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lunes, 25 de noviembre de 2019

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Desafiando el Status Quo #8


De Sidney a Sholom

Número 8

El Sr. Sidney Hejt no tuvo hijos durante dieciocho años. Visitó médicos y profesores especialistas en la materia, pero en vano.
Durante un farbrenguen de 5716 (1956), entre las sijot, el Rebe de repente le exclamó: "¡Cambie su nombre de Sidney a Sholom, para que pueda tener paz en su cuerpo y alma, y tendrá un niño sano!" Sidney se convirtió en Sholom y fue bendecido, siendo padre de una hija ese mismo año.
Harav Tzvi Raisman, miembro del Beit Din de la Eida Hajareidit en Yerushalaim, fue un veterano Rosh Yeshiva del Sr. Hejt. Esta anécdota del Rebe era su favorita, y siempre concluía con entusiasmo: "¡Solo el Lubavitcher Rebe podría prometer un hijo en público, después de dieciocho años esperándolo!"

domingo, 24 de noviembre de 2019

Kinus Hashlujim 5780 - Transmisión en vivo




Para escuchar una traducción simultánea en Español:


http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2770882/jewish/En-Vivo-y-en-Directo-Conferecia-de-los-emisarios-de-Jabad-Lubavitch.htm



Kinus Hashlujim - Video alusivo - Farbrenguen del Rebe

Difusión del judaísmo

Muchos se sorprenden del espectacular éxito que Jabad sigue teniendo en la difusión del judaísmo.
"¿Cómo puede ser", se preguntan, "que el movimiento pueda mantener tal estricta adherencia a la ley judía y su observancia, mientras que recibe a todo judío, sin diferenciar su pasado o nivel de observancia?" En ésta fascinante alocución, el Rebe reconcilia la aparente paradoja y explica su visión sobre la difusión del judaísmo en todo lugar y tiempo.





jueves, 21 de noviembre de 2019

Maise: La mujer en la estación de tren



Por Asharon Baltazar para Chabad.org



Reb Avraham Lampel, un empresario textil en la Polonia de antes de la guerra, era estrictamente honesto. Registraba diligentemente cada transacción y se mantenía alejado de cualquier cosa que pudiera enredarlo con las autoridades fiscales locales. Durante muchos años, su negocio funcionó sin problemas.

Fue entonces que surgió cierta vez la tentación: una ganga que le permitiría ahorrar una gran cantidad de dinero evadiendo algunos trámites burocráticos. Lo dudó, pero la promesa de dinero fácil lo conquistó.

Reb Avraham rápidamente se dio cuenta de que su decisión había sido un error lamentable, pero las autoridades polacas enseguida arrasaron tras las oficinas sospechosas y arrestaron a todos los involucrados antes de que pudiera salir de la situación. Fijado en tinta oficial, se concertó una fecha para presentarse (su audiencia) ante la corte.

A medida que se acercaba la fecha de la audiencia, surgió otra oportunidad comercial, diferente y no relacionada con el caso. Ante decisiones como estas, Reb Avraham generalmente viajaba a su Rebe, Reb Isajar Dov de Belz, para pedirle una brajá de éxito. Aunque deseaba desesperadamente desahogar su mente perturbada y pedirle una brajá por su pendiente aparición ante la corte, estaba demasiado avergonzado de contarle el sórdido asunto. De mala gana, guardó los problemas legales en su corazón y esperó que la brajá del Rebe para la nueva operación comercial cubriera también sus desafíos actuales.

Reb Avraham recibió la bendición del Rebe y se dirigió hacia la puerta, soltando un suspiro. De repente, el Rebe exclamó: "Si se te presenta la oportunidad de ayudar a alguien, incluso si se tratase de un extraño ordinario del mercado (de la calle), no dudes en hacerlo."

Y con esas crípticas palabras resonando en sus oídos, se despidió de su Rebe.

Reb Avraham nunca había escuchado al Rebe hablar de esa manera. Con los ojos errantes y atentos a cualquier transeúnte necesitado, trató de darle sentido a lo que quiso decir el Rebe, pero no se le ocurría ninguna explicación satisfactoria.

Mientras esperaba el tren a casa, Reb Avraham notó que una mujer caminaba nerviosamente a lo largo de la plataforma. Ella no se veía judía, y estaba claramente preocupada por algo. Reb Avraham se acercó a ella y le ofreció ayuda.

"No, gracias", dijo la mujer cortésmente.

Las palabras del Rebe resonando en su cabeza obligaron a Reb Avraham a preguntarle una vez más, un poco más empático. La mujer suspiró y sacudió la cabeza.

“Mi cartera, junto con mis documentos personales y mi dinero, no están. O los perdí o me los robaron, y no tengo idea de cómo o cuándo desapareció. Pero eso no importa. Ahora, no tengo forma de volver a casa."

“¿Cuánto necesita para el viaje?”, Preguntó Reb Avraham.

“Veinticinco zloty. Por lo menos."

Sin dudarlo un momento, Reb Avraham sacó su billetera, contó 25 zlotys, agregó algunos más y colocó el dinero en su palma abierta.

"Que tenga un buen viaje", le deseó con una sonrisa.

Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas. Tan pronto como pudo hablar, le insistió a Reb Avraham que le pasara sus datos para poder devolverle el dinero, pero él simplemente sonrió amablemente y le deseó lo mejor. Al negarse a dejar a esta buena alma con las manos vacías, la mujer le entregó su tarjeta, le agradeció nuevamente y se fue.

Reb Avraham examinó la tarjeta y advirtió que la mujer se desempeñaba como juez en Lviv, conocida para los Yehudim como Lemberg y para los polacos como Lwów. La información no significaba nada para él, así que cuando metió la tarjeta en su billetera, se olvidó por completo.

***

Reb Avraham sudaba bajo su traje, sus labios se movían incesantemente recitando kapitlaj de Tehilim. Era el día de su audiencia, y estaba parado en la sala, esperando a los jueces. Las pesadas puertas de madera se abrieron y los tres jueces, dos hombres y una mujer, entraron caminando por el pasillo, con sus túnicas ondeando a su paso.

Reb Avraham se queda ahí con la boca abierta: ¡esa era la mujer a la que había ayudado en la estación de tren!

Los jueces tomaron asiento y comenzó el juicio. Como si estuvieran perfectamente ensayados, los fiscales procedieron a pintar un caso convincente contra Reb Avraham, describiendo sus crímenes con dolorosos detalles y, por último, recomendando que lo trataran de acuerdo con el máximo alcance de la ley polaca. Reb Avraham se sintió paralizado cuando notó que los dos jueces movían la cabeza asintiendo los pronunciamientos de la fiscalía. Y cuando sus propios abogados no hicieron nada para mitigar su culpa, ya podía saborear la comida de prisión que estaría comiendo durante mucho tiempo.

Pero una voz familiar interrumpió el juicio.

"Me opongo inequívocamente", pronunció la tercera juez en voz alta. “Hace varios meses, cuando nadie quería ayudarme, un total desconocido en una lejana estación de trenes, este hombre aquí parado,  intervino y lo hizo. El no me conocía. No pidió nada a cambio. No soy miembro de su pueblo, pero a él no le importó. Por lo tanto, no puedo creer que este hombre haya estado involucrado voluntariamente en tal crimen, e incluso si lo estuviera, creo que merece otra oportunidad, ya que debe haber sido una anomalía, una falla moral única, no representativa de quién él es."

Conmovidos por su poderoso recuento del encuentro en la estación de tren, los otros dos jueces revocaron su veredicto y el caso fue desestimado por completo.

martes, 19 de noviembre de 2019

Un yehudi quiere asumir el yugo de la Torá




Con el cargo de presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Israel, Jaim Cohen era vehementemente antirreligioso en su política, decisiones y conducta. En su condición de Kohen, su matrimonio con una divorciada fue una profanación pública de la Halajá, y su nombre fue desprestigiado en todo el mundo judío.

En 5736 (1975), para sorpresa de sus amigos y familiares, asistió a las Hakafot de Simjat Torá del Rebe. El Rebe lo honró con un un Sefer Torá.

El Sefer Torá que le dieron era uno pesado. Cuando alguien intentó quitárselo, el Rebe exclamó: "¡Un Yehudi quiere aceptar el yugo de la Torá sobre sí mismo!"

Aunque exteriormente nada había cambiado, sus amigos más cercanos notaron una transformación. Les confió sus sentimientos: cómo aquella visita a 770 no lo dejaba en paz.

Poco antes de fallecer, escribió un testamento expresando su deseo de ser enterrado como corresponde acorde a la halajá. Esto dejó realmente sorprendido a todo el país, especialmente entre sus más cercanos, los fervientes círculos de izquierda.

(Bedarkei Hajasidim, página 228)

domingo, 17 de noviembre de 2019

20 de Jeshvan: El Rebe Rashab

Dia del nacimiento del Rebe Rashab (Rab Shalom Dobver Shneersohn, 5to Rebe de Jabad).

Un día especial ((en el cual esta excelsa Neshamá bajó al mundo) para aprovecharlo, y bajo indicaciones del Rebe, aprovechar algún momento de este día para visitar la Yeshiva (que él fundó en Lubavitch,) Tomjei Tmimim la cual establecería las bases para formar a la próxima generación con las herramientas adecuadas para sobreponerse sobre el Galut y traer concretamente la Gueulá Shlemá. 


Una breve anécdota con el Rebe Rashab


En cierto período de tiempo, el encargado y asistente responsable de coordinar los turnos para entrar a Yejidut a lo del Rebe Rashab era el famoso Josid R' Eljonon Marozov (HI"D). Antes de que entrara la próxima persona, ingresaba siempre él primero como para pedir permiso de hacer entrar al próximo en la fila.
Ocurrió cierta vez que el Rebe le dijo a R Eljonon Marozov que dado que no se siente bien, le pidió que no haga entrar a más personas. Allí afuera estaba parado en ese momento un Bojer que insistía, no estaba dispuesto a aceptar que le cancelen su Yejidus, y le decía a R' Eljonon que este Yejidus le es 'Noguea Benefesh!'
R' Eljonon Marozov le contó al Rebe lo que pasaba tal cual, que hay un Bojer que quiere entrar a toda costa y y le urge realmente recibir un Yejidus, y no está dispuesto a ceder bajo ninguna circunstancia. El Rebe aceptó recibirlo. Apenas terminó ese Yejidus, el Rebe le indicó a R' Eljonon Marozov que haga entrar a todos los demás también... (continuando toda la fila)
R' Eljonon estaba sorprendido, cuestionándose: Hace apenas unos minutos me había dicho que no se siente bien, y a duras penas aceptó recibir al Bojer que tanto lo pedía; y ahora le permite la entrada a todo el mundo. Mientras pensaba esto en su mente, el Rebe se dirigió hacia él y le dijo: "Cuando aquel Bojer entró a Yejidus, me revitalizó literalmente (mejaye), me concedió nuevas energías, un nuevo Jayus, por lo que pude continuar con el Yejidus."

Esta anécdota contó R' Volf Gringlas (que la oyó en nombre de R' Peretz Motchkin), y concluía con una poderosa lección: "cuando un Bojer entra a Yejidus*, cuando se vuelve un Mekabel del Rebe, puede entonces ahí influir y repercutir sobre el Rebe mismo!"

*) Luego de anularse el Yejidus particular, en varias ocasiones el Rebe afirmó que un encuentro público (como Yejidus Kloli, o incluso un Farbrenguen, o encontrarse  con el Rebe [visitarlo] en sus Dalet Amot) tiene sin lugar a dudas la misma particularidad que un Yejidus). Así que es posible esto incluso actualmente, en el Ohel, etc.

Carta Semanal del Rebe: Una deslumbrante contradicción




Con la ayuda de Di-s
4 Shvat, 5716 [17 de enero de 1956]
Brooklyn, New York.
Saludo y bendición:

...En respuesta a su carta ... en la que escribe respecto al estado actual de sus asuntos, agregando que "en toda mi vida, nada bueno me ha sucedido", y concluye con una solicitud de bendición para usted, junto a su esposa e hijos 'שי:
Parece que usted no es consciente de la contradicción en su propia carta.
Para un hombre a quien el Creador le ha brindado a su compañera en la vida, y los ha bendecido con hijos, decir que "toda mi vida, el bien me ha eludido" es una ingratitud en la manera más impactante...
Cientos y miles de personas que rezan todos los días para ser bendecidos con hijos y darían todo lo que tienen por un solo hijo o hija, aún no lo han merecido (que Di-s los bendiga con el rápido cumplimiento de los deseos de sus corazones), mientras que usted, que recibió esta bendición (aparentemente sin una sobreabundancia de rezos y pedidos por ella) no reconoce qué tesoro y alegría es esto, escribiéndolo como lo hace en su carta...
No estoy implicando que se supone que uno tenga que luchar para ganarse la vida o no gozar de una salud perfecta. Mi punto es que quizás la razón de su débil salud y sus dificultades para ganarse la vida es su incapacidad absoluta de apreciar la bendición de Di-s para con usted en un asunto mucho más básico que una salud óptima y abundante sustento: la bendición de hijos e hijas que siguen el camino de Di-s. Cuando uno no reconoce el bien explícito otorgado desde Arriba, particularmente cuando la falta de reconocimiento de uno es tan extrema que resulta en declaraciones como las que usted expresa en su carta, ¿es de extrañarse que no se reciban bendiciones de Arriba en los demás asuntos?
Espero que estas pocas líneas sean suficientes para abrir los ojos y ver su situación en su verdadera luz. Y cuando comience a servir a Di-s con una alegría verdadera e interna, seguramente Di-s aumentará Sus bendiciones también con respecto a la salud y el sustento...
Confío en que ya tiene establecido tiempos (fijos) para el estudio de la Torá, tanto en sus enseñanzas exotéricas (la parte revelada y más corriente de la Torá) como en las enseñanzas de Jasidut; en cualquier caso, hágalo a partir de ahora. También sería apropiado revisar sus Tefilín, así como las Mezuzot en su hogar, y separar algunas monedas para caridad cada día de semana antes de la Tefilá.
***

Publicada en Likutei Sijot, vol. XIX p. 523