AdSense

viernes, 31 de julio de 2020

La "cuarentena" judía de 2000 años

La "cuarentena" judía (o confinamiento) de 2000 años



Amigos:
Espero que hayan tenido un (ayuno de) Tisha Beav leve y significativo. Acabo de leer esto y me inspiró, así que lo comparto con todos ustedes.

Imagínate que estamos en el año 2033. Covid ha cambiado al país para siempre. Las personas no se han reunido en grandes grupos durante 13 años. Todos los chicos van a la escuela online. Todas las fiestas son por Zoom. Ha sido así durante 13 años. Ahora imagina que eres el padre de un niño Bar-mitzva. Tu hijo se ha estado preparando durante un año para leer la Torá frente a sus amigos y familiares a través del Zoom. Llega el día, enciendes el Zoom y él hace lo suyo. Todos aplauden y cantan, dando sus felicitaciones. Se hace un brindis. Tu hijo, el joven Bar Mitzva, está radiante. Nunca lo has visto tan feliz. Nada le quita la alegría y entusiasmo en este día. ¿Y por qué no debería estar tan contento? Nunca ha conocido otra cosa. Se crió en un mundo Covid, donde todo se hace online. Lleva años esperando su Zoom Bar-Mitzvá. Así es como se hace. No tiene recuerdos del mundo pre-Covid.

Pero vos, su padre, mientras estás orgulloso y celebrando, te encuentras escondiéndote en el baño en este día, más de una vez, llorando silenciosamente por lo que una vez era. Lloras no solo porque tu hijo no puede tener un Bar-Mitzvá "normal" (tu normal, no el de él), sino también porque tu hijo ni siquiera sabe que le falta algo. Tan alejado está de esa realidad, que actúa como si todo estuviera yendo como debería ir; solo vos sabes que algo está muy mal. La desgracia no es que tu hijo no pueda tener un verdadero Bar mitzvá. La desgracia es que él ni siquiera sabe qué es eso.

¿Adivina qué? Somos ese chico. Fuimos criados en la diáspora; nunca tuvimos el Templo, los sacrificios, profecía, el sentimiento de la presencia de Di-s, nunca pudimos observar todas las leyes relacionadas con la tierra de Israel, etc. Nos ocupamos de nuestros asuntos como si esto fuera el judaísmo, como si así fuera que se supone debe ir; como si así haya sido siempre y será siempre. Sin embargo, la verdad es que hemos estado encerrados, "en cuarentena", durante 2000 años. Durante 2000 años, nuestro judaísmo y nuestro Di-s han tenido que usar un barbijo o máscara. Durante 2000 años hemos llevado un distanciamiento social de Hashem. Somos ese feliz niño Bar-Mitzva que celebra como si esto fuera todo lo que hay; pero, realmente, no tenemos idea de lo que es bueno. No tenemos idea de qué es Di-s.

Obviamente, estoy exagerando un poco para dejar claro un punto. Sabemos más que ese chico en la historia. Parte de la genialidad del pueblo judío -y una clave para nuestra supervivencia- es nuestra memoria. Recordamos lo que nunca hemos experimentado. Incluso tenemos "recuerdos" del futuro. (¡Así es! Al estudiar sobre los Profetas, el futuro se convierte en un recuerdo). Nunca nos dimos por satisfecho. Nunca olvidamos que hay mucho más que esto. ¿Cómo logramos esto? A través de la educación, los rituales, las Mitzvot y con nuestras Tefilot, que están llenas de referencias al Beit Hamikdash, la Gueulá (Redención) y el anhelo por la reconstrucción de Yerushalaim. Am Israel es asombroso (fantástico). Hemos logrado vivir nuestras vidas en el confinamiento, en "esta cuarentena", pero nunca nos permitimos aceptar el encierro. Nunca nos conformamos ni nos acomodamos con el encierro. Todos los días rezamos por más. Cada día rezamos por un regreso a la normalidad. Nos alegramos. Hacemos lujosos Bar-Mitzva's. Pero, siempre, en medio de nuestra alegría, recordamos Yerushalaim. Nunca nos permitimos olvidar que hay más que esto. Solo Am Israel puede lograr esto. Solo Am Israel puede bailar en la cárcel y aún así empeñarse haciendo todo lo posible por salir de la cárcel. Lo haremos, b’eezrat Hashem; porque sabemos que esta no es la forma en que se supone que debería ser.

¡Que nuestro Am Israel sea liberada de su cuarentena de 2000 años pronto en nuestros días!

Escrito por Rav Shais Taub.

miércoles, 29 de julio de 2020

Una carta del Rebe Anterior para Tishá Beav


Una carta fascinante del Rebe Rayatz a su hija, la Rebetzin Jaya Mushka, en la que describe en colores sombríos y en un lenguaje contemporáneo el día de Tishá BeAv y sus acontecimientos a lo largo de la historia judía, haciendo un análisis de los sucesos acontecidos llegando a una conclusión y enseñanza de lo que tenemos que sacar de este día. 

*

B"H, 5679, que se convierta en alegría

Querida hija 'שתי:


"Tishá BeAv" dos pequeñas palabras, que contienen una enorme y profunda amargura. "Tishá BeAv" expresa una maldición de calamidades, sangre, lágrimas y luto, muerte y gritos de miedo, a tal punto que ya es difícil distinguir qué es más grande, si las aguas del océano con su profundidad, o Tisha Beav con sus sufrimientos y muerte.

El comienzo del día calamitoso, o más bien, el día oscuro, ocurrió en el año 2449 desde la creación (hace 3230), cuando los espías fueron a recorrer la tierra de Israel, volvieron de su viaje (salieron el 29 de Sivan, 40 días tomó el viaje, y regresaron el nueve de Av) y entregaron informes falsos sobre lo que vieron.

Cuando Am Israel salió de Egipto, a raíz de las grandes maravillas y la Divinidad que presenciaron las personas,  había un grupo bastante grande de egipcios que se habían convertido y se llamaban "Guerim" (el verdadero significado de Guer es "habitante" y ellos se (asociaron) y habitaban entre los Yehudim), hacían todo lo que hacían los Bnei Israel, y de ellos sufrieron bastante los Yehudim. Todos los problemas derivaban de ellos, ya que siempre incitaron a la multitud.

La naturaleza de Bnei Israel es que ellos creen y están orgullosos de su fe, en la Torá Hakdosha. Esto dio lugar a que tengan un cierto grado de apreciación hacia estos Judíos Egipcios (es decir, "Guerim"), los valoraban (como pasa hoy en día, si una persona es laica, es decir, que no es religiosa, pero se apega a los Yehudim y no se avergüenza de ellos, despierta en ellos más apreciación que a un hermano verdadero que carga y acompaña sus sufrimientos con ellos. Y más todavía a un extraño, un francés, Inglés, y similares, que se los aprecia aún más. Y la palabra de estas personas tienen algún efecto sobre el público. Así fue en la salida de Am Israel de Egipto, que tenían una cierta apreciación a estos "Guerim"), y sus palabras y opiniones ocupaban un lugar (y eran aceptadas) y recibidas por el público. Por ellos los Judíos sufrieron, y se involucraron tanto con el pueblo, hasta que se unieron y eran parte del pueblo, pero su sangre era egipcia. Así que de acuerdo a su naturaleza, adonde sea que pudieran, hicieron llevar a Am Israel a una situación baja. Aquí fue la falta de agua, allí les faltaba comida y querían carne, el Man no les gustaba, simplemente buscaron la manera de amargar y arruinar la felicidad judía.

Cuando volvieron los espías y contaron la grandeza de las ciudades y el poder de sus fortalezas y de aquellas personas viviendo en la tierra, el pueblo judío todavía no entendían qué se supone que deben hacer, llorar o alegrarse. Y ya el "pueblo" comenzó hablando palabras de "incitación", y en la noche de Tishá Beav estalló un llanto masivo, que no quieren la tierra de Israel, que mejor para ellos es la tierra de Egipto, y comenzaron a persuadir que debían volver a Egipto.

Así nació Tishá  BeAv en el regazo de Am Israel, un lindo "regalo"  de "nuestros buenos amigos" los egipcios que se unieron a los Yehudim.

Los Judios de esa generación pagaron por ese regalo con sus vidas, durante 39 años consecutivos, en Tishá Be Av, salían al campo, fuera del campamento, a una distancia de un Viarst o dos del lugar donde lloraron, con sus familias, y cavaban sus propias tumbas, cada uno la suya, en la noche de Tishá BeAv se acostaban allí, y por la mañana, de día, los vivos salían y a los muertos se los cubrían con tierra y polvo. Así durante 39 años murieron 585 mil personas. Todos los que estuvieron involucrados en el llanto masivo.

En el año 3338 desde la creación del mundo (es decir, hace 2341) se destruyó en Tishá BeAv el primer Bet Hamikdash (Templo), y cientos de miles de Judios, mujeres y niños, fueron abatidos con todo tipo de muertes, y sus cuerpos rodaron por las calles y los campos como la paja y madera.

Sólo 70 años más tarde, Hashem hizo regresar a Bnei Israel de vuelta a Jerusalén y de nuevo empezaron a construir el  Bet Hamikdash (Segundo Templo); en ese entonces Israel tenía reyes propios, estaban bajo el dominio de Roma, pero la Tierra de Israel poseía su propio reino.

Durante varios siglos había entre los Judios algunos que buscaban hacer contactos (y relacionarse) con los palacios de los reyes, y empezaron a vivir una vida de amplitud y riqueza. Inicialmente hacían esto dentro de un contexto de conducta religiosa, y poco a poco se fueron alejando cada vez más de la religión.

Durante siglos que el Segundo Templo estuvo en pie, no tuvieron los Judios Menujá (tranquilidad). No era esta como la época del primer templo, donde existió una verdadera felicidad para Am Israel. Sin embargo, durante el Segundo Templo Israel estaban dispersos en varios países diferentes, y donde sea, los Judíos sufrieron, aquí por una cosa y allí por otra. Más que todo sufrieron los Yehudim de la envidia, todas las naciones envidiaban la vida moral judía, la pureza de la vida familiar judía, la lealtad mutua de padres e hijos, la pureza y belleza que emanaba de ellos, y el conocimiento de la Torá en su pureza, la educación judía tradicional acorde a la Torá. También el conocimiento filosófico y científico eran comunes entre los Judíos , hasta que incluso niños pequeños eran capaces de dar su opinión de manera clara y orgullosa en altas cuestiones científicas.

La familia judía, aun en lugares cuando materialmente estaban presionados, esto no ocupaba lugar con respecto a su estado judío moral. Incluso su valentía y talentos eran más que suficientes. Los padres estaban felices por sus hijos,  al verlos como ramas suaves, frescas y sanas que florecen como flores, y los hijos estaban orgullosos de sus padres sabios, sanos y bellos.

HakB"H dio su Brajá Hakdoshá, y los Yehudim se multiplicaron y fructificaron de tiempo en tiempo. También la economía desarrollaron cada vez más, pero los jóvenes comenzaron a anhelar  llevar una vida de amplitud excesiva que evocó la envidia de sus vecinos, los turcos y los tártaros.

La belleza moral y material de los Judíos atrajo los ojos de las casas reales, de Egipto, Roma y similares, y la juventud judía se involucró en la política en contra de la voluntad de los líderes judíos mayores.

Todo evento histórico mundial, tiene un comienzo pequeño y tonto como una telaraña (en lo profundo de la cultura judía tiene esto una explicación amplia y contundente).

Uno hizo un banquete y mandó llamar a su amigo, pero el sirviente se equivocó e invitó a otro hombre, que era su enemigo, y este lo echó de su casa.

En aquel festín estaban sentados y presenciando todo los Sabios, y aquella persona que fue expulsada dijo, los Jajamim no le protestaron al Baal Habait, y probablemente opinan como él, se fue inmediatamente y con sus sentimientos de ira fue y acusó que los Judíos se niegan a servir al rey (al Emperador).

En aquel momento, ya habían de los jóvenes que aprendieron mucho de la cultura de los Goim, y comenzaron a difundir entre las masas, acompañado por amplias explicaciones, sus puntos de vista, que los viejos se basan sólo en la fe, pero la multitud debe recurrir a la fuerza, y confiar en nuestro poder y fuerza, y salir a la guerra y llegar a la independencia.

En poco tiempo, los jóvenes lograron concentrar un público de masas, bajo la bandera de "Paritzim" y dominaron absolutamente todo. Incluso el manejo del Templo, que era santo y grandioso incluso a los ojos de las naciones (había muchos países lejanos, y reyes, que enviaban Korbanot, plata y oro, como un obsequio para el templo), en aquel momento que se dirigía por el Kohen Gadol, tomaron los "Paritzim" las riendas, y bajo su liderazgo fue nombrado otro Kohen Gadol de sus hombres.

Para llevar a que todo el público tenga que elegir la guerra, quemaron todos los tesoros y depósitos de grano, aceite, sal y maderas (que alcanzaba para abastecer por decenas de años), y quemaron las casas, hasta que el hambre y la necesidad dieron lugar a que salgan a la guerra, en contra de la voluntad de los más adultos.

Dieciocho años ataron  los "Paritzim" el nudo, y durante varios años gobernaron en Yerushalaim, hasta que entre los tres líderes del partido, Iojanan Haglili, Elazar Ben Anani y Shimon Haparitz, estalló una guerra civil, los más grandes de Yerushalaim desaparecieron del mundo a causa de entregas y confusiones. Mataron y dispararon a un sin número de personas. En el Bet Hamikdash, cuando se ofrecía un sacrificio, se derramó sangre humana .

1400 tesoros de todo tipo de bienes fueron quemados, y Shimon Haparitz mató a los tres niños de Amitay el Kohen, para luego asesinarlo a él mismo. De un portón de Yerushalaim llamado Najal Kidron sacaron 115.808 muertos de los respetados de Yerushalaim, y en esa guerra, desde el principio hasta la caída de Yerushalaim cayeron 601.575 Judios, soldados, además de los muertos en la guerra civil de los "Paritzim" (mencionado anteriormente).

El 17 de Tamuz, se vieron las primeras grietas (aberturas) en la muralla, y durante tres semanas lucharon los "Paritzim" con los Yehudim (que querían hacer la paz, en las mejores condiciones) y contra el enemigo. En Tishá BeAv entró el enemigo al Bet Hamikdash con alboroto y confusión, robaron y rompieron, y derramaron sangre, viejos y jóvenes, mujeres y niños.

Unas horas después del mediodía, comenzó a incendiarse el Bet Hamikdash; los Kohanim, servidores de Hashem, al ver el desastre y el terrible veredicto(Gzar Din), ancianos y jóvenes saltaron al fuego con alegría, como servidores del rey que corren a una marcha magnífica, mientras proclamaban: Si Hashem decretó semejante veredicto sobre su hogar sagrado no tenemos sus sirvientes lo que hacer en el mundo.
También nosotros subimos a los cielos en esas llamas ardientes del Bet Hamikdash. 80 mil jóvenes Kohanim se quemaron junto con el Bet Hamikdash, y el humo de la quema de sus cuerpos se mezcla con el humo de la quema de las paredes. En poco tiempo el Templo fue destruido.

Los enemigos al ver el orgullo de los Yehudim (que los niños se fortalecen, uno a su colega, padres y madres sacrificando antes a sus hijos e hijas y luego a sí mismos, a fin de no caer en sus manos, ya que los enemigos sin duda los forzarán a renegar a Dios y Su Santa Torá), castigaron aún más a los Judios, 300 bebés colgaron en ramas de los árboles, ataron a ancianos a la cola de caballos y así mataron a decenas de miles de Yehudim.

Sin embargo, los Yehudim permanecieron orgullosos de su fe y de su Tora Hakdoshá, y en el exilio amargo y oscuro sostuvieron con todas sus fuerzas su bandera judía, la santa bandera, nada les era difícil para ellos por su Torá y su Emuná.

El heroísmo de Am Israel se refleja en cada generación, a pesar de la Inquisición, y todas las penurias, mantuvieron los Judíos todo el tiempo su bandera, fortalecieron el estudio de la Torá en los jóvenes, y en lo más profundo de sus dulces y tiernos corazones inculcaron la Emuná Hakdoshá, y una buena conducta a fondo, y la memoria constante de los Kohanim quemados junto al Bet Hamikdash.

Los tiempos actuales, amargos y oscuros, nos dan una comprensión adecuada del Tishá BeAv cargado de llanto. Los Yehudim-Egipcios de nuestra generación "nos agraciaron" otra vez con un nuevo "Tishá B'Av". Una nueva tragedia de las viejas calamidades inolvidables de Shimon Haparitz y sus ayudantes, lamentaciones frescas sobre las páginas de nuestra historia empapadas de sangre.

Las Tzarot nuestras no son menores a las antiguas, así como entonces, también ahora, nuestros destructores y enemigos salen por desgracia de entre nosotros. Pagamos un precio muy caro por la vida, por el honor de la familia - Dios nos libre - pero ¿dónde están los héroes, los Kohanim quemados, cientos de niños que hablen abierta y libremente, declarando claramente delante de todos que Yehudim fuimos, Yehudim somos y Yehudim seguiremos siendo, la vida y la muerte están en las manos del Todopoderoso, pero la Emuná está con nosotros, Él es nuestro y nosotros de Él, no lo reemplazaremos y Él no nos  reemplazará?!

¿Dónde está el heroísmo judío, la bandera judía?! ¿Por qué se esconden y se avergüenzan de su orgullo judío? Recuerden que la sangre de millones de Yehudim que fue derramada por todos los países fluye por sus venas, todos nosotros tenemos un mismo Padre, y el castigo recibiremos todos juntos sólo porque somos Yehudim; vamos caminando ciegos del 'amor' de los que se nos presentan como nuestros amigos y de las figuras de la cultura mundial que nos muestra la cara sonriente, y gracias a ellos estamos debilitando la cultura  Kedoshá verdadera nuestra. No nos olvidemos de quienes nos otorgaron el regalo amargo y oscuro de Tishá BeAv. Ellos también fueron en aquellos días, "buenos amigos" con un rostro sonriente, pero ahora no se despegan las lágrimas de nuestros rostros.

El heroísmo de Am Israel está íntegro, no se arruinó, sólo que está disminuido y encogido. También nuestros hijos están impregnados de sangre judía y son fuertes por su fe, el punto Judio (Pintele Id) está entero. Por lo tanto podemos tener esperanzas de no dejarse llevar por la tentación de nuestros amigos ficticios, y poner nuestra confianza en Abinu Hakadosh, Hashem Itbarej, que juró que si cumplimos la Torá y Mitzvot, Él convertirá el día de luto de Tishá BeAv en un Yom Tob eterno, y el Mashiaj vendrá.

De mí, tu padre, uno de los millones de Yehudim que lloran y que miran hacia adelante -

Yosef Itzjak Shneersohn





Fuente: col.org.il

Maamar Jasidut Eija 5731


martes, 28 de julio de 2020

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Con los niños #7

¿Un día sin Torá?

Número 7


Durante los Yejidus, el Rebe a menudo le preguntaba a los niños qué estaban estudiando, y mantenía una pequeña conversación con ellos sobre el tema.
En Rosh Jodesh Jeshvan, 5740 (1980), el Rebe le preguntó a un niño qué estaba estudiando. El niño respondió Mishnayot y Jumash. El Rebe examinó al niño en la Parshá Beshalaj, después de lo cual preguntó: "¿Hay mitzriim hoy en día?" 
El chico no respondió. El Rebe se volvió hacia el padre y le dijo: "Obviamente no sigue los acontecimientos mundiales..."
Esa misma noche, un niño de seis años entró a Yejidus, y el Rebe le preguntó qué había estudiado ese día. Dado que el niño estaba de visita en New York con su padre para Tishrei, no había estudiado nada ese día. El niño, por lo tanto, no respondió.
El Rebe miró al padre y le dijo con decepción: "¿Cómo puede ser?"

domingo, 26 de julio de 2020

Video: Mecenas de las Artes

La visita privada del Rebe a una exposición de obras del artista israelí Baruj Najshon






Presentación n° 26 exclusiva de JEM, parte del proyecto de JEM de 70 presentaciones exclusivas a lo largo del año, en honor a los 70 años del Nesiut del Rebe.

domingo, 19 de julio de 2020

Video: Un verano memorable



La visita del Rebe al Camp Gan Israel en el verano de 5720 - 1960


Presentación n° 25 exclusiva de JEM, parte del proyecto de JEM de 70 presentaciones exclusivas a lo largo del año, en honor a los 70 años del Nesiut del Rebe.

jueves, 16 de julio de 2020

Snapshots - Anécdotas cortas con el Rebe - Con los niños #6

Teniendo tiempo

Número 6


Cuando un niño entraba al Rebe antes de su bar-mitzvá, recibía una Brajá especial. A menudo, el Rebe le pedía que dijera una parte de su drashá, la cual el Rebe a menudo comentaba su contenido y su modo de presentación. 
Cuando Reb Shlomo Majeski entró al Yejidus para su bar-mitzva, el Rebe le preguntó qué había preparado para decir en su bar-mitzva, y tras su respuesta, se le pidió que comenzara a recitar el Ma'amar. 
Cuando el bojer llegó a la parte del Ma'amar donde dice: "Los Yehudim le dicen a Hashem: "¡Queremos estudiar Torá, pero no tenemos tiempo!", el Rebe lo detuvo y le dijo amorosamente en la melodía del maamar, "Pero vos, que no tenés las responsabilidades de parnasá, podés estudiar Torá día y noche, y no podés eximirte con los Tefilín..."