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domingo, 7 de julio de 2024

Un saludo desde el Gueinom

El segundo día de Rosh Hashaná, Yelin-Mor apareció repentinamente en la casa de Jacobson. El anfitrión sugirió:
"En mi barrio se encuentra el Lubavitcher Rebe. Está a punto de llevar a cabo un Farbrenguen con sus Jasidim. Al final distribuirá Kos Shel Brajá. Estás invitado a venir conmigo."

 Yelin-Mor respondió: "Si el Rebe no me conoce, ¿qué sentido tiene que vaya? Y si me conoce, peor... Desde luego que me expulsará..."



Guershon Jacobson comenzó a publicar en Nueva York un semanario en Idish llamado "Alguemeiner Journal", que se vendía bastante bien. La mayoría de sus escritores eran temerosos de Di-s, pero también publicó artículos de Natan Yelin-Mor, quien en su juventud editó el periódico Haa'Tzel, luchó en 'Leji' y fue miembro de la Kneset.

Yelin-Mor escribía artículos de calidad, pero expresó fuertemente su enfoque ateo. Jacobson les dijo a los tantos lectores que se quejaron ante él que "cuando tenía 5 años, los comunistas vinieron en medio del Kidush en Shabat y se llevaron a mi padre, quien nunca regresó. Y desde entonces creo que a cada persona se le debe dar voz, incluso si él no piensa como yo."

El segundo día de Rosh Hashaná, Yelin-Mor apareció repentinamente en la casa de Jacobson. El anfitrión le sugirió:
"En mi barrio se encuentra el Lubavitcher Rebe. Está a punto de llevar a cabo un Farbrenguen con sus Jasidim. Al final distribuirá Kos Shel Brajá. Estás invitado a venir conmigo."

Yelin-Mor respondió: "Si el Rebe no me conoce, ¿qué sentido tiene que vaya? Y si me conoce, peor entonces... Desde luego que me expulsará y los jasidim se lanzarán encima mío..."

Jacobson le explicó que el Rebe es una persona amable que no hace daño a nadie y lo convenció de sumarse. Vinieron al Farbrenguen. Al final, hicieron la fila para recibir una Kos Shel Braja, y Jacobson presentó a Yelin-More frente al Rebe, quien sonrió y le dijo:

"¡Es un honor para mí encontrarme con usted! Usted sabe que cuando Di-s le otorga a un judío un talento determinado, debe aprovecharlo y hacer uso del mismo lo mejor que pueda." Yelin-Mor estaba asombrado:

"¿Usted lee mis artículos?"

"Así es", respondió el Rebe.

"¡Así que usted está de acuerdo con mis palabras!"

"Yo no dije eso."

"¡¿Como se explica entonces?!"

"Si sólo leería las cosas con las que estoy de acuerdo", dijo el Rebe, "leería muy poco..."

"Si no está de acuerdo con mis palabras", continuó Yelin-Mor, "¿por qué me bendice?!"

"Un día llegarás a la verdad", concluyó el Rebe, "pero mientras tanto, seguí escribiendo."

Jacobson lamentó en ese instante que el Rebe no hablara con Yelin-Mor sobre Torá y Mitzvot. Cuando se iban, de repente llamaron de regreso a Yelin-More. El Rebe le preguntó:

"¿Cómo está en lo que respecta a asuntos de Torá y Mitzvot?"

Yelin-Mor respondió con su ingenio:

"El judío lo evalúa..."

"No eres un joven que le competa la indecisión. Debes hacer algo al respecto".

Yelin-Mor respondió:

"Soy como el judío de la historia del Rabino Levi Itzjak de Berditchov..."

Quiso explicarle al Rebe a qué se refería, pero el Rebe lo interrumpió:

"¡No es lo mismo! Ahí se trata respecto de otra persona, pero aquí te refieres a ti mismo..."

La conversación terminó con estas palabras. 
Cuando se fueron, Jacobson le preguntó:

"¿A qué historia del Rab Levi Itzjak te referías? ¿Y qué te respondió el Rebe?"

Yelin-Mor le explicó que se refería a la historia en la que el Rab Levi Itzjak llegó al Beit Hakneset en Yom Kipur, y se encontró con un judío fumando en la puerta y le dijo:

"¡Debes haber olvidado que hoy es Yom Kipur!"

"¡No lo olvidé!", respondió el hombre, riéndose.

"Entonces debes haber olvidado que está prohibido fumar en Yom Kipur..."

"¡Lo sé!"

Rabí Levi Itzjak alzó sus manos al cielo y dijo: "Ribono Shel Olam, observa qué hijos tienes. Incluso cuando fuman en Yom Kipur, ¡dicen la verdad!".

Yelin-More continuó explicando:

"Iba a decirle al Rebe que al menos no miento. El Rebe de alguna manera supo que me refería a esa historia y quiso decirme: Cuando una persona ve a alguien cometiendo una transgresión, debe juzgarlo favorablemente. Pero una persona no debe juzgarse de antemano así mismo favorablemente cuando se dispone a cometer una transgresión..."

Jacobson quedó admirado por el Ruaj Hakodesh del Rebe, pero no percibió que se hubiera aprovechado la oportunidad de 'romper la cáscara'.

Dos meses después, Yelin-Mor lo llamó a Jacobson y le dijo:

"Estoy en un hospital en grave estado, mis días están contados, por favor venga a visitarme."

Cuando Jacobson llegó y lo visitó Yelin-Mor le entregó un sobre cerrado y le dijo:

"Sólo cuando me muera, abrilo."

Después de un corto período, Yelin-Mor falleció.

Jacobson abrió el sobre y vio un artículo que comenzaba con las siguientes palabras:

"Están leyendo esto después de mi muerte. Como saben, no creí en 'la otra vida', pero si existe tal cosa, estoy en camino hacia allí. Quiero describirte por lo que estoy pasando ahora."

Luego comenzó a describir en su rico y elocuente lenguaje siete secciones del infierno y cómo se encuentra en la sección más baja... Describió la terrible oscuridad que reina allí, y agrega: "De repente vi una luz muy intensa, y me pregunté: ¿Qué relación tiene conmigo? Aquella luz penetró más hasta entrar en mi corazón y me levantó. Mis amigos en el infierno me preguntan: '¿De dónde viene esta luz?', y yo les respondo: 'Esta luz pertenece al Rebe de Lubavitch', y les conté acerca de nuestro encuentro."

"Tal vez el Rebe no cree que haya logrado cambiarme, pero algo cambió en mí. No me veía como un judío comprometido absolutamente a nada, pero el Rebe me trató de una manera diferente y me preguntó cómo estaba en términos de Torá y Mitzvot, como si visitara regularmente el Beit Hakneset. Él me vio como parte de Am Israel y nunca dejó de creer que había una parte en mí que todavía está conectada con Dios." El artículo terminaba con las palabras "Saludos desde el Infierno."

martes, 2 de julio de 2024

Qué será de Lubavitch - 30 años de Guimel Tamuz



Es normal y natural que cuando el calendario nos marca que nos estamos acercando a [cumplirse] los 30 años desde Guimel Tamuz 5754, uno comience a hacerse la pregunta obvia: “¿Qué será?” 

Por el rabino Gershon Avtzon – Cincinnati, Ohio

Es normal y natural que cuando el calendario nos dice que se acercan los 30 años de Guimel Tamuz 5754 – no importa cómo uno vea y sienta esta fecha – que el corazón comience a formularse la pregunta obvia: “¿Qué será?”

Me gustaría compartir dos historias (de muchas), donde el Rebe abordó esta cuestión y que nos mostrarán el enfoque correcto respecto a cómo abordar esta pregunta en nuestras propias vidas.

La primera historia:

En 5710-1950, Jasidut Jabad enfrentaba un dilema existencial. El Frierdiker Rebe había sido nistalek en Yud Shvat y el Rebe se negaba a asumir el mando. Los jasidim suplicaron, rogaron y le escribieron sinceras cartas al Rebe en las que le suplicaban que tuviera misericordia de ellos y aceptara el Nesius, pero en vano.

Un jasid en particular, Reb Avraham Pariz, que tenía una cercanía excepcional y única al Rebe, le escribió una carta muy apasionada en la que expresa dos puntos: 1) Varias razones y pruebas por las cuales el Rebe debería aceptar el Nesius; y 2) Que si el Rebe continúa negándose al pedido de los jasidim, entonces “¿qué pasará con Lubavitch”?

Respecto al primer punto, el Rebe respondió (Igrot Kodesh Volumen 3 página 308 #615): “Y [en cuanto a] lo que escribes acerca de mí: ¿De qué sirve tu escritura? No poseo [tales cualidades y condiciones]. Por mi parte, no necesito alusiones ni explicaciones. Me basta con contemplar brevemente mi nivel y situación para conocer mi estado. Entonces, ¿qué puede cambiar otra persona con pruebas y [explicaciones, argumentos] intelectuales?”

Respecto al segundo punto, el Rebe continuó: “¿Qué sucederá? ¿Qué sé yo? Lo que el Rebe está pensando es su responsabilidad; seguramente él se encargará de ello. ¿Cómo? No lo sé. Hay otras cosas que tampoco sé.”

La segunda historia

Era el año 1974. Israel apenas comenzaba a recuperarse de la devastadora guerra de Yom Kipur en la que cerca de 3.000 israelíes murieron y más de 9.000 resultaron heridos. El entonces Gran Rabino del norte de Tel Aviv, el rabino Israel Meir Lau, había viajado a Nueva York para visitar al Rebe y pedirle consejo.

Durante el curso de su conversación, el Rebe le preguntó al rabino Lau cuál era el estado de ánimo “en las calles de Israel”, después de haber enfrentado una guerra tan desafiante. El rabino Lau le dijo al Rebe que los judíos se preguntan unos a otros: "¿Vos vet zain?" ¿Qué será? [qué va a pasar]"

El Rebe inmediatamente agarró el brazo del rabino Lau y le dijo enfáticamente: “Idn fregn nit ¿voz vet zain? Zei freguen, ¿Voz gueit men ton? "Los judíos no preguntan: '¿Qué será?', preguntan: '¿Qué vamos a hacer?'

Estas dos historias nos muestran las respuestas duales que el Rebe espera que tengamos – e interioricemos – a la gran pregunta de “¿qué será?”. Por un lado, debemos estar seguros de que el Rebe – como Moshé Rabeinu de la generación y fiel pastor de la generación – ciertamente no abandonó a su leal rebaño. El Rebe tiene una visión y una misión y ciertamente tendrá éxito en la misión.

Es obvio que ha sido decidido y acordado por el Rebe – como todo lo que le sucede a un Rebe es con su acuerdo – que en aras del éxito de la misión especial de nuestra generación (¡la misión de traer la Gueulá!) necesitaríamos pasar por este período de ocultamiento y confusión. No debería sorprendernos que no entendamos los caminos del Rebe y deberíamos poder decirnos honestamente a nosotros mismos: “Lo que el Rebe está pensando es su responsabilidad; seguramente él se encargará de ello. ¿Cómo? No sé. Hay otras cosas que tampoco sé”.

Al mismo tiempo, no debemos contentarnos con la situación actual – y sentarnos y decir que el Rebe se hará cargo de la situación – debemos desafiarnos a nosotros mismos a hacer algo respecto del terrible ocultamiento y la oscuridad.

La comprensión de que la misión y la visión del Rebe se harán realidad, incluso si no entendemos el proceso, debería inspirarnos a querer ser socios en la misión. Esto se logra exigiéndonos a nosotros mismos hacer más en nuestro compromiso con el Idishkait y nuestro compromiso de compartir la luz de la Torá y el Jasidut con todos aquellos que nos rodean. Debemos salir al mundo con el mensaje y la profecía del Rebe sobre la inminente venida del Mashíaj.

Cuando, inevitablemente, nos encontramos con judíos que parecen deprimidos (bajoneados) y abatidos por los acontecimientos actuales del mundo, debemos compartir con ellos el mensaje del Rebe: “Los judíos no preguntan: '¿Qué será?', preguntamos: '¿Qué vamos a hacer al respecto?"

¡Vamos!¡En marcha!

¡Que tengamos el privilegio de ver y encontrarnos con el Rebe aquí en este mundo, en un cuerpo físico, en este plano terrenal, y él nos redimirá!”

domingo, 30 de junio de 2024

¿AÑORAR EL PASADO O CELEBRAR EL PRESENTE? - Reflexión para Guimel Tamuz 5784



Al acercarse [los 30 años de] Guimel Tamuz, surge el debate: añorar el pasado o celebrar el presente; a menudo una división que se da entre la generación mayor y la más joven. ¿Quién tiene razón? 

Por el rabino Itzjok Naparstek – Fort Lauderdale, FL. Anash.org 


El hecho que nos aproximamos a Guimel Tamuz, el Yom Hilula del Rebe, nuestro Nasí, nos inspira y conmueve, especialmente al cumplirse 30 años.  

Cada año, este día significativo y auspicioso ofrece oportunidades únicas. Algunos años, el Yom Hilula puede haber evocado una sensación de anhelo, lo que llevó a uno a dedicar más tiempo a estudiar uno de los Maamarim del Rebe, mientras que en otra ocasión, el énfasis puede haber estado en la acción, como participar en los mivtzoim u organizar un evento para Guimel Tamuz. A veces, ponemos atención especial en llevar a cabo las costumbres establecidas por el Rebe para este día. De manera similar, mientras esperamos en la fila para visitar el Tzion, en algunos años afloran diversos recuerdos y reflexiones, mientras que en otros, la reproducción de los videos capta nuestra atención, haciendo de cada visita una experiencia distinta. Una constante de cada año es prestar atención a las palabras del Rebe en relación con el Yom Hilula del Rebe Rayatz, en paralelo al año presente.  

Reflexionando sobre las palabras del Rebe durante el 30° Hilula del Rebe Rayatz, en cuyo momento (Yud Shvat y Shabat Parashat Itró 5740) el Rebe enfatizó la importancia de treinta años, una frase en particular llamó mi atención, sugiriendo un mensaje no solo para mí individualmente sino también para nosotros colectivamente cuando llegamos a los 30 años de Guimel Tamuz.  

El Rebe explicó que en cada Yortzait, el Rebe asciende a un nivel espiritual superior (“Aliyat HaNeshamá”), y “todo el laborioso esfuerzo en el cual su alma ha trabajado y dedicado durante su vida” se revela en lo alto e irradia hacia abajo de manera manifiesta “efectuando salvaciones en medio de la tierra”. La palabra hebrea para “año”, “Shaná”, שָׁנָה, significa cambio y repetición, ya que anualmente tiene lugar un ciclo completo de cambios. Así, cada año se repite el ciclo anterior pero en etapas elevadas. A los treinta años, comienza un período nuevo y maravillosamente superior, que eleva aún más, y de forma desproporcional, a la Neshamá y su impacto en este mundo.  

El Rebe hizo referencia al Pasuk en Yejezkel (1:1): "וַיְהִי בִּשְׁלֹשִׁים שָׁנָה" - “Y aconteció a los treinta años (del hallazgo del Sefer Torá en el reinado de Yoshiahu)” y la explicación del Tzemaj Tzedek al respecto (refiriéndose a las visiones divinas de la Carroza de Yejezkel):

     "Treinta engloba “diez Luces internalizadas, diez Recipientes y diez Luces circundantes”, lo que ilustra profundos logros espirituales y que irradian hacia este mundo, afectando a su vez nuestros pensamientos, palabras y acciones."  

A continuación, el Rebe desarrolló esta idea con palabras que nos son pertinentes, especialmente hoy en día (más que nunca). 

El Talmud dice: “Así como entonces (durante la vida de Moshé Rabeinu) él estaba de pie y sirviendo, así también ahora (incluso miles de años después de su fallecimiento) está firme y sirviendo”. A pesar de que han pasado treinta años, y basándose en la enseñanza de nuestros Sabios de que “a los treinta uno alcanza la fuerza”, podría llevarnos a suponer que ahora podemos valernos por nosotros mismos. Sin embargo, no es éste el caso; dado que “un pastor de Israel nunca abandona a su rebaño”.
Nuestra conexión con el Rebe es tan fuerte como lo fue en el primer momento, el primer día después del Histalkus. Simplemente debemos aferrarnos a su “picaporte”, y especialmente a su puerta abierta: ir al Tziun, escribir Pidionot, pedirle que invoque misericordia en nuestro nombre y procurar Brajot (incluyendo una bendición que nos conceda los receptáculos adecuados con los cuales recibir las bendiciones).  

El Rebe concluyó con un llamado a la acción: 

En consecuencia, las alturas espirituales experimentadas por el Nasí en su Yortzait número 30° se reflejan en el servicio continuo de “su descendencia, que están vivos”, sus seguidores y discípulos. Los discípulos del Rebe, y los discípulos de estos (a su vez), incluyendo los futuros discípulos, deben intensificar con mayor vigor su dedicación a “todo el laborioso esfuerzo en el cual su alma ha trabajado y dedicado durante su vida”.

¿Cómo podría esta aplicación que traduce el Rebe de la referencia del Tzemaj Tzedek a las diez luces internalizadas, diez recipientes y diez luces circundantes” manifestarse en nuestros próximos logros de difundir el Idishkait y los manantiales de Jasidut? ¿Cómo puede esta información mejorar y enriquecer nuestra conexión con el Rebe, dado que “él vive” y está más presente “incluso en este mundo”? 

Nuestro compromiso con las actividades del Rebe es doble. En primer lugar, debemos estudiar y difundir la Torá y las directivas del Rebe, preservando sus obras y su servicio divino a lo largo de su vida, compartiendo recuerdos, historias y llevando a cabo Farbrenguens, etc. Esto incluye defender el marco del Rebe para con los jasidim y salvaguardar sus instituciones. Esto puede corresponder a las “diez luces internalizadas” (de arriba hacia abajo). En segundo lugar, debemos traducir y comunicar las enseñanzas del Rebe a audiencias más amplias, innovando e implementando sus directivas. Esto implica lanzar nuevos proyectos y expandir instituciones de acuerdo con el espíritu, las enseñanzas y la guía del Rebe. Esto puede corresponder a los “diez recipientes” (de abajo hacia arriba). 

Estos componentes se alinean con la explicación del Rebe (Likutei Sijot vol. 15, p. 433-434) de las dos formas de servicio divino representadas por Menashe y Efraim, los dos hijos de Yosef nacidos en Mitzraim antes de la llegada de Yaakov. Yosef llamó a su primogénito Menashe "porque Di-s me ha hecho olvidar -'Nashani'- todas mis dificultades y el hogar de mi padre". Esto enfatiza su determinación de recordar y mantener una conexión con “la casa de mi padre” y no verse afectado por la atmósfera extranjera del exilio egipcio. Su segundo hijo, Efraim, recibió su nombre "porque Di-s me ha hecho fructífero -'Pri' (fruto)- en la tierra de mi sufrimiento". Esto expresa gratitud por el crecimiento espiritual, volviéndose “fructífero” en las difíciles circunstancias del exilio, iluminando la oscuridad presente con la luz de la Kedushá. 

Ambos tipos de servicio son indispensables. El estilo Menashe prioriza la lealtad al trabajo del Rebe (“luces internalizadas”), sin embargo, puede correr el riesgo de pasar por alto un alcance efectivo a audiencias más jóvenes o más amplias. Por el contrario, el estilo Efraim enfatiza la innovación y la comunicación (“recipientes”), pero debe mantener una conexión firme con “la casa de mi padre”, asegurando precisión, interpretación correcta y preservación de la identidad Lubavitch. En última instancia, el papel de Efraim (ser fructífero) tiene un significado y relevancia mayor (“él será mayor”), y encarna el propósito final de hacer de este mundo una morada para Di-s. Esto resalta Yaakov al colocar su mano derecha sobre la cabeza de Efraim para la bendición. No obstante, Menashe nació primero, porque reconocer e internalizar “el hogar de mi padre” son requisitos previos esenciales a fin de lograr un impacto significativo en la sociedad y volverse “fructífero”. 

Cada uno de nosotros está destinado a tomar parte en ambos estilos de servicio. Sin embargo, en una escala más general, se puede decir que la generación más veterana, que recuerdan al Rebe, etc., encarnan el estilo Menashe, mientras que la generación más joven, los que nacieron después de Guimel Tamuz 5754 (1994), reflejan más el estilo de Efraim. Garantizar que Anash “sus descendientes, estén vivos” requiere que la generación más veterana, y aquellos que resaltan el estilo Menashe, apoyen y orienten genuinamente a la generación más joven, animándolas a sobresalir como jasidim y shlujim, y capacitándolas para asumir roles de liderazgo. Al mismo tiempo, la generación más joven y aquellos más adeptos al estilo de Efraim deben desarrollar respeto y procurar guía de la generación mayor para continuar el trabajo del Rebe de manera efectiva. Esta sincronización podría corresponder con las “diez luces circundantes”, ya que estas energías envolventes trascienden tanto las diez luces (estilo Menashe) como los diez recipientes (estilo Efraim), uniéndolos en plena armonía. 

Al concluir un ciclo de treinta años, durante el cual todos participamos en el cumplimiento de los llamados a la acción e instrucciones del Rebe, experimentando desafíos y lecciones, embarquémonos en esta nueva era. Inspirándonos en el Hilula número 30 de nuestro Rebe y Nasí, este es un momento oportuno para que nuestra comunidad (Jasidim, Tmimim, Shlujim y líderes de instituciones) maximice ambos estilos y, lo más importante, de manera unificada. Entonces “andaremos por el camino recto que él nos ha mostrado; andaremos en sus sendas para siempre”. 

Que este compromiso [ya el hecho de asumirlo en sí] sea suficiente y produzca la Aliá definitiva: la llegada del Mashíaj, incluso antes de Guimel Tamuz, cuando “aquellos que yacen en la tierra se levantarán y cantarán”, y el Rebe nos sacará del exilio con la verdadera y completa Geulá.

Nuevo Maamar en Español - Traducido en homenaje a los 30 años de Guimel Tamuz - Beiom Ashtei Asar 5731

Maamar Beiom Ashtei Asar Iom 5731 



Este discurso fue pronunciado por el Rebe el 11 de Nisan 5731, en el día de su 69vo cumpleaños, cuando ingresó a su año 70 , shnat Hashivim. 

El Maamar abarca varios conceptos fundamentales de la fe judía y la cosmovisión correcta del judío. Está centrado en el desarrollo del concepto de “yo tomo al rey” y dejo todo lo demás, y lo conecta con la exclamación del Alter Rebe en su momento de éxtasis: “No deseo nada. No deseo Tu Gan Eiden , no deseo Tu Olam Haba, sólamente Te deseo a Tí solo”. 

Nos muestra las implicancias de esta declaración en el servicio de cada uno.  

El Mensaje que tomó Reb Mendel Futerfas de los soldados en el frente

Reb Mendel Futerfas tenía un amigo que había estado en el ejército durante la Guerra de los Seis Días, y Reb Mendel le preguntó acerca de sus sentimientos en aquel entonces.

Este le comentó lo que experimentó: "Cuando estaba a unos 30 km. del enemigo comencé a sentir un miedo; cuando nos fuimos acercando, estando a unos 20 km mi corazón comenzó a palpitar muy fuerte. Y cuando nos encontramos a 5 km, sentía que nos íbamos a morir...
Reb Mendel le preguntó: "Nu,  y cuando estabas en el frente de batalla, frente al enemigo, ¿qué sentiste?"
Ahí es que le respondió: "En ese momento no sentí miedo en absoluto, no había ni tiempo para pensar en miedos etc. Sabía que tenía que luchar, y no pensar en más nada que en la lucha en sí."

Reb Mendel tomó las palabras de aquella anécdota y las explicó en lo que respecta a la Avodat Hashem: 
"Uno siempre debe encontrarse en el frente, librando guerra concretamente contra el Yetzer Hará, esto es, que todo el tiempo se encuentre ocupado, (que no haya tiempo para ponerse a pensar y sentir, etc), y ¿a qué se refería con encontrarse constantemente ocupado? 
Que esté repasando capítulos de Tania de memoria, Mishnayot de memoria, Guemará de memoria, algún Hemshej de maamarim de Jasidut de memoria, entonces no tendrá tiempo siquiera para pensamientos o sensaciones vanas y ajenas.


(Contado por Reb Oizer Alperovitch, Teshura Elituv Sivan 5784)

El Rebe pensando en cada Yehudi y motivándolo - Ejemplo a seguir

La Torá nos enseña que ningún desafío es demasiado grande como para no poder superarlo, siempre y cuando uno sienta jizuk y la energía para hacerlo. El Yetzer Hará es astuto y sabe exactamente cómo tirarnos abajo, cómo crear dificultades en nuestras vidas que parecen insuperables. Nos deprime; nos dice que no tenemos nada por qué vivir; nos dice que no somos capaces de lograr grandes cosas en el mundo.

Esta es una de las mayores tácticas del שטן. Se llama "יאוש" - Desmotivación/desánimo. Nos hace creer que no podemos, ¡entonces creemos que ni necesitamos intentarlo!
Por eso necesitamos Ajdut. En Har Sinaí, el pueblo judío estaba unido como “un hombre con un solo corazón”. Así se preocupaban el uno por el otro. Compartían la alegría del otro y sentían el dolor del otro, como si fuera propio. Eran como una sola persona, y es por eso que pudieron estar unidos con un solo corazón, un deseo profundo y apasionado de recibir la Torá y vivir acorde a ella.
Al animar y motivar a los demás, podemos cumplir " אִישׁ אֶת רֵעֵהוּ יַעְזֹרוּ" - "y a su hermano le dirá: Sé fuerte".


En uno de sus viajes a los Estados Unidos hace varios años, Rab Itzjok Dovid Grossman 'שי, Gran Rabino de Migdal Haemek, recibió una llamada de Reb Binyamin Klein, secretario del Lubavitcher Rebe. Le dijo que el Rebe tenía una petición especial para hacerle al rabino Grossman; que viaje al Centro Penitenciario y Correccional de Sing Sing, donde había un recluso judío (no-observante) que necesitaba Jizuk (ánimo).
Este complejo de máxima seguridad ubicado en Ossining, Nueva York, es conocido por ser una de las cárceles más difíciles del país y cualquier persona encarcelada allí generalmente era alguien que había cometido delitos graves con sentencias duraderas.

Rab Grossman accedió a la petición del Rebe e hizo un viaje especial a Ossining. Quedó en reunirse con el recluso y le dijo que el Rebe de Lubavitch lo había enviado específicamente para hablar con él. Cuando el prisionero escuchó esto, de repente comenzó a llorar y necesitó algo de tiempo para recuperarse.

“¡¿Cómo lo supo el Rebe!?” siguió diciendo una y otra vez. Finalmente, pudo recomponerse y le explicó al Rabino Grossman que en las últimas semanas había entrado en una profunda depresión; él había sido un médico destacado (antes de su sentencia en prisión) y estaba acostumbrado a cierto nivel de trato y honor.
Ahora, sin embargo, era un prisionero en esta despiadada instalación sin nada por lo que aspirar, nada por lo que vivir. Su depresión fue empeorando día a día, hasta que tras un brutal incidente decidió acabar con su vida. No fue fácil estando encerrado pero planeó cuidadosamente su acto suicida. Pero sus planes se alteraron repentinamente cuando Rab Grossman apareció con las palabras motivadoras del Lubavitcher Rebe, además de las suyas propias, que lo sacaron de la depresión y desesperanza.
El hombre ahora se dio cuenta de que tenía por lo qué vivir y que tenía que sacar a relucir su máximo potencial. Después de esa visita, Rab Grossman siguió en contacto con este hombre. Su amistad le dio el ímpetu de seguir adelante. Se mantuvieron en contacto hasta el fallecimiento del prisionero muchos años más tarde.

sábado, 15 de junio de 2024

Jitas!

Durante los Farbrenguens de Shavuot el Rebe siempre mencionaba que Shavuot es el día en que Hashem nos entregó la Torá, también es el Yortzait de David Hamelej, el compositor de los Tehillim, y también el Yortzait del Baal Shem Tov, quien comenzó a revelar Jasidut en el mundo. Esto resalta la conexión del Jumash, el Tehilim y el Tania con Shavuot. [El Rebe señalaba también la importancia de estudiar Jitas, no solo recitar sus palabras.]


En 5616 (תרט”ז-1856), la Haskalá (Movimiento Iluminista) logró convencer al gobierno ruso de publicar sus propios libros de texto relacionados con estudios judaicos y exigir que todos los sistemas educativos judíos los utilizaran. En esencia, estaban tratando de obligar a los "jeider's" religiosos a utilizar el plan de estudios que ellos prepararon, que omitía muchas Mitzvot vitales y el concepto de Emuná, etc.

En ese momento, el Rebe Tzemaj Tzedek le preguntó a su hijo, el [Rebe] Maharash, si dominaba las palabras del Tania. Después de recibir una respuesta afirmativa, le preguntó si era versado en las palabras del Tania tan bien como conocía las palabras de la Torá, en las que sobresalía. El [Rebe] Maharash nuevamente respondió afirmativamente.

Al año siguiente, 5617 (תרי”ז -1857), el Rebe Tzemaj Tzedek envió a su hijo el [Rebe] Maharash a Petersburgo, la capital, para discutir ciertos asuntos comunales con las autoridades. Antes de partir, el Rebe el Tzemaj Tzeddek le dijo: 

“En 5603 (תר”ג-1843) el gobierno me convocó a un congreso de líderes judíos. [Esperaban implementar algunas de sus restricciones respecto al estudio y la observancia de la Torá, especialmente respecto al estudio de Jasidut. Sin embargo, el firme desafío del Tzemaj Tzedek a las autoridades, hasta el punto de haber sido encarcelado 22 veces [arrestos domiciliarios] durante esos pocos meses, prevaleció y ellos dieron marcha atrás en sus intenciones.] Antes de asistir a aquel encuentro, primero fui a hacer Tefilá en el lugar de reposo de mi madre [Rebetzn Devorah Leah, en Liadi]. Ella me relató que dado el Mesirut Nefesh que había hecho por el bien de los jasidim y de Jasidut, tuvo el mérito de  ascender a la cámara celestial del Baal Shem Tov donde le pidió que intercediera por mí.

Ella también le preguntó y le pidió que le informara de algún remedio espiritual con el cual, con la ayuda de Di-s, podría salir victorioso contra aquellos que se oponen a las enseñanzas de  Jasidut [y al judaísmo auténtico].

Ella me informó que el Baal Shem Tov le respondió: 'Tu hijo domina de memoria las palabras del Jumash ,  Tehilim y Tania. Está escrito:
וַיְהִי חִתַּת אֱלֹקים,“Y el temor de Di-s estuvo sobre…”. חת”ת (JiTaS ) es un acrónimo de Jumash, Tehilim y Tania. Quien domina las letras [de estos tres] puede superar todos los obstáculos'”. [Y de hecho en el transcurso de aquel extenso encuentro, el Tzemaj Tzedek frustró con éxito sus planes.]

El Tzemaj Tzedek continuó: “Por lo tanto, siempre que estés en un edificio gubernamental o te reúnas con un funcionario, recita una Parashá de la Torá y un capítulo de Tehilim y de Tania."

Años más tarde, cuando el Rebe Maharash le contó esto a su hijo, el [Rebe] Rashab, le dijo: “Esto me significó una receta maravillosa para mí también, porque con las primeras tres Parshiot de la Torá y los tres capítulos de  Tehilim y Tania, los planes del Movimiento de la Haskalá se desmoronaron hasta el punto de que su líder tuvo que huir del país avergonzado y asustado del gobierno ruso, ya que el gobierno sufrió una enorme pérdida monetaria en la impresión de los libros del Movimiento que nunca fueron utilizados.

Años más tarde, cuando el Rebe Rashab repitió este incidente a su hijo el Frierdiker Rebe, concluyó: “[Si alguien sabe y repite] un capítulo de Tania de memoria, no sólo conquistará y frustará a la oposición, sino que le traerá a él abundancia de bendiciones y éxito, tanto en asuntos espirituales como materiales."


Entonces, ahora que acabamos de concluir el Yom Tov de Shavuot, es momento clave para fortalecernos en nuestro compromiso diario con el estudio de Jitas.


Fuente: Rab Sholom DovBer Avtzon. Traducido por ©JasidiNews