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miércoles, 13 de abril de 2022

Carta del Rebe para Jag Hapesaj 5718 - Editada en español para Pesaj 5782-2022

Carta Rebe Pesaj 5782-2022 

Tuvo un hijo después de 20 años: el padre se lo agradece a Mordejai Ben David, vean por qué

Un bebé después de 20 años: ¿Por qué el padre está agradecido con Mordejai Ben David?

Avi Rebaj - MBD



El jueves pasado noticias particularmente alegres se oyeron en el Shiur del Rav Gamliel Rabinovitz, en el Beit Midrash Shabtai en Iersuhalaim: nació un bebé de uno de los miembros de la Kehilá después de 20 años de matrimonio.

Avi Rebaj, el flamante padre, le contó la historia detrás del Nes al Rab Rabinovitz y a los otros miembros del shiur:

“Hace más de un año, estábamos aquí en el Shul, y [el famoso cantante] Mordejai Ben David (que recientemente se ha ido acercando a la Kehilá del Rav Rabinovitz) estaba aquí”, cuenta Revaj. “Estábamos sentados en el Kidush después de la Tefilá y alguien le mencionó a Mordejai que hay un Yehudi aquí que no tiene hijos aún y que necesita una yeshuá.”

“Mordejai me dijo: ‘Asumí una decisión y compromiso para hacer algo que te sea realmente difícil a ti y luego Hakadosh Baruj Hu también hará lo Suyo.’ Le pregunté qué debería asumir y me respondió:  no hablara durante la Tefilá. Le dije que en realidad eso me es difícil, que generalmente me siento  o me encuentro con mis amigos alrededor. Y me dijo: ‘Davka porque te cuesta, tómalo y verás tu yeshuá.’

“Comencé a asistir a otro Shul (adonde no iban mis amigos) al comienzo para poder cumplirlo sin que se escape o meta la pata hablando durante el momento del Davenen. Poco más de un año después, bejasdei Hashem, nació mi hijo bejor (primogénito).”


El Brit Milá, hace unos días, MBD estuvo invitado y fue honrado a decir una Brajá


domingo, 10 de abril de 2022

11 de Nisan 5782 - 120 años del Rebe - Una reflexión



El Tzadik Reb Levi Itzjok de Berditchov relató el siguiente Mashal:

Un general muy condecorado perdió cierta vez una batalla. Obviamente, hubo repercusiones, pero el general confiaba en que, aunque haya sufrido una derrota, ganaría finalmente la guerra y lo descartó como un revés temporal.

Sin embargo, algunos de los asesores del rey perdieron su confianza en él, especialmente porque sentían que se suponía que esta era una batalla fácil, y si perdía una victoria fácil, perdería también la próxima y quizás decisiva batalla.

Sin embargo, sabiendo que el rey lo había elegido como su general, no sabían cómo convencer al rey para que lo reemplazara; hasta que se les ocurrió el siguiente plan.

Informaron al rey que el general estaba informado de las recientes maniobras del enemigo y las descartó. Es por eso que nuestros hombres fueron superados. Algunos de los otros generales sienten que tal error de juicio no puede ser un error sino que fue intencional y de alguna manera él está en cohortes con el enemigo.

Al escuchar esta acusación, el rey se alarmó e inmediatamente hizo arrestar al general y lo reemplazó. Por un lado, el general debería ser tratado como un rebelde por su acto de traición, pero el rey se recordó a sí mismo las tantas batallas que libró heroicamente y ganó, por lo que quizás estas acusaciones no sean ciertas. Inseguro de cuál era la verdadera realidad, puso al general bajo arresto domiciliario hasta que pueda aclararlo.

Poco tiempo después, el ejército del rey fue a la batalla nuevamente contra ese ejército, y esta vez su ejército bajo el mando del nuevo general salió victorioso. Cuando el guardia que vigilaba al enajenado general se lo mencionó de pasada el general se alegró ante la noticia y comenzó a celebrar con toda su energía.

Al oír esto, el rey lo liberó. El rey explicó que si estaba trabajando con el enemigo o incluso si ahora tenía algo de amargura contra mí por el despido, no celebraría así. Dado que está celebrando, eso significa que es completamente leal e inocente de todos los cargos.

Reb Levi Itzjok dijo: esta es la situación en la que Hashem se encuentra constantemente.

Un judío es enviado a este mundo en una misión y, a veces, la persona no tiene éxito en su misión en particular. Los ángeles acusadores afirman que la persona intencionalmente no tuvo éxito o no se esforzó lo suficiente y debe ser tratada en consecuencia.

Pero entonces esa persona toma parte y participa en el regocijo de una persona que haya tenido éxito en una de sus misiones; está haciendo un Sium o un Farbrenguen en honor a algo. Cuando su amigo se regocija con ello, está declarando: me gustaría poder hacer eso también! y Hashem señala con orgullo que esa es la verdad y la esencia de él. ¡Él está conmigo!

Entonces, ahora que todos nos preparamos para celebrar Yud Alef Nisan, permitamos que nuestra verdadera pasión se revele, celebrando la vida del Rebe de preparar al mundo para Mashíaj, y ahora que sabemos cuál es nuestra esencia, no solo celebremos su misión, sino que nos volvamos participantes activos para que esto suceda, ¡AHORA MISMO!

***

Algunos han preguntado dónde dice, o cuál es la fuente para conmemorar y, de hecho, celebrar los cumpleaños de los Tzadikim, incluso luego de su desaparición física.

El Frierdiker Rebe relata que el bisnieto del Alter Rebe, Reb Boruj Sholom, solía ayunar en Jai Elul. [Para aquellos que no lo saben, Jai Elul es el cumpleaños tanto del Baal Shem Tov como del Alter Rebe].

En Jai Elul 5605, que se cumplían cien años desde el nacimiento del Alter Rebe el Tzemaj Tzedek le informó a su hijo Reb Boruj Sholom del tremendo regocijo y celebración que está teniendo lugar ahora en los Cielos conmemorando los cien años desde que la neshamá del Alter Rebe descendió al mundo físico.

Al escuchar esto, Reb Boruj Sholom hizo Hatarat Nedarim (anuló su voto de ayuno ese día y eligió otro día para ayunar).

Imagínense la celebración en el Shamaim que está teniendo lugar en honor al 120 cumpleaños del Rebe.

***

Me gustaría agregar que el Alter Rebe escribe en el Tania, si una persona hizo una Mitzvá, aunque se haya realizado en un tiempo y momento específico, es eterno.

Entonces, los logros del Rebe son algo que están presentes ahora, incluso si se lograron hace años, pero especialmente porque personas están siendo inspiradas hoy por sus enseñanzas, definitivamente están presentes y tenemos lo qué celebrar.


Fuente: Rab Sholom Avtzon. Traducido por JasidiNews.

Celebrando en Argentina los 120 años del Rebe - Homenaje multitudinario


domingo, 3 de abril de 2022

Un Josid no es perfecto

Reb Mendel Futerfas, el legendario mashpia de la Yeshivá central Tomjei Tmimim en Kfar Chabad, relataba la siguiente historia:

Había cierto rabino que tenía una profunda conexión y llegada con Jabad. Él personalmente estudiaba Jasidut y, en muchos sentidos, se consideraba un Josid.

Este Rab vino una vez al Rebe. En su yejidut personal, le dijo al Rebe: "Rebe, ij bin a gantzer josid! - ¡Soy un completo Josid!"

El invitado le explicó que se había bien ganado el título, ya que estudiaba diariamente un capítulo de Tania.

El Rebe le respondió: "A josid iz nit kein gantzer, un a gantzer iz nit kein josid  - Un Josid no está completo, y alguien completo no es un Josid."

(Reb Mendel, página 436)

sábado, 2 de abril de 2022

2 de Nisan - Hilula Rebe Rashab - Maise: El hombre honesto

En la ciudad de Disna, hacia fines de 1800, vivía un Melamed, (maestro de niños), que se llamaba Reb Boruj-Yosef Kozliner, a quien todos se referían como "Reb Boruj Der Melamed". Sus hijos estudiaban en la Yeshiva Tomjei Temimim en Lubavitch.

En Disna, en ese momento, era posible evitar el reclutamiento al ejército del Zar sobornando a uno de la burocracia militar. Los médicos, oficiales y oficinistas del ejército estaban encantados de aceptar un regalo monetario con tal de liberar a alguien del servicio militar. Esta práctica fue floreciendo durante los años.

Boruj Yosef también jugó un papel decisivo en la liberación de jóvenes judíos del servicio militar. Pero Boruj Yosef no tomaba dinero por su labor; se arriesgó a desafiar la ley rusa únicamente para cumplir lo que se dice que es la Mitzvá más preciada de todas: Pidion Shevuim, rescate de prisioneros.

La vida continuó como de costumbre hasta que alguien informó al gobierno de lo que estaba pasando. Todo el esquema comenzó a desmoronarse. Se envió una delegación especial desde la capital rusa en Petersburgo a fin de investigar los cargos y actuar al respecto. Toda la ciudad se sumió en el pánico, porque no había hogar en Disna que no hubiera estado involucrada en el soborno a funcionarios del gobierno de una forma u otra. Después de todo, que un judío fuera reclutado en el ejército del Zar, ¡lo que generalmente era por 25 años! -- significaba el final de su vida como judío.

Se inició una investigación; cada nuevo cargo era seguido por un arresto. Decenas de personas fueron encarceladas, tanto funcionarios gubernamentales acusados ​​de recibir sobornos como los desafortunados ciudadanos acusados ​​de haberlos ofrecido. Todos los días se lanzaban nuevas acusaciones, a medida que más y más personas eran arrestadas y detenidas. Los miembros de la delegación se empeñaron en corroborar todos y cada uno de los detalles.

Boruj Yosef estaba aterrorizado, ya que sus actividades para eximir a los jóvenes de la Yeshivá del reclutamiento se remontaban a varios años ya. Tan pronto como la delegación llegó a Disna, Boruj Yosef partió hacia Lubavitch.

Sucedió que llegó uno de los días en los que el Rebe Rashab - Rabí Sholom-Ber Shneersohn, el quinto Rebe de Jabad - concedía Yejidut (audiencias privadas).

Boruj Yosef le pidió a Reb Najman, el asistente del Rebe, que le permitiera hablar con el Rebe, pero Reb Najman le informó abruptamente que tendría que esperar al menos varios días antes de poder entrar. Boruj Yosef no le era un rostro familiar al asistente, ya que generalmente solo venía a Lubavitch para Rosh Hashaná, e incluso entonces, no siempre tenía Yejidut con el Rebe.

Cuando Boruj Yosef se dio cuenta de que no le darían un turno, le escribió una nota rápida al Rebe, diciéndole que tenía algo urgente que consultar y que Reb Najman se negaba a dejarlo entrar. Le entregó la hoja de papel a la siguiente persona que estaba por entrar al Rebe y le pidió que se la entregara.

El plan de Boruj Yosef funcionó. El Rebe leyó su nota e insistió en que su asistente lo llamara a Boruj Yosef de inmediato.

Una vez dentro, Boruj Yosef volcó su corazón al Rebe. ¿Dónde podría buscar refugio? le preguntó. Una cosa estaba clara: bajo ninguna circunstancia podía regresar a su casa, pues sería arrestado de inmediato. Pensó que lo mejor era trasladarse a otra ciudad. ¿Pero cual? '¿Debía mudarse a Kremenzug o a Poltava?' le preguntó.

El Rebe escuchó mientras Reb Boruj le comentaba las dos alternativas y luego se detuvo un minuto, sumido en sus pensamientos. Luego hizo dos preguntas:

"¿Alguien sabe que estás aquí en Lubavitch?" preguntó el Rebe.

"Nadie, excepto mi esposa", respondió.

"¿Y fue absolutamente todo lo que hiciste para liberar a los jóvenes del Servicio Militar hecho por la Mitzvá en sí, y no por una compensación monetaria?" (Generalmente estaban involucradas grandes sumas de dinero en estas transacciones, y el atractivo del dinero es algo que a muchas personas les resulta difícil resistir).

"Hice todo con honestidad y fidelidad, Leshem Shamaim", respondió Boruj Yosef.

Después de una pausa un poco más larga, el Rebe sacó su reloj y miró la hora. "Creo que todavía puedes encontrar un cochero que te lleve a la estación de tren a tiempo para el próximo tren de regreso a Disna. Sin embargo, en caso de que sea demasiado tarde, regresa y mi propia carreta te llevará allí. Viaja en paz, y que Di-s esté contigo", dijo, finalizando así el Yejidut.

Una vez afuera, Boruj Yosef no supo qué hacer. ¿Cómo podría volver a Disna? Esta no era la respuesta que había buscado. Le había preguntado al Rebe en cuál de las dos ciudades debería establecerse para escapar de la ira del gobierno ruso.

Pero no había tiempo para que Boruj Yosef especulara. Se apresuró en dirección a los cocheros y tomó el último vagón a la estación de tren. A la mañana siguiente estaba de regreso en Disna.

Durante los días siguientes, Boruj Yosef se quedó en casa, destrozado y deprimido, esperando que las autoridades llamaran a su puerta y lo arrestaran en cualquier momento. Más y más personas eran llevadas a la cárcel todos los días, y Boruj Yosef pensó que era solo cuestión de tiempo hasta que llegara su turno. Se buscaba a cualquiera que tuviera la más mínima conexión con funcionarios sobornadores. Temeroso de mostrar su rostro en público, Boruj Yosef permaneció en casa, temeroso y desesperado.

Unos días más tarde recibió una visita sorpresa de su amigo y compañero jasid, Reb Yaakov-Reuven Meller, cuyos hijos también estudiaban en Lubavitch. "¡Mazal Tov!" exclamó mientras entraba por la puerta. "¡Ha llegado tu salvación!" anunció al asombrado Boruj Yosef.

Reb Yaakov luego le contó cómo se había enterado de que Boruj Yosef ya no estaba en peligro. Como vendedor de verduras de oficio, Reb Yaakov recorría la aristocracia de Disna, vendiendo verduras que había cultivado en su propia propiedad y en tierras que arrendaba. Algunas de las casas que visitaba pertenecían a empleados gubernamentales de alto rango, cuyas esposas se encontraban entre sus clientes habituales.

Ese día, Reb Yaakov había ido a la casa de un oficial adjunto de alto rango para pagar una cuenta. Cuando llegó allí escuchó el sonido de sollozos desgarradores y llantos provenientes del interior. La esposa del ministro, que estaba sentada y llorando, le abrió la puerta y le confió a Reb Yaakov la historia, como si hablara con un viejo y confiable amigo.

Muchos años atrás, le explicó, su esposo había aceptado un soborno para alterar algunos documentos oficiales, sin el conocimiento de su oficial superior. Cuando el oficial superior se enteró del soborno, también exigió dinero e insistió en ser parte del plan. Sin embargo, desde ese momento, el oficial adjunto no había estado involucrado en todo el negocio corrupto y estaba libre de cualquier delito. Ahora, con la llegada de la delegación gubernamental de Petersburgo, el oficial superior había sido arrestado y estaba en prisión. Solo su esposo y el empleado de la oficina permanecieron en el trabajo, ordenando y clasificando el correo que llegaba a la oficina y colocándolo en las ranuras de correo adecuadas.

Ese día en particular, el ministro tenía en el bolsillo una carta que informaba sobre las actividades ilegales de un tal Boruj Yosef Kozliner. Planeaba entregarlo a la delegación gubernamental, que debía visitar su oficina esa misma mañana.

Mientras los dos empleados se sentaban y revisaban el correo, el empleado abrió una carta denunciando al oficial adjunto, informando sobre su participación pasada en actividades ilegales. Nombres, fechas y todos sus detalles estaban claramente escritos en la carta, que había sido enviada por el oficial superior ya encarcelado. ¿Por qué debería ser él el único en sufrir, cuando solo había seguido el ejemplo dado por su adjunto? Y tal vez se le mostraría misericordia por informar sobre alguien más.

Los dos hombres habían estado sentados en lados opuestos del mismo escritorio. "¡Mira esto!" le dijo el empleado, mostrando la carta incriminatoria. "Estás en graves problemas ahora".

El ministro palideció. Empezó a rogarle al empleado por la carta. ¡La delegación debía llegar en cualquier momento! Al principio, el secretario tenía miedo de ocultar la información de la investigación. Pero luego, después de escuchar las súplicas de su superior, accedió a entregar el documento, sobre todo porque el diputado le prometió un 'regalo' por hacerlo. El ministro, agradecido, tomó la carta del empleado y se la guardó en el bolsillo.

En ese mismo segundo se abre la puerta y entró la temida delegación. Los dos empleados estaban temblando en sus botas, ya que por muy poco hubiesen sido descubiertos. En su miedo y confusión, el ministro metió la mano en el bolsillo y les entregó a los funcionarios la carta equivocada... En lugar de informar sobre Reb Boruj Kozliner, les entregó la carta que sellaba su propio destino..

Cuando el ministro fue arrestado de inmediato y enviado a prisión, el secretario se dio cuenta de lo que debió haber sucedido. Corrió a contárselo a la esposa del ministro, quien a su vez le contó toda la historia a Reb Yaakov.

Reb Yaakov se dirigió de inmediato a darle a su amigo las buenas noticias. Boruj Yosef nunca fue informado y permaneció libre y a salvo por el resto de sus días.


Fuente: Complementado por Yerajmiel Tilles de Extraordinary Chassidic Tales, vol. 1 [Otzar Sifrei Lubavitch] por el rabino Rafael Najman Kahn.

viernes, 1 de abril de 2022

Dirección equivocada - Maise para Shabat Tazria

“Si no tiene los medios para un cordero, deberá tomar dos tórtolas o dos pichones de paloma” (Vaikrá 12:8)

Reb Zushe de Anipoli solía decir: "Cuando vaya a pararme ante la Corte Celestial, no temo a que me pregunten: "¿Por qué no fuiste como  Moshé Rabeinu?" Yo no estuve preparado ni reuní las condiciones para llegar a ser Moshé. Pero sí tiemblo por el día en que se me demande: "¿Por qué no fuiste Zushe?" 

La Rebetzin Deborah Leah, hija de Rab Menajem Mendel de Lubavitch, contó:


“En la ciudad de Vítebsk vivían dos comerciantes de té, ambos llamados Hoshea, conocidos como 'Hoishy el grande' y 'el pequeño Hoishy'. 'Hoishy el grande' era un hombre muy adinerado, con un establecimiento grande y respetable y una red de distribución bien desarrollada. 'El pequeño Hoishy' era un pequeño empresario, manejando su negocio y viviendo el día a día, 'remándola' y siempre luchando por conseguir préstamos para mantenerlo a flote.

Un día llegó un mensaje a la aldea: los funcionarios de aduanas habían confiscado uno de los cargamentos de té del pequeño Hoishy en la frontera. Para el pobre hombre esto significaba la ruina total. No solo perdería todo, sino que se quedaría con deudas aplastantes que nunca podría pagar.

“Yo estaba allí”, relata Devorah Leah, “cuando le dieron la noticia a Reb Hoishy, que estaba en Lubavitch en ese momento. El desafortunado hombre se desplomó, cayó desmayado; una y otra vez lo reanimaban, pero en cuanto recordaba lo ocurrido, colapsaba una vez más.

Corrimos hacia mi padre y le contamos sobre el estado de Reb Hoishy. Mi padre instruyó que cuando Reb Hoishy sea reanimado nuevamente, debemos decirle que hubo un error, que el mensajero se había equivocado. Poco después, el asunto fue aclarado. Resulta que el envío confiscado pertenecía al otro Hoishy, el comerciante de té, "Hoishy el grande", que (para él) apenas sentiría la pérdida.

“Mi padre siempre sostuvo que nunca realizó Moifsim (maravillas y milagros sobrenaturales). Ahora, los jasidim que habían presenciado el incidente afirmaron que 'lo habían atrapado con las manos en la masa' con esta hazaña sobrenatural. “Están equivocados”, respondió mi padre a esta “acusación.” “No hay nada milagroso en mi predicción. Verán, nuestros Sabios nos dicen que cada vez que Hashem hace que una persona pase por un desafío o prueba en su vida, siempre le proporciona la capacidad y la fortaleza para soportarlo y aprender de la experiencia. Por lo tanto, cuando vi que le sobrevino una calamidad la cual Reb Hoishy no estaba preparado y no podía soportar, entendí que no era para él. Obviamente, debe haber habido algún malentendido... .’”