AdSense

jueves, 21 de mayo de 2020

Maise de Shavuot - Cómo escuchar los Diez Mandamientos



"¡Suficiente!" El Shpoler Zeide exclamó. "¡Esto pasó todos los límites!"


Sus jasidim de una zona rural a las afueras de Shpole habían estado sufriendo durante años bajo el pesado yugo de su cruel Poritz (propietario e intendente), un miembro de alto rango de la nobleza de Polonia, que era dueño de todas las tierras en aquella área. Constantemente aumentaba los alquileres de sus casas y de sus negocios. Pero eso también hacía con sus inquilinos no judíos. Lo que más dolió fueron sus viciosos giros antisemitas. A los judíos que estaban en deuda con él los hacía cantar y bailar frente a sus amigos aristocráticos durante sus fiestas de borrachos, para que pudieran divertirse riéndose de los judíos. Había intentado obligarlos a abrir sus negocios en Shabat. Pero su depravación más reciente fue la peor: había emitido una ley que en todos los edificios en sus extensas propiedades, tenía que colgar una imagen de "aquel hombre" de Nazaret, alrededor del cual se basa la religión gentil.

Con el paso de los años, cada vez que alguno de estos inquilinos judíos estaba en Shpole, le pedían al Rebe que los bendijera y rezara por su alivio de este tirano antisemita. Pero esto ya fue demasiado. Era impensable. Se reunieron todos como uno y viajaron juntos a lo del Shpoler Zeide. Cuando el tzadik escuchó este último suceso, se puso furioso.

"He esperado mucho tiempo para que ese malvado hombre cambie sus malos caminos. Pero esto es intolerable. Le tienen que dar una lección. Es hora de que escuche los Diez Mandamientos. No hay otra opción".

Los jasidim que lo rodeaban estaban asombrados por sus palabras. No tenían idea de lo que tenía en mente. Pero antes de que alguien pudiera juntar coraje para pedirle una interpretación, el Rebe ya había comenzado a hablar de nuevo.

"Escuchen atentamente, por favor; esto es lo que deben hacer. Sé que todos los años para Shavuot todos ustedes viajan a la gran ciudad para celebrar el Yom Tob con una gran congregación. Este año no se vayan. En cambio, quédense en casa y reúnanse en la propiedad más grande que tenga el Poritz, para llevar a cabo allí las Tefilot y las celebraciones del Jag.

"Antes del Yom Tob, envíen una pequeña delegación al Poritz, cuéntenle sobre sus preparativos e invítenlo a que venga a escuchar los rezos festivos de la mañana y que traiga a todos sus nobles amigos con él.

"En cuanto a ustedes, prepárense y purifíquense apropiadamente para la sagrada ocasión del Recibimiento de la Torá. Yo también me sumaré y me reuniré con ustedes. Así que ahora, vayan a casa en paz y no se preocupen."

El asombro de los oyentes no disminuyó en absoluto al escuchar tales instrucciones. De hecho, aumentó, sin embargo nadie tuvo el descaro de pedirle una explicación al Tzadik. Rápidamente salieron de la habitación del Rebe y se apresuraron a casa, ansiosos por cumplir las indicaciones del Rebe.

Los aldeanos que fueron a invitar al Poritz tuvieron una agradable recepción, para su sorpresa. Aceptó felizmente su pedido. Habiendo escuchado a algunos judíos cantando sus rezos antes, pensó para sí mismo que toda una congregación de ellos sería un espectáculo bastante entretenido para él y sus compañeros aristócratas. Le prometió a los inquilinos que él y sus colegas definitivamente asistirían. Luego los despidió e inmediatamente lanzó los preparativos para una gran fiesta para todos los aristócratas polacos en la región, lo más destacado sería el espectáculo del rezo judío que se llevaría a cabo en los terrenos que había arrendado a uno de sus inquilinos. Las invitaciones que envió incluyeron su promesa de una "sorpresa muy divertida".

El Shpoler Zeide llegó temprano en el día de Erev Shavuot, con una gran cantidad de jasidim que lo acompañaban. Rápidamente se dieron cuenta de que no habría suficiente espacio en la hacienda para tanta gente. El Rebe les dijo que fueran a la colina cercana y levantaran un gran carpa allí, debajo del cual colocarían una plataforma con una mesa para la lectura de la Torá.

Llegó la mañana de Shavuot. Las tierras cubiertas de hierba alrededor de la colina estaban colmadas de cientos de Yehudim, esperando con nerviosa anticipación para ver qué pasaría. Un número significativo de gentiles, todos los duques, condes y señores feudales, y otros ricos y nobles de la región, también esperaban ansiosos, esperando la maravillosa sorpresa que su anfitrión les había prometido.

El Rebe se acercó a la plataforma para ser él mismo quien dirija las Tefilot. Un silencio cayó sobre la congregación. Los judíos comenzaron a rezar con entusiasmo. Los gentiles, viendo a un anciano con una larga barba cubierto de la cabeza a las rodillas con un manto blanco de gran tamaño con hilos colgando de él hasta el suelo, cantando en voz alta las palabras de las oraciones mientras todo su cuerpo parecía estar temblando, los hizo reír de buena gana. Pero cuando gritó con una voz extraordinariamente poderosa, "Shema Isroel ... Ejad", sus risas cesaron al instante. Era como si un león hubiera rugido. Estaban sumidos por un terror. Intentaron disimularlo con sonrisas nerviosas. ¿Cómo podía un judío insignificante y absurdo hacerles tener miedo? Pero no lograban librarse de aquel pavor mientras la voz del Shpoler Zeide continuaba reverberando desde la ladera, hasta que, unos minutos después, los judíos rezando se quedaron absolutamente quietos, parados y en silencio.

La repetición de la Amidá festiva fue seguida por el alegre canto de Hallel y el canto de las Akdamot. La alegría de la festividad era palpable. El Rebe indicó con un gesto que el Sefer Torá fuera sacado y enrollado a su posición correcta en la porción de la Torá de Itró para la lectura de Shavuot (Shemot 19-20). Luego miró a la multitud que lo rodeaba, girando lentamente la cabeza. Estaba claro que estaba buscando a alguien. Su mirada finalmente se posó en un hombre alto, de aspecto muy distinguido, quien nadie (más) parecía conocer. El Shpoler Zeide lo convocó para que sea el Baal Koré (el lector de la Torá).

Todos murmuraban sorprendidos, pero pronto se sintieron complacidos por la elección. La voz del invitado era musical y poderosa. Cuando llegaron a la sección de los Diez Mandamientos, la atmósfera cambió radicalmente. Había sido una hermosa y clara mañana de primavera. El sol brillaba intensamente y el cielo era una hoja sólida de color azul pastel, sin una nube a la vista. De repente, los cielos se oscurecieron, y tremendos truenos resonaron sobre ellos. El miedo se apoderó de todos.

La voz del lector se elevó en volumen e intensidad. "Yo Soy tu Di-s que te sacó de Egipto". Un judío se paró junto al Poritz para traducirle palabra por palabra, pero sorprendentemente, el hombre se dio cuenta que podía entenderlo directamente, sin ayuda, a pesar de no saber ni una letra de hebreo. "No tendrás otros dioses delante de Mí. No harás ninguna estatua o imagen..." El Poritz temblaba y sentía dolores en su estómago al pensar en cómo pudo haberle exigido a los judíos que pusieran imágenes grabadas de culto cristiano en sus paredes.

Cuando escuchó "Recuerda el día de Shabat para santificarlo", sus rodillas se desplomaban. Su garganta estaba como ahogada. ¿Por qué intentó obligar a los judíos a abrir sus negocios en su día sagrado? "...El séptimo día es el santo Shabat para Di-s". Sintió que estaba por desmayarse.

Sus amigos fueron igualmente afectados. También sentían que entendían los mandamientos directamente, como si Lashon Hakodesh fuera su lengua materna. Cada uno pensó en sus pecados y estaban sumidos por el miedo. Sus caras mortalmente pálidas. Varios de ellos se desmayaron.

Después de unos momentos que parecieron una eternidad, la lectura llegó a su fin y los nobles se fueron recuperando. Profundamente avergonzados, se escabulleron de a uno, uno tras otro.

Después del Musaf y la conclusión de las Tefilot, los judíos se sentaron a la tradicional Seudá -comida- láctea. Entre plato y plato, el Shpoler Zeide dijo que ahora explicaría los misteriosos eventos que tuvieron lugar. Los jasidim emocionados escucharon atentamente.

"Les aseguro que su poritz y el resto de esos nobles recordarán por el resto de sus vidas cómo escucharon los Diez Mandamientos aquí hoy, y nunca más los volverán a afligir. Para lograr eso me vi obligado a molestar a Moshe Rabeinu mismo a venir aquí y que lea la Torá. No tuve elección. Él había ido demasiado lejos. Ustedes tienen un gran mérito, mis amigos, de haber estado aquí hoy."

Los judíos reunidos se miraron con asombro. Pero había mas aún.

"Sepan que su Poritz, el duque, no es simplemente un gentil más, regular. Tiene una chispa del alma de Itró, el sacerdote de Midián, que vino a los judíos en el desierto antes de que lleguen al monte Sinaí y reconoció la existencia de Di-s... y que Israel es Su pueblo elegido."

Esa noche, luego de que terminara el Jag, el duque envió un par de mensajeros a la casa de su inquilino para solicitarle al Rebe que viniera a verlo. El Tzadik estuvo de acuerdo y fue con ellos al castillo. Los dos hombres pasaron horas juntos a solas, a puertas cerradas. A la mañana siguiente, el Shpoler Zeide regresó a su casa. Nunca le contó a nadie de qué había hablado en privado con el Poritz.

A partir de ese día, la actitud del poritz hacia sus inquilinos judíos cambió drásticamente. Pudieron vivir en paz y prosperidad, sin ninguna presión injusta del duque. No solo eso, sino que con su propio dinero pagó y patrocinó la construcción de una sinagoga para los judíos que vivían en sus propiedades. Sin embargo, insistió que se construyera en ese preciso lugar en la colina donde el santo Rabí había venido a rezar.


[Traducido por JasidiNews. Adaptado por Yerajmiel Tilles (publicado por primera vez en la revista Kfar Jabad - Inglés) de Shemu V'tejí Nafshejem # 258.]

Nota biográfica:

Rabi Arieh Leib [? -6 Tishrei 1811], conocido como el Shpoler Zeide ('abuelo', un apodo que le dio el Baal Shem Tov en su Brit Milá), es famoso como un hacedor de milagros y dedicado al socorro y ayuda de los pobres judíos en peligro. En sus primeros años, fue discípulo de Rab Pinjas de Koritz, una figura destacada en la primera generación de jasidim.


domingo, 17 de mayo de 2020

¿Es un paso para atrás o para adelante?


Por R. Sh. D. Avtzon

A principios de los años '50, había un bajur que comenzó a estudiar seriamente solo después de haber completado la secundaria y convertirse en estudiante en 770. Sin embargo, poco después de integrarse en la Yeshiva, recibió un aviso del gobierno de que estaba siendo reclutado en el ejército y lucharía en la Guerra de Corea. [1]

Obviamente estaba decepcionado por varias razones, además del peligro, temía que pudiera tener un efecto negativo en su crecimiento espiritual. Por lo que entró a un yejidus con el Rebe y preguntó si tal vez debía evitar el reclutamiento e ir a estudiar a Canadá.

La respuesta del Rebe fue: "no tienes nada que temer. Irás y volverás sano, y podrás hacer un Kidush Hashem."

Agradeció al Rebe por esta brajá, pero mencionó que siente que sería este un paso para atrás en su crecimiento espiritual.

El Rebe respondió: se explica en Jasidus que la razón de cada descenso es en aras de un ascenso a un nivel más alto aún que antes. Y la única forma de lograr tal ascenso es teniendo un descenso temporal.

Sin embargo, el bojer cuyo nombre es Mendel G. hizo una expresión facial como demostrando que no comprende estas palabras y cómo se aplicarían a su situación.

Entonces el Rebe le indicó que colocara una silla delante suyo. Una vez hecho esto, el Rebe le preguntó si podía saltar sobre la silla.

Él respondió que no.

El Rebe le ordenó que retrocediera unos pasos y luego le preguntó: ¿Podrías saltar sobre la silla?

Esta vez el bojer respondió que sí. Puedo correr unos pasos y saltarla.

El Rebe le dijo: "así que, ya lo ves, al dar unos pasos hacia atrás puedes ahora avanzar a un lugar donde no podías hacerlo previamente. Así también, esto, lo que piensas o consideras como un retroceso, es a fin de permitirte alcanzar un nivel que de otro modo no hubieras alcanzado.

***

Elegí esta historia ya que todos estamos bajo cierto modo de confinamiento, etc., y para muchos de nosotros este es un gran paso para atrás. No podemos hacer Tefilá con Minian, no podemos asistir a shiurim y nuestros hijos no están en Jeider ni Yeshiva, y así sucesivamente.

Sin embargo, tenemos que darnos cuenta de que cada paso hacia atrás es a fin de permitirnos avanzar. Cuando podamos reanudar todo, lo haremos con mayor intensidad, con alegría y vigor. Pero en realidad, no tenemos que esperar para dar ese salto. Incluso ahora, podemos utilizar este pensamiento para cumplir con la directiva de Rashi sobre el primer versículo de Bejukotai, que uno debe esforzarse en la Torá. Esforzarse es un nivel de aprendizaje y estudio mucho más profundo que simplemente un estudio regular. Justamente ahora podemos encontrar muchísimos Shiurim y Farbrenguens en Zoom, etc.


[1] La Guerra de Corea entre 1950 y 1953

sábado, 16 de mayo de 2020

Video: Conectando a cada niño


En 1981, durante un Farbrenguen celebrando su cumpleaños, el Rebe lanzó la campaña del Sefer Torá de los Niños. Se convirtió esto en un esfuerzo global para que niños judíos compraran su propia letra en un Sefer Torá escrito especialmente para ellos.

El Rebe explicó que unificando a todos los niños judíos en este proyecto especial traería mérito y ayudaría a proteger al pueblo judío.


Presentación n° 16 exclusiva de JEM, parte del proyecto de JEM de 70 presentaciones exclusivas a lo largo del año, en honor a los 70 años del Nesiut del Rebe.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Cuando Ari Halberstam gritó "Shemá Israel"

Ari Halberstam

Este miércoles 19 de Iyar sería el cumpleaños de Ari Halbershtam HI"D, el joven Bajur que fue abatido a tiros en un ataque terrorista mientras viajaba por el Puente de Brooklyn en N.Y. el 1 de marzo de 1994.

Durante un farbrenguen el martes, Lag BaOmer, su pariente el Rabino Mendel Kaplan, Shliaj en Thornhill, Ontario, compartió la siguiente historia desconocida sobre Ari:

Era Lag BaOmer 5748 (1988). El Rebe declaró aquel año como Shnat Hayeled Vehayalda, el año del niño y la niña, un año dedicado a la educación.

Ese año, el rabino J.J. Hejt, organizador de los desfiles de Lag BaOmer y el traductor de las palabras del Rebe durante aquellos desfiles, preguntó si debían organizar un desfile. Los "Parade's" -desfiles-  se realizaban generalmente los domingos para permitir que los niños de las Escuelas Públicas asistieran, pero este año fue un jueves. Sin embargo, el Rebe respondió de manera afirmativa.

El desfile se llevó a cabo frente a 770 Eastern Parkway (el Rebe no asistió) y luego los niños fueron a una feria masiva al aire libre, un parque de atracciones y stands que se estableció en Empire Boulevard en Crown Heights (esto se ha estado haciendo desde 5744/1984, en lugar de ir a un parque).

Todos se sumaban a la feria, incluso aquellos que no llegaron al desfile. Ese año, a pesar de no asistir al desfile, el Rebe eligió conducir por Empire Boulevard en su camino hacia el Ohel, para ver a los niños.

Cuando el Rebe llegó en su automóvil, todo el carnaval y los juegos se detuvieron, incluidos los paseos, la noria y las cabinas. Las mujeres y las niñas se pararon a un lado, mientras que los hombres y los niños se pararon al otro lado de la calle, y el Rebe pasó por toda la feria.

Recuerdo vívidamente cómo el rabino Yehuda Krinsky conducía el automóvil del Rebe muy lentamente con los niños alrededor. Todo el tiempo, el Rebe sonrió cálidamente y siguió levantando ambas manos, saludando a los niños mientras miraba a todos lados.

Esa noche, en la cena, mi hermano menor Boruj comentó que estaba en la cima de "la vuelta al mundo" cuando de repente se detuvo. Estaba sentado con algunos amigos, todos niños pequeños, y uno de ellos era su primo, Ari Halberstam HI”D.

Cuando la rueda se detuvo, Ari se asustó mucho. No se dio cuenta de por qué el juego se había detenido, y gritó asustado: "¡Nos vamos a morir, vamos a morir!" y exclamó "Shemá Isroel!..."

Unos días más tarde, mientras estudiaba en Oholei Torah, llegó el rumor de que alguien le había escrito al Rebe, cuestionando todo el punto del desfile y "por qué se desperdició tanto idishe guelt (dinero yehudi)". En aquel entonces, $70.000 se consideraba una enorme suma de dinero. La persona decía que había tantas causas judías importantes que este dinero podría haber sido utilizado.

El Rebe respondió una respuesta muy interesante, que la mayoría de la gente realmente no entendió. El Rebe respondió que "En el desfile, había un niño, a quien conozco personalmente, que gritó" Shema Yisroel!con un Emes (verdad / sinceridad) y por esto ya valió la pena todo el gasto".

Los que escucharon la respuesta no entendieron a qué se refería el Rebe. ¿Qué niño gritó Shema Isroel? ¿Quién es este niño que el Rebe conoce personalmente?

Pude armar el rompecabezas.
Reb Jesed Halberstam fue un Meshamesh Bakodesh (asistente) en la casa del Rebe, y su familia, particularmente Ari, visitaba la casa del Rebe con bastante frecuencia. El Rebe incluso se sentaba con él y lo probaba en el Alef Beis. Él era quien el Rebe conocía personalmente.

El Rebe sabía que Ari Halberstam gritó "Shemá Israel" con verdad y sinceridad, y el Rebe le respondió al judío que le escribió: "Un niño exclamando Shema Israel realmente hizo valer la pena todo el gasto y el esfuerzo."


Video de la visita del Rebe al parque en el año 1991


lunes, 11 de mayo de 2020

Necesito un representante en esa feria



El Mashgiaj de la Yeshiva Nitra en Mt. Kisco, HaRav Garalnik contó:


Tuve el zejut de tener un yejidut (audiencia privada) con el Rebe de Lubavitch, y la conversación giró en torno a la importancia de Minjá de Erev Shabat, y pregunté ¿por qué en Lubavitch no dicen Shir HaShirim [después de minjá] y Veshamru [Viernes a la noche antes de Shemone Esre]?

El Rebe respondió: Esta pregunta le fue formulada al Alter Rebe [por Rab Levi Itzjak de Berditchov, en la jatuná de sus nietos en Zhlobin] y él respondió que, ciertamente cuando los yehudim dicen V’shomru crean una gran feria en el cielo. Sin embargo, uno no tiene que participar en todas las ferias.

El Rebe continuó: "una vez le pregunté a mi suegro, el Rebe, si me podría aclarar este dicho y él respondió: Simplemente significa que el Alter Rebe estaba en otra feria, más elevada que esa feria."

Le pregunté a mi suegro el Rebe: eso se puede decir sobre los Rebes mismos sin embargo, ¿qué pasa con los jasidim [no están en ese nivel superior]?

Él respondió: Dondequiera que esté el Rebe, está rodeado por sus jasidim y aquellos que están conectados con él, por lo que no tienen tiempo para ir a otras ferias.

Rav Garalnik continuó: "Así que le pregunté al Rebe: ¿Debo dejar de decir Shir HaShirim? Yo también quiero estar mekusher (conectado) con el Rebe, y me gustaría que me lleve a la feria superior."

El Rebe me respondió sonriendo: En mi feria, es posible que la encuentres difícil, y Shabat es un día de descanso.

Le dije: De todos modos, deseo estar con el Rebe.

Siendo que él solo sonrió y no respondió, lo repetí una segunda y tercera vez.

Luego me dijo: "Necesito también un representante en la otra feria..."

Tres o cuatro años más tarde, era Shabat Bereishit durante el farbrenguen, yo estaba en el farbrenguen y le dije un Lejaim al Rebe. Hizo un gesto como que quería decirme algo en voz baja.

Cuando me acerqué, susurró, Creo que mi representante no estuvo en la feria ayer?!

En aquel instante no entendía a qué se refería. Pero de repente me di cuenta y me quedé pasmado. Aquel viernes, no me sentía bien y llegué un poco más tarde al shul de modo que no tuve tiempo de decir Shir Hashirim [como suelo hacerlo].

Rav Garalnik concluyó, luego me di cuenta, analizando todo y me quedé fascinado por dos puntos:

A] Nada le está oculto al Rebe. Siente todo con su Ruaj Hakodesh y sintió que no había recitado el Shir Hashirim.

B] Lo que el Rebe dice no son gleije vertalej (algo cómico o divertido). Cuando me dijo unos años atrás que quería que yo fuera su representante en la feria, lo estaba diciendo en serio.


***

Agregaré aquí la conocida historia que Reb Yosi Goldstein ("Uncle Yossi") relataba, acerca del primer Parade (la primera marcha y encuentro de niños) de Lag B’Omer que el Rebe hizo en 5703 (1943). En ese momento estaba parado al lado del Rebe y notó que durante la marcha/encuentro, el Frierdiker Rebe estaba sentado junto a su ventana y observaba todo el encuentro.

Luego dijo: "Uno no tiene que estar en todas las ferias, pero en esta "feria" (la marcha y encuentro de niños) de Lag Baomer todos los Rebeim están."


PARTICIPA! (al menos virtualmente).

domingo, 10 de mayo de 2020

Maamar Gal Einai - Lag Baomer en español


sábado, 9 de mayo de 2020

Video: Unidos y orgullosos - El "Parade"

Momentos destacados del primer "Parade" - desfile televisado, Lag Baomer 5744 - 1984




Presentación n° 15 exclusiva de JEM, parte del proyecto de JEM de 70 presentaciones exclusivas a lo largo del año, en honor a los 70 años del Nesiut del Rebe.