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domingo, 6 de diciembre de 2020

¿Eres un simpatizante o un Josid?





Rabbi Sholom DovBer Avtzon


Cuando los oficiales Zaristas vinieron a arrestar al Alter Rebe, él salió de la casa para evadirlo y posponerlo, y tal como dice el refrán, 'una vez pospuesto que se posponga de forma definitiva'. Poco tiempo después de su regreso, Reb Shmuel Munkes fue a verlo al Alter Rebe. En aquel encuentro el Rebe le dijo: "Shmuel, sabes que han venido a arrestarme. [¿qué opinas al respecto?]"

Reb Shmuel le respondió: “Sostengo que el Rebe debería ir. Si es ud. un Rebe, no le pasará nada. Si no lo es, se merece el castigo, porque ¿con qué derecho le ha quitado a miles de yehudim el disfrute de este mundo?"

En definitiva, Reb Shmuel estaba diciendo que Iskafia, no ceder a tus deseos personales, es el mensaje y logro de Jasidut. Cuando una persona piensa constantemente en la pregunta que se repite a lo largo de cientos y de hecho miles de Maamarei Jasidus, '¿Con qué finalidad descendió mi alma a este mundo?'; entonces siempre analizará si debe realizar determinada acción o no. ¿Esa acción concuerda con el propósito del descenso de mi Neshamá o es contraria al mismo?

Ahora, si estamos hablando de una persona que podría tener una inclinación a hacer algo mal, entonces uno comprende el significado de Iskafia, contenerse y no dejarse llevar por su instinto. Sin embargo, si hablamos de un Beinoni, el nivel en Tania sobre el cual el Alter Rebe dice que cada uno de nosotros puede alcanzar, uno cuyo apego a Hashem es tan poderoso que la otra inclinación nunca tiene la oportunidad de expresarse, ¿dónde puede haber una Iskafia?

Mi padre muchas veces me contaba la siguiente historia. El Josid Reb Itche HaMasmid era conocido como un Beinoini. Disfrutaba de su Davenen y estudio. Cuando sentía un fuerte deseo de estudiar Jasidus, se ponía a estudiar Nigle (la parte revelada de la Torá). Cuando comenzaba a experimentar un placer en el Nigle que estaba estudiando, cambiaba el rumbo y se ponía a estudiar Jasidus, repitiendo este ciclo.

En otras palabras, Iskafia es aplicable a todos, cada uno a su nivel.

En Yud Tes Kislev 5647 (1887), el Rebe Rashab estaba en Yalta y llevó a cabo un Fabrenguen con Reb Shneur Slonim y algunos otros jasidim. En el farbrenguen, el Rebe dijo que quien se aferre a la manija de la puerta del [Alter] Rebe, tendrá éxito en todas sus necesidades.

Su hijo, el Frierdiker Rebe, que tenía entonces solo seis años, le dijo a su padre: “Quiero agarrarme de la manija de la puerta del Rebe. ¿Dónde está la manija de la puerta?

Su padre sabía que su hijo a menudo cometía algunos errores de lectura y que también le gustaba rezar de memoria, por lo que le respondió: “Debes hacer Davenen siempre de un Sidur y asegurarte de decir las palabras correctamente, ¡esa es la manija de la puerta del Rebe!" [1]

A esa edad y punto de su vida esa era su Iskafia.


Esto me lleva al título de la publicación de esta semana, ¿Eres un simpatizante o un Josid?

Una de las Takanot del Alter Rebe es que en cada comunidad, y si es posible cada Minian, se haga una Jalukat HaShas. De esta manera colectivamente, cada miembro se hace partícipe en el estudio de todos el Shas cada año. Tengo el mérito de ser el iniciador de esto en la sinagoga en la que rezo durante muchos años, Ahavas Ajim, comúnmente conocida como Empire Shtiebel. Hay Boruj Hashem una Jalukat Hashas todos los años.

Hace años, un individuo me dijo que me acercara a él cuando casi haya terminado de dividir todo el Shas, después de que la mayoría de los Masejtot hayan sido elegidos por otros y solo queden unos pocos. De esta manera, explicó, cuando estudie esa Masejta (específica de las que queden disponibles), estoy conectado con la Takana del Rebe. No la estoy estudiando porque es la Masejet que de todos modos la iría a estudiar con mi hijo o Javrusa, lo que me llevaría a elegir esa Masejta en particular, sino que lo estoy haciendo solo porque el Alter Rebbe lo indicó, por el hecho de participar en una Jalukas Hashas.

Eso me hizo recordar la costumbre de mi padre de dar a todos la opción de elegir una Masejta y él estudiaba la Masejta que nadie había tomado. Un año resultó ser Masejet Sota. Como hacía todos los años, le escribió al Rebe detallando quiénes participaron y qué Masejta se comprometió a estudiar cada persona, y pedía una braja para todos los participantes en todo lo que necesitaran.

Ese año, el Rebe le respondió: “Al tomar Sotá, no tiene nada que ver con la Takana del Alter Rebe. De todos modos ya estudias Sotá todos los años entre Pesaj y Shavuot. Entonces, ¿qué hiciste vos por la Takana del Alter Rebe?"

[No recuerdo si mi padre tomó otra Masejta o dijo que estudiaría Sota con mayor profundidad].

Esta semana en el Shul, cuando una persona me dijo que el año pasado le fue un desafío tremendo y no sabe si está listo para eso nuevamente, le dije que se tomara un momento y pensara que en cada momento e instante del desafío te dés cuenta que en ese momento lo estás haciendo por una única razón: que ahora estás cumpliendo una Takana de los Rebeim. Me dijo: “Eres un buen vendedor; ese es un buen tiro y sí, participaré."

Un simpatizante es aquel que te incluye si coincide con su horario. Tengo que estar en New York, así que también iré al Ohel, mientras un Josid dice: tengo que ir al Ohel, y de paso me encargaré de algunas cosas en New York. ¿Qué es primario y qué es secundario?

Entonces, si soy un admirador o simpatizande de Jalukat Hashas y da la casualidad de que estoy dando un shiur en tal y tal Masejta, y está disponible, me la anotaré, como mi participación. Si alguien más la tomó, yo no tomaré nada. En esencia, esta Takana no tiene ninguna conexión conmigo. Pero un Josid cambiará su horario/agenda y lo incorporará incluso si no esté en sus planes, después de todo, el Rebe quiere que yo haga esto. Estudiaré cualquier Masejet.


A Gut Yom Tov, b'darkei HaJasidus u'B'limud HaJasidus.



***

[1] Sefer Hatoldot, pág. 23

viernes, 4 de diciembre de 2020

¿Por qué estudias Jasidut? - Yud Tet Kislev



Tengo un amigo muy querido que ha estado estudiando Jasidut conmigo durante un año o más.

Él es un verdadero Ben Torá (una persona dedicada al estudio de Torá), que estudió en Yeshivot que no enseñan Jasidut. Nos conocimos y hemos estado estudiando juntos.

Le pregunté esta semana: “Este Shabat marcaremos el día 19 de Kislev, el Rosh Hashaná de Jasidut. Es un momento oportuno, entonces, para preguntarte: ¿por qué estudias Jasidut? ¿Qué te proporciona? ¿Qué estás buscando realmente?"

¿Por qué le pregunté? Porque yo nací en esto y no siempre sé decir lo que me ha dado, ya que no conozco otro estilo de vida.

No necesitó mucho tiempo para pensar. Es una persona de mente ordenada y tiene los conceptos bien asentados en su cabeza.

Esto es lo que me dijo:

“Hasta que empecé a estudiar Jasidut, realmente no entendía por qué cumplo Mitzvot y estudio Torá. Principalmente, no entendía lo que sucede cuando hago mitzvot y estudio Torá. Sabía acerca de la recompensa que obtendría por ellos, y sabía bastante acerca del castigo que recibiría si no observaba las Mitzvot y no estudiara Torá.

“En otras palabras, la razón por la cual realizar las Mitzvot era externa; no estaba relacionada con la Mitzvá en sí. Algo así como un niño que come comida sana solo porque si se termina lo que tiene en el plato su madre le dará un regalo, y si no come, y sobre todo si come comida chatarra, su padre lo castigará.

“Desde que he estado aprendiendo Jasidut, sé que la recompensa por estudiar Torá es el hecho mismo de que la Torá en sí misma es la Sabiduría de Hashem, y cuando la estoy estudiando, se unifica conmigo y me vuelvo uno con ella. La palabra Mitzvá proviene de la palabra Tzavta, conexión, por lo que cuando estoy cumpliendo una Mitzvá, Hashem y yo nos convertimos en un equipo. Todo esto no tiene nada que ver con ninguna recompensa o castigo externo. Algo así como un niño que come alimentos saludables porque sus padres le han explicado lo bueno y útil que es este alimento; también, cuán dañino es la alimentación poco saludable. Y esto no tiene nada que ver con un regalo que le dará su madre, o el castigo que su padre declarará ”.

El Rosh Hashaná del Jasidut comenzará esta noche (Viernes) y continuará hasta el domingo por la noche. Estos son días particularmente iluminadores, días que nos iluminan el camino, tal vez incluso lo renuevan para algunos de nosotros y mejoran nuestras vidas. No todo el mundo tiene este mérito; uno debe quererlo. ¡Vale la pena intentarlo!


Reb Sh, Zalmen Vishetzky

Nuevo Maamar en Español! Para Yud Tet Kislev 5781


lunes, 30 de noviembre de 2020

Comprendiendo Yud Daled Kislev





Vinek es el nombre del amable polaco que nos llevó a Debora y a mí este último Motzei Shabat por las calles de Varsovia. Vinek es un hombre sabio, de unos 55 años, que entendió bastante rápido que servir de 'Driver', conductor para judíos en Polonia podría proporcionarle un buen sustento. Vi que entendía bastante bien a su clientela cuando me subí a su Toyota Sienna que había importado de forma privada desde Nueva York. “A los jasidim de Estados Unidos les encanta este coche. Se lo compré a un judío en Boro Park. Mira, incluso tiene un sticker con un texto sagrado en hebreo”, dijo, señalando un sticker de Tefilat Haderej (rezo del viajero) que aparece a un costado del parabrisas.

Vinek sabe lo que busca cada turista: quién quiere ver los restos del gueto, quién quiere ver el cementerio o cualquier otro lugar digno de mención en Polonia, que, como se sabe, está lleno de tumbas judías.

Cuando Reb Shalom Ber Stambler nos lo presentó y le dijo que nos llevara a los lugares que los Jabadniks quieren ver, Vinek lo entendió rápido.

Hay dos sitios de este tipo en Varsovia. Uno es el lugar donde tuvo lugar la boda del Rebe y la Rebetzin. “Zhe Jupe”, como dice él, es en realidad un patio de un edificio residencial que ha reemplazado a la Yeshivá de Jabad en Varsovia. Allí, la jupá del Rebe y la Rebetzin tuvo lugar el 14 de Kislev 5689 (1928), un día como hoy, hace noventa y un años. Desde allí, lleva a sus turistas de Jabad a otra calle, donde estuvo el salón de bodas.

Vinek no entiende por qué estamos tan emocionados de encontrarnos parados y, a veces de bailar también, cerca de un lugar donde alguna vez estuvo algo y hoy ya no. Puedo suponer que no solo Vinek no entiende, muchas otras personas con los pies en la tierra tampoco nos entienden. Pero no tenemos que explicar nada. Sabemos que en este lugar Hashem preparó el remedio para la herida. Aquí Hashem plantó las semillas de la revolución judía que generaría el Rebe, después de veinte años y una guerra.

El 19 de Kislev, 5689 (1928), unos días después de la boda, y ya estando en Riga, todavía en la semana de Sheva Brajot, el padre de la novia, el Rebe anterior, se volvió hacia su secretario, R. Jatche Feigin, y le pidió que le enviara un telegrama a un jasid que vive en Rostov, donde su padre, Rabi Shalom DovBer, el quinto Rebe de Jabad estaba enterrado. “Pide que alguien allí lea el telegrama que te dictaré sobre su tumba”, pidió. El contenido del telegrama constaba de solo tres palabras en ruso: "Se hizo su voluntad". Pero mi padre me explicó una vez que la traducción debería ser "Se cumplió su deseo". Es decir, que el Rebe, el Rashab, deseaba mucho que se realizara este Shiduj, que el hijo de Rab Schneersohn de Yekatrinoslav se casara con su nieta.

Mientras todavía estaba en el Sienna de Vinek, pensaba: el cartero de Rostov que entregó el telegrama que contenía tres palabras en ruso probablemente no entendería qué era lo que estaba entregando. La Unión Soviética estaba en medio del armado un tanto loco de Stalin de la U.R.S.S. y los proyectos de industrialización. El resto del mundo, y especialmente los Estados Unidos y Alemania a su paso, estaban enfrentando el comienzo de la Gran Depresión de 1929. El mundo estaba siendo sacudido, por encima y por debajo de la superficie. ¿Qué significado podría haber en tres palabras rusas siendo transmitidas de Letonia a Rusia, de Riga a Rostov?

Pero pasaron varios años. El mundo en general sufrió una profunda conmoción y el mundo judío estuvo a punto de ser destruido. En todo el mundo, los judíos prefirieron olvidarse de su judaísmo. Ser judío durante este período fue una carga. La expresión común utilizada por la gente era "Shver Tzu Zain A Id" - "Es difícil ser judío." Y precisamente en ese momento aquellas tres palabras del telegrama de hace veinte años afloraron. El sueño se hizo realidad. El joven muchacho de Yekatrinoslav asumió el liderazgo de Jabad Lubavitch, continuando la misma tarea de su suegro el Rebe, y concretizando el propósito del padre de su suegro, el Rebe Rashab de Rostov.

Este joven se convirtió en la personalidad judía más famosa y más influyente del mundo judío post-Holocausto, una influencia que continúa hasta el día de hoy: una influencia de buenas obras, Jesed (bondad amorosa). Una influencia del orgullo judío dondequiera que se encuentre un judío.

Así que, puede que Vinek no lo entienda, y algunas otras personas tampoo lo entiendan. Pero sé que me paré en el lugar donde se plantaron las semillas de la revolución: Ya no es un judaísmo pesado y triste; ya no es más la vergüenza y la carga, sino un judaísmo alegre, Yehudim felices. No es difícil ser judío. Es alegre y bueno ser un Id.

Reb Zalman Vishetzki

domingo, 29 de noviembre de 2020

Video: Tomando el liderazgo

TOMAR LA INICIATIVA - RAB JONATHAN SACKS


En conmemoración con el reciente fallecimiento del rabino Jonathan Sacks, JEM presenta una producción especial dedicada a su legado perdurable.

Como lo ilustra esta producción, el rabino Sacks le da crédito al Rebe por haberlo guiado con éxito a través de varios puntos de inflexión importantes en su vida, lo que finalmente lo llevó a su nombramiento como Gran Rabino del Reino Unido.

Reconocido por su erudición y compasión académica, el rabino Sacks mantuvo una relación influyente con el Rebe de Lubavitch, que comenzó cuando aún estaba en la universidad.

Compuesto por una entrevista abierta y sincera, intercalada con las charlas del Rebe, la película arroja nueva luz sobre detalles poco conocidos de su vida y correspondencia con el Rebe.





Presentación n° 41 exclusiva de JEM, parte del proyecto de JEM de 70 presentaciones exclusivas a lo largo del año, en honor a los 70 años del Nesiut del Rebe.

El deseo del Míteler Rebe



Hay una historia conocida: Una viuda llegó un Motzei Shabat al Beis Hamidrash del Baal Shem Tov, mientras que el Baal Shem Tov y sus estudiantes estaban aún rezando Maariv. Esperó hasta que el Minian concluyó su Davenen y luego le exclamó y lloró al Baal Shem Tov que era una viuda que no tiene dinero y que ahora necesita una gran suma de dinero para la boda de sus hijas.

El Baal Shem Tov instruyó a sus alumnos que metieran las manos en sus bolsillos y le dieran todo el dinero que tengan. Los discípulos obedecieron de inmediato y para asombro de todos, la suma totalizó exactamente la cantidad que ella necesitaba desesperadamente.

Cuando el Alter Rebe relató esta historia, les pidió a sus alumnos que explicaran, ¿cuál fue el punto asombroso de esta historia?

Un discípulo respondió: el hecho que hayan encontrado dinero que obviamente no estaba en sus bolsillos unos instantes previos. Otro estudiante dijo que encontraron entre todos la cantidad exacta que mencionó aquella señora, ni un rublo más ni menos.

El Alter Rebe dijo: obviamente son esos buenos puntos, pero comparados con otros milagros del Baal Shem Tov, no son puntos sobresalientes, para llamarlos asombrosos.

El milagro aquí es que los estudiantes sabían que sus bolsillos estaban vacíos; después de todo, acababan de terminar el Shabat. Sin embargo, creyeron en el Baal Shem Tov y se metieron las manos en los bolsillos sabiendo que encontrarían algo de dinero.


Con esta introducción podemos entender el deseo del Miteler Rebe: “Cuando dos jasidim se encuentren, que conversen acerca de (los profundos conceptos jasídicos) de Ijud Ilaa e Ijud Tataa."

Obviamente él deseaba eso, pero ese no era su deseo principal, su deseo era que los jasidim se enfocaran en estos y otros conceptos jasídicos. Una vez que estén concentrando en esos conceptos, automáticamente será esa su conversación. Como dice la Mishna en numerosas ocasiones en Pirkei Avot, "Mah Hu Omer", que se explica en un sentido de que, si quieres conocer la esencia del individuo, escucha lo que dice.

Esta es la razón por la que nuestros Sabios nos informan que la charla trivial de eruditos de la Torá necesita ser analizada y de la cual aprender. Porque incluso cuando tenga que estar hablando de cosas mundanas, se nota que es un erudito.

Durante las últimas semanas, la gente estuvo discutiendo los eventos actuales, si el presidente (de EEUU) tiene la posibilidad de probar su afirmación de fraude electoral o no (o cualquier otro asunto que predomina y se destaca en todas las noticias, etc). ¿Por qué ese es el tema de conversación de tantos? porque en ese momento, eso le es importante a ellos.

El Miteler Rebe deseaba que sus jasidim se centraran en comprender Elokut y que nada más tuviera esa misma importancia para ellos. Sí, debes ganarte la vida, pero ese es solo un medio para vivir, pero de qué se trata tu vida, de comprender y servir a Hashem.

Cuando esa es la mentalidad de un Josid, será esa también su conversación diaria.

Si es así, ¿por qué el Miteler Rebe entonces expresó el resultado de su deseo y no su deseo principal en sí mismo, que deberíamos "Koj Zij" (estar inmersos y enfocados) en Jasidus?

Si el Mashpia/mentor, o instructor le pide o le indica a una persona que haga algo, y luego de un tiempo le pregunta si lo está haciendo, la respuesta obvia sería: “¡Definitivamente! ¿Cuál es la pregunta?" Entonces, ¿por qué no se nota? Puede haber cientos de razones y excusas.

Por lo tanto, el Miteler Rebe dijo que quiere verlo concretizado, y la manera de lograrlo o de probarse a sí mismo si ese es su verdadero interés es verlo en la práctica: al momento de surgir una conversación. Como el Rebe dice tan a menudo "Taporu Da Plaju", veámoslo en acción.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

9 de Kislev - Míteler Rebe

Historia del Histalkut

Rabi Dov Ber de Lubavitch dijo: "Ahora les contaré los secretos de la Torá que nunca han sido revelados."

 


El viaje del segundo Rebe de Lubavitch, Rabi DovBer,  a Haditch fue inusualmente sombrío. El Rebe, en su camino a orar ante la tumba de su padre y predecesor, Rabi Shneur Zalman de Liadi, no era meramente meditativo, sino recluido.

No sólo se abstuvo de pronunciar los habituales discursos jasídicos por los que sus discípulos estaban sedientos, sino que no mostró ningún interés o deseo de conversar con los jasidim que formaban su séquito. Cuando quiso plasmar en papel algunos de sus pensamientos de la Torá, no pudo hacerlo, e indicó a sus seguidores más cercanos que sentía la proximidad de un juicio severo inminente desde Arriba.

Incluso insinuó que sentía que se acercaba su propio final. Le contó a sus jasidim que en el momento del arresto y encarcelamiento de su padre, se le habían ofrecido dos alternativas desde Arriba: sufrimiento o muerte. Rabi Shneur Zalman había elegido el sufrimiento. "Parece que me dejó el otro", concluyó el sombrío Reb DovBer.

Cuando el séquito llegó a Haditch, el Rebe oró largamente ante la tumba de su padre. También pronunció una serie de discursos jasídicos en la sala de estudio que se había erigido en el sitio. Un día, después de haber orado durante muchas horas, el Rebe se apareció a sus seguidores con el rostro radiante de felicidad. "Mi padre me ha asegurado que me liberarán de mi cargo de Rebe", les dijo.

Los jasidim habían sido conscientes durante mucho tiempo del deseo del Rebe de viajar a Eretz Israel, y entendieron que sus palabras significaban que finalmente había decidido emprender el viaje. "Rebe", gritaron, "¿cómo puede dejarnos así, como ovejas sin pastor?" Pero el Rebe simplemente se volvió hacia ellos y les dijo: "No se preocupen, tienen a mi yerno, Menajem Mendel, y él será un líder fiel para ustedes."

Cuando terminó la visita, el grupo inició el viaje de regreso a casa, pasando por la ciudad de Niezhin. Pero al llegar allí, el Rebe se enfermó y no pudo seguir viajando. Se llamó a los médicos más experimentados que se pudieron encontrar, pero ninguno pudo curar al Rebe.

Indicaron un reposo absoluto en cama e incluso le prohibieron al Rebe que pronunciara sus discursos habituales con sus jasidim. Esta indicación fue la más amarga para el Rebe. Porque la esencia misma de un Rebe consiste en entregarse a sus jasidim. La relación entre Rebe y jasid es simbiótica en la que ambos se benefician tanto física como espiritualmente.

Su condición se deterioró constantemente, hasta que finalmente perdió el conocimiento, sin evidencia de fuerza vital aparente. Los médicos estaban desconcertados, cuando uno de ellos sugirió: "¿Quieres ver algo muy extraño? Si permitimos que el Rebe dé un discurso a sus seguidores, verán recuperar su vitalidad."

La escena que siguió fue realmente asombrosa, ya que el Rebe, completamente vibrante, se sentó en su cama y habló con los jasidim que llenaban la casa para escuchar sus palabras. En el curso de la charla, el Rebe dijo: "Ahora contaré secretos de la Torá que nunca han sido revelados". Pero justo cuando estaba a punto de continuar, un jasid inclinado hacia adelante en un banco detrás del Rebe se cayó. El tumulto interrumpió los pensamientos del Rebe y comentó: "Parece que del Cielo no desean que estas cosas se revelen."

La condición del Rebe empeoró la noche del nueve de Kislev hasta el punto de que no pudo ser revivido. La gente acudió en masa a la casa para estar cerca del Rebe. De repente, el Rebe se sentó en la cama, sonriendo y dijo: "Escuché una voz que decía: '¿Qué necesidad tiene un alma como esta en este mundo?'"

El Rebe pidió que se lo vistiera con ropas blancas. Y luego, por primera vez desde que había estado tan enfermo, pronunció un discurso en el que elogió al pueblo judío por cumplir las mitzvot con tanta devoción. Les pidió a su familia y jasidim que estuvieran alegres, porque la alegría traspasa todos los límites y la amargura. Luego continuó revelando una profunda filosofía jasídica. Todos los presentes se llenaron de alegría al ver que su Rebe parecía haber recuperado sus fuerzas.

El Rebe luego se volvió hacia uno de sus discípulos y le dijo: "Mientras hablo,  vigila que no me quede dormido. Si lo hago, tócame con tu mano y me despertaré."
Continuó pronunciando su discurso en un estado mental muy elevado, preguntando varias veces si ya había amanecido. Explicó las palabras: KI IMJA MEKOR JAIM, "Porque contigo está la fuente de la vida", y cuando terminó de decir la palabra "vida", su alma abandonó su cuerpo.



Se ve en ciertos grandes tzadikim exclusivos que los días de su vida son exactos. Rabí DovBer falleció, al igual que Moshe Rabeinu, en la fecha exacta de su nacimiento, lo que indica un cumplimiento completo. Tenía 54 años cuando falleció, exactamente la misma edad que tenía su padre, Rabi Shneur Zalman, cuando fue encarcelado en Petersburgo y acordó aceptar el yugo del sufrimiento sobre sí mismo.

[Adaptado por Yrachmiel Tilles de la versión en www.lchaimweekly.org (# 244).]