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jueves, 29 de septiembre de 2022

El dilema de las manos llenas

Alguien angustiado acudió cierta vez al Rab Dov-Berisch Weidenfeld, el famoso Tchebiner Rav. Sus hijos se estaban haciendo grandes, (algunos de ellos no gozando de una buena salud) y no lograba encontrarles Shiduj. "Ya no sé qué hacer", le dijo al Tchebiner Rav. Se sentía perdido en sus preocupaciones.

El Tchebiner Rav le respondió con una historia:

"Hace algunos años, en Erev Yom Kipur [la mañana víspera del ayuno], un hombre caminaba temprano en la madrugada dirigiéndose a hacer Kaparot [pasar un gallo sobre la cabeza mientras se recita una determinada oración 3 veces, y luego donar el pollo o su valor monetario a los pobres] Sostenía el pollo en una mano, y en la otra mano sostenía su Majzor.

"Cuando estaba a punto de comenzar, sus anteojos se deslizaron de su nariz y cayeron al suelo. Se quedó allí, perplejo, sin saber qué hacer. ¿Cómo haría para levantar sus anteojos cuando ambas manos estaban llenas? Si dejaba y apoyaba el pollo, podría escaparse. Ciertamente no podía dejar el Majzor en el suelo. Así que se quedó allí confuso, con las manos ocupadas y sus anteojos en el suelo."

El hombre que escuchaba la anécdota estaba confundido. "Entonces... ¿qué hizo?" finalmente preguntó, cuando entendió y había quedado claro que el Rav había terminado de hablar.

"No lo sé", respondió Tchebiner, "pero de una cosa estoy seguro. ¡Él ya no está parado allí!"

Con esta historia, el Tchebiner Rov le dijo: "La gente a veces no sabe qué hacer, se siente trabada, incapaz, pero esas situaciones no permanecen estáticas. Con el tiempo, de alguna manera todo se soluciona. Los problemas de hoy pueden no estar allí en el futuro."

[Fuente: Adaptado por Yerajmiel Tilles de toirahwellsprings@gmail.com.
(Torah Wellsprings: pensamientos recopilados del rabino Elimelej Biderman, Shlita. Compilado por el rabino Boruj Twersky con permiso de Majon Beer Haemuna.)

Video: Dos mitades de un todo

Historias increíbles de como el Rebe ayudó a cuatro individuos a encontrar una pareja adecuada para matrimonio.

Es Dios quien decreta quien se casará con quien. Sin embargo el camino a encontrar la persona indicada no siempre está libre de obstáculos.

Aquí, el Rebe provee instrucción, guía y apoyo a personas en busca de formar un
matrimonio.



SIJÁ DEL REBE - 25 DE IYAR 5744 - UNA RELACIÓN SIMBIÓTICA

Dos partes de una sola alma, cuando el marido y su esposa cumplen los mandamientos pertinentes a (cada uno de) ellos, inevitablemente impactan y complementan a su pareja.



sábado, 24 de septiembre de 2022

MIJTAB KLOLI - Cartas del Rebe para Rosh Hashana - Año de Hakhel

Cartas Rebe Rosh Hashana 5783 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

lunes, 12 de septiembre de 2022

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Estudio de Torá #8

¡Me arrastras en eso!

Un conocido activista de Lubavitch relató parte de un yejidut suyo de Tishrei 5737. El Rebe le habló entonces con bastante angustia.

 “Nunca escucho nada de ti respecto a tu estudio diario de Torá. Entiendo por esto que de hecho no estudias de forma diaria. 

“Esto pone un signo de pregunta en todo tu trabajo. Es bien sabido que el Tzemaj Tzedek tuvo que ocuparse y tratar con miles de jasidim y aún así encontró tiempo para escribir una enorme cantidad de Divrei Tora. ¡Aunque no somos el Tzemaj Tzedek, algo podemos lograr de ese nivel!”

El Rebe alzó la voz y continuó: “No hacerse tiempos estructurados para estudiar iz a vilde zaj, un a vilde hanhoge (es algo imprudente y un comportamiento imprudente, disparatado). 

“De hecho, cuando no hay estudio, las actividades mismas también se ven afectadas. Vemos una y otra vez que aquellos que se han fijado tiempos para estudiar todos los días tienen más éxito…” 

“¡Y lo más alarmante de todo es que me arrastras a mí ("shlep") en esto! ¡Justificas el hecho que no estás estudiando diciendo que estás haciendo mi trabajo!!”


viernes, 9 de septiembre de 2022

El beduino quedó maravillado - Fabulosa historia con el Ben Ish Jai

    


    Rab Yosef Jaim, el eminente sabio de la Torá de Bagdad, comúnmente conocido por el nombre de su libro más popular, "El Ben Ish Jai". Aunque no fue el rabino principal de la ciudad, se desempeñó como rabino principal allí durante 50 años hasta su fallecimiento en 1909, y fue respetado por todos. Sus sermones atrajeron a miles, admirado por los más grandes y también por los más sencillos. Además, su casa siempre estuvo abierta de par en par a los necesitados para lo que sea que necesiten.
    
    Un día, una fuerte discusión entre dos hombres enojados presentándose en su Beit Din (tribunal rabínico) perturbó la tranquilidad de la mañana. Quienquiera que hubiera entrado se habría sorprendido de lo que veía. La apariencia de los litigantes, uno frente al otro era bastante inusual. Uno era un hombre pobre, miembro de la comunidad judía local; el otro, un árabe, también local, pero con una mala y turbia reputación.
    
    El árabe era el demandante, el judío el demandado. De pie ante el Ben Ish Jai para presentar su reclamo, el árabe afirmó que el judío le había robado un monto muy importante de dinero y se negaba a devolvérselo.
    
    “Fuimos a la corte iraquí”, dijo, “allí el judío negó la existencia de algún préstamo. El juez falló a su favor, ya que yo no tenía pruebas para mi reclamo. Por eso le pedí que viniera al Beit Din del Rav. Esperaba que tal vez aquí admitiera su culpabilidad".
    
    El Ben Ish Jai escuchó atentamente, observando a ambos hombres con atención. Después de escuchar el testimonio del árabe, solicitó hablar con el judío en privado. mirándolo a los ojos, preguntó: "¿El dinero de ese árabe se encuentra en tu posesión?"
    
    El judío fue incapaz de ser tan descarado parado frente al Ben Ish Jai. Bajó los ojos y admitió: "Sí. Es cierto. Quise devolverle el dinero, pero soy pobre, no tengo idea de dónde sacar el dinero para dárselo. Por eso negué la deuda en el tribunal; sabía que si lo admitía pero no devolvía el dinero de inmediato, me llevarían a la cárcel."

    El Rav luego convocó al árabe. La habitación estaba en silencio, el Rav estaba sumido en sus pensamientos. Sabía que tenía que encontrar la forma de devolverle el dinero al demandante.

    Finalmente, abrió un cajón de su escritorio, sacó un fajo de billetes, se los tendió al árabe y dijo: "Dado que 'Todo Israel es garante y responsable el uno por el otro', pagaré la deuda de este judío. Cuando su situación mejore, él me devolverá el dinero."

    Este noble gesto del Ben Ish Jai lo impresionó mucho al árabe. Consciente del estado de las finanzas del judío pobre, era obvio que el dinero no sería devuelto en un futuro próximo... si es que alguna vez lo sería. El árabe expresó su admiración por la rectitud de los jueces rabínicos judíos y regresó a casa feliz y satisfecho.

* * *

    Pasaron los años. El Ben Ish Jai se hizo aún más famoso y ahora era el principal de todos los rabinos de Babilonia. Desde países muy lejanos, le enviaban preguntas sobre Halajá (la ley judía).

    Sin embargo, a pesar de su prestigiosa situación, anhelaba dejar su país natal y mudarse a la amada Eretz Hakodesh. Un ejemplo de su anhelo era su costumbre de enviar escrupulosamente todos los manuscritos de sus muchos libros a Ierushalaim, para que se imprimieran allí exclusivamente.
    
    Finalmente, el 25 de Nisan del año 1868, decidió hacer realidad su sueño, dejando Bagdad con su hermano y algunas familias adineradas para viajar a Eretz Hakodesh.
El camino, que atravesaba desiertos, estaba plagado de peligros. La mayor amenaza provenía de las bandas de ladrones que solían asaltar a los viajeros. Nadie cruzaba el desierto solo, sino que esperaba la reunión de grandes caravanas. Estos salían acompañados de guardias.
    
    Cuando Ben Ish Jai y sus compañeros de viaje se unieron a una caravana, descubrieron que esta caravana viajaba también en Shabat. El Ben Ish Jai decidió renunciar a seguir viaje con ellos o con cualquier otra caravana, y buscaron a un beduino que, por una cantidad respetable de dinero, los guiara, deteniéndose el viernes hasta después del Shabat. Se las arregló para encontrar una persona adecuada que estuvo de acuerdo con las condiciones, aunque no muy fácilmente, y partieron hacia el desierto.

    El viernes por la tarde, en medio del desierto, el Ben Ish Jai anunció que allí descansarían y pasarían el Shabat. Le pidió al beduino que se detuviera, pero este último hizo como que no escuchó. Luego, empezó a gritar que era un lugar muy peligroso, lleno de bandas de ladrones. Se negó a quedarse allí durante un período completo de 24 horas.

    Sin una palabra, el Ben Ish Jai y sus compañeros desmontaron de sus camellos, acomodaron su equipaje para el próximo Shabat y encendieron las velas de Shabat antes del atardecer.

    Rechinando los dientes consternado, el beduino también tuvo que quedarse. Sin embargo, por temor a un posible ataque de ladrones, se alejó del grupo y se escondió detrás de unas rocas desde donde observaba al Ben Ish Jai y su grupo.

    El Ben Ish Jai rezó la Tefilá de "Kabalat Shabat" con gran devoción, después de lo cual recitó el Kidush con una hermosa melodía. Durante la comida cantó las Zemirot (canciones especiales de Shabat).

    De repente, el beduino escuchó un sonido sigiloso. Volviendo la cabeza en esa dirección, vio una banda de bandidos musulmanes que se dirigían silenciosamente hacia los judíos.
    La sangre se congeló por sus venas. No dudaba de lo que iba a pasar a continuación frente a sus ojos... Conteniendo la respiración, vio que el líder de la pandilla se adelantaba y se acercaba al grupo desprevenido.

    Unos minutos más tarde, notó que el líder de los ladrones de repente hacía un paso hacia atrás y les hizo una señal al resto para que también se retiraran. Obedecieron a regañadientes, molestos porque les estaba negando la presa fácil que habían encontrado por casualidad.

    El beduino sorprendido escuchó al hombre explicarle a sus camaradas que el líder de los viajeros judíos era un gran y santo Rabino, quien lo había apoyado en una situación financiera difícil pagándole de sus fondos personales el dinero que le debía otro judío. Bajo ninguna circunstancia permitiría que ninguno de ellos le hiciera daño.

    Después de que los ladrones desaparecieron, el beduino salió corriendo de su escondite con gran emoción. Cayó a los pies del Ben Ish Jai y le pidió perdón, porque ahora se dio cuenta aún más de la persona excepcional que era.

    Después de Shabat continuaron su camino, llegando pronto a Eretz Hakodesh. El Ben Ish Jai visitó el Keber de los santos patriarcas y otros lugares sagrados. Durante este tiempo, se le ofreció el puesto de Rishon LeZion (Gran Rabino Sefaradí), pero decidió no aceptarlo.

    A fines del mes de Elul de ese año regresó en paz a su hogar en Bagdad, donde vivió hasta su fallecimiento a los 75 años el 13 de Elul del año 5669.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Estudio de Torá #7

El teléfono - como en Shabat


Reb Yaakov Yosef Gurkov de Londres, se desempeñó como recaudador de fondos para los Mosdot de Lubavitch. Dado que su trabajo le consumía mucho tiempo, le preguntó al Rebe si debería reducir sus horarios de estudio para poder dedicar más tiempo a la recaudación de fondos. 
El Rebe respondió: 
“En términos generales, es certero asumir que esto es obra del ietzer hará, convenciéndolo de que no tiene tiempo para ambos. Si [realmente] es necesario, puede ponerse al día con su estudio durante el leil shishi (la noche del jueves).” 

En otra ocasión, el Rebe le dijo a un Shliaj: 
“Cuando estudias y mantienes tus kvius itim laTorá diarios, el teléfono debe ser como en Shabat. Puede sonar y sonar, pero no se puede contestar”. 
(Fuente: Hiskashrus, número 359) 

lunes, 5 de septiembre de 2022

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Estudio de Torá #6

Teniendo tiempo


Cuando un niño entraba a lo del Rebe antes de su Bar-Mitzva, recibía una Brajá especial. A menudo, el Rebe le pedía que dijera una parte de su Drashá, sobre la cual el Rebe solía comentar sobre su contenido. 

El Rebe le preguntó a cierto joven bar-mitzva qué había preparado para decir en el Bar-Mitzva, y cuando respondió, le pidió que comenzara a recitar el Maamer. 

Cuando el bojur llegó a la parte del Maamar donde dice: "Los Yehudim le dicen a Hashem: '¡Queremos estudiar Torá, pero no tenemos tiempo!'", El Rebe lo detuvo y le preguntó con amor: "¿Y qué pasa con alguien que sí tiene tiempo? ¡Ciertamente debe estudiar! Ahora, ya que tienes tiempo, ¿vas a estudiar?

domingo, 4 de septiembre de 2022

Video: Consuelo al momento de una pérdida - Una conexión eterna

La muerte de un ser querido trae consigo sentimientos abrumadores de dolor y pena. Muchas personas que lucharon con estos sentimientos recurrieron al Rebe en busca de consuelo.





SIJÁ DEL REBE - ¡¿Hasta cuándo?! -  Hoshana Raba 5744 (1983)



Se espera que un judío sirva a Di-s con alegría genuina, y a través de esto derribar las barreras del exilio.  Dejar a un solo judío incluso por un momento más en exilio no vale la pena.

jueves, 1 de septiembre de 2022

El muñeco de paja salvó el día - Pensamiento para el mes de Elul

B”H
Elul—5782

EL MUÑECO DE PAJA SALVÓ EL DÍA

Los discípulos del Maguid de Mezritch estaban estudiando una noche cuando su Rebe entró de repente. “Dejen de estudiar y comiencen a decir Tehilim”, les instruyó. “Hay un judío en una situación crítica, su vida corriendo peligro que se ha comprometido a volver en Teshuvá si se salva. Debemos hacer todo lo que podamos.” Por supuesto, hicieron lo que se les indicó, y el episodio pronto se olvidó.

Varios años después, uno de esos discípulos viajó fuera de la ciudad y escuchó a un hombre contar una historia en el Shul:

“Cuando era joven, dejé el camino del Idishkait y comencé mi carrera como ladrón de caballos... Un día vi a un granjero con caballos particularmente fuertes y saludables. Esa noche, entré sigilosamente en el establo y comencé a envolver las patas de los caballos con una tela para amortiguar el sonido. De lo que no me di cuenta fue que un trabajador estaba durmiendo en el techo del establo. Se despertó de mis crujidos y, asustado, corrió en pijama a despertar al dueño y a los vecinos. Los escuché reunirse a todos alrededor del establo, planeando atacarme. Estaba muerto de miedo y mi vida pasó ante mis ojos en esos segundos. ¡Qué tonto había sido al dejar el camino del Idishkait y desperdiciar mis años! Tomé la firme resolución de que si Hashem me ayudaba a escapar, haría Teshuvá y comenzaría a vivir como un judío. De repente se me ocurrió una idea. Vi la ropa de día del trabajador amontonada en el suelo. La rellené de paja y heno, formando un muñeco, lo apoyé en el lomo de uno de los caballos, abrí la puerta del establo y le di un fuerte látigo al caballo, haciéndolo arrancar despedido con un fuerte relincho. La gente allí afuera salió a perseguir al 'ladrón' y pude escabullirme a un lugar seguro y seguir una vida de Torá."

El discípulo del Maguid indagó detalles acerca del momento del episodio y se dio cuenta de que, efectivamente, sus Tefilot habían sido respondidas. [1]

———

A menudo, especialmente durante el mes de Elul, pensamos en cambiar, en aras de para mejorar, pero luego rápidamente nos desanimamos. “No sirve de nada tratar de cambiar”, concluimos, “Así es como soy.”

Pero esa es una autoevaluación errónea. La esencia de la Teshuvá consiste en separar mi verdadero yo de mi yo externo. El núcleo de un judío es puro y siempre bueno, lo que debería llevarnos a la conclusión que cualquier comportamiento negativo con el que me haya asociado no soy yo en realidad.

A veces se hace referencia al Ietzer Hara como paja y heno: “Y la casa de Iaakob será fuego, y la casa de Iosef será llama, y ​​la casa de Esav se convertirá en paja.” [2] Puede extenderse sobre nosotros, pero una sóla chispa de nuestra Neshamá puede hacerla arder en llamas sagradas.

El ladrón arrepentido y rectificado en nuestra historia nos enseña una valiosa lección: tenemos el poder de resetear nuestros hábitos.

¿Cómo podemos hacer eso? Un elemento crucial es darse cuenta de que la imagen negativa que tenemos de nosotros mismos está hecha completamente de paja. Es obra de nuestro Ietzer Hara. Esa persona puede parecerse a mí hasta el punto tal que incluso yo mismo me haya convencido, pero es falso. Si podemos llegar a esa conciencia, podemos dejar que la imagen que tenemos de nosotros mismos se desvanezca mientras viajamos para redescubrir nuestro verdadero ser y comenzar a vivir acorde al mismo.

De la misma manera, inspirémonos para ayudar a nuestros colegas Iehudim a deshacerse de su fachada de paja y descubrir su verdadero yo.

Y es bueno recordar que nunca estamos solos. Nuestros Rebeim hacen davenen por nosotros y nos dan fuerza.

Que tengamos el mérito de ver muy pronto el cumplimiento de la profecía mencionada anteriormente hasta su culminación: “Y los salvadores subirán al monte Tzion para juzgar al monte de Esav, y será de Hashem el reinado”[3].

Gut Shabes y Ketiva Vajatima tova,
Rabino Mordejai Lipsker

miércoles, 31 de agosto de 2022

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Estudio de Torá #5

¡DAME TU ALMA!

En la sexta noche de Januca de 5747, el Rebe repentinamente le preguntó a Reb Leibel Groner si Reb Yosel HaKohen Gutnik estuvo presente en el reciente farbrenguen. El Rebe inmediatamente continuó: “Zog Im Der Posuk” ('dile el Pasuk'). 

Reb Leibel estaba desconcertado. ¿A qué Pasuk se refería el Rebe? El Rebe explicó: “Me refiero al Posuk “Ten Li Hanefesh” (dame tu alma). ¡Dile que quiero una lista detallada de su Shiurim de Torá!” 

Al día siguiente, después de que Reb Yossel entregara un resumen de sus Shiurim, el Rebe lo llamó a él y a su padre Reb Jaim para un Yejidut especial en Gan Eden Hatajton. Cuando entraron, el Rebe alzó ambas manos en el aire y dijo con una sonrisa: “Vivimos en una época extraña, cuando un Isroel le pide a un Kohen que le dé Januca guelt…” 

El Rebe se volvió hacia Reb Jaim y le dijo: “Quiero que publiques un libro con todos tus Pilpulim y charlas.”
Luego a Reb Yosel y le dijo: “De ti también quiero Januca Guelt. Quiero que aumentes tus Shiurim.”

lunes, 29 de agosto de 2022

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Estudio de Torá #4

"SÓLO COMIENZA"

El Rebe no sólo exigiría de los jsidim que lograran más de lo que estaban haciendo (hasta ahora), sino que lograran más de lo que pensaban que eran capaces de hacer

Harav Itzjok Meir Hertz, el Rosh Yeshiva de Yeshivas Lubavitch London, recuerda: “Cuando me volví Jatán (me puse de novio), entré en Yejidut, y el Rebe me dijo que terminara todo el Shas dentro del primer año de mi jásune. En estado de shock, le murmuré al Rebe que no veo cómo sería capaz de lograr tal tarea en tan poco tiempo. 
El Rebe me sonrió y respondió: “¡Du heib on, vestu shoin guefinen tzait!” ("Vos empezá; ya encontrarás el tiempo"). Y, de hecho, Harav Hertz cumplió la directiva del Rebe, para su propia sorpresa.

domingo, 28 de agosto de 2022

Video: El Baal Teshubá - Viaje de regreso a casa

 Las historias de tres individuos que retornaron a sus raices, reconectándose a la Torá y a las Mitzvot. Cada uno de ellos recibió guía directa del Rebe.

Los jóvenes sienten un vacío, tienen sed de propósito y sentido en la vida. Tres personajes relatan su regreso al judaísmo





 Sijá del Rebe - BRECHA GENERACIONAL - 10 DE SHVAT 5719 (1959)

La rebelión juvenil de los años 60 vio una explosión de movimientos contraculturales que luchaban contra el statu quo en todo el mundo occidental. Mientras muchos descartaban el radicalismo de sus hijos, el Rebe abrazó su pasión, argumentando que todo provenía de una sed de bien.


sábado, 27 de agosto de 2022

¿ESTAMOS CRIANDO “IMITADORES”?

El mundo del entretenimiento, especialmente en las redes sociales, se empeña en atraer a las personas para que imiten a otros, desde celebridades hasta criminales, y hasta a tus "amigos". La mayoría de las personas finalmente se dan cuenta de que copiar a otros no es forma de vivir.

Por el rabino Mordejai Lipskier

El Satmar Rebe, cuyo yortzait fue esta semana, estaba una vez en una jasune donde el badjen le pidió permiso para imitar su recitado de las hoshaanos (del Rebe). Para deleite de todos, el badjen hizo un trabajo fantástico, capturando cada movimiento y gesto del Rov e incluso su tono de voz. El propio Rov se rió al principio, pero luego empezó a llorar.

El  badjen inmediatamente se acercó a pedirle perdón, pero el Rov le aseguró: “No me hiciste llorar. Es solo que cuando vi que es posible que alguien imite mis acciones tan a la perfección, comencé a preguntarme si tal vez yo mismo sólo estoy copiando mi propio desempeño de esta mitzvá en en la anterioridad, y no lo estoy haciendo con verdadero sentimiento”.

El mundo del entretenimiento, especialmente en las redes sociales, está empeñado en motivar a las personas a que imiten a otros, desde celebridades, hasta criminales, y hasta tus "amigos". La mayoría de las personas finalmente se dan cuenta de que copiar a otros no es un modo de vivir.

Sin embargo, en la Parshá de esta semana, en realidad se nos ordena imitar los comportamientos de los demás. Jaza'l dicen que “Seguirás a Hashem, tu Di-s” significa seguir y emular Sus caminos, por ejemplo: vestir a los necesitados, visitar a los enfermos y consolar a los afligidos.[1]

¿No deberíamos esforzarnos por ser nosotros mismos y no copiar a los demás?

Durante el apogeo del movimiento hippy, el Rebe abordó la dolorosa realidad de tantos jóvenes judíos que estaban dejando el camino del Idishkait, R”l. Una de las razones de esto, explicó el Rebe, es que el único judaísmo que reciben de sus padres es uno de imitación. “Necesitas tener un bar mitzva, como lo hizo tal y tal”. También observaron cómo sus padres se sentían impulsados ​​a hacer cosas buenas, como dar caridad, solo porque les daría prestigio en ciertos círculos. Estos jóvenes, dijo el Rebe, no quieren adherirse a una vida que consista en copiar a los demás; quieren aprender a vivir por ellos mismos.

“La única 'copia' que debe hacer un judío”, señaló el Rebe, “es copiar los caminos de Hashem. ¿Por qué? Porque en realidad este no es un acto de copiar, es simplemente actuar como realmente lo es el judío”.[2]

Cuando padres le enseñan a su bebé a aplaudir, ¿le están enseñando a ser un copión o imitador? No, simplemente están ayudando al niño a desarrollar lo que realmente es. Cuando los padres viven una vida de Torá y mitzvot  y enseñan a sus hijos a hacer lo mismo, no porque sea lo que hacen los demás, sino porque es lo que Hashem hace y quiere que hagamos, entonces están ayudando a sus hijos a convertirse en la persona que ellos pueden ser y están destinados a ser.

[1] Sotá 14a.

[2] 19 de Kislev  5728 (1967). 

miércoles, 24 de agosto de 2022

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Estudio de Torá #3

¿Cómo podes dejar pasar un día sin estudiar?!

El famoso mekubal de Ierushalaim, Harav Bentzion Moshe Yair Vainshtok, se enfermó y fue hospitalizado en Nueva York. Su hijo, Reb Yosef Menajem, estaba a su lado, ayudándolo en todo lo que podía.
“Un día, en el año 5718”, relata Reb Yosef Menajem, “el Rebe, a quien solía acudir y pedir consejo respecto al tratamiento de mi padre, me preguntó qué estaba estudiando. Le expliqué al Rebe que estaba junto a mi padre desde temprano en la mañana hasta tarde por la noche, por lo que simplemente no tenía tiempo.
“El Rebe no me dejó ir y me dijo: ‘Seguramente puedes estudiar tres o cuatro horas al día. ¡¿Cómo puedes dejar pasar un día sin estudiar?! ¡Puedes estudiar Guemará, Mishnayot o Jasidut, pero no quiero escuchar ninguna excusa!"
"El Rebe habló conmigo durante media hora y no cedió, como si yo fuera un Lubavitcher Josid, hasta que le prometí estudiar cada día. Fue entonces cuando me di cuenta de cuánto significa para el Rebe el estudio de Torá.”

domingo, 21 de agosto de 2022

Video: Lecciones de la URSS

La última parte del Siglo 20 vio un flujo de inmigrantes judíos de Unión Soviética a la Tierra de Israel.

Pero lamentablemente, muchos de ellos no recibieron educación judía. Ellos luchaban en la reciente encontrada libertad cayendo presos de la asimilación.

El Rebe designó a sus seguidores a mostrar a los nuevos inmigrantes las bendiciones de una vida judía. Más aún, el Rebe sostenía que la dedicación que ellos tuvieron en la Unión Soviética por la continuidad del judaísmo, les daba una ventaja única para luchar por lo que realmente vale.



Sijá del Rebe - El significado de Mesirut Nefesh - 12 de Tamuz 5732




Un secreto por setenta años - Maise para el 20 de Av


"Lamentablemente, este bebé tiene los días contados", dijeron los médicos a los jóvenes padres, que acababan de convertirse en padre y madre, tras el nacimiento de su primogénito. "No podrá sobrevivir más de unas pocas semanas."

Fue en el mes de Tamuz 5691 (1931), en la ciudad de Nikolayev en Ucrania. Reb Shimon y su esposa Sharona Kuperman tuvieron su hijo primogénito, pero a los pocos días, la alegría de los padres fue opacada y reemplazada por una grave preocupación; se descubrió que el tierno bebé padecía un grave problema en el corazón.

Ya al momento del nacimiento, el bebé se puso azul. Más tarde se hizo evidente que un error de una partera sin experiencia causó complicaciones durante el parto y le generó terribles contratiempos al feto.

En las pruebas que le realizaron, los médicos encontraron un soplo en su corazoncito. Los soplos en el corazón se clasifican de uno a seis, según su fuerza e intensidad. La calificación del soplo de Baruj era la más alta... La mayoría de los soplos que se escuchan en los primeros días luego del nacimiento no son motivo de preocupación y generalmente desaparecen, pero en este caso persistió durante varios días.

El bebé permaneció internado durante mucho tiempo. Las pruebas repetidas realizadas por los médicos revelaron que sus chances de sobrevivir eran extremadamente escasas. Los médicos no le ocultaron esto a los padres. Su pronóstico era sombrío. Decían claramente que sus días estaban contados. Los flamantes padres estaban muy nerviosos y consternados, no podían soportar el estrés y el dolor.

Cuando el bebé salió del hospital, le hicieron el Brit Milá y lo llamaron Baruj. El Brit se realizó con éxito, pero los padres recordaban las duras palabras de los médicos, que a medida que el bebé creciera, el problema en su corazón empeoraría.

Los padres procedían de familias jasídicas, se criaron con la Emuná en los Tzadikim. Habían escuchado de la grandeza y Kedushá del Rab Levi-Itzjak Schneerson, el rabino de Yekatrinoslav (actualmente Dnipro). La madre decidió llevar a su pequeño hijo con ella y pedirle una salvación.

Las ciudades Nikolayev y Yekatrinoslav no están cerca. Incluso en las condiciones actuales, el viaje dura unas ocho horas. Es fácil suponer que en aquellos días el camino tomaba más tiempo y las condiciones de viaje eran peores. Pero la madre estaba decidida a salvar a su tierno bebé.

Después de un viaje largo y difícil, la señora Kuperman llegó a Yekatrinoslav y fue a la casa del Rab, en la calle Mironova. La puerta la abrió un hombre cautivante, que infundía Kabod, y la invitó a pasar.

La mujer se sentó y estalló en llantos. Con dificultad logró desahogar lo que tenía en su corazón. El Rab Levi Itzjak la bendijo e incluso le aseguró que el bebé sobreviviría y mejoraría. La madre volvió alentada. Ella siempre decía que el Rab Levi-Itzjak le otorgó un Bitajón muy fuerte de que todo saldría bien y esto calmó las preocupaciones de los padres.

Efectivamente, ocurrió el milagro. En contra de todas las predicciones de los médicos, el bebé se fue recuperando hasta quedar completamente sano. Fue bendecido con talentos y muy inteligente, y después de hacer Aliá a Israel se desempeñó como profesor de matemáticas en la Universidad Hebrea y también enseñó Yahadut en el Instituto Lev en Jerusalem.


La hermana de Baruj, la señora Miriam Burstein de Tzfat, cuenta la segunda parte de la historia:

Nací después que mi hermano, Baruj. Una vez, cuando yo era niña, escuché a mis padres conversando en su habitación. Mi habitación estaba contigua a la de ellos, y algo en el tono de la conversación me empujó a esforzarme por escuchar. Estaban conversando acerca de la historia del nacimiento de mi hermano, y luego se escucharon susurros en un tono más bajo. En retrospectiva, ese sería el susurro más fuerte que he escuchado en toda mi vida...

Mi padre, que no había estado presente en aquel encuentro de mi madre con Rab Levi-Itzjak, pidió escuchar de nuevo cuáles fueron exactamente las palabras que le dijo. Mi madre dijo que se había puesto a llorar y contado al Rab el delicado problema de salud y lo que los médicos dicen, que Baruj no tiene posibilidades de vivir más allá de unas pocas semanas.

Ella continuó contándole que Rab Levi-Itzjak desestimó las palabras de los médicos y dijo: "Nu, él podrá vivir con eso setenta años...". ("Nu, Er Vet Kenen Lebn mit Dem Zibetzik Yor") Mis padres estaban debatiendo el significado de estas palabras. No lo vieron como un mero número aleatorio que soltó.

En ese momento me di cuenta de que había oído un secreto que no debería haber oído. Escuché de primera mano el gran secreto que toda persona  en el mundo quisiera saber: cuántos años uno vivirá...

Mi madre no le contó esto a nadie en el mundo, y por supuesto no se lo contó a mi querido hermano Baruj. Tampoco le revelé nunca a ella que había escuchado este secreto. Lo guardé muy para mis adentros y traté de reprimirlo.

A medida que se acercaba el año setenta de mi hermano, la preocupación y ansiedad en mi corazón aumentó. Lo quería mucho, y no quería creerlo. Asistí a su fiesta de cumpleaños número setenta, pero mi corazón estaba ansioso y preocupado.

Desafortunadamente, poco después de cumplir sus setenta años, le diagnosticaron la enfermedad maligna. Comenzó una serie de tratamientos, pero cuando creíamos que estaba consiguiendo superar la enfermedad, su corazón se detuvo. Falleció Rosh Jodesh Kislev 5763 (2003). Mi querido hermano vivió una vida saludable, sana y alegre durante setenta años, ¡tal cual como lo dijo Rab Levi-Itzjak!

Fue solo después de la Halevaya, durante la Shive, que liberé de mi corazón el secreto que había atesorado durante décadas.

Fuente: Sijat Hashabua, Ekev 5782





domingo, 14 de agosto de 2022

Video: Conectado al Rebe

Brindándole a los niños la experiencia de ver al Rebe y el vínculo que ello genera. 

[Una presentación especial de JEM editada en honor al 28º Iortzait del Rebe el 3 de Tamuz 5782]






jueves, 11 de agosto de 2022

La última organización Judía - Historia con Rab J.J. Hejt



"¡Cancelá todas mis citas hoy!" exclamó el rabino J. J. Hejt a su secretaria en su oficina de Brooklyn. “Tengo que ir a esta iglesia en Manhattan.”

Adaptado por Yerajmiel Tilles de un artículo del rabino Aron-Leib Raskin en LeJaimWeekly (#980). 15 de Av - Yortzait del Rabino J.J. Hejt.



Era 1989. Yoav Eitan llegó a la ciudad de Nueva York desde Israel luego de haber oído que las calles de Nueva York estaban pavimentadas con oro. Como soldado discapacitado (había quedado mutilado en la batalla), sintió que tendría mejores perspectivas para ganarse la vida en los Estados Unidos.

Al igual que los inmigrantes de principios del siglo XX, Yoav pronto se dio cuenta que no había oro en las calles de la ciudad de Nueva York... Y, por más que lo intentara, le resultaba imposible conseguir un trabajo. Cada vez que respondía a un cartel de "Se busca empleado" en la vidriera de alguna tienda, se le preguntaba de inmediato: "¿Green Card?" Y cada vez, Yoav negó con la cabeza "No".

La pequeña suma de dinero que Yoav había traído consigo a los Estados Unidos pronto se agotó y se vio obligado a dormir en los bancos del Central Park. Cada día, cuando iba a algunas tiendas más para pedir trabajo, ahora pedía comida o dinero en respuesta a la pregunta inevitable: "¿Green Card?"

Una noche, cuando se estaba quedando dormido en un banco del parque, un monje (un cura) conocido por hacer rondas por Central Park le dio un suave golpecito en el hombro a Yoav. "¿Tu bebes?" le preguntó a Yoav. Yoav le respondió que no. "¿Consumes drogas?" el monje continuó. De nuevo, la respuesta de Yoav fue “No”.

“En ese caso”, ofreció el cura, “ven conmigo. Puedes comer en nuestro comedor de beneficencia y dormir en nuestro refugio.”

Esa noche fue la primera vez que Yoav se fue a dormir con el estómago lleno, recién duchado y en una cama normal luego de muchas, muchas semanas. Por la mañana, el sacerdote saludó cálidamente a Yoav. Yoav comenzó a contarle al sacerdote su historia, cómo había venido de Israel a América para probar suerte en la tierra de las oportunidades, pero no había tenido suerte en absoluto. “Estoy dispuesto a trabajar duro, pero no tengo una Green Card”, le dijo al sacerdote.

“Voy a llamar a algunas organizaciones judías para ver si alguna te puede dar una mano”, le dijo el sacerdote a Yoav. “Mientras tanto, toma estos $20, andá y fíjate qué puedes encontrar.”

Cada mañana Yoav le preguntaba al sacerdote si había encontrado alguna organización que pudiera ayudarlo, y cada día el monje le decía que ninguna podía. “Dile que se vuelva a Israel”, incluso respondieron muchos de ellos.

El monje le daba a Yoav otros $20 y lo animaba a seguir buscando trabajo.

Una mañana, el cura le dijo a Yoav: “Solo queda una organización judía en la guía telefónica a la que puedo llamar, el NCFJE (Comité Nacional para el Fomento de la Educación Judía); pero si me dicen, como cualquier otra organización judía, que no pueden ayudarte, me gustaría hacerte una propuesta. Si te conviertes al cristianismo, te prometo que dentro de 6 meses tenés una Green Card y un trabajo.”

El cura llamó a la oficina de NCFJE en Crown Heights, Brooklyn, y lo comunicaron con el rabino “J.J." Hejt, fundador y director ejecutivo de NCFJE. “Tengo a uno de sus muchachos aquí en nuestra iglesia”, le dijo el cura al rabino Hejt. “Es un israelí sin dinero y sin trabajo. Todas las demás organizaciones judías me han dicho que no pueden ayudarlo. ¿Qué hay de ustedes?"

Dile que me espere ahí afuera de la iglesia. Estaré allí en 15 minutos.”

Mientras el rabino Hejt salía corriendo de su oficina, le gritó a su secretaria que cancelara todas sus citas por el resto del día. Se subió a su automóvil y condujo hasta la dirección de la iglesia en Manhattan en tiempo récord. Detuvo su auto con un chirrido -¡en la vereda!- frente a las gradas de la iglesia. Subió corriendo las escaleras de la iglesia, donde Yoav lo esperaba con el cura.

“Necesito una Green Card”, le dice Yoav al rabino, desafiante.

“Necesitas una Neshamá (alma)”, le dijo audazmente el rabino Hejt.

“La iglesia me promete una Green Card en 6 meses si me convierto”, respondió Yoav.

“Te conseguiré una en 3 meses”, dijo el rabino Hejt.

Yoav le agradeció al cura por toda su ayuda, recogió su pequeño bulto de pertenencias y se subió al auto del rabino Hejt (todavía estacionado en la vereda). Cuando llegaron a la oficina de NCFJE, el rabino Hejt le dijo a Yoav: “Cualquier cosa que necesites, en cualquier momento que necesites, ven a mí”. El rabino Hejt luego le presentó a Yoav a algunos de sus hijos, diciendo: "Estos son mis hijos y ahora eres como uno más de mis 12 hijos."

Durante los días siguientes, el rabino Hejt le consiguió a Yoav un apartamento y un trabajo. Una vez por semana Yoav le preguntaba sobre la Green Card. “Estoy trabajando en ello”, le decía el rabino Hejt.
Un día, Yoav llegó a la oficina buscando al rabino Hejt. La secretaria le dijo amablemente a Yoav que el rabino Hejt había fallecido la semana anterior. Luego de que Yoav haya superado el shock inicial, preguntó: "¿Cómo voy a obtener mi Green Card ahora?" La secretaria se encogió de hombros.

La historia podría terminar aquí, y probablemente sería una más de las tantas otras miles, tal vez cientos de miles de personas sobre cuyas vidas el rabino Hejt impactó, cambió y salvó personalmente. Pero no es así.

Poco después, Yoav se comprometió con Alba, quien había estado trabajando en el preescolar Kiddie Korner de la sinagoga Congregation Bnei Abraham en Brooklyn Heights. Alba le pidió a su jefe, el rabino de la Congregación y director del Jabad de Brooklyn Heights, el rabino Aron-Leib Raskin, que oficiara la boda.

El rabino accedió felizmente y luego invitó a Yoav de inmediato a ir a verlo para que pudieran conocerse. En su reunión, Yoav contó su historia, hablando en términos amorosos y respetuosos sobre el rabino J.J. Hejt y cómo el rabino Hejt lo había salvado literalmente, en cuerpo y alma.

¡Fue entonces cuando el rabino Raskin le dijo a Yoav que él era un nieto del rabino Hejt! Yoav quedó muy emocionado y se alegró doblemente de que este fuera el rabino que oficiaría su boda.

No solo eso, cuando el rabino Raskin escuchó que Yoav aún no tenía la Green Card, le dijo que, como nieto del rabino Hejt, tenía el deber de ocuparse. Un tipo muy enérgico, muy al estilo de su abuelo, el rabino Raskin logró ayudar a Yoav a encontrar un mejor trabajo y se ofreció como voluntario para ser su patrocinador para una Green Card, y así se logró cumplir la cláusula final de la promesa de su abuelo.

miércoles, 10 de agosto de 2022

Una Entrevista Con Reb Yoel Kahn: "¿QUIÉN NECESITA JASIDUT?" 2DA PARTE


En una entrevista singular y exclusiva, el Mashpia y Joizer Reb Yoel Kahn expone con su estilo inimitable por qué Jasidus es relevante para todos y cómo debe ser estudiado.

Con motivo de cumplirse el primer Yortzait de Rab Yoel Kahn, 6 de Menajem Av 5782.


Para la primera parte de la entrevista, click aquí.



LA VIDA DEL DÍA A DÍA


Hasta ahora hemos desarrollado el impacto de Jasidut en el ámbito de la Torá y las Mitzvot.


Sin embargo, incluso sobre las Midot (y el carácter) de uno, Jasidut hace un impacto aún en nuestra generación. Aunque puede que no seamos capaces de transformar por completo nuestras Midot negativas como podían hacerlo las personas de generaciones anteriores, mediante una comprensión adecuada de Jasidut podemos debilitarlas significativamente.


Esto se puede explicar mediante un mashal que, aunque no tan agradable, resalta bien el mensaje.


Tanto un niño pequeño como un adulto evacúan los desechos de su cuerpo, pero hay una diferencia entre ambos. Cuando un adulto tiene que hacer sus necesidades, entra al baño y en privado hace lo que tiene que hacer. Entiende que hacer sus necesidades es un hecho vergonzoso de la vida que debe mantenerse en privado. Un pequeño niño, por otro lado, hace sus necesidades públicamente e incluso alegremente. No se da cuenta de que esto es algo por lo que debería avergonzarse.


De manera similar, todos tenemos un "desecho" espiritual. Es un hecho. No somos Tzadikim. La pregunta es cómo lo vemos: ¿nos da vergüenza y hacemos todo lo posible para encubrirlo, o lo exponemos públicamente con orgullo?


Tomemos, por ejemplo, la siguiente situación:


Yankel es un buen Yehudi y un miembro respetado de su comunidad. Un día Berel, un tipo menos respetable, lo insulta públicamente y, como resultado, Yankel se enfurece. Al día siguiente se despierta y recuerda lo que Berel le había hecho, y aunque no está tan enojado como el día anterior, está ahora más convencido del mal proceder de Berel y siente un verdadero odio hacia él. A medida que pasa el tiempo, se va calmando, pero siente más justificado aún su odio.


Supongamos ahora que Yankel es un Yehudi que estudia Jasidut todos los días e incluso dedica un tiempo a reflexionar y apreciar de verdad lo que ha estudiado. En el momento en que Berel lo insulta, estará igualmente de molesto, ardiendo de ira por la lisa y llana vergüenza y humillación. Sin embargo, cuando se recupere de su bronca y reconsidere lo sucedido, se dará cuenta de la tontería del asunto.


Cuando estudia Jasidut y lo reflexiona durante los días siguientes, se dará cuenta de lo absolutamente trivial que es el asunto en comparación con la verdad de la creación. Se sentirá molesto por su enojo inicial por un incidente tan pequeño, e incluso puede que haga todo lo posible por hacerle un favor a la persona que lo agravió.


Si bien Jasidut no libró a Yankel de su reacción instintiva, sí cambió su percepción de modo que pueda tomar las decisiones correctas más adelante. A menudo, una persona tiene el deseo de realizar un acto aparentemente sagrado, cuando en realidad es una estratagema del ietzer hará originado por una causa negativa. Jasidut le da la claridad mental para diferenciar entre lo que se origina en el nefesh Haelokit (y por lo tanto es para Hashem) y lo que se origina en el Nefesh Habahamit (y para su beneficio personal). Ya no se convencerá a sí mismo de que come deliciosos manjares sólo con el fin de elevarlos, o de que está envuelto en un majloket únicamente leshem Shamaim...



       Ya rompí todas las reglas. Ahora reúno todo el descaro que tengo y desafío al Mashpia:



¿Es suficiente conocer estos conceptos a fin de cambiar el comportamiento de una persona? ¿Por qué encontramos muchas personas que saben estas ideas pero que no parecen verse afectadas por ellas?


Para que Jasidut logre hacer un cambio en una persona, debe convertirse en su realidad, y no solo en una idea teórica.


Para aclarar lo que queremos decir, cuando decimos que Jasidut debe sentirse como una realidad, permíteme compartirte el siguiente episodio:


Reb Jaim Moshe Alperovitz, un simple tomim de Lubavitch, vivía en Tel Aviv y trabajaba como obrero ordinario. Debido a su trabajo, se vio obligado a trabajar durante Jol HaMoed Sucot, sin embargo, todas las noches de Jol HaMoed él hacía farbrenguen toda la noche. Él repetía un vort que escuchó de Reb Groinem [Esterman], el legendario Mashpia de Lubavitch, que en Simjat Beit HaShoeiva hay una revelación de 'Pnimius Atik'.


Recuerdo que una vez, pasada la una de la madrugada, uno de los presentes se levantó para irse porque ya le dolía la cabeza y quería irse a dormir. Reb Jaim Moshe no podía entenderlo. "Creo que estás actuando como un tonto", le dijo, y se explicó con un mashal:


“Suponte que alguien te ofrece un millón de dólares con la condición de que le pagues un centavo, ¿lo dudarías? Lo mismo sucede aquí: Reb Groinem dijo que en Simjas Beis HaShoeivo tiene lugar una revelación de 'Pnimius Atik' y ¡¿quieres renunciar a eso debido a un dolor de cabeza?! " Los allí reunidos se rieron entre dientes, pero él insistió: “¿No me creen? ¡Lo escuché yo mismo de Groinem! "


Esta declaración es un grado modesto de “Eloikus Bipshitus” - para Reb Jaim Moshe, Elokut era una realidad. Ahora, por supuesto, no podemos esperar de nosotros mismos que tengamos el mismo nivel de percepción que tenía Reb Jaim Moishe, pero al comprender Jasidut correctamente, todos podemos alcanzar cierto nivel de ver el mundo con la realidad de Jasidut.


En ciertas áreas vemos cómo el Rebe entrenó al mundo para reconocer la realidad de Hashem.


En el pasado, cuando había un robo en la casa, los culpables eran las cerraduras deficientes o las ventanas flojas. El Rebe citó un pasaje bien conocido del Shuljan Aruj que dice que la Mezuzá protege la casa y a quienes viven en ella y si la seguridad de la casa se vio comprometida es una señal de que las Mezuzot resultan problemáticas.


El Rebe no estaba enseñando una Segulá o un zejut especial que traiga un mérito especial, el Rebe nos estaba enseñando que la verdad de la Torá esa es la realidad. La Torá dice que con una Mezuzá, Hashem vela por la casa, así que así es.


Hoy en día se ha convertido en una práctica común revisar las Mezuzot para protección. Existe cierto nivel de reconocimiento de que la Hashgaja Pratit es una realidad.



Mencionó recién que una persona experimentará un cambio al "entender Jasidut correctamente". ¿Puede explicar qué significa esto? ¿No es Hitbonenut sólo para estudiantes avanzados de Jasidut?


Para que el Jasidut que estudia una persona haga un impacto, debe internalizarlo. Esto se hace pensándolo y reflexionándolo bien, lo que comúnmente se conoce como Hitbonenut  El significado de Hitbonenut es simplemente comprender e internalizar todo lo que se ha aprendido.


Digamos, por ejemplo, que uno está estudiando acerca de Hashgaja Pratit. El primer paso es comprender el asunto: qué significa, cómo se desarrolla, dónde se aplica, por qué es así, etc. Uno entiende esto tal como entendería cualquier otro concepto que escuchara de alguien. No se puede desarrollar un sentimiento genuino de Kabalat Ol Maljus Shamaim simplemente recitando las palabras del comienzo del Perek Mem-Alef del Tania.


Recitar palabras del Tania es algo maravilloso y beneficioso en lo que respecta a purificar el ambiente, pero a fin de cambiar nuestra percepción debemos comprender lo que estamos estudiando.


El siguiente paso es internalizarlo. Después de todo, uno puede entender completamente el concepto de Hashgaja Pratit, sin creer realmente que Hashemis guía cada aspecto de su vida individual. Hashgaja Pratit no es un fenómeno natural que hace que los diferentes sucesos se unan y combinen de manera maravillosa; significa que Alguien está orquestando todos estos sucesos. Este tipo de pensamiento es diferente al anterior, y ambos son necesarios.


Aunque alguien que estudie sin pensar en lo que aprende seguramente se verá afectado, no está obteniendo todo el valor de lo que está aprendiendo. Le está faltando la experiencia real de Jasidut.


[A modo de ilustración: en 5739 (1979) la convención de Neshei Jabad tuvo lugar en Detroit, Michigan. Durante aquella convención, una fuerte tormenta de nieve paralizó la ciudad y las mujeres se vieron imposibilitadas de regresar a sus casas. Muy perturbadas, le escribieron al Rebe, lamentando su desafortunada situación. En una nota escrita a mano, el Rebe respondió (Likutei Sijot, vol. 23, p. 468):


Me sorprendió mucho que después de tanto de lo que se ha hablado sobre cómo todo lo que sucede es una lección de Arriba, e incluso [ustedes mismas] también dieron una conferencia sobre este tema, pero cuando algo realmente sucede, [ustedes] piensan en varias razones extrañas para ello, todo excepto por la simple razón: que [ustedes] han sido retenidas allí con el fin de difundir aún más el Idishkait, además de lo que ya se logró a través de la convención ... - ed.]



    Oh, cómo me estoy convirtiendo tan rápidamente en su talmid. ¡Si tan solo tuviera más orientación!



¿Qué áreas de Jasidut debería estudiar uno para poder adquirir tal percepción?


Estudiar Jasidut no significa únicamente, como algunos creen, estudiar Maamorim profundos. Jasidut incluye Sijot del Rebe sobre la Torá, las Mitzvot, Hashem y el Yehudi.


De hecho, estudiar Jasidut de esas fuentes tiene una ventaja sobre los Maamorim más profundos. Dado que el propósito del estudio es que uno lo internalice, estudiar Maamorim profundos a veces puede ser improductivo. Uno debe estudiar conceptos tangibles en Jasidut con los que realmente pueda identificarse.


Una mujer me llamó una vez y me pidió que diera un Shiur de Jasidut a un grupo de estudio  de mujeres y accedí gustosamente. Curioso, le pregunté qué estaban estudiando normalmente. Su respuesta me sorprendió: ¡era uno de los Maamorim más profundos y complejos del Miteler Rebe!


    El rostro de Reb Yoel se oscurece al expresar su frustración:


Las mujeres sin duda tienen el deber de tener una perspectiva correcta del mundo y un sentimiento de amor por Hashem, y es por esta razón que el Rebe motivó a las mujeres a estudiar y apreciar los conceptos de Jasidut. Pero tales Maamarim están mucho más allá de cualquier josid promedio, y claramente no a eso se refería el Rebe


Siempre debemos recordar nuestro objetivo al estudiar Jasidut: penetrar en nuestra mente consciente con una nueva perspectiva de la vida y con un sentimiento de amor por Hashem. Para lograr esto, es preferible estudiar Perakim seleccionados de Tania y Maamarim y Sijot que desarrollen el significado del Idishkait y de la vida. Solo una vez que uno los haya internalizado, puede proceder a estudiar Maamarim más avanzados.


lunes, 8 de agosto de 2022

Video: Letras Sagradas - El Alef Bet

El Alef-Bet es cómo transmitimos nuestras tradiciones a las generaciones futuras. Pero como lo explicó el Rebe, hay una forma específica en la que se debe enseñar el Alef Bet.




Sijá del Rebe 18 de Tishrei 5743
Buenos Comienzos



Se le debe explicar a los niños que hay profundas lecciones de vida para aprender  [y extraer] desde lo básico, como ser de la forma de la letra Alef.