lunes, 17 de junio de 2019

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe #13 - La devoción de un Josid

Número 13
La devoción de un Josid
Delante de los Rebeim los Jasidim se moderaban, naturalmente. Sin embargo, hubo momentos en que la expresión personal propia de un josid delante del Rebe causó Najas Ruaj.
"Ocurrió un año en Purim", relata Reb Isroel Friedman, "cuando nos dispusimos a hacer Davenen Maariv con el Rebe a las siete en punto. Dado que el fabrenguen solo comenzaría horas más tarde, el público era muy pequeño, y cada movimiento que cualquiera hacía era audible."
“Reb Elie Jaim Roitblat, el melamed de toda la vida de Oholei Torah, recitaba el párrafo de Aleinu Leshabeaj, pronunciando cada palabra con devoción. Todos en el Shul podían oírlo."
"Cuando llegó a las palabras,  'shehem mishtajavim le’hevel ve’lorik (se inclinan ante la vanidad y la nada), murmuró para sí mismo casi inconscientemente, "¡feh, klipeh!"
"Nunca olvidaré cómo el Rebe se dio vuelta para mirarlo a Reb Elie Jaim. Una amplia sonrisa se extendió por todo su sagrado rostro, expresando un profundo placer."
(Tejayeinu Número 7)


domingo, 16 de junio de 2019

Maise: "Todavía no bajé de la Montaña"



Por R. Sholom D. Avtzon

A fines de la década de 1930, Reb Mendel Cunin, quien vivía en Nueva York, envió una carta o un telegrama al Frierdiker Rebe en Otwozck, Polonia, unos días antes de Shavuot. Estaba pidiendo el consejo del Rebe respecto a un posible segundo matrimonio.

Después de Shavuot, al ser que no había recibido respuesta, le preocupaba que la mujer con la que pensaba contraer matrimonio, que se crió en Estados Unidos, no entienda lo que significa para él, como josid, estar esperando una Brajá de su Rebe, que se encuentra en Polonia. Estaba feliz de que ella fuera meticulosa en Shabat y Kashrut, etc., que era algo excepcional en aquellos días. Así que decidió enviar un telegrama urgente al secretario del Frierdiker Rebe, Reb Jatshe (Yejezkel) Feiguin, HI"D.

Explicó la situación y le imploró que le preguntara al Rebe directamente y que no esperara hasta que el Rebe se dedique a su carta. Cuando Reb Jatche le mencionó al Rebe que Reb Mendel Cunin está esperando una respuesta a su carta de la semana pasada, el Frierdiker Rebe le respondió: "[No contesté todavía, dado que] "Ij bin nit arup fun barg", "todavía no he bajado de la montaña, (es decir, del Har Sinai)."

Esta parte de la historia, así como su mensaje, es algo que escuché varias veces. Pero este año escuché del rabino Mangel 'שי un detalle adicional, que dice mucho.

Cuando él era un Talmid en la Yeshiva en Montreal, se dirigió a la casa de Rab Greenglass y, consecuentemente, escuchó varias de sus anécdotas y perlas . Rabí Greenglass le contó: "Cuando Reb Jatche salió de la habitación del Rebe, estaba todo asombrado. Llamó a un par de bojrim [incluido el Rab Greenglass] y les dijo: ¿Tienen noción de lo que acaba de decir el Rebe?! El Rebe dijo 'Ij bin nit arup fun barg. Les pregunto ahora: “¿A quién se le permitió estar en la montaña?

Am Israel estaban advertidos de no subir a la montaña; más bien, tenían que cercarlo. No sólo les estaba prohibido a gente regular ascender a la montaña, esta prohibición se aplicaba también a los ancianos. De hecho, incluso se aplicaba a Aharon y sus hijos. Entonces, ¿quién estaba en la montaña?

“¡El único en la montaña fue Moshe Rabeinu! Y el Rebe acaba de afirmar que estaba en la montaña. Entonces, ¿se dan cuenta de que, en esencia, el Rebe reconoció que él es el Moshé Rabeinu de nuestra generación!

jueves, 13 de junio de 2019

My Story: Cuando la luna brilla en México


por el rabino Abraham Shalem


Haga click aquí para obtener una versión en PDF de esta edición de Here´s My Story.


Nací y me formé en Yerushalaim, recibiéndome como Rabino por cuarta generación consecutiva en mi familia. Con el aliento de mi mentor y maestro, el rabino Ben-Zion Meir Jai Uziel, el principal rabino de Israel, fui inicialmente a ejercer como rabino en Lima, Perú. Después de más de ocho años allí, seguí trabajando en la comunidad sefaradí de Seattle, Washington, llegando a esa ciudad al mismo tiempo que el jasid de Jabad, el rabino Sholom Rivkin, que servía en la comunidad Ashkenazí. Nos hicimos muy amigos y teníamos un Shiur de Torá juntos a diario.

Pero no hice contacto con el Rebe en sí sino hasta 1961, cuando comenzó un movimiento en los Estados Unidos para prohibir la faena kosher por crueldad animal y fue propuesta una ley a tal efecto en el estado de Washington. Por supuesto, esto plantearía un problema enorme para la comunidad judía, de modo que cuando esta ley se presentó en audiencia en la legislatura estatal, me sumé a otros dos rabinos para dirigirme a los legisladores. Mis colegas hablaron muy diplomáticamente, explicando que la faena kosher es, de hecho, mucho más benévola con los animales que otros métodos. Pero cuando llegó mi turno, fui mucho más contundente. Dije: “Mi idioma nativo es el hebreo, sin embargo, sólo les haré una pregunta en el idioma en el que todavía estoy aprendiendo a hablar: Hablan de crueldad hacia los animales, vacas y ovejas, pero ¿dónde estaban ustedes cuando seis millones de judíos fueron masacrados, entre ellos un millón de niños que fueron quemados y subieron al cielo en los crematorios como sacrificios. ¿Dónde estaban entonces? ¿Por qué no hablaban de crueldad entonces?"

Los miembros de la legislatura me dieron una ovación de pie, y al día siguiente los periódicos citaban mis palabras. La ley propuesta fue cancelada y recibí muchas cartas de apoyo de los rabinos Americanos. Entre ellos había también una carta con bendición del Rebe de Lubavitch; posteriormente, recibí una invitación para visitar al Rebe la próxima vez que estuviera en Nueva York.

Llegué a Nueva York cerca de la celebración del Yorzait del Rebe Anterior y, por lo tanto, fue muy difícil conseguir una cita, pero me aconsejaron enviar un telegrama para que el Rebe supiera que estoy aquí. Eso fue lo que hice, y poco después recibí una llamada para que me encontrara con él de inmediato.
La reunión duró unos cuarenta y cinco minutos. Hablamos principalmente en hebreo sobre una variedad de temas en la ley judía, pero principalmente sobre la educación judía y el estado del judaísmo en América del Norte y del Sur, donde los matrimonios mixtos y la asimilación eran desenfrenados.

Durante nuestra conversación, el Rebe me dijo: "Sabes que un Lubavitcher Josid no viaja sin un Jumash, Tehilim y Tania. ¿Qué hay de tí? ¿Has traído un Jumash?

“Sí”, respondí, “lo tengo en mi cabeza. Sé de memoria Jamishá Jumshei Torá (los cinco libros de la Torá).

"¿Y qué hay de Tehilim?"

"El Libro de los Salmos también lo tengo en mi cabeza", dije. "Esto, también, lo sé de memoria."

"¿Y qué hay de Tania?", continuó el Rebe.

"No traje un Tania conmigo", tuve que admitir que no estaba muy familiarizado con esta obra seminal del movimiento Jabad.

En ese momento, el Rebe se puso de pie, caminó hacia un armario, abrió un cajón y sacó un Tania. Me entregó el libro y me dijo: "Esto es para tus actividades en Seattle". (Todavía tengo este precioso regalo.)

Poco después de mi encuentro con el Rebe, me ofrecieron un puesto rabínico en la Ciudad de México. Completamente preparado para aceptar el puesto, firmé un contrato con los miembros de la congregación de Monte Sinaí con la condición de que consigan una visa para mí y mi familia. En aquellos días, las visas para los titulares de pasaportes israelíes eran difíciles de obtener, pero prometieron hacerlo, y establecimos un período de dos meses para que se hicieran los arreglos.

Dos meses llegaron y se fueron, pero las visas no se materializaron.

Mientras tanto, me ofrecieron un puesto rabínico en la Congregación Sheerith Israel en Manhattan. Esta es una comunidad muy antigua y distinguida, cuyo Shul, mejor conocido como "la Sinagoga Española y Portuguesa", es un sitio reconocido de patrimonio.

Vine a Nueva York para reunirme con los miembros más distinguidos de la comunidad y me pidieron que firmara un contrato. Cuando los Yehudim de la Ciudad de México se enteraron de esto, me llamaron y me preguntaron: “¿Qué está haciendo en Nueva York? ¿Por qué no viene con nosotros?"

"Pero, ¿cómo puedo ir para allá sin una visa?" les respondí.

"No se preocupe", dijeron, "le enviaremos la visa. No hable con ninguna otra congregación."

No sabía qué hacer. ¿Debía aceptar la oferta de Nueva York o esperar a México?

Dado que estaba en Nueva York, decidí visitar al Rebe y pedir su consejo. Estaba seguro de que él me ayudaría a determinar qué era lo mejor para mí.

El Rebe me recibió con mucho cariño. Sentí que realmente se preocupaba por mí y por mi dilema, era como si estuviera hablando con mi padre. Cuando le expliqué la situación, me dijo: "Rab Shalem, su lugar está en México City".

Explicó que hay lugares donde las personas no buscan en realidad un maestro que enseñe o un guía espiritual, sino una figura títere con el título de "rabino". Por supuesto, es difícil influenciar sobre esas personas. Pero los judíos de la ciudad de México, dijo, están clamando por un verdadero líder espiritual.

"¡Allí puedes lograr grandes cosas!", Dijo. "Hay tantas áreas en las que puedes actuar: necesitan ayuda con la educación, la comida kasher y frenar los matrimonios mixtos y la asimilación."

Y así, con su bendición, decidí ocupar el puesto en México City y continué sirviendo allí durante más de catorce años. Durante esos años, estuve en frecuente contacto con el Rebe respecto a todos los asuntos relacionados con la comunidad.

Y, tal como él previó, pude promover el judaísmo en México de muchas maneras. Por un lado, fundé una Yeshivá, que inicialmente se chocó con bastante oposición. La gente decía: "¿Quién necesita una Yeshivá? ¿Por qué retrocedemos en el tiempo en lugar de progresar?

En una audiencia posterior, le mencioné al Rebe algunos de los obstáculos que enfrentaba. Nunca olvidaré su respuesta. "Cuando la luna está llena", dijo, "los zorros le aúllan. ¿Pero acaso hace eso que la luna deje de irradiar su luz?

Por supuesto, quiso decir, que no hay rabino que no enfrente una oposición, y que siempre habrá alguien que intente frustrar los esfuerzos del rabino, pero está claro que debe seguir sin inmutarse, por el bien de su comunidad.

Estaba enormemente agradecido por su cuidado y aliento, como lo estaba por toda su sabia orientación a lo largo de los años.

Después del fallecimiento en 1953 de mi mentor y maestro, el rabino Uziel, a quien le había confiado todo, me sentía como huérfano, sin tener a nadie en quien apoyarme hasta que conocí al Rebe. Él me aceptó con los brazos abiertos, y encontré en él el amor y el apoyo que me faltaban. Aunque estuve en contacto con muchos rabinos, no hubo ninguna persona como el Rebe en cuya luz pudiera sentir siempre tanta calidez.


El rabino Abraham Shalem (1928-2014) dirigió comunidades en Israel, Perú, Estados Unidos y México, donde tradujo el Shuljan Aruj al español y escribió muchos otros libros en hebreo y español. Fue entrevistado en su casa en Yerushalaim en mayo de 2012.

miércoles, 12 de junio de 2019

El Maise y mensaje que cautivó al Toldot Yaakob Yosef para volverse un fiel discípulo del Baal Shem Tob


Al venir de Jag Hashabuot, entre otras cosas fecha del Yortzait del Baal Shem Tob, una linda historia, contada por R' Shmuel Groinem, Mashpia en Lubavitch:

El Baal Shem Tob llegó cierta vez bien temprano a la ciudad de Sharigrad (donde servía entonces como Rab el Gaon "Toldot Yaakob Yosef"), y se paró sobre su carreta allí en el centro del mercado. A las personas que se dirigían al Shul el Baal Shem Tob los llamaba y les hablaba, contándole poderosas y emocionantes historias.


Cuando el "Toldot Yaakob Yosef" llegó al Shul, y notó que no había nadie le preguntó a su Shamesh '¿Qué pasó hoy que no vienen?' a lo que le respondió que había un Yehudi en el centro del mercado que está relatando historias y todos lo están escuchando. Y le dijo de inmediato al Shamesh: 'Ve y avísales a todos que vengan de inmediato a hacer Davenen! Fue el Shamesh a cumplir su diligencia, más al llegar y oír  las palabras que salían de boca del Baal Shem Tob, se quedó él también allí...
Finalmente fue el mismo "Toldot Yaakob Yosef" a llamar a todos los presentes, pero al acercarse y escuchar, entraron las palabras en su corazón, y fue desde entonces que se acercó al Baal Shem Tob.

La historia que contó entonces el  Baal Shem Tob  en el momento en que llegó el "Toldot Yaakob Yosef" fue la siguiente:
"En una ciudad vivía un simple hombre que se dedicaba a cargar bolsos y paquetes; lo único que sabía era rezar. Llegaba al Shul temprano por la mañana a decir Tehilim y rezar con el Minian, y durante todo el día se dedicaba a su duro y fatigoso trabajo. Para Minja llegaba nuevamente al Shul para rezar con un Minian, y entre Minja y Arvit participaba de un Shiur de Ein Yaakob que daba un Melamed para gente simple como él.
En su mismo barrio vivía un Abrej que no tenía el yugo del sustento sobre su espalda, y cuando iba al Shul rezaba con tranquilidad; luego del Davenen se ponía a estudiar un Shiur de Guemara en profundidad. De la misma forma, llegaba una hora antes de Minja para estudiar intensamente, y su rezo era calmo y con concentración, y también entre Minja y Maariv estudiaba para sí.
Cierta vez, luego de Maariv, se encontraron los dos en la puerta, el jornalero soltó un profundo suspiro, como diciendo que su propia Tefilá y estudio no son como lo tendrían que ser. El Abrej, por su parte, al oír tal suspiro, echó una carcajada, como diciendo ¿qué tienes para comparar? Eres un simple hombre que ni tiene comparación con la Torá y Avodá que yo dedico.
Luego de varios años, cuando ambos dejaron este mundo, y llegaron al Beit Din Celestial, los ángeles defensores colocaron sobre la balanza todas las Tefilot y todo el estudio del Abrej, pero vino un ángel acusador y colocó del otro lado la riza burlona, que hizo inclinar toda la balanza
Y al jornalero, le colocaron los ángeles defensores en su propia balanza su profundo y sincero suspiro, que le hizo inclinar toda la balanza para bien."

Esta historia fue la que hizo acercar al Gaón el "Toldot Yaakob Yosef" al Baal Shem Tob para terminar siendo uno de sus más grandes discípulos.

Reshimot Devarim, contada por R' Yehuda Jitrik, que la oyó directamente de R' Shmuel Groinem

martes, 11 de junio de 2019

Maise del Baal Shem Tob - Salvar a toda una comunidad


Shavuot fue el Yortzait del Baal Shem Tov, como así también de David HaMelej. La siguiente es una historia que el heiliker Ruzhiner solía contar en nombre de su bisabuelo, el Maguid de Mezritch, que está relacionada con ambos.



Un viernes por la mañana, el Baal Shem Tov le avisó a algunos de sus discípulos que se preparen para viajar ya que planea pasar Shabat en una determinada localidad. Los Talmidim prepararon inmediatamente la carreta y partieron. Llegaron a la ciudad y la gente del pueblo se quedaron encantados de la sorpresa, el gran Tzadik, el Baal Shem Tov en persona se quedaría en su ciudad para todo el Shabat.

Viernes por la noche todos hicieron davenen en el gran Shul, deseando estar junto al Baal Shem Tov. Después del davenen se preparaban para desearle a sus huéspedes un Gut Shabes, sin embargo, antes de que pudieran abandonar su lugar, uno de los talmidim anunció en nombre del Baal Shem Tov que todo el mundo debían permanecer en el Shul, ya que van a recitar todo el Tehilim.

Nadie sabía por qué, todo parecía ir bien, pero si el Tzadik pidió que digamos todo el Tehilim, lo haremos. El Jazan comenzó diciéndolo a un ritmo regular y llegó a terminarlo en menos de dos horas. Todo el mundo cerró sus Tehilim, pero de repente se dieron cuenta que el Baal Shem Tov le dio instrucciones al Jazan de  comenzar de nuevo.

Esto es serio, quien sabe que estará sucediendo. Mirando a sus Talmidim tratando de averiguar la razón, se dieron cuenta que los talmidím del Tzadik estaban tan  desconcertados como ellos. Así que lo dijeron una segunda vez. Pero ahora todas las mujeres habían llegado al Shul al darse cuenta que algo inusual estaba ocurriendo, nadie había regresado a sus hogares. Esta vez se dijo con un poco más de seriedad y lo terminaron por segunda vez. Sin embargo, el Baal Shem Tov, de inmediato dio instrucciones de decirlo una tercera vez.

La gente estaba muy hambrienta, pero ahora se dieron cuenta de que había un verdadero peligro al acecho contra alguna persona, o tal vez a algunas personas o Jas v'sholom podía ser que toda la ciudad estaba en peligro. El tzadik definitivamente no hubiera apartado a todos de sus Seudot Shabat así porque sí.

Lo terminaron por tercera vez y miraron el Baal Shem Tov para ver cuales serían sus instrucciones. Esta vez se dio vuelta y dijo: "El peligro ha pasado. Todo el mundo vaya a sus casas y coman su Seudá. Después de la Seudá, aquellos que son capaces de volver y continuar, digan Tehilim hasta el amanecer."

Todo el mundo estaba desconcertado. Nadie sabía de algún peligro cernido sobre la ciudad, pero si el Tzadik lo dijo, debe ser verdad. Sin embargo, también  anunció que el peligro había pasado, por lo que son buenas noticias y se fueron a sus casas. Casi todos regresaron después de hacer Kidush y comer la comida.

A la mañana siguiente, después del davenen, el Baal Shem Tov indicó que todos coman la comida de Shabat juntos y hagan una Seudat Hodaa, para agradecer  públicamente a Hashem por Su bondad y milagros. Una vez más, todos se miraron preguntándose qué habrá sucedido la noche anterior, pero hicieron según lo dicho.

En medio de la Seudá, uno de los vecinos gentiles caminaba por el Shul y el Baal Shem Tov instruyó a sus estudiantes a pedirle que entre. Cuando entró vio las mesas llenas de comida, pero sus ojos se enfocaron en el whisky como queriendo decir, si tan sólo pudiera tomar una copa. El Baal Shem Tov dio instrucciones a un alumno de llenarle un vaso y darle al visitante.

Iván le agradeció y se la tragó de un sorbo y bajo instrucciones del Baal Shem Tov el estudiante continuó rellenándole el vaso hasta que Iván se emborrachó.

En ese momento, el Baal Shem Tov dijo, "Iván, podrías por favor contarnos qué pasó anoche."

Estando borracho, Ivan comenzó a contar: "La semana pasada, el poritz local (señor feudal) reunió a más de cincuenta de nosotros y nos instruyó que vayamos a su casa para una fiesta el viernes por la noche y en la fiesta nos pagaría por hacerle algún trabajo a él . Recibir bebida gratis y una paga era algo que no podíamos rechazar y fuimos todos, algunos incluso trajeron amigos y comenzamos a beber.

Después de un par de copas pequeñas, el señor feudal nos informó que está enojado con la comunidad judía e instruyó a sus trabajadores a buscar sus espadas y herramientas metálicas, como barras de hierro, etc para enseñarles a los Judios una verdadera lección. Cuanto mejor sea el trabajo, más pago se recibirá.

Sin embargo, en ese momento un hermoso carruaje estacionó y el feudal se dio cuenta que era nada menos que uno de sus primos cercanos que no había visto durante los últimos quince años. Él pensó haber oído que había fallecido en un trágico accidente, pero evidentemente no era cierto, por lo que nos dijo que esperemos hasta que descubra el motivo de la visita de su invitado especial.

Hablaron durante un rato y los sirvientes continuaron trayendo más comida, hasta la medianoche. El Feudal entró en nuestra habitación y dijo: "Cambié de idea. Muchachos, pueden ir a casa." Nos sorprendió y algunos de nosotros nos quedamos con ganas de liberarnos de las deudas que les debemos a los Judios, sin embargo,  ¿qué podíamos hacer?

Pero entonces una persona se levantó y dijo: "Nos contrataste para trabajar. Estamos dispuestos a trabajar, si no quieres que hagamos nada, es tu tema, sin  embargo, tenemos que recibir el pago." El feudal pensó por un segundo e inexplicablemente dijo que tenía razón y nos dio a cada uno una moneda y nos fuimos a casa.

Las personas quedaron horrorizadas con lo que estaban escuchando, algunas casi se desmayaron y ahora se dieron cuenta de por qué estaban diciendo Tehilim hasta después de la medianoche. El Baal Shem Tov le agradeció a Iván deseándole lo mejor y se fue.

Dirigiéndose a las personas, el Baal Shem Tov ahora les contó el resto de la historia. El Poritz (de ustedes) tenía un administrador malvado que constantemente hablaba en contra de ustedes. La semana pasada, cuando el Poritz estaba revisando sus libros se dio cuenta que estaba en profundas deudas y pidió a su administrador una explicación, de por qué él, que tiene un montón de campos, posadas y demás está endeudado, mientras que otros poritzim que tienen menos que él les va mucho mejor.

El administrador, que había estado robando el dinero en los últimos años, le echó la culpa a los Judíos. Él dijo: los judíos se niegan a comprar sus productos, así que tengo que vender con un descuento enorme, por lo contrario, se echaría a perder. Y todos ellos utilizan los molinos de otros feudales no el suyo, por lo que pierde en esos ingresos también. Estas y otras acusaciones enfurecieron al Poritz y juró enseñarle a todos los Judios una lección.

Ayer por la noche gracias al Tehilim que recitamos, fui capaz de traer a su primo fallecido de entre los muertos y lo visitó.

Cuando el viejo y difunto Poritz vio la reunión actuó sorprendido y le preguntó ¿por qué hizo semejante fiesta y no lo invitó? Al ver que estaba molesto, se disculpó y le  explicó que no era una verdadera fiesta, que era sólo para emborrachar a la gente, con el fin de que vayan a atacar y dañar a los judíos.

Al oír estas palabras el poritz (difunto) le preguntó por qué y repitió todo lo que su administrador le contó.

El Poritz mayor sacudió la cabeza con incredulidad. "Te crees todo ese paquete de mentiras, parece ser, que yo sé la verdad y es por eso que vine justo a tiempo. Tu  maravilloso administrador te está robando a ciegas. Él está exigiendo un precio superior por todos tus productos y servicios, embolsándose el dinero extra para si mismo. Durante muchos años, los judíos estuvieron dispuestos a pagar, queriendo mostrar su agradecimiento por la amabilidad y decencia en la forma en que tratabas con ellos.

Sin embargo los últimos años, que comenzó a exigir esos precios exorbitantes, se vieron obligados a buscar en otra parte y algunos comenzaron a tratar conmigo.  Cuando les pregunté, ¿por qué dejaron de usar tus servicios, me lo explicaron todo!

Le tomó al Poritz muerto algún tiempo convencerlo y sólo después que terminamos el Tehilim por tercera vez no había mas peligro.




El Ruzhiner decía: Esto explica por qué el Baal Shem Tov dijo Tehilim el viernes por la noche. Pero, ¿por qué tenía que viajar hasta allí, podría haber dicho el Tehilim con todos su Talmidim en su propio Shul, por qué en esa ciudad??!!

La respuesta es que un Tzadik está con las personas. El Baal Shem Tov hizo davenen para que se salven y si Jas v'sholom no se aceptaban sus tefilot, yo estoy con ellos en su angustia.


Que Hashem tenga rajmonus de Klal Israel  y resguarde a todos nuestros hermanos de cualquier sufrimiento y que merezcamos rápidamente la llegada del Moshiaj ben Dovid, pronto en nuestros días.

miércoles, 5 de junio de 2019

Maise para Shabuot: "De la montaña al pueblo"



En sus comienzos el Tzadik R' Shlomo de Radomsk, el "Tiferet Shlomo", se rehusaba a recibir sobre sí el cargo de Admur y dirigir a los Jasidim, etc. La semana previa a Shabuot, cuando notó que se iban congregando varios Jasidim e iban llegando de diferentes ciudades, a pasar el Yom Tob de Matan Torá junto al Tzadik, comenzó a reprenderlos insistiendo en que regresen a sus hogares, que no tienen lo que buscar aquí. Sin embargo, al día siguiente, se dio cuenta que los Jasidim hacían caso omiso a sus críticas... e iba creciendo el número de los allegados, decidió por lo tanto actuar: dejó a todo el Oilom y emprendió viaje a lo del distinguido Tzadik R' Yejezkel de Kozmir para pasar allí el Jag.

Al llegar a Kozmir Rab Yejezkel lo recibió con mucho honor pero, a su vez, con asombro y sorpresa:
"¿Qué hace Ud. aquí? ¿Abandonar a toda una congregación, como un rebaño sin su pastor, y escapar?" Y le dijo: Está escrito "Y bajó Moshé de la montaña al pueblo" (Shemot 19,14). Rashí allí explica: 'Aprendemos que Moshé no se dedicaba a sus asuntos, sino inmediatamente al descender de la montaña se dirigía directo al pueblo, y del pueblo directamente a la montaña.' Surge la pregunta: ¿qué tipo de asuntos (o negocios,etc) podría tener Moshé en el desierto? Y el Kozmirer Rebe enseguida le explicó: Todo Am Israel se prepararon con una adecuada y elevada preparación para la revelación de Elokut que tendría lugar con la entrega de la Torá. Cada uno a su nivel y acorde a su capacidad. Se entiende, entonces, que Moshé Rabeinu, acorde a su altísimo nivel de Kedushá, precisaría de una preparación y disposición mucho mayor a la de todo el resto. A pesar de esto, Moshé no puso en consideración su propio nivel, su propia elevación, sus logros y ascensos; no se dedicó a sus asuntos personales, sino más bien se abocó por completo al bien del pueblo, a sus asuntos, "de la montaña al pueblo, y del pueblo a la montaña." Siendo así entonces, ¿cómo es que ud. deja a toda su comunidad y se escapa, viniendo hasta aquí?!

El Tiferet Shlomo le respondió: "Moshé Rabeinu se encontraba, por lo menos, en Har Sinai, por ello es que no precisó tanto de sus propias preparaciones y Avodá. Del mismo modo, yo también quiero encontrarme primero en Har Sinai..."

A estas palabras, el Rebe de Kozmir no respondió nada, permaneció en silencio, y el Rab de Radomsk se quedó a pasar el Jag Hashabuot allí.

Aquel Shabuot fue histórico y quedaría para siempre en la memoria de los Jasidim. Los ancianos que estuvieron presentes siempre contaban que aquel que no experimentó aquel Jag, no probó el gusto de lo que es Shabuot en su vida.  El Rebe de Kozmir lo honró al Rebe de Radomsk con la recitación de Akdamut, ya que el Tiferet Shlomo era además un maravilloso cantor. Cuando subió a la bimá, acompañado de un coro de ochenta Menagnim (cantores, jazanim), todos cantando a viva voz, y la voz del Radomsker subiendo más y más superando la de todo el resto, sentían como si las paredes y ventanas del Shul vibraran, generando todo esto un gran estremecimiento y emoción. Todo los que estuvieron allí quedaron totalmente conmocionados de la tremenda e inmensa dulzura de aquel canto. Dichoso el que haya vivenciado aquella experiencia...


[Fuente: Sipurei Jasidim, Moadim, R' Zevin]

lunes, 3 de junio de 2019

Likutei Sijot II Bamidbar 2019


domingo, 2 de junio de 2019

Maise: La segunda faceta del Shabat


Por R. Sh. Avtzon


Una familia en Pittsburg se había comprometido a ser observante. Sin embargo, especialmente durante los meses de invierno, a veces les era difícil ser Shomer Shabat. El marido era un exitoso hombre de negocios y consideraba que su presencia en la oficina era necesaria y que sería contraproducente irse temprano. Sin embargo, su compromiso (con la observancia de las Mitzvot) era fuerte, por lo que dejaba su oficina media hora antes de que comenzara Shabat y llegaba a casa cuando su esposa se estaba preparando para encender las velas. Se tomaba entonces una ducha rápida y se vestía para ir al Shul. Sentía que se estaba comportando de manera responsable.

Esta agenda, sin embargo, perturbaba a su esposa, ya que ella quería que él estuviera en casa más temprano en erev Shabat y erev yom tov, y no siempre llegar a último momento. No es que ella necesitara que él la ayudara con las tareas, sino que sentía que en honor y respeto al Shabat, debería estar en casa antes, y qué pasaría si hubiera un tráfico inesperado. Ella le mencionó esto más de una vez, pero su respuesta era: 'estoy cumpliendo lo que dice el Shuljan Aruj' (código de la ley judía). En el momento en que Shabat comienza concretamente, estoy fuera de la ducha, vestido y en camino al Shul.'

Aunque ella sabía que él tenía razón en ese aspecto, todavía le molestaba. Ella argumentó, 'halájicamente tienes razón, pero falta el espíritu de recibir al Shabat. Ella no sabía cómo convencerlo para que cambiara, y no quería que esto causara alguna fricción en la maravillosa relación, por lo que decidió que la próxima vez que viajara a Nueva York, tendría un yejidus con el Rebe. y le pediría su consejo.

El Rebe le informó que él personalmente lo hablaría con su esposo la próxima vez que venga a un yejidus.

Un tiempo después, el marido estaba en Nueva York y tuvo también un yejidus. [Nota del autor: Debe tenerse en cuenta que el Rebe solía recibir yejidus tres noches a la semana, domingo, martes y jueves, a menudo hasta altas horas de la madrugada]. El Rebe inquirió acerca de su agenda semanal y, cuando llegó a la tarde del viernes dijo con orgullo: "Salgo de la oficina para darme el tiempo suficiente para estar listo para Shabat a tiempo."

El Rebe le dijo: 'En mi opinión, lo más tarde que debes permanecer en la oficina es dos horas antes de la puesta del sol. Esto será bueno para ti,' concluyó el Rebe.
Al escuchar esta solicitud o consejo del Rebe, el hombre se comprometió a hacerlo. Ese viernes salió de su oficina dos horas antes de la Shekia (puesta del sol, hora de encendido de las velas) e instruyó a sus empleados que se vayan antes de la puesta del sol.

Unas semanas más tarde, se produjo un incendio en una de las oficinas de su negocio. Boruj Hashem, todos sus empleados pudieron salir por su cuenta y el único daño fue monetario.
Cuando se le informó de lo sucedido, el hombre dijo: 'Mi oficina está situada en la parte de atrás. Dado que no estaba allí, los empleados se concentraron en las oficinas del frente, y todos pudieron salir sin incidentes. Si hubiera estado yo allí, como solía hacerlo, yo (y quienquiera que hubiera estado conmigo en la parte del fondo, de atrás) podría haber tenido problemas para salir del humo y del incendio.'

Así que sí, agregar algo de tiempo al Shabat resultó ser definitivamente para mi propio beneficio.

***

El rabino Mangel mencionó esta historia (omito el apellido de la familia, ya que sus hijos ahora son abuelos, viviendo en la comunidad) cuando mencionó lo que escribe Alter Rebe en Likutei Torá.

El pasuk declara 'V'shamru et shabtotai,' y cuidarán mis shabatot (en plural). Nuestros Sabios afirman que esto alude al punto de que si el pueblo judío observara dos Shabatot, Moshiaj nos redimiría. Sin embargo, otro dicho de nuestros Sabios afirma que solo tenemos que cuidar un Shabat correctamente para obtener esta recompensa.

El Alter Rebe reconcilia esto explicando que, de hecho, todo lo que tenemos que observar es un Shabat, sin embargo, hay dos aspectos en cada Shabat, y es a eso lo que se refiere el primer dicho: Debemos mantener los dos aspectos del Shabat. Y explica entonces que los dos aspectos son: Las leyes de Shabat y el espíritu de Shabat (jitzoniut y pnimiut). Otros comentarios explican que los dos aspectos son Shabat y Tosfot Shabat. Shabat comienza al atardecer del viernes y concluye la noche siguiente cuando se ven tres estrellas; eso es Shabat. Mientras que tosfot Shabat es añadiendo al Shabat el viernes por la tarde algo de tiempo antes de que comience Shabat concretamente, y despidiendo el Shabat algunos miutos después de que ya haya oscurecido en Motzei Shabat.

Así que, resolvamos (comprometernos a) observar las dos explicaciones de este segundo aspecto del Shabat de ahora en adelante, y podamos de esta forma merecer la recompensa de la venida de Moshiaj, rápidamente en nuestros días.

jueves, 30 de mayo de 2019

My Story: La increíble pregunta de medianoche

Por Rab Yejiel Ziskind


Cuando era joven, estudiando en la Yeshivá de Jabad en 770 Eastern Parkway, me enfermé de polio (poliomielitis). Esto fue en 1955, el mismo año en que el médico judío Jonas Salk, introdujo la vacuna contra la polio, pero ya era demasiado tarde para mí. Contraje de forma severa la enfermedad, que había comenzado como un resfrío, pero de allí fue desarrollándose más y más.

La poliomielitis, para aquellos que son demasiado jóvenes para recordar, es una enfermedad contagiosa que desde entonces ha sido totalmente erradicada en el mundo occidental, pero que solía matar a mucha gente. Deshabilitaba los músculos, por lo que la persona afectada no podía caminar ni respirar, y la forma estándar de tratamiento era ponerle a los enfermos un respirador artificial y esperar lo mejor.

Me llevaron al Kingston Avenue Hospital, que ya no existe, pero en ese entonces era el hospital principal para enfermedades contagiosas. Me pusieron un respirador, que consistía de un 'pulmón de acero', que parece algo así como una caldera de agua grande, con solo mi cabeza sobresaliendo. Este pulmón de acero hacía el trabajo de compresión de los músculos paralizados de mi pecho y así llevar el oxígeno a mi cuerpo. Pero yo estaba muy, muy enfermo.

El médico que me estaba tratando tenía una forma arrogante de hablar y le dijo a mi padre y a mi hermano: "Di-s sabe si vivirá las próximas doce horas."

Al oír eso, fueron al Rebe y le dijeron mi diagnóstico. Pero el Rebe simplemente hizo un gesto de desdén con su mano. "Él va a vivir [incluso] más que el médico", declaró. Y me dio muchas bendiciones para una recuperación.

Duré más tiempo que el que el médico me había pronosticado, (las doce horas...), pero continué mi confinamiento en aquel pulmón de acero. El Rebe le indicó a mis colegas de la yeshivá, Kehos Weiss, Mottel Zayantz y Berel Baumgarten, que me visitaran todos los días para asegurarme de que tenga comida kosher y me pusieran Tefilín. Cuando el médico los vio, les dijo: "No se molesten con él... Simplemente déjenlo morir en paz." Le informaron de esto al Rebe, quien les dijo lo mismo que le había dicho a mi padre y a mi hermano: "Vivirá más que el médico.”

Y, trágicamente, eso fue exactamente lo que sucedió. Dos días después, el propio médico contrajo la poliomielitis y murió.

Me quedé en aquel 'pulmón de acero' durante todo el verano -junio, julio, agosto y septiembre-, y luego fui trasladado a un hospital en Welfare Island (lo que hoy es Roosevelt Island) para recuperarme. Durante este período, siempre que el Rebe distribuía vino de su copa durante el kos shel brajá al final de una festividad le daba un poco a mi padre para que me trajera.

Por bondad de Di-s, me recuperé, aunque me tomó más de dos años y, luego, tuve que usar una silla de ruedas por un tiempo; luego no podía caminar sin muletas. Todavía estaba en la silla de ruedas cuando mi familia me acompañó de regreso a la Yeshiva. Mientras todavía estábamos en el pasillo, el Rebe estaba dirigiéndose al Shul para rezar Maariv. Cuando nos vio, inmediatamente se dio la vuelta y nos invitó a su oficina.

Durante esa audiencia, me dijo: "En mi opinión, estarás completamente sano", y luego me preguntó: "Reb Yejiel, ¿qué estás haciendo con respecto a encontrar una pareja para el matrimonio?"

"¿El Rebe se está refiriendo ahora?" Pregunté, sorprendido. Ahí estaba yo, recién salido de rehabilitación, moviéndome en una silla de ruedas, ¡¿y el Rebe me estaba diciendo que buscara una esposa?!

"Absolutamente", dijo, con una sonrisa. "No ahora mismo. Ahora es medianoche, así que es un poco tarde. Pero mañana deberías ocuparte de ello.

"Pero tengo deudas", respondí, explicando que acababa de comprar un automóvil, y ciertamente no tenía los ingresos para mantener a una esposa y familia.

A esto, el Rebe respondió: "No te preocupes. Di-s provee a dos billones y medio de personas en el mundo; él proveerá un poco más."

En este punto, mi padre preguntó: "¿El Rebe se refiere en su condición actual?"

Nunca olvidaré la asombrosa respuesta del Rebe: "Su condición es obvia. La chica puede decidir si es para ella o no. Pero conozco casos en los que los problemas no son obvios y las personas no son abiertos entre sí (al respecto). En su situación personal, no hay nada que precise revelar, es lo que es."

Entonces el Rebe me dijo: Es vet zain noj a trit in yam - Será este sólo un paso más en tu viaje. Así como Di-s te ayudó a sobrevivir, también te ayudará a casarte."

Lo creas o no, al día siguiente, una mujer la llamó a mi tía y me dijo que me había visto y que creía que tenía una pareja para mí, una joven que también se había recuperado de la poliomielitis. Su nombre era Lea Lipkind, quien se convirtió en mi esposa y la madre de nuestros hijos.

***
El rabino Yejiel Ziskind estuvo activo en el campo de la supervisión kosher, trabajando para la OU (Unión Ortodoxa) y Vaad Harabonim de Queens hasta su fallecimiento en 2012. Fue entrevistado para MY STORY, de JEM en febrero de 2011.

Click aquí para su versión en PDF (original)


Likutei Sijot Bejukotai


miércoles, 29 de mayo de 2019

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Davenen y el Shul 12

Número 12

No para todos

El Rebe insistió que el Davenen en 770 debía comenzar a las 10 en punto en Shabat, para dar tiempo a prepararse apropiadamente para la Tefilá, a través del estudio y la meditación en Jasidut.
Sin embargo, esto no era para todos. En un yejidus 5734 (1974) con Reb Efraim Volf, el administrador de los mosdot de Jabad en Eretz Isroel, el Rebe le dio indicaciones respecto al Beit Sefer Limelajá, la escuela vocacional:
“En este mosad, el Davenen debe comenzar no más tarde que el Zman (hora halájica) de Kriat Shema. Dado que los alumnos estudian Kitzur Shuljan Aruj, no entenderían por qué la Tefilá no comienza en el momento adecuado.
“Un bajur yeshivá, que es capaz de estudiar Jasidus durante dos horas, entiende por qué, acorde el Jasidus, el davenen deba comenzar más tarde. Pero no un alumno en una escuela vocacional. Especialmente las clases más jóvenes. Con respecto a las clases de mayor edad, si de hecho pudieran estudiar durante dos horas, y ninguno de ellos malgasta su tiempo, podrían comenzar el Davenen a las diez."

(Para el yejidus completo vea Teshurah Halperin, Tamuz 5762)

martes, 28 de mayo de 2019

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Davenen y el Shul 11

Número 11
Niños en el Shul

El amor del Rebe por los niños y su participación en las tefilot era evidente; al alentar el "Amén", sus cantos e incluso los largos golpes y ruidos al leerse 'Hamán' en Purim. El Rebe demostró que los más jóvenes tienen una posición prominente en un shul.
Al mismo tiempo, el Rebe exigió un comportamiento apropiado.
Reb Zelig Slonim, quien estableció el shul Shikun Jabad en Yerushalaim, una vez recibió una carta de Rav Jodakov, dando nota de un informe que el Rebe había recibido de un visitante.
"La conducta de los niños en el shul y en el patio era inapropiada. Perturbaban el Davenen y tampoco muestran un respeto hacia los ancianos.
"Bajo directiva del Rebe, le estoy escribiendo para que mejore la situación en la medida de lo posible, y agradecería un informe de lo que se ha hecho."

(Teshurá Labkovsky, Tamuz 5775)

lunes, 27 de mayo de 2019

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Davenen y el Shul 10

Número 10
Cómo un Josid hace Davenen
El estimado Josid Reb Saadia Liberov llegó por primera vez al Rebe en 5718 (1958) de su shlijut en Marruecos, y posteriormente lo hizo periódicamente, de forma sistemática. Sus estancias en 770 eran experiencias espiritualmente inspiradoras para él, durante las cuales pasaba varias horas cubierto con su Talis, haciendo Davenen con devoción.
 Reb Isroel Friedman relata:
"Recuerdo un Shabat en 5719 (1959), cuando Reb Saadia estaba parado haciendo davenen en el shul más pequeño de 770, el Rebe entró. El Rebe se quedó allí por unos breves momentos, mirándolo con una expresión especial de placer: el rostro del Rebe literalmente brillaba mientras observaba al josid haciendo davenen, totalmente ajeno a [lo que ocurriese] su alrededor."

El hijo de Reb Saadia, Reb Sender, agrega: "En otra ocasión, la escena se repitió. Esa vez, después de que el Rebe se quedara observando a mi padre haciendo Davenen por un momento, el Rebe se dirigió a los espectadores y dijo: "Ze't vi a josid shteit un davent." (Miren cómo un josid está parado rezando /se para y reza)

(Tejayeinu, número 7; "Reb Saadya Liberow", Adar 1 5768)

Reb Saadia Liberov a la derecha del Rebe en la lectura de la Torá 


domingo, 26 de mayo de 2019

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Davenen y el Shul 9

Número 9

Un Shul acogedor (cordial)



A pesar de estar ocupado en asuntos de los más sublimes del mundo, la atención y preocupación del Rebe por el shul en 770 lo llevó a lidiar con los asuntos más mundanos.
"Es importante que haya toallas limpias disponibles para que las personas se laven las manos antes del davenen", declaró el Rebe en el Farbrenguen del 28 de Elul 5728 (1968).
Otra de esas ocasiones fue el Farbrenguen de Shushan Purim 5741 (1981), cuando el Rebe hizo la siguiente sugerencia:
“Este Shul ha estado funcionando durante muchos años. Varias personas vienen, asisten para estudiar y para hacer davenen; vienen cansados y sudados. ¿Por qué no deberían encontrar (disponible) un vaso de agua o un té caliente?!"
El Rebe luego tomó nota del hecho de que ni siquiera había vasos disponibles, o un lugar designado en el shul para tomar una bebida. "Los Rebeim enseñaron que es importante ser educado (cortés, considerado)".
Inmediatamente y como consecuencia de ese Farbrenguen, se compró una máquina de té, que pronto sería reemplazada por una más grande, que eventualmente se convertiría en un rincón completamente equipado de té y café en 770.

viernes, 24 de mayo de 2019

Jasidishe Maise: La belleza interna


por Rab Sholom DovBer Avtzon


Lo siguiente lo escuché en un farbrenguen en el último día de Pesaj, durante la Seudat Moshiaj. Decimos en la Haftará de ese día: "En aquel día [el pueblo judío] dirá: Te ofrezco gracias a Ti, Hashem, por haberte enojado conmigo."

A simple vista, esto es desconcertante; si uno dijera: "[Ahora] Entiendo por qué estabas molesto conmigo" o algo similar, eso es comprensible. Pero solo porque alguien esté justificadamente enojado conmigo ¿Le agradezco por castigarme? Tal vez entienda ahora que haya habido una necesidad, pero la pregunta aún persiste, podría tal vez haberse hecho con más compasión.

Pero quizás con la siguiente parábola, citada en sforim, se podrá entender:

Había un poritz (señor feudal, terrateniente), que alquilaba partes de sus vastas propiedades a numerosos individuos. Había una persona que le arrendó la posada. Sin embargo, cuando llegó el momento de pagar el alquiler, el posadero no tenía el monto necesario. El Poritz le advirtió que legalmente lo puede azotar o encarcelar, pero eso no es lo que quiere hacer. Todo lo que quiere es que el posadero honre el acuerdo que se hizo. Él concluyó: "Pero si no lo cumples, puede que no tenga otra opción."

"Así que pensemos un plan de pago. Dijiste que tienes la mitad del monto disponible, págame eso ahora y cada semana durante las próximas diez semanas, pagarás lentamente el saldo."

El pobre posadero agradeció al poritz por su comprensión y amabilidad, e hizo todo lo posible para pagar su saldo. Estaba tan agradecido y elogiaba a su poritz. Esto se prolongó así durante muchos años.

Un año, el Poritz decidió contratar a un gerente para que se ocupe de administrar sus diversas propiedades y así él podría ocuparse de adquirir bienes adicionales y otras actividades suyas.
Al final del año, llamó al gerente y le ordenó que trajera el libro contable, para que pueda revisarlo.

Cuando llegó a la página de este posadero, estaba pendiente la suma completa, veinte rublos de oro. El Poritz le preguntó al gerente: "¿Qué hiciste al respecto?"

"Le advertí que no jugara con nosotros y le propiné veinte latigazos para enseñarle a él y a todos los demás una lección. Un latigazo por cada rublo de oro que debe, respondió el gerente."

El poritz preguntó, "¿eso produjo el dinero?"

Obviamente no, respondió el gerente. El miserable estará en cama durante unas semanas recuperándose.

Entonces, ¿qué lograste?, preguntó el Poritz. "La renta no se pagó y el hombre ahora está incapacitado y no podrá trabajar por semanas o meses. No logras nada. Tráeme al posadero aquí."

Los criados fueron enviados y llegaron a la posada, informando a la familia que, su Señoría, el Poritz quiere que el posadero se dirija a él.

Al oír estas palabras, el miedo entró en sus corazones. ¿Qué quiere el poritz de él ahora? ¿No es suficiente que haya sido azotado y lastimado? Con la esperanza de evitar cualquier otro castigo, dijeron suplicantes: "¿Cómo puede ir, ni siquiera puede levantarse de la cama? Los médicos nos advirtieron que no le permitiéramos que haga esfuerzos, que sino le llevaría a nuestro padre mucho más tiempo curarse. Está 'fuera de servicio', (imposibilitado).

Si es así, respondieron los sirvientes, lo llevaremos en su cama, y ​​algunos de ellos, levantaron la cama con el débil posadero en ella, la colocaron en la carreta, y se fueron a la mansión del poritz.

El poritz saludó al posadero y le preguntó inocentemente, ¿qué pasó, por qué estás en cama? El pobre posadero, no entendía por qué el Poritz hacía una pregunta tan obvia, pero le contó lo que le pasó y le explicó que el gerente no estaba dispuesto a extender ningún tiempo de más, tal como lo hizo el gentil Poritz.

Dirigiéndose al gerente, el Poritz preguntó, "¿es cierto que recibió veinte latigazos?"

"Sí", respondió el gerente.

Entonces te ordeno que le des un rublo de oro por cada latigazo y que se lo entregues ahora.

El gerente no tuvo otra opción y regresó unos momentos después con los veinte rublos de oro.

Después de que el posadero los recibió, le agradeció a Poritz por hacer justicia.

El Poritz sonrió y le respondió, pero ahora seguiré haciendo justicia, ¿puedo por favor recibir el dinero que me debes? Y el posadero no tuvo otra opción que entregárselo. El poritz le ordenó a sus sirvientes que levantaran suavemente la cama y llevaran al posadero de regreso a su casa.

Cuando el posadero llegó a casa, le dijo a su esposa: "Si sólo el gerente me hubiese dado dos latigazos por cada rublo, habría recibido cuarenta rublos y tendríamos suficiente dinero como para vivir y pagar todo el año que viene..."

Así, mientras estamos en este exilio, las pruebas y las tribulaciones pueden ser extremadamente dolorosas y agotadoras. Pero cuando venga el Moshiaj, en ese momento veremos la tremenda recompensa que Hashem nos otorgará por haberlo soportarlo, y exclamaremos: "Si hubiera aceptado (soportado) entonces aún más, mi recompensa hubiera sido ahora mucho mayor. Te agradezco Hashem por todos los desafíos que me diste."

***

Decidí publicar esto ahora, ya que esta semana leemos en el Pirke Avot (Avot 4:2) que la recompensa de una mitzvá es la mitzvá misma. En Jasidut, una de las explicaciones dadas es que cuando uno ve la recompensa otorgada por una mitzvá, entonces comprende ahí la belleza interna de la mitzvá.

Por ejemplo, cuando una persona encuentra un sobre o una bolsita con un nombre y sin abrirlo, lo devuelve a su propietario: si el propietario te da las gracias de forma indiferente y sin mucho entusiasmo, lo más probable es que ese artículo no sea realmente importante para ellos. Sin embargo, si su respuesta es emocionada, te das cuenta de que esto le es valioso a su propietario. Cuanto mayor sea la respuesta o expresión de apreciación, mayor será la importancia del elemento.

Si el valor del artículo fuera de cien dólares, ¿cuánto alivio sentiríamos cuando nos lo devuelvan? Pero si su valor fuera de decenas de miles de dólares, obviamente nuestro alivio y gratitud serán mucho mayores.

Cuando Hashem revele la tremenda recompensa, que Él nos estará dando a cada uno de nosotros por cada mitzvá que hicimos, entonces nos daremos cuenta del verdadero valor (magnitud) y la belleza intrínseca de cada mitzvá.

martes, 21 de mayo de 2019

Lag Baomer con el Rebe, año por año

Días previos


Ya en las semanas previas a Lag Baomer el Rebe alentaba en sus cartas los preparativos para "este día tan importante, el día de Lag Baomer".
Varios años el Rebe envió para la ocasión cartas públicas generales (Mijtab Klali, destinadas a todo Am Israel).

La noche de Lag Baomer

Durante los años, el Rebe pronunció una Sijá en la noche de Lag Baomer en varias oportunidades. En el año 5748 (1988) el Rebe dijo una Sijá luego de Tefilat Arvit en su casa, en la cual alentaba a comenzar todos los asuntos relacionados con Lag Baomer ya desde la noche anterior, resaltando la cualidad especial de este día. Luego de la Sijá repartió dólares durante una hora y media. Miles de personas se hicieron llegada para recibir una Brajá en este día tan oportuno. Al terminar la distribución, el Rebe comenzó el Nigun "Hine Ma Tob." En el año 5750 (1990), el Rebe también repartió dólares la noche de Lag Baomer.

En el año 5751 (1991) el Rebe dijo una Sijá (luego de Arvit) en la cual explicó la relación entre el 2 de Iyar y Lag Baomer. Luego de la Sijá repartió una moneda especial que fue diseñada para la ocasión, que presentaba de un lado la inscripción "Admur Maharash, 2 Iyar 5594 - 13 Tishrei 5643" y abajo "Un Ij Zog MiLejatjila Ariber - Shnat Hatzadik - Arenu Niflaot"; y del otro el diseño de 770 con la inscripción "2 de Iyar 5751 Tiferet Shebetiferet".

El día de Lag Baomer

Las marchas y desfiles de niños comenzaron ya en el Nesiut del Rebe Anterior. Las primeras marchas tuvieron lugar en Pesaj y Tamuz 5702(1942) y Purim del 5703 (1943). En aquellas marchas participaron los niños asociados a las "Mesibot Shabat" que estaba dirigido por R' Yaakob Yehuda Hejt, para acercar a los niños al judaísmo, a Torá y Mitzvot. Las marchas en sí eran dirigidas por el Rebe, siendo en aquel momento el director de "Merkoz Leinyonei Jinuj", bajo el cual funcionaban las actividades de "Mesibot Shabat".

El año 5713 (1953) fue la primera vez que el Rebe participó en un encuentro especial de niños en Lag Baomer luego de haber recibido el Nesiut (como Rebe). Los niños eran los alumnos de las escuelas Lubavitch de la zona. El Rebe salió al balcón que daba al patio abajo de 770 donde tenía lugar el encuentro, y cantó "Ani Maamin". En general, se cantó (a partir de entonces) la melodía de "Ani Maamin" en todas las marchas (Tahalujot, "Parade") de los próximos años. Luego del canto el Rebe dijo una Sijá, la cual fue traducida para el público al inglés por R Shlomo Zalman Hejt A"H.



Lag Baomer 5716
En el año 5716 (1956) se llevó a cabo el Parade por primera vez sobre la avenida Eastern Parkway, y cortaron el tránsito para este fin. Todo el barrio de Crown Heights fue adornado y engalanado. El Rebe participó en el Parade, y en la Sijá bendijo a los niños que estudiaban en escuelas judías, y aquellos que aún no estudiaban en establecimientos judíos el Rebe les sugirió que exijan ellos mismos de sus padres que los pasen a escuelas judías, a una educación Kasher. Las palabras fueron traducidas por R' Hejt y luego comenzaron a marchar los niños portando carteles judaicos e insignias hasta la calle Nostrand; de allí los esperarían para luego llevarlos de forma organizada al parque de diversiones. Para sorpresa de todos, el Rebe se hizo una llegada más tarde al parque también, pasó por entre los niños, mostrando un afecto muy especial y singular, y esta visita dejó una marca muy notable entre los presentes.

Como consecuencia del tremendo éxito de aquel año, se decidió que todo año que Lag Baomer cayera en el día domingo, (día no lectivo en las escuelas, para que todos los niños puedan participar) se llevaría a cabo un gran Parade. Y así, al año siguiente, 5717, se hicieron partícipes en el Parade muchísimos niños que aún no estaban asociados a Mesibot Shabat (o a las actividades durante el año de Jabad). Unos 80 autobuses cargados de niños llegaron de los suburbios de New York para participar.

5717

Fotos Lag Baomer 5717

5720

5720



En el año 5726 (1966), los preparativos para el Parade se intensificaron y participaron más de cinco mil niños. A partir de este año comenzaron a participar también los niños de escuelas religiosas y observantes.

5726




En el Parade del año 5727 (1967), el Rebe habló sobre la situación en Eretz Israel, que estaban pasando una situación muy difícil, y prometió que habría una victoria rotunda en la guerra contra los ejércitos árabes. El Rebe en ese momento habló con un entusiasmo y fervor notables y su rostro estaba colorado de la emoción. Especialmente el Rebe alzó su tono de voz al exclamar el Pasuk "Venaati Shalom Baaretz Veein Majarid!". Esta Sijá fue luego difundida y llegó a transmitirse en los medios en Israel, en la radio, etc. brindando una seguridad y tranquilidad a los Yehudim allí y en todo el mundo. Todavía de pie en el estrado en aquel Parade, el Rebe le preguntó a su secretario, Rab Jodakov si ya habían transcrito las palabras para editarlas y corregirlas lo antes posible. Y efectivamente, apenas el Rebe entró a su oficina, corrigió la Sijá para su posterior difusión e impresión.




 En el año 5730 (1970) se incorporó una nueva modalidad a los tradicionales Parade's: maquetas gigantes exponiendo diferentes temas judaicos y Mitzvot, cargadas por camiones para que pasen ante el Rebe también. Esto originó un entusiasmo especial en los niños y desde entonces es que las maquetas pasaron a ser parte de las marchas. 

5730



En el año 5736 (1976) Lag Baomer cayó un martes, pero dado que el Rebe había proclamado aquel año como "el año de la educación" decidieron los Jasidim realizar un Parade especial para Lag Baomer, a pesar de que no pensaban que el Rebe iría a participar. En honor al Parade colgaron en carteles gigantescos sobre los edificios próximos a 770 los seis Psukim que el Rebe había anunciado ('enseñado') e indicado que se enseñaran a todos los niños ese mismo año. El pronóstico del clima indicaba sin embargo que ese año no podrían llevar a cabo el Parade, por lo que el Rab Hejt le mandó una petición de Brajá especial al Rebe para que todo el evento pudiera realizarse, a lo que el Rebe le contestó con una Brajá especial y que él mismo esperaba estar allí...

La mañana de Lag Baomer de ese año estaban los cielos cubiertos completamente de nubes negras y luego una lluvia torrencial cayó sobre todo New York. Todo el evento estaba en grandes riesgos de cancelarse, pero desde que el Rebe salió (y de forma asombrosa) durante todo el Parade no cayó una gota de lluvia. En la Sijá que pronunció el Rebe en aquel Parade el Rebe mencionó y 'enseñó' los otros seis Psukim. Luego de la Sijá pasaron las maquetas y todos los niños, y se veía en el Rebe una gran satisfacción de la cantidad de concurrentes. Desde entonces se recitan los 12 Psukim en todo Parade y encuentros de niños en todo el mundo.




En el año 5740 (1980) el Rebe propuso que se realicen Tahalujot de este estilo también en Eretz Israel y en todo el mundo, y envió como participación a cada Tahalujá un dólar de Brajá. En aquel Parade el Rebe habló una Sijá muy extensa sobre la unión de todos los niños judíos a través de la Torá. Luego, el Rebe explicó el concepto de la Sijá (y siguió hablando) en ruso, y continuó hablando sobre la gravísima situación de los Yehudim viviendo en Rusia. (Allí el Rebe dijo que, según la constitución  y la ley rusa un Yehudi tiene derecho a estudiar Torá!)





En el año 5750 (1990) se llevó a cabo una transmisión especial (por satélite) durante todo el Parade desde Mirón y desde Moscú, y el Parade también fue transmitido a su vez a todo el mundo en vivo. Hacia el final de todo el Parade comenzó a llover, y el Rebe repartió unas monedas muy especiales (a los Madrijim y Madrijot de todos los niños) que habían sido preparadas para la ocasión (el hecho de haber llegado con el tiempo a tenerlas listas ese día merece un capítulo aparte...) con la inscripción "Hine Ma Tob Uma Naim Shebet Ajim Gam Yajad - Shnat Nisim - Shnat Haarbaim" con la fachada de 770, y del otro lado el diseño de una fogata con la inscripción "Lag Baomer, Yom Hilula DeRashbi".