poco después de la Segunda Guerra Mundial y le preguntó dos cosas:

"Rebe, sé que usted estaba sumamente cercano a mi Rebe el Munkatcher, y como no puedo preguntarle a mi Rebe, vine a pedirle a usted. Por favor, deme una broje que tenga la fuerza para reconstruir mi vida y comenzar de nuevo. Mi esposa e hijos murieron en la guerra, junto con muchos de mi extensa familia, y necesito una broje para poder reconstruir y seguir adelante.

En segundo lugar, si voy a seguir adelante, [le pregunto al Rebe su guía y consejo, en cuanto a] ¿dónde debería asentarme?

El Frierdiker Rebe le dio una broje para que tuviera las fuerzas para continuar y luego le dijo: "en cuanto al segundo punto, baja y pídele consejo a mi yerno."

Siguiendo estas instrucciones, el Rov bajó las escaleras y tocó a la puerta de la oficina de nuestro Rebe, y le dijo que el [Frierdiker] Rebe le instruyó / aconsejó que le formulara a él la segunda pregunta respecto adónde debería establecerse.

El Rebe respondió: "Escuché que muchos judíos húngaros se están estableciendo en Argentina. Siendo que eres un Rov y un Talmid Jojom, estoy seguro de que te darán la bienvenida y serás matzliaj allí.

Siguiendo el consejo del Rebe, fue a Argentina, y tal como el Rebe predijo, la comunidad estaba encantada y honrada de que un Rov tan prominente haya considerado establecerse en su comunidad y lo hicieron sentir lo más cómodo posible.

El Rov, siendo un verdadero Rov, se propuso establecer una escuela y otras cosas que vio como necesidad para una comunidad judía, y la comunidad apoyó todos sus esfuerzos. Todos quedaron satisfechos con las disposiciones.

Pasaron algunos años y un día una mujer llegó al Rov llorando; su maravillosa hija había conocido a un joven en la universidad y quiere casarse con él, a pesar de no ser judío. Todas sus súplicas, promesas y amenazas cayeron en oídos sordos. Si bien en general la hija era extremadamente respetuosa y haría cualquier cosa que le pidiera su madre, esta era la excepción.

El Rov llamó a la hija (por teléfono) y comenzaron una conversación. La joven respondió respetuosamente a todas sus preguntas, pero tan pronto como él abordó el delicado tema, ella respondió: "no hay nada que discutir, ya decidí que me casaría con él" y colgó. Cuando volvió a marcar, ella ya no atendió.

La madre está sentada allí llorando y el Rov no sabe qué puede hacer.

Luego de unos momentos, recordó lo que el Frierdiker Rebe le había dicho, que si necesitaba orientación/consejo, debía hablar con su yerno, quien era ahora el Lubavitcher Rebe.

Así que llama al rabino Hodakov y le cuenta la historia, y concluye: "El suegro del Rebe, el Frierdiker Rebe, me dijo que cuando necesite saber qué hacer, debía preguntarle a su yerno, el Rebe."

Luego de decir estas palabras escucha la voz del Rebe dándole indicaciones al rabino Hodakov [de decirle al Rov lo siguiente]: "El Rov debe decirle a la joven que hay un Yehudi en Brooklyn que no puede dormir debido a lo que planea hacer."

Al escuchar esto, el Rov no estaba seguro de cómo iría a funcionar y cómo esto resolvería el problema. La joven se niega a hablar con él, entonces, ¿cómo le iba a dar este mensaje? Y si lo escucha, ¿cómo la afectaría eso?

Sin embargo, era un Talmid del Munkatcher y sabía que si un Tzadik te dice que hagas algo, lo haces, sin tratar de entenderlo.

Llamó a la joven y, para su sorpresa y alegría, ella atendió al teléfono. Sabiendo que tenía su atención solo por unos instantes, le dijo: “Recibí un mensaje muy importante de New York para darte, y solo tomará unos minutos. Por favor, acérquese a mi oficina tan pronto como pueda."

La joven le dijo que estaría allí en aproximadamente media hora, y vino.

El Rov le dijo: "Después de nuestra conversación, llamé a un Rabí muy justo y reverenciado y él me dijo que le dijera que hay un judío en Brooklyn que no puede dormir debido a lo que planea hacer."

Al escuchar esto, se enfureció y me dijo: "Me estas engañando. No conozco a ningún rabino de Brooklyn, y ningún rabino en Brooklyn me conoce, es una mentira. No hay nada que hablar."

Al ver que ella estaba a punto de irse, le dijo: "Te mostraré una foto del Rabino que me dijo esto." Diciendo esto salió de la habitación, mencionando que regresaría en un momento. Al ir a otra oficina, tomó un marco con una foto del Rebe y la trajo, diciendo: "Esta es esa persona."

Al ver la foto, la joven comenzó a temblar y le dijo: "Las últimas noches, este hombre ha estado apareciendo en mi sueño y me instruye que no me case con esa persona, y me advierte de las consecuencias que nos sobrevendrían si nos casamos.
Nunca vi a ese judío y no sabía quién era, así que lo desestimé. Pero ahora que me dices que él te dijo esto, veo que es verdad."

Ella cortó la relación y al año siguiente se casó con un muchacho judío.

miércoles, 7 de julio de 2021

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Con los niños #14

Sinceridad, sencillez e inocencia

Número 14


El sol brillaba mientras el Rebe se dirigía a la Sifriá (Biblioteca), en Jag Hashavuot 5738 (1978). Un pequeño niño, pensando que era su padre, corrió hacia el Rebe. Tomó la mano del Rebe y se secó el sudor de la frente con la kapota del Rebe.
Los espectadores horrorizados regañaron a la madre del niño por permitir que esto sucediera. Con remordimiento, se sentó ella después de yom tov a escribir una carta de disculpa y se la entregó al Rebe.
En Motzaei Shabat Parshat Pinjas, la madre recibió su respuesta. El Rebe comenzó marcando su carta de disculpas con un signo de interrogación y un signo de exclamación.
Luego el Rebe escribió: “Todo lo contrario, me dio un inmenso placer: la sinceridad, sencillez e inocencia de un niño son inconmensurables. Si tan solo los adultos tuvieran algo de eso."

domingo, 4 de julio de 2021

Video: Atravesando la Cortina de Hierro

En la Unión Soviética practicar una vida judía era un crimen, y educar a la próxima generación en el camino de la Torá era un desafío casi imposible.

En cuanto a luchar por la continuidad del judaísmo en la Unión Soviética, el Rebe no descansó. Desde su oficina en Brooklyn, el Rebe organizó un grupo de rabinos y agentes para proveer servicios esenciales judíos, clases de Torá y sinagogas temporales.
El rabino
Berel Levy era uno de los agentes secretos que comunicaba a los judíos atrapados detrás de la Cortina de Hierro con el Rebe. 

Este mini documental muestra videos que fueron rescatados de Rusia. Estas imágenes muestran la impresionante historia de como el Rebe lideró la comunidad judía en la Unión Soviética.







Una Entrevista con Rab Pinie Korf



ROMPIENDO LA BRECHA GENERACIONAL

En esta entrevista excepcional, el legendario mashpia Reb Pinie Korf a”h describe la tradición de Lubavitch de aprender de los “eltere jasidim”, comparte su propia experiencia como bojur y nos brinda un importante mensaje para nosotros hoy.

Cualquiera que conozca Kingston Avenue conoce a Reb Pinie Korf . Podías encontrarlo cualquier día: acompañando a un anciano josid, escuchando a una persona necesitada o simplemente caminando absorto en sus pensamientos, como uno imaginaría que camina un josid.

Una leyenda en vida, este masmid y mekushar ejemplar se desempeñó como el Mashpia de la Yeshiva Oholei Torá durante los últimos cuarenta años, y en esa capacidad ha enseñado a la mayoría de los lubavitcher bojurim americanos. Fue ampliamente reverenciado por su davenen y su irat Shamaim, y envidiado por el hecho de que una vez fue golpeado por haber ido a enseñar Jasidus...

Los jasidim cuentan que cuando era un bojur, una vez se acercó a su mashpia, Reb Peretz Motchkin de Montreal, para pedirle consejo sobre un asunto personal en avodas HaShem. Reb Peretz luego exclamó a sus amigos: "Sus preguntas me recuerdan la sinceridad de los bojurim de Lubavitch en los buenos tiempos..." De hecho, los propios recuerdos vivos de Reb Pinie de los jasidim de antes de la guerra lo convierten en un baal mesora singular, un flash del pasado.

Verlo a Reb Pinie hacer Davenen no es algo que pueda [yo] transmitir por escrito. Escucharlo en un farbrenguen, también debes estar presente para experimentarlo. Sin embargo, hay una cosa que creo que se puede condensar y expresar por escrito: su consejo.

Su aguda intuición, su jasidisher jinuj puro y su sincera dedicación a darkei haJasidus, se combinan para crear una personalidad imponente: un josid genuino cuya vida de avodá intensa ha producido una percepción aguda que está envuelta en una personalidad sin pretensiones, incluso simple y sencilla. Cientos de personas acudían a él, no solo por su fuente de jasidishe maises, ideas y sentimientos, sino también por una guía práctica sobre cómo lidiar con las realidades contemporáneas. Y a pesar de su humilde porte, sus opiniones respecto a estos desafíos suenan fuertes y claras.

Entrevistar a Reb Pinie parecía una idea descabellada. Aunque estaba seguro de que se negaría, decidí intentarlo de todos modos. ¿Qué tenía para perder…?

Así que un buen martes por la mañana fui a 770 en busca del mashpia. Allí lo veo, encorvado sobre un Likutei Tora, enseñando a un grupo de baalei batim concentradosCuando termina y se prepara para volver a casa, es detenido por antiguos talmidim, por baalei teshuvá recientes o por viejos amigos, sus primeros 'admiradores' de sus días en la ieshivá .

Pacientemente, esperé mi turno. Para mi sorpresa, tan pronto como me acerco a él con mi petición, él mira hacia arriba y dice con su fuerte acento ruso: ¿Farvos nit? ("¿Por qué no?")

Aquí tenemos nuestra primera visión de Reb Pinie. No se asusta de los medios y no huye del kavod. Es simplemente insignificante para él. Entonces, si es algo provechoso, algo de lo que alguien podría beneficiarse, entonces ¿farvos nit?

Y ahí estábamos, en la parte de atrás de 770, inmersos en una conversación, yo preguntando y Reb Pinie respondiendo. Mientras hablaba, su cabeza estaba inclinada, su barba blanca como la nieve se extendía sobre su pecho, escuchando con atención. Cada vez, tan pronto como terminaba, miraba hacia arriba y me compartió sus mesuradas palabras.

Aquí están, tal cual él las dijo.


Q: ¿Por qué el modo de vida, los ideales y los valores de Jasidus tienen que ser transmitidos davka a través de jasidim vivientes? No sería suficiente estudiar jasidut y recibir Hadraja de un Sefer? ¿Por qué es necesario el farbrenguen y escuchar a eltere jasidim, el  pasar tiempo en compañía de jasidim?

R: Es cierto que uno puede recibir orientación e inspiración a través del estudio de los maamorimsijotigrosetc.; de hecho, esos son la fuente principal. En las Sijot y en las cartas del Frierdiker Rebe en particular, el lector podrá encontrar un tesoro de jasidishe historias, anécdotas e historia, que lo inspirará, cambiará su punto de vista y lo imbuirá con verdaderos valores jasidishes.

Sin embargo, incluso una vez inspirado, traducir esas palabras en la aplicación práctica, especialmente cuando eso implica cambiar todo el estilo de vida y el sistema de valores de uno, a menudo resulta muy difícil. Una persona puede sentir que necesita pruebas de que en realidad es posible vivir un estilo de vida jasidishe en el mundo "real".

Entonces, como primera respuesta a tu pregunta: cuando uno ve a un individuo vivo que en su vida cotidiana personifica todo lo que representa Jasidus, esto cambia su perspectiva. Comienza a ver Jasidus como algo práctico y relevante.

P. En otras palabras, un éltere josid sirve como dugma jaya, de ejemplo viviente, para los jasidim más jóvenes¿Por qué no es suficiente tener al Rebe como un ejemplo viviente?

R. Se cuenta una historia sobre Reb Abba PliskinEl Rebe le había indicado una vez a este josid "que inculque en los bojurim un 'gustito' por Jasidus " (arain-guebn a lajlujis in di bojrim).

Algún tiempo después, en un yejidus, le preguntó al Rebe cómo hacer esto. El Rebe respondió que debía contarles historias de jasidimEl Rebe enfatizó que se estaba refiriendo específicamente [a aquellas relacionadas con] jsidim, porque al escuchar sipurei tzadikim, la gente puede pensar que está demasiado lejos de ellos.

Las historias de los Rebeim son ciertamente de suma importancia: nos inculcan emunas tzadikim, nos enseñan lecciones vitales, etc., pero eso no quiere decir que podamos compararnos con el Rebe, o que podamos alcanzar el nivel de un Rebe y emular su logros (aunque ciertamente podemos, y debemos, esforzarnos por lograr al menos una semejanza mínima). Los niveles y logros del Rebe difícilmente pueden servir como un ejemplo práctico y relevante para la persona promedio que viva y [los aplique] en su vida diaria.

Con respecto a los jasidim, por otro lado, uno siente que hay cierta cercanía [y pertinencia, como para identificarse con uno mismo y sus desafíos, etc], y que con esfuerzo y persistencia, puede lograr alcanzar su nivel y estar a la altura de su ejemplo.

P. Tengo la impresión de que en tiempos pasados ​​se hacía más hincapié en observar a jasidim mayores, escucharlos y observarlos hacer Davenen. ¿Cuál fue su experiencia en esta área?

R. Luego de que terminarámos nuestro propio davenen, siempre quedaba bastante tiempo para observar a los jasidim mayores mientras continuaban su Davenen con su propio estilo y ritmo, pausado y deliberado. La profunda impresión que estas personas nos dejaron es inconmensurable. En las cartas del Frierdiker Rebe encontramos una vívida descripción del davenen tal cual era en los jasidishe shuls del Viejo Mundo, y el efecto que hizo en la juventud:

“¡Cuan buena y agradable era la casa de HaShem en las jasidishe comunidades! Incluso durante los días de semana, y cuánto más en Shabat y Yom-tov uno podía encontrar a un número de personas rezando con tal dveikus e intensidad, que al entrar al Shul, uno se quedaba sorprendido o incluso sobrecogido ante el panorama Elokí que tenía frente a sus ojos...

En varios rincones del Shul, tanto en el lado del mizraj como de lado del maarav, estos faroles de HaShem, estas almas mortales, ardían con el aceite de la santa unción (Hamishjá), mientras el espíritu dentro suyos dominaba por sobre la materia. Algunos lloraban desde lo más profundo de su corazón y lo más recóndito de su alma; otros se encontraban en un estado de deleite, con una voz que despertaba una verdadera intención (Kavaná), un sentimiento de apego y amor por HaShem, que culminaba en una efusión y torrente del alma misma en su totalidad; mientras que otros estaban absortos en una contemplación de otro mundo, de conceptos abstractos de Elokut (Divinidad), anhelando en silencio, en un vínculo de esencia a Esencia.

Cada individuo a su propio nivel sabía que el estudio de Jasidus era su parte más preciada en la vida, y que avodas hatefila era el portón a los planos superiores -  para percibir Elokut (la Divinidad) y contemplar la gloria de HaShem. Sabía muy bien que su prioridad número uno en la vida era el refinamiento de sus midot naturales (instintivas) y materialistas, y el predominio del alma y lo espiritual sobre el cuerpo y lo material.

Incluso los niños pequeños y los jóvenes encontraban un hueco o algún sitio detrás de las puertas, desde donde podían calentar sus corazones junto al fuego de estos jasidim, donde podían sentarse a los pies de estos anshei maase. Y otras veces esperaban con un bitul interno, hambrientos y sedientos por escuchar al menos una palabra, una mera gota, de las bocas de estos sabios y ancianos jasidim que habían venido al Beis Midrash, cuyos labios pronunciaban verdaderamente grandes palabras... Esta sed sirvió de salvación para estos jóvenes, permitiéndoles avanzar por el camino correcto..."

De hecho, observar jasidim y observar su davenen siempre ha sido una gran cosa. Pero aún así, en mi época, el momento principal para guiar e inspirar a jasidim de todas las edades fue siempre el farbrenguen. Allí, un anciano josid se abría y compartía sus propios sentimientos y pensamientos, y a menudo hablaba sobre jasidim de generaciones anteriores. El foco de todo esto, la razón principal de nuestro deseo por estar en un farbrenguen, era recibir instrucción y orientación.

P. ¿Cómo se expresó este entusiasmo por escuchar a los eltere jasidim (jasidim mayores y veteranos)?

R. Es cierto que algunos eran del tipo curiosos e inquisitivos (krijers). Intentaban sondear y hacerles preguntas, con la esperanza de escuchar historias y recuerdos, y de hecho de vez en cuando lograban "exprimir" bocados para nutrir el alma. Pero yo no era de ese estilo. Mis amigos y yo íbamos a buscar farbrenguens simplemente porque queríamos escuchar de jasidim, estar cerca de jasidim. Si era este josid o el otro, era irrelevante; solo queríamos estar en un farbrenguen, escuchar a los jasidim.

P. ¿Pero por qué tenía que ir a escuchar a varios jasidim diferentes? ¿Por qué no era suficiente un more derej (mentor)?

R. Para tener como mashpia, todos tenían un josid a quien admiraban en particular, y de él recibían principalmente orientación. Pero todavía estaban abiertos a absorber cosas buenas de diversos jasidim. Después de todo, de cada josid, cada uno según la raíz de su alma distintiva, puede uno aprender algo valioso, ya sea la profundidad de su meditación, la calidez de sus emociones espirituales, la espontaneidad de sus ahavas Isroel, o el increíble poder de su mesirus nefesh.

P. Suena como si en su época había una sed por escuchar a los jasidim ancianos. Hoy no parece ser ese el caso. Muchos de los jóvenes de hoy ni siquiera aspiran a alcanzar los niveles de los jasidim mayores que sí conocen, y mucho menos de los jasidim de generaciones anteriores. El sentimiento predominante es que los éltere jasidim son productos de una era pasada de una sociedad totalmente diferente, lo que los hace poco prácticos para emular.

R. Veo esta perspectiva de “brecha generacional” como uno de los desafíos de esta generación. Cuando era joven, no veíamos a los eltere jasidim de esa manera; ciertamente teníamos derej eretz hacia ellos y reconocimos que estaban en un nivel mucho más alto que nosotros, pero no los veíamos como provenientes de otro planeta. No existía esta “mejitza” que separaba las generaciones. De la forma en que lo veíamos [era así:], ellos una vez fueron jóvenes como nosotros, viviendo en el mismo mundo y tuvieron luchas similares, y a través de trabajar consigo mismos y recibir orientación de sus mashpi'im, eventualmente se convirtieron en quienes son. Entonces, si trabajamos en nosotros mismos, también podríamos llegar a ser como ellos. No es que pensáramos que en realidad nos parecíamos a esos jasidim mayores, pero ¿por qué no al menos tratar de ser como ellos?

P. ¿De dónde proviene la actitud actual?

R. En mi opinión, proviene de la cultura secular que nos rodea, donde los jóvenes se sienten más avanzados y conocedores que sus padres y abuelos, y de cualquier persona o cualquier cosa que esté asociada con la generación anterior. No hace mucho tiempo, la opinión predominante era que cuanto mayor era una persona, más sabia y conocedora se volvía, pero hoy, la actitud predominante es todo lo contrario. Desafortunadamente, esta visión también se ha infiltrado en nuestros círculos.

P. De hecho, parece que hoy la gente es más crítica y menos indulgente con las faltas: “este mashpia tiene esta falla, aquel mashpia tiene otra falla.” ¿Por qué no existía este problema en ese entonces?

R. Esta respuesta puede que te sorprenda, pero la gente también era crítica en aquel entonces. Siempre hubo críticos - "jajomim" que pensaban que sabían mejor; grandes jajomim, pequeños jajomim...

Aquellos, sin embargo, no eran tan impulsivos; todavía tenían algo de bitul, y no veían como su “deber sagrado” encontrar fallas en todos los mashpiim y rabonim

P. ¿Pero qué tiene de malo ser razonable? ¿No es cierto que los mashpi'im tienen defectos?

R. En primer lugar, no es nuestra tarea juzgar a los demás. Generalmente no conocemos la historia completa detrás de cualquier conjunto de circunstancias o detrás de las motivaciones de otra persona. Y si esto es cierto respecto a cualquier compañero judío, sin duda lo es respecto de una persona mayor, y en particular de un verdadero jasid, tiene derecho a recibir la misma actitud tolerante y sin prejuicios.

E incluso si uno está convencido de que en verdad está calificado para juzgar, ¿por qué debe dedicarse a tales esfuerzos tontos? ¿Qué beneficio saldrá de eso?

Hay una historia sobre un famoso Josid llamado Reb Abba PersonReb Abba era un adinerado hombre de negocios y, a pesar de su prestigio, su conducta en ciertos asuntos era tal que, al menos desde una perspectiva jasídica, podría considerarse cuestionable.

Otro josid prominente de esa época, Reb Jonie Morozov, es recordado como el secretario personal del Frierdiker Rebe y uno de sus más cercanos confidentes. En su juventud, sin embargo, mostró un lado salvaje: incluso se lo podía ver saltando a una vagoneta mientras estaba en movimiento. En fin, un día este joven bojur fue enviado a quedarse con Reb Abba por un tiempo para aprender y recibir orientación de él.

Reb Abba una vez lo reprendió con respecto a cierto asunto, y sin movérsele un pelo, Reb Jonie le respondió: "¡Pero tú también tienes muchas faltas!"

"Es cierto", respondió Reb Abba, "pero si te concentras en las faltas de otras personas, nunca te convertirás en un mentch..."

Uno debe concentrarse en sus propios defectos, no en los de otra persona. Uno debe aprender y crecer a partir de las cualidades positivas de aquellos a quienes se puede emular, en lugar de tratar de justificar la propia falta de avoda demostrando que nadie es perfecto….

P. ¿Alguna vez criticó a ciertos eltere jasidim? ¿Admiró a algunos más que a otros?

R. Definitivamente. ¡No significa que los rechazáramos! Y es obvio que incluso los jasidim más grandes no son perfectos. Así que, sí, definitivamente había diferencias: algunos jasidim admiramos más, y a otros, no tanto. Pero siempre estábamos ansiosos por escuchar a cada josid. Como mencioné anteriormente, de cada josid hay lo qué escuchar y lo qué aprender.

¡El problema con algunos críticos hoy en día es que no están dispuestos a admirar a nadie! Este mashpia tiene demasiado gaive, y ese es demasiado bitul'dik; aquel no es lo suficientemente inspirador, y ese otro, aunque muy inspirador, no tiene tanto conocimiento como yo…

Desde luego, es conveniente que uno admire a un josid más que a otro, y que designe como su mashpia personal al josid a quien considera en más alta estima. El problema comienza cuando uno no admira a nadie, y nadie es considerado digno como para ser escuchado.

Recuerdo que cuando era muy joven, ya tenía una inclinación en cuanto a de quién me gustaría aprender y emular. A mis ojos, mi opinión ya tenía un peso considerable.

Cuando tenía alrededor de la edad de bar mitzva, vivíamos en el Campo de Refugiados en Poking, Alemania. Reb Isroel Nevler fue mi principal modelo a seguir, y hasta el día de hoy tengo su memoria en la más alta estima. Era un josid ardiente, lleno de alegría y calidez. Su Iras Shamayim era admirable. Irradiaba una fuerza interior y era inusualmente apasionado y expresivo.

Además de Reb Isroel, decidí en ese momento que vi cierto emeskait en dos jasidim en particular, quienes, en comparación con otros, no se consideraban sobresalientes. No pude evitar admirar su sinceridad, su emes, sus Iras Shamaim y franqueza. Para ellos era una realidad que lo que exigía Jasidus debía llevarse a cabo sin excusas ni atajos. Había otros jasidim que eran más respetados [y estimados], pero yo apreciaba más a estos dos.

Más tarde, cuando me mudé a Francia, también hubo muchos jasidishe Idn, incluyendo Reb Nisan Nemenov, que era el mashpia oficial, y por supuesto participé en sus farbrengens y demás. Pero allí también, se destacaron ciertos jasidim a quienes realmente admiré. Y cuando llegué a New York, esta secuencia se repitió; Me llevé bien con algunos y menos admiración por otros.

Para obtener una guía amplia sobre el camino más apropiado a seguir en la avoda, se necesita un mashpia particularPero para complementar eso con todas las otras cosas buenas que se pueden escuchar en un farbrenguen, siempre hay algo para escuchar de todos; tal vez no siempre sea 100% preciso, pero siempre hay algo para recibir. Entonces, por regla general, iba a todos los farbrenguens de cada mashpia.

Para resumir:

  1. Todo el mundo tiene defectos y deficiencias. Punto.
  2. No es descabellado o irracional tener un gran respeto por alguien y considerarlo digno de escuchar y de quien aprender, aunque no sea perfecto.
  3. Está bien y es natural admirar a ciertos eltere jasidim más que a otros. Aquellos a quienes admiras y de los que sientes que tienes más para ganar, son los principales a los que debes observar y escuchar.
  4. Incluso después de tener tu mashpia o eltere josid, debes escuchar a otros jasidishe Idn también, ya que cada josid tiene algo único para ofrecer.


P. ¿Cómo se relaciona todo esto con los miembros de la comunidad Anash ?

A. En primer lugar, asegurar y dejar claro que hay mashpi'im que coinciden con la descripción mencionada anteriormente. Debe haber mashpi'im en general, mashpi'im para cada shul, para cada barrio o grupo, etc. Esto debe implementarse sin importar el tiempo, esfuerzo y dinero que pueda esto requerir. Una vez que esto está en su lugar, las personas deben mostrar interés. Esto se puede expresar de varias maneras: asistir a los farbrenguens y shiurim y estar atento a ellos, suplicarle a los mashpi'im que den más shiurim y farbrenguen (con más frecuencia), y así sucesivamente.

Todo esto fomentará relaciones saludables entre los mashpi'im y los yungelait, lo que en última instancia generará un bien incalculable para toda la comunidad.

P. ¿Y cómo pueden los mashpiim, por su parte, ayudar a mejorar la situación y, en particular, inspirar a la generación más joven a involucrarse más en Jasidus, Tora e iras Shamaim, en una época en la que hay tantas distracciones y desafíos?

R. No hace falta decir que los mashpi'im necesitan dedicarse, tener un sentido de responsabilidad . Necesitan invertir esfuerzo y tiempo en los yungelait y en la generación más joven: hacer fabrenguen's con ellos, organizar shiurim, escucharlos, motivarlos, mostrarles que realmente se importan por ellos y que están ahí para ayudarlos. . Necesitan involucrarse.

Cuando esto esté en su lugar, la generación más joven responderá también con entusiasmo y empeño. Si perciben que alguien está verdaderamente dedicado y se preocupa sinceramente por ellos, recibirán lo que se les diga con los brazos abiertos. Solo cuando sientan que sus preocupaciones y problemas realmente le importan a alguien, será posible que los mashpi'im hablen de expectativas o incluso brinden críticas; sólo entonces, en lugar de enfrentar la indiferencia o la negatividad, los mashpi'im cosecharán los resultados deseados.